Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Books » Harry Potter » El trabajo de Pociones

Arya86
Author of 16 Stories

Rated: M - Spanish - Romance - Draco M. & Harry P. - Reviews: 30 - Published: 09-28-02 - id:988896
Capítulo 9

Harry le dijo la noche siguiente a Malfoy que ya estaba, que Ron ya lo sabía. Estaban los dos de nuevo juntos en la cama. Draco abrazaba a Harry por detrás, y el Gryffindor podía sentir el aliento cálido del otro chico en su cuello.

- Draco... ayer se lo dije a Ron

Draco se quedó un momento en silencio:

- ¿Y cómo reaccionó? - dijo al fin, entre preocupado e irónico - ¿le dio un ataque de histeria? ¿Tuviste que sujetarlo para que no viniera a lanzarme una Avada Kedavra? ¿O vomitó directamente?

- ¡Draco, que esto es serio!

- Vale, ya me callo... no he dicho nada...

- En el fondo se lo tomó bastante bien. Sí, le dio un poco de asco... por ser tú, más que nada. Dijo que no confiaba en ti y que fuera con cuidado.

- Interesante, como te protege... ¿Crees que estará celoso?

- ¿Celoso? ¿Insinúas que a Ron le gustaría estar en tu lugar? - dijo Harry, girándose para mirar de frente al otro chico.

- No exactamente... insinuaba que a Ron le gustaría estar en tu lugar, conmigo - se jactó Draco.

- Sí claro... ¡entonces si que vomitaría!

- ¡Eh! ¿Estás insinuando que doy asco?

Harry se quedó mirando a Draco evaluadoramente, como si se pensara la respuesta, pero Draco lo empujó... y casi se cae de la cama.

Una vez que Harry se hubiera puesto a salvo, lejos del borde de la cama (y se hubiera abrazado a Draco, aprovechando la situación), siguió hablando

- Tengo una idea para que Ron se lleve un poco mejor contigo, pero tendrás que poner de tu parte. ¿Estás de acuerdo?

- ¿Y si me dices primero de qué se trata?

- Está bien... Ron tiene que conocerte de cerca, cuando no estés tan borde como siempre... así que lo mejor es quedar los cuatro un día, para hablar o dar una vuelta y todo eso...

- Se te olvida una cosa - replicó Draco, escéptico - No puedo ir a dar una vuelta por Hogsmeade, por ejemplo, con mi gran enemigo, un pobre Weasley y una chica a la que desprecio por ser sangre-sucia. No sé, creo que quedaría un poco raro.

- No me refería exactamente a eso... ¡y no te metas con mis amigos! - dijo Harry, pegándole un codazo.

- Vaale... ¿y a qué te referías?

- ¿Qué tal si quedamos una noche los cuatro, en algún sitio?

- ¿Algún sitio como cual?

- Aquí, en Slytherin no estaría mal.

- No voy a dejar entrar a tanta gente en mi habitación, ni lo sueñes. Además no cabríamos.

- ¿Y en la sala común?

- Eso estaría bien, si no fuera por que si nos ven me costaría un poco explicar que hacen tres Gryffindors, y encima vosotros tres, en Slytherin y conmigo.

- Que de pegas... pues vienes a Gryffindor. Una sola persona es más fácil de esconder, en cualquier caso.

Draco murmuró y refunfuñó durante un rato, pero al final aceptó, a regañadientes... más que nada porque no podía resistir la cara suplicante de Harry mirándolo. "Yo, un Malfoy, pensando esas cosas" se dijo mientras miraba a Harry a los ojos y le acariciaba la cara suavemente. Se rió mentalmente: "¿Cuánto hace que no me importa lo que haga ni lo que diga con Harry? ¿En el fondo, me ha importado alguna vez? Ni lo sé, ni me importa ahora mismo..." concluyó, mientras acercaba su cara a la del chico de ojos verdes hasta que sus labios se juntaron.

Harry dejó pasar unos días antes de volver a la carga con el tema del "nuevo Malfoy", para que Ron pudiera acostumbrarse. El pelirrojo aún se sentía bastante incómodo cuando hablaban de Draco, o cuando Harry volvía por la mañana después de pasar la noche en Slytherin, pero en general lo tenía bastante asumido. Con Hermione no había problema; sería bastante "diplómatica" para comportarse y olvidar todos los insultos de Draco cuando Harry pusiera en marcha su plan.

Iban a reunirse en al sala común de Gryffindor, como ya habían planeado, aprovechando que el día siguiente era sábado y no tenían que madrugar. Harry decidió hacerlo lo más ameno posible, aunque le parecía que sería difícil evitar los silencios incómodos, ya que no podría sacar música de ningún sitio; aún y así, cuando tuvo un rato libre aquella tarde, cogió la capa invisible y se dirigió a Hogsmeade.

En el pueblo hizo provisiones de diferentes cosas que ayudarían a pasar la noche. La cerveza de mantequilla en abundancia iba en primer lugar, y luego algunas provisiones como grageas de todos los sabores, ranas de chocolate, y alguna otra golosina. Volvió cargado de bolsas a Hogwarts, y lo guardó en su cuarto, bien escondido para que no lo encontrara nadie y le interrogara.

Estaba algo nervioso; no sabía como reaccionarían sus amigos. Esperaba que Hermione le ayudara a sacar alguna conversación. Y que Draco no cayera en sus antiguos hábitos de meterse con todo el mundo... no, seguramente se portaría bien.

Cuando pudo hablar con sus amigos sin que nadie les interrumpiera ni les escuchara, les contó lo que pasaría esa noche:

- Bueno, como seguramente esta noche no tenéis mejores planes, a las once y media en la sala común. Yo iré hasta Slytherin con la capa y volveré con Draco.

- ¿Y porque tiene que ser aquí? - inquirió Ron.

- Por que sería un poco difícil explicar que hacen tres Gryffindors en Slytherin y con Draco, si alguien nos ve... y más nosotros tres, sus "grandes enemigos"

- ¿Sabes? Te estás contagiando del sarcasmo de Draco - observó Hermione divertida.

- Esto... esas frases son suyas. Pero si, creo que tienes razón. - dijo Harry, sonriendo con una mano detrás de la cabeza.

- Mientras solo se te pegue eso... - medio bromeó Ron - ¡si empiezas a llamarme pobretón o algo así habrá que tomar medidas serias!

- ¡Ron! No seas tonto, anda. Ya te he dicho que no creo que Draco te lo vuelva a decir más.

- Vale, lo siento...

- Pues venga, todo decidido. - dijo Hermione - espero que no nos descubran... - murmuró, más que nada para ella misma.

- No pasa nada, tenemos el mapa del merodeador, podemos ir mirándolo para ver si se acerca alguien.

- Mientras no tengamos que esconder a Draco en nuestro cuarto...

- ¡Ron! - dijeron Harry y Hermione a la vez. Al final los tres optaron por reírse. Lo que tuviera que pasar aquella noche, pasaría.

Harry esperó, despierto en su cama, esperando oír las respiraciones profundas de sus compañeros de cuarto, que significaría que ya se habían dormido.

Cuando pensó que no tenía nada que temer, se levantó en silencio, y se acercó a la cama de Ron.

- Ron, vamos - susurró.

Al no obtener respuesta, separó las cortinas... y se encontró con que Ron dormía profundamente, con la boca abierta.

- ¡Ron! - Harry lo sacudió. No sabía si reírse por el espectáculo que ofrecía o enfadarse con él por haberse dormido.

- ¿Eh? ¿Qué? - La cara que puso el pelirrojo fue demasiado cómica, y Harry tuvo que reprimir una carcajada.

- Venga vamos tonto, que te has dormido. Hermione debe estar esperando abajo.

- Uups. - Ron se levantó rápidamente y se puso la túnica encima del pijama. - Es que tenía sueño.

Harry puso los ojos en blanco. Después, cogió lo que había comprado en Hogsmeade y ambos bajaron a la sala común. Como habían supuesto, Hermione ya les esperaba.

- ¿Por qué habéis tardado tanto? - preguntó impaciente.

- Pregúntaselo a este, que he tenido que despertarlo. Anda, juntad un par de mesas y sillones delante del fuego y saca lo de las bolsas, que voy a por Draco.

Harry salió sin dar tiempo de quejarse a la pareja. Seguramente, Draco ya lo estaba esperando, así que fue lo más rápido que pudo a las mazmorras, pegado a la pared por si se cruzaba con alguien.

Al llegar a su destino, comprobó que el Slytherin ya lo esperaba, ligeramente nervioso. Comprobando que no hubiera nadie por los alrededores, Harry cubrió al otro chico con la capa. Tenían que ir muy juntos y tener cuidado de que no asomase ninguna parte del cuerpo, o de que no se les resbalara la capa por un lado.

Volviendo a la torre de Gryffindor, avanzando lentamente. Cuando estaban llegando al corredor de la señora gorda, Harry le repitió las instrucciones a Draco.

- Ya sabes, intenta ser amable y tratarlos como si fueran yo, o tu mejor amigo.

- Umm... ¿A Ron también puedo tratarlo como si fueras tu? - preguntó Draco, irónico. Como toda respuesta recibió un coscorrón en la cabeza. El rubio protestó - ¡Au! Harry, me has repetido más de diez veces durante el camino lo que tengo que hacer y como tengo que portarme... ¡Sólo te falta darme un papel con el diálogo que tengo que decir!

- Pues a lo mejor no habría sido mala idea...

Draco puso los ojos en blanco:

- Me portaré bien, seré educado, no insultaré a tus amigos y mantendré una conversación agradable. - dijo con voz formal - ¿Contento, o también tengo que hacer de payaso para entreteneros?

- Muy gracioso. Mira, ya llegamos.

La señora gorda miró suspicaz hacia delante cuando oyó la contraseña, pero como ya conocía a Harry de sus paseítos nocturnos, y conocía también la capa invisible, abrió la entrada a la sala común sin decir nada, aunque mirando con reproche.

Harry y Draco entraron juntos, todavía cubiertos por la capa invisible. Harry carraspeó ruidosamente mientras pasaban por el retrato; no quería interrumpir a Ron y Hermione en lo que fuera que estuvieran haciendo.

Una vez dentro, se quitaron la capa. Echando un vistazo, comprobó que sus amigos habían hecho un buen trabajo: en una zona no demasiado cerca del fuego, y un poco cubierta, para que nadie que bajase de las escaleras les viese directamente, habían colocado dos sillones, en los que cabían dos personas con comodidad; estaban uno enfrente del otro, separados por una mesa en la que habían colocado el chocolate, las cervezas de mantequilla y las demás golosinas. La única iluminación era, aparte del resplandor del fuego, un candelabro que había en una mesa cercana, para que no molestara en medio.

"Bien hecho, Hermione" pensó Harry sonriendo, ya que estaba seguro de que aquello era mayoritariamente obra de la chica. No se imaginaba a Ron tan detallista.

Los dos Gryffindors se levantaron para saludarles. Harry miró de reojo a Draco. Éste sonreía, aunque no tan sarcásticamente como de costumbre. Es un comienzo, se dijo Harry.

- Hola - dijo Hermione - ¿Habéis tenido algún problema por el camino?

- No, todo ha ido bien - contestó Harry - Gracias por esto - añadió, señalando con la cabeza las mesas.

- No es nada. Vamos a sentarnos, venga.

Ni Draco ni Ron habían abierto la boca aún. Los dos se veían un poco incómodos. Por un momento, Harry se vio manteniendo una conversación con Hermione todo el rato, mientras los dos chicos solo añadían monosílabos.

Se sentaron, y esta vez Ron fue el primero en hablar.

- ¿Harry, de donde has sacado esto?

- Eso -interrumpió Draco, sarcástico como siempre - No me digas que lo tienes aquí desde la última visita a Hogsmeade, por que se me quita el hambre...

Todos sonrieron.

- No, lo he comprado esta tarde. He ido a Hogsmeade ayudado por la capa y ciertos corredores - aclaró al ver la cara de confundido de Draco.

- ¡Harry! - Ron no pudo contenerse y saltó - No creo que debas contar según que cosas ahora. - el pelirrojo miró a Draco significativamente.

Los ojos de Draco relucieron de malicia. Harry maldijo en silencio la desconfianza de Ron y el carácter de Draco, previendo lo que iba a pasar.

- Que pasa, Weasley... ¿No te fías de mí? - dijo Draco con voz burlona, falsamente inocente, cargada con todo su antiguo desprecio y arrogancia, mientras se comía con languidez una rana de chocolate, totalmente relajado en el sillón, con las piernas estiradas.

A Ron le molestó aún más su actitud prepotente como si fuera el dueño del lugar, e iba a responder airado cuando se dio cuenta de que Draco ponía más atención en quitarse el chocolate de los dedos con la lengua que en su respuesta. Aquello le hizo ponerse colorado de furia y vergüenza, y se levantó de su sitio.

- ¡Míralo, Harry! ¿¿Es qué no te das cuenta?? Haces esto para darle una oportunidad y viene aquí y... y... - incapaz de explicarse, señaló al Slytherin, que seguía medio tumbado en el sillón, masticando un resto del dulce y mirándolo con vaga curiosidad.

- ¡Maldito Malfoy! - masculló Ron con odio, conteniéndose para no gritar, temblando de furia, mientras se disponía a irse.

Harry se incorporó para ir tras él, pero Draco se le adelantó y se levantó con rápidez, indicándole que se quedara quieto con un ademán.

Harmione y Harry se miraron, y luego miraron como Draco iba detrás de Ron, que se dirigía hacia los dormitorios de los chicos, hasta llegar a su altura, y le ponía una mano en el hombro, en silencio, para detenerlo.

Ron se libró de la mano con un brusco ademán, y se giró, seguramente esperando encontrarse a Harry. Sin embargo, disimuló su sorpresa al ver a Draco detrás suya, mirándolo, serio, sin rastro de su anterior expresión.

- ¡Vaya, Malfoy, te rebajas a tocarme! Ahora tendrás que ir a lavarte la mano, ¿no? - Ron ocultó su enfado detrás de ese sarcasmo hiriente.

Draco lo miró, y bajando la mirada se miro la mano, pensativo. Lentamente, la volvió a alzar y la apoyó de nuevo en el hombro del pelirrojo, tan solo un instante.

- Creo que no hará falta - dijo el rubio gravemente - Como mucho te tendrás que lavar tu la túnica, si tanto me odias.

Ron se sorprendió mucho con el gesto, y con esas palabras, pero no cedió:

- ¿Qué quieres, Malfoy? - preguntó bruscamente.

- Quiero que vuelvas. Quiero que no le arruines la noche a Harry. Quiero que no te comportes de manera paranoica - Ron se fue enfadando gradualmente - Y quiero... pedirte perdón. - acabó Draco en voz baja, medio solemne, medio avergonzado, esperando ser rechazado.

- ¿Tú pidiendo perdón? ¿Un Malfoy disculpándose? ¿Dónde está el verdadero Draco Malfoy?

- Lo tienes enfrente, Ron. Siempre ha estado aquí. Pero no podía mostrarlo. Ahora mismo, no se que me haría mi padre si supiera algo de esto.

Ron no se creía lo que oía. Draco disculpándose. Y llamándolo por su nombre. Y sin desprecio, ni arrogancia.

- ¿Qué te han hecho, Draco? - fue todo lo que pudo decir.

- ¿De verdad quieres saberlo?- dijo el rubio sonriendo, aún con algo de vergüenza, bajando la mirada. Ron tan solo pudo asentir.

- Qué me han hecho... por primera vez me han ofrecido algo sin que importara mi apellido, ni mi dinero, ni nada de eso. Sonará raro, pero sí, ha sido la primera vez. Y si quieres saber por que hago esto - dijo levantando la mirada, decidido - lo hago por Harry. Por que él me lo pidió. Bueno, y también reconozco que a lo mejor me pasé insultándoos todos estos años... un poquito. - sonrió, poniendo su mejor cara de bueno, encantador. - Ahora volvamos, ¿sí?

Ron se echó a reír. Ahora le daba toda la razón a Harry. Aquel era un Draco completamente nuevo, sin rastros del antiguo Malfoy. Y aquello era lo más cerca que estaría de obtener una disculpa por tantos años de peleas.

El Gryffindor sonrió, y le alargó la mano. Draco lo miró extrañado, pero enseguida le contestá a la sonrisa y se la estrechó, firmemente.

Harry y Hermione los miraban con los ojos abiertos como platos por la sorpresa, sobretodo Hermione. Harry sabía lo que era capaz de hacer Draco cuando se lo proponía... no por nada era un Slytherin, ambicioso. Conseguía lo que se proponía... y se había propuesto hacerse perdonar por Ron, e incluso caerle bien.

Y por imposible que pareciera, ahí venían los dos juntos, Ron, algo avergonzado, Draco sonriendo, orgulloso y satisfecho. El rubio se dejó caer de nuevo en el sillón, y le revolvió el pelo a Harry. Harry lo miró, entre exasperado y divertido. Esa fijación que tenía Draco con revolverle el pelo, para dejárselo peor que nunca podía llegar a cansar... pero tampoco le importaba demasiado.

Ron se sentó al lado de Hermione y le pasó un brazo por los hombros, a la vez que empezaba a hablar, cohibido:

- Esto, Harry... yo... lo sien...

- No hace falta, Ron. No pasa nada. Mejor que todo se haya aclarado así.- le interrumpió Harry.

- Claro, ¿como has podido pensar en dejar a... Hermione sola con nosotros dos? - añadió Draco, con naturalidad - Creo que se habría aburrido mucho.

Todos rieron, aunque Harry se sonrojó levemente. Draco insinuaba cosas de su relación como si nada, y a él aún le daba bastante vergüenza.

- Tienes razón, Draco. Y propongo una cosa. - dijo Ron sonriendo, los ojos le brillaban burlones - ¡Un brindis por el nuevo Draco!

El pelirrojo alzó su cerveza de mantequilla solemnemente. Los demás captaron la idea y hicieron el mismo movimiento.

- ¡Por el nuevo Draco! - dijeron a la vez, riéndose.

Al acabar de beber, Draco se echó a reír.

- ¡Me vais a volver egocéntrico, si seguimos así!

- ¿Más? - dijo Harry, falsamente sorprendido.

- Bueno... es difícil pero... podría ser- Draco hizo como si pensara, antes de esbozar una sonrisa pícara. Sus ojos habían dejado de ser pedazos de hielo, arrogantes y lejanos. Ahora eran sinceros, e incluso

El tiempo pasó agradablemente. Los cuatro bebían y cáían cada vez más. Los dulces se habían acabado, pero Harry había comprado cerveza de sobra. Hablaron de todas las cosas posibles: se metieron con los profesores, charlaron sobre quidditch, criticaron o alabaron a compañeros y conocidos, hicieron planes para quedar los cuatro siempre que pudieran... y aunque parezca increíble, muchos de estas ideas las propuso Ron, que le había caído bien Draco. Además, si Harry teníapareja, ya no se sentía culpable por estar con Hermione y dejarlo un poco desplazado... aunque fuera una pareja un poco "diferente."

Al fin, decidieron que ya era hora de irse y de acabar con la fiesta. Recogieron todo para no dejar rastros, y acompañaron a Draco al retrato de salida. Harry insistió en acompañarlo, pero Draco se negó:

- Harry, no habrá nadie rondando por el castillo a estas horas. Además, se llegar solo, no me voy a perder.

Aprovechando que Ron y Hermione estaban "ocupados", Harry se acercó a Draco y le dio un fugaz beso en los labios. El rubio sonrió.

Los otros dos Gryffindors se acercaron para despedirse. Draco sonrió, al verlos tan formales:

- Tranquilos, que nos vamos a seguir viendo. No os vais a librar de mí tan fácilmente.

- ¿No? Yo que ya me había hecho ilusiones - dijo Ron

- ¿Ilusiones de librarte de él? - dijo Hermione con sorna - pero si ahora te irías a Slytherin a dormir con él.

- Bueno, entonces tendríamos un problema - interrumpió Harry, pasándole un brazo por los hombros a Draco.

- Hermione, ¿insinúas que quieres que duerma contigo? Por mí no hay problema, eh... - dijo Ron inocentemente.

Todos rieron cuando Ron recibió un golpe en la cabeza de Hermione.

- Venga, ya está, no os peléis por mí, que ya me voy - dijo Draco.

Se despidieron. Cuando Draco estaba a punto de salir por el retrato, se giró:

- Ah, y no hagáis nada que yo no haría, ¿eh, Harry y Ron?

- Eso nos deja un amplio margen de cosas que podemos hacer - dijo Harry, sarcástico

- No te preocupes, Draco, ya los vigilo yo - dijo Hermione, cogiendo a cada uno de una oreja.

- Bien, me fio de ti. Ya nos veremos, Gryffindors - la última frase la dijo con "tono Malfoy", con desprecio y arrogancia, pero a la vez sonrió y les guiñó un ojo pícaramente. Después salió y el sonido de sus pasos se perdió rápidamente por los corredores.

Harry se giró y miró a sus amigos, orgulloso de Draco. El chico se había portado mejor de lo que nunca habría creído, y por propia iniciativa.

Hermione sonrió:

- Vaya, Harry, tengo que decir que no tienes tan mal gusto como pensé al principio.

- ¿Veis como tenía razón? - dijo Harry.

- Sí, resulta que en el fondo es buena persona... - dijo Ron.

- Por cierto, ¿qué te dijo para reconciliarse tan rápido contigo? - inquirió Hermione, curiosa

- Bueno, creo que mejor no lo digo... ya le debió dar bastante vergüenza, tener que tragarse su orgullo de esa manera. Y lo hizo por ti, Harry. Es bastante increíble. Me pidió perdón y todo.

- Yo no le había dicho que te pidiera perdón. Solo que se comportara mínimamente.

- Entonces es más increíble aún - dijo Hermione - Venga, ya es hora de irnos a dormir. Creo que mañana en vez de desayunar, comeremos directamente.

Ron bostezó y contagió a Harry.

- Es posible - dijo el pelirrojo. - Vamos a la cama, anda. Me voy a dormir de pie.

Se despidieron de Hermione, que fue hacia los dormitorios de las chicas, y ellos se dirigieron a los suyos. Se metieron en la cama intentando no hacer nada de ruido, aunque no había problemas, por que sus compañeros dormían profundamente.

Antes de dormirse, Ron habló en un susurro:

- Harry, creo que te has buscado una buena pareja - aun le daba corte decir novio - E incluso nosotros hemos encontrado un amigo donde nadie se esperaba. Buenas noches.

Después de esto, no volvió a decir nada, y en poco rato se oía su respiración acompasada sumándose a la de sus compañeros ya dormidos.

Harry estaba feliz. Aquello había salido mejor que todo lo que se había atrevido a esperar... incluso mejor que si le hubiera dado el guión a Draco, pensó, sonriendo en la oscuridad.

A sus amigos no les importaba que estuviera con Draco. Y se llevaban bien y todo. Y él con Draco, Ron con Hermione, y los cuatro siendo amigos... en ese momento le pareció que no podía pedir más. Que tenía todo lo que deseaba. Que había encontrado una verdadera familia.

Y se durmió con una sonrisa en los labios.

**************************************************************************

Weee! Lo he acabado! Este ultimo capitulo si que es largo, no? :S

No se quería escribir... me han costado esas escenitas!

En fin, ya este hecho. Y lo de siempre: espero que os haya gustado. Que conste que lo he acabado bien y no me he cargado a nadie ^^

Bueno, pues mi primer fic largo acabado. Pido perdon por las "dislexias" cmoo estsas. Cada dia escribo peor, pero que le vamos a hacer. ^^U

Y dejad reviews!!!


Return to Top