Disclaimer: Naruto es propiedad de Kishimoto.

Epílogo

Un brillante Sol resplandecía aquel día de primavera, iluminando las calles de la Aldea Oculta entre las Hojas en uno de los momentos más ocupados del día.

Muchos ciudadanos abarrotaban las calles, realizando sus actividades rutinarias de manera tranquila y organizada.

Y dentro de uno de los restaurantes de la Aldea, especializada en la venta de ramen, estaban reunidas tres personas particulares.

—Mañana es la ceremonia, ¿estás nervioso Naruto?

—¡Claro que no Sakura-chan! ¡He estado esperando este día toda mi vida!

—Por eso es que ella pregunta idiota.

—Nadie te preguntó teme*.

Estos tres estaban sentados un poco alejadas de las demás, uno de cabello rubio y el otro de cabello negro discutiendo, mientras que la restante, de cabello rosado, sólo suspiraba por el comportamiento infantil de sus compañeros.

—No pensé que llegaría a ver este día —dijo de repente Sakura, deteniendo la discusión de sus amigos—. Pensé que nunca saldríamos de esa isla.

—¡Sólo fueron seis meses Sakura-chan! —Le recordó Naruto con bastante entusiasmo.

—Aún sigo sin poder creer que te tomara sólo seis meses hacer que la Isla completa te adorara —replicó Sasuke con un aire aburrido.

—¡De habernos quedado seis meses más, seguro que tendría mi propia religión dattebayo*!

—¿No fue suficiente que renombraran la Isla en tu honor?

—¡Sólo imagínalo Sakura-chan! ¡La Gran Isla Naruto, cuna del Naruteísmo! —Y dicho esto, el rubio comenzó a reírse.

—Que no se te suba a la cabeza dobe*, no soportaría un Hokage con aires de Sacerdote. Y sabes lo que hago con las cosas que no soporto.

—¡¿Cómo te atreves a amenazar a tu Hokage bastardo?!

—No eres mi Hokage aún.

—¿Podrían pararle ustedes dos? —Pregunto Sakura cansada, a lo cual ellos obedecieron a regañadientes—. Tuvimos suerte que el último plan del Sumo Sacerdote no funcionara.

—Pensar que Shin* estaba dispuesto a sacrificarse para tratar de despertar forzosamente a la bestia que por cinco años se alimentó de mi chakra —se lamentó Naruto, negando con la cabeza a pesar de que ya habían pasado cuatro años—. Por suerte la bestia que invocó Shin fue influenciada por mi chakra y no tenía el objetivo de destruir a los ninjas como él quería.

—Sí que la suerte estuvo de nuestro lado. Parar a la bestia, ganar la confianza y el respecto de la Isla, y detener una revolución en el Continente todo al mismo tiempo —concordó Sakura—. Aunque aún no sé si fue buena idea dejar a la bestia en la Isla.

—¡Pero Sakura-chan! ¡Kamaboko* es una bestia bastante dócil!

—Esa bestia era el arma que Shin pretendía usar para destruir la vida ninja —Le contradijo ella—. ¡Y aún no puedo creer que lo llamaras Kamaboko!

—¡No tiene nada de malo!

—Me conmueve tanto el corazón ver cómo mis adorados ex-estudiantes se llevan tan bien —les dijo una voz conocida.

Al voltearse, los tres se encontraron cara a cara con un feliz Rokudaime Hokage, o también conocido como su antiguo sensei.

—¡Sasuke-sensei! —Y como si no fuera suficiente, tres voces más se unieron a ellos.

—¿Qué quieren ustedes tres? —Preguntó el aludido mirando a sus antiguos genin. Todos estaban usando el chaleco chunin.

—¡Prometiste entrenar con nosotros cuando acabaras de almorzar! —Exclamó Makoto, con Sora asintiendo a su lado.

—Ya no soy su sensei. No tengo ninguna obligación para hacer eso.

—¡Pero lo prometiste sensei! —Continuó Makoto—. Además, mira lo que encontramos en nuestra última misión…

Y a continuación, Makoto sacó un libro naranja de su estuche de armas, que decía en su portada en letras grandes "Tácticas Icha Icha, edición de lujo".

—Si nuestra información es correcta. Sólo salieron 10 ejemplares en todo el mundo —le informó Sora.

Sin que ninguno se diera cuenta, Sasuke estaba ya de pie y esperando en la salida del restaurante.

—¿Vienen o no? —Llamó a sus ex-estudiantes, a lo cual Sora y Makoto fueron rápidos en seguirle.

—Estoy tan orgulloso de ti Sasuke —comenzó a decir Kakashi, con lágrimas de felicidad en su ojo.

—Supongo que me esperas a mí, ¿no Ryunosuke? —Preguntó Sakura, ignorando a su antiguo sensei y dirigiéndose al miembro restante.

—Sí, Sakura-sensei. Necesito practicar mis jutsus médicos.

Despidiéndose de sus amigos, Sakura salió con su alumno rumbo al hospital.

—Y ahora sólo quedamos nosotros dos Naruto —le dijo Kakashi sentándose a su lado—. Todos están tan ocupados con sus vidas, y se olvidan del pobre mí.

—Suenas como un viejo Kakashi-sensei —rió Naruto.

—¿Sabes que aún te queda un gran camino por recorrer para eliminar las tensiones entre shinobis y civiles? — Preguntó seriamente su mentor—. Las cosas están tranquilas ahora, pero mientras los civiles tengan miedo de lo que los ninjas sean capaces de hacer, es posible influenciar ese miedo y convertirlo en odio.

—¡No te preocupes Kakashi-sensei! Recuerda que soy Naruto Uzumaki, Nanaime* Hokage.

—Técnicamente, hasta mañana después de la ceremonia, aún no eres Hokage.

—¡No me interrumpas Kakashi-sensei, que mi discurso apenas comenzaba! —Le reprochó Naruto—. Como decía. ¡Soy Naruto Uzumaki, Nanaime Hokage, y mientras tenga a mis amigos y a mi aldea a mi lado, no habrá nada en la Tierra que no pueda hacer, de verás!

Y Kakashi le creía, con toda el alma.

Naruto Uzumaki era el hombre de los milagros. Su determinación era inquebrantable, y fue gracias a eso que sobrevivió a la batalla final contra Madara, cuando todas las posibilidades habían estado en su contra. Y aunque le tomó cinco años, nunca se rindió y encontró la forma de volver junto a sus seres queridos.

Y con su aparición, todos los problemas comenzaron a disiparse. Porque su presencia era como la del Sol, siempre transmitiendo calidez, esperanza y vida a los demás.

Y si había alguien que podía lograr romper la cadena del odio, estaba seguro que ese alguien era Naruto Uzumaki.

FIN

¡Y se acabó T-T! Bueno, para hacer unas aclaraciones, la bestia/monstruo que se menciona en este epílogo y en el capítulo anterior era un pequeño subplot que tenía planeado. Es como la bestia del apocalipsis, y el sumo sacerdote quería despertarla para "limpiar" el mundo de los ninjas. Esa fue la razón por la que se llevó a Naruto a esa isla y lo tuvo prisionero por cinco años, necesitaba de la gran reserva de chakra del rubio para alimentarla y hacerla crecer (tenía planeado que este monstruo buscara específicamente a las personas con niveles elevados de chakra para atacarlos y absorber su chakra para hacerse más fuerte). Como no se me ocurría otro motivo plausible para retener a Naruto por cinco años, me quedé con la idea original, aunque tuve que cambiarle el final…

Y con este epílogo se responden esas dos interrogantes…¿Por qué se suicidó el Sumo Sacerdote, y qué pasó con el monstruo?

Si aún queda alguna confusión, o duda, no duden en hacerla =D

Y ahora, quisiera agradecerles a todos por haber llegado hasta aquí. Ha sido una gran alegría compartir con ustedes este pequeño fic. En verdad, ¡muchísimas gracias por todo!

(Judy: Gracias por la observación, no me había dado ni cuenta XD)

En otras notas, me encanta como suena Rokudaime Hokage :3, y espero que Naruto lo sea xD (me sentí rara escribiendo nanaime xD)

¡Espero que nos volvamos a encontrar próximamente!

1*Teme: Maldito (?)
2* Dattebayo: Forma particular que tiene Naruto de hablar, usualmente va al final de la oración. Se ha traducido como: vaya que sí, de verás, o créelo.
3*Dobe: perdedor (?)
4*Shin: fe
5*- Kamaboko: variedad del producto procesado denominado surimi, o marisco artificial japonés (Naruto, eso blanco con un símbolo en forma de torbellino que se le pone al ramen, es un kamaboko LOL).
6*-Nanaime: Séptimo.