HOLA A TODOS/AS. LLEGAMOS AL FINAL DE LA HISTORIA. MUCHAS GRACIAS POR LA PACIENCIA Y POR EL APOYO QUE ME HAN MOSTRADO. PARA SER LA PRIMERA HISTORIA QUE HE ESCRITO DE ESTA FAMILIA ME HA IDO MUY BIEN, LO CUAL SÓLO FUE POSIBLE GRACIAS A QUE LE DIERON UNA OPOTUNIDAD

MUCHAS GRACIAS A Onigan, .37, scarleth cajina, Nuharoo, Shamadi1996, guest, coneja, POR SUS REVIEWS

SIN QUITARLES MAS TIEMPO LOS DEJO CON EL FINAL. ESPERO VOLVER PRONTO

XOXO

NI NARUTO, NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN

ALGO ME GUSTA DE TI

Hinata pensó que iba hasta allá sólo para cumplir un pequeño favor sin derecho a preguntas que le había pedido su amiga Sakura. Sin embargo terminó fingiendo un matrimonio. ¡Cuánto odiaba ese tipo de favores!

CAPITULO FINAL: ¡CÁSATE CONMIGO!

Si Hinata hubiera sabido en todo los problemas que se metería al volver a Japón no lo hubiera hecho. Pero ante la llamada desesperada de la señora Tsunade pidiendo su ayuda no pudo hacer oídos sordos y adelantó su viaje.

Tenía miedo, pues en vez de una simple chica de negocios misteriosamente se había transformado en una celebridad. Los periodistas buscaban cualquier dato de ella lo tergiversaban y lo publicaban en la internet. Al parecer su historia de niña desaparecida milagrosamente encontrada se había vuelto un chisme jugoso que todos querían explotar. Por eso en el aeropuerto tras el beso que le dio Naruto se desató el caos. La farándula japonesa había hecho diversos reportajes con todos los pormenores candentes de su amorío con el famoso kinesiólogo Naruto Uzumaki. Detalles que ni ella conocía y que afectaban su recién adquirida relación laboral con la corporación Hyuga.

Cuando logró escapar de los periodistas enloquecidos y de Naruto llegó más tranquila a su habitación del hotel, hasta que su celular comenzó a sonar

-¿qué significa todo esto que estoy viendo jovencita?-masculló su padre al otro lado, molesto

-Oto-san todo lo que dicen es falso, te lo juro

-¿incluso lo del beso? La foto se ve bastante real

-bueno, eso…. ¡Me pilló de improviso! Nunca pensé que Naruto haría eso…

-¿se puede saber quien es ese tal Naruto?

Se sentía avergonzada de hablar de esos temas con su padre, apenas había logrado contarle la historia a Tenten y Hanabi-no es nadie oto-san

-espero que todo esto no se interponga en la tarea que te encomendé

-claro que no oto-san-suspiró después de despedirse y colgar

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-¡cómo le hiciste eso nieto estúpido!-Tsunade le dio un fuerte golpe en la cabeza a Naruto

-¿Cómo que porqué? ¡porque la amo! ¿Que tiene de malo besar a la persona que amas?

-pero ahora toda la televisión está inventando cosas raras acerca de ella

-sólo son unas pequeñas exageraciones, una especie de ensayo de la realidad que viviríamos al ser novios

-¿y crees que será tan fácil?

-lo lograré… aunque la esté amando por mil años… lo lograré

Tsunade ignoró el profundo monólogo de su nieto y se largó a su habitación. Tomó su teléfono y disco el número de su casi nieta. Al cuarto tono le contestó

-de verdad lamento los problemas que te ha causado mi nieto-dijo apenas saludó

-no se preocupe Tsunade-sama

-quisiera verte para que conversáramos, te ves tan bonita por la televisión

-gracias

-y ¿a qué hora mañana?

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Tsunade llegó temprano a visitar a Hinata. Estaban sentadas en la sala de estar una frente a la otra.

-me ha gustado tu cambio niña. Te ves más hermosa

-gracias…-se sonrojó violentamente-¿cómo va su problema con las deudas?

-todavía me falta pagar la mitad… Ya vendí mi casa en Konoha, Naruto me pasó parte del dinero con el que construía su spa, empecé a trabajar hace poco, pero esa deuda se hace interminable

-¿Naruto está haciendo un spa?

-claro, tomó tus recomendaciones y las está siguiendo al pie de la letra… lo está haciendo por ti

"no lo creo" pensó, pero desvió el tema- le daré lo que le falta…-de su cartera sacó una chequera y firmó, sacando uno de los papeles-tome…

Tsunade vio el cheque soprendida-¿pero esto está en blanco?

-coloque lo que necesite

-¿porqué eres tan buena conmigo?

-a pesar de todo lo que pasamos el año anterior, me hizo sentir en una familia, ahora quizás tengo una propia pero antes de eso no tenía nada… y ustedes me dieron ese cariño que necesitaba

-me gustaría que siguieras siendo mi nieta… ¿no existe alguna posibilidad de que tú y Naruto…?

-no... ya no

-ni siquiera después del beso… ¿no lo pensarías?

Ella sólo negó con la cabeza

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Hinata había extrañado Tokio, así que se preparaba para una salida tranquila hasta que sonó el timbre

-¿qué haces aquí?-sonó más pesada de lo que quería pero ver al rubio al otro lado con un ramo de flores no era lo que esperaba

-vengo a visitarte, toma… -le pasó el ramo- son para ti

-no debiste haberte molestado

-en realidad no es molestia ¿vas saliendo?-ella afirmó con la cabeza- perfecto… vamos-tenía intenciones de tomarla de la mano pero ella fue más rápida y se apartó

-no, voy sola

-no seas tonta… salgamos

-¿no crees que es suficientemente malo que estén inventando cosas sobre nosotros? Si salimos juntos será peor

- les daremos motivos para hablar

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Ayer le dejó más que claro a Naruto que no debía volver a seguirla. Le argumentó que era mejor para ambos. Discutieron bastante pero al parecer lo convenció de esfumarse de su vida. Tenía otras cosas en que pensar como para estarse distrayendo en lo acelerado que se sentía su corazón cada vez que lo veía

Gracias a que ayer nadie los había seguido podía salir tranquilamente del hotel hacia su nuevo trabajo.

Suspiró al entrar a su antiguo supermercado, aquel que le había dado la oportunidad de contactar con la gente y de apasionarse por intentar disminuir la pobreza en el mundo. Ninguno de los trabajadores la reconoció. Así que se fue directamente a la oficina de su antiguo jefe. Este cuando la vio la trató como a la reina de Inglaterra y le avisó que organizaría una reunión extraordinaria para presentarla al personal.

-Su atención por favor-los murmullos cesaron-les quiero presentar a nuestra nueva jefa y encargada de finanzas, la señorita Hinata Hyuga. Algunos ya la conocíamos con otro apellido y otros por su impresionante historia.

-Es un gusto volver a verlos-mencionó la chica rebosando en una confianza que no tenía-espero que podamos llevarnos tan bien como antes. Si tienen cualquier inquietud pueden acudir a mi oficina, estaré gustosa de ayudarlos.

Recibió aplausos ante la declaración. A pesar de que su padre siempre le decía "eres muy suave Hija, en los negocios tienes que ser agresiva" ella no lo lograba. Así que prefería inducir a un ambiente de cordialidad.

Mientras estaba en su oficina coordinando números unos toquecitos en la puerta la hicieron levantar cabeza y encontrarse con su amiga Sakura. Le sonrió y esta se le acercó rápidamente para abrazarla fuerte. Conversaron de todo. Le preguntó de toda su experiencia en Boston. Quedaron en seguir con la conversación a la salida, sin embargo Sakura no pudo evitar despedirse con el siguiente comentario

-Hinata, aunque no me creas, y se que en un principio no lo harás, Naruto te extrañó mucho. Tu hubieras visto lo desolado que estaba al ver tu departamento vacío. Se que es un idiota, pero lo que te haya hecho quizás ni siquiera lo meditó, deberías darle al menos una oportunidad

"ojalá fuera tan fácil" pensó en la soledad de su oficina

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Se sentía rara con ese provocador vestido negro que Tenten le había preparado especialmente para las cenas de negocios. Tomó su cartera, su abrigo y salió hacia el restaurant donde se juntaría con los representantes de la empresa Uchiha.

La cena había sido agradable. El presidente de las empresas Uchiha, tenía un carácter similar al de su padre, así que supo como manejarlo; mientras que su hijo mayor, el vicepresidente, era demasiado amable como para no sentir simpatía por él.

-Ya que hemos terminado de hablar de negocios me gustaría hablar del otro punto- exclamó el presidente Fuugaku-san- ¿supongo que su padre se lo habrá comentado, señorita Hyuga?

-claro que si Uchiha-san, me lo ha explicado y he comprendido a la perfección que esta es la mejor forma de mantener una alianza-declaró aunque con ello marcara su sentencia de muerte. Debía hacer todo lo posible por no defraudar a su padre.

-entonces podríamos comenzar por lo básico ¿no lo crees Itachi?-el aludido sólo asintió con una extraña sonrisa-dispondrán de un mes para conocerse antes de que hagamos público su compromiso formal, espero que coloquen todo su esfuerzo para que su futuro matrimonio sea fructífero…

Hinata sólo sonrió. Ya se había metido en un matrimonio fingido antes ¿qué tendría este de diferente?

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Naruto estaba harto. Después de la discusión que había tenido con Hinata habían acordado no volverse a juntar. Sin importarle eso él había contactado con ella mandándoles mensajes de texto todos los días, pero no había recibido respuesta en ninguno. Dejando de lado la poco sutileza que tenía compró un gran ramo de rosas blancas y la fue a visitar a su oficina.

-¿qué haces aquí?-le preguntó Hinata lo suficientemente sorprendida como para estar enojada

-estoy harto de no verte… -una vez cerró la entrada le puso el ramo entre las manos y continuó- recuerdo lo que me dijiste la última vez pero no puedo aceptarlo… quiero que empecemos de nuevo, por favor, te prometo que seré el mejor novio del mundo, que te protegeré en cada oportunidad y te acompañaré, por favor ¿quieres ser mi novia?

Hinata aguantó las ganas de llorar- no puedo-antes de que le preguntara porqué continúo- En dos semanas estaré comprometida con Itachi Uchiha y después me casaré con él.

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Llegó más temprano de lo usual a la oficina de Itachi. Quería definir algunos detalles de la conferencia de prensa de su compromiso. No estaba su asistente así que simplemente entró en la oficina. Grande fue su sorpresa al encontrar al flamante vicepresidente con su lengua en la garganta de otra mujer. Estuvo al menos un minuto de voyerista antes de que descubrieran su presencia.

-¡Hinata! Esto…. No…-mascullaba apenas. Nunca pensó verlo tan angustiado

-Lo siento…-decía la chica que estaba con él. Era hermosa, de cabello azulado y ojos claros-yo tengo toda la culpa señorita Hinata, yo…

-Konan…-masculló Itachi con claras intenciones de consolarla pero se detuvo sólo por la presencia de la Hyuga.

Hinata apenas parpadeó y atinó a cerrar la puerta. Sin moverse de su lugar, con su expresión más neutra posible dijo –hablemos…-se sentó frente a la pareja, tomándose un tiempo para averiguar lo obvio -¿ustedes se aman, cierto?

-Hinata, yo…-intentaba explicar Itachi

-por favor, es una pregunta simple, además se nota que es verdad…

-Konan es el amor de mi vida pero con esto de la fusión tuvimos que terminar nuestra relación…

-señorita Hinata-dijo la chica-realmente lamento lo que vio… no fue la forma… es que, hay veces que uno ama tanto a una persona que la necesita más de lo que puede soportar. Sin embargo, quiero lo mejor para Itachi, y eso es que se case contigo…

-¡no!-interrumpió Hinata, vivir sabiendo que había separado a dos amantes era demasiado cargo de consciencia-tenemos que romper el compromiso

-lo único que se me ocurre es que usted encuentre un nuevo prometido

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-¿qué haces aquí, Hinata?-dijo Naruto molesto, no necesariamente con ella sino con la situación- ¿no deberías estar con tu prometido?

-necesito que me devuelvas la mano

-¿ehh?

-necesito que te hagas pasar por mi prometido

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El trato estaba hecho. Las empresas Hyuga y las empresas Uchiha no se unirían hasta que los representantes , Hinata e Itachi, demostraran que sus respectivos compromisos eran verdaderos. Tenían un plazo de 3 meses, si no era así se casarían obligadamente para la fusión.

-¡me dijiste que todo lo que decían los periodistas era falso! ¡Y ahora me sales con esto!- Reclamaba Hiashi Hyuga del otro lado del teléfono

-Papá, intentaba proteger a Naruto-kun

-¡no me interesa! Ese tal Naruto no se escapará de mí, te lo aseguro

Y cortó. Hizo justo lo que no quería, decepcionar a su padre. Pero tenía que hacerlo, por la felicidad de Itachi y Konan. Su celular volvió a sonar. Ni siquiera se molestó en ver quien llamaba

-¿qué pasa ahora, papá?

-persona equivocada-dijeron del otro lado, la chica se sonrojó, se sentía tan débil en su presencia- estaba pensando… si queremos parecer una pareja comprometida deberías venir a vivir conmigo ¿no lo crees?

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A lo más universitaria Tsunade se había ido a vivir con una de sus amigas en Konoha, no sin antes dejar bien recomendado a su nieto acerca de su comportamiento para con Hinata. Naruto fastidiado juró hacerle caso, con los dedos cruzados detrás de su espalda. Bien sabía que si quería recuperar a su chica debería ir a la confrontación y ser extremadamente romántico.

No obstante su intención no era presionarla así que a pesar de las muchas ganas que tenía de despertar a su lado cada mañana le preparó su habitación para ella y él traslado la mayoría de sus cosas al cuarto de invitados. Ahora sólo faltaba que su prometida llegara y la operación reconquista comenzaría.

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Llevaba una semana en la casa de Naruto. Y fue como si nunca se hubiera ido. Incluso muchos detalles habían mejorado, lo cual la hacía estar un poquito, solo un poquito desconfiada de su fuerza de voluntad. Sin embargo estaba feliz, esa sensación de familiaridad con la que era tratada, la hacía feliz, pese a lo que su mente decía podría acostumbrarse a eso.

Ese día Naruto apareció con un enorme ramo de rosas blancas-para ti….

-sabes que no es necesario que hagas esto

-pero yo quiero hacerlo… -se acercó a ella invadiendo su espacio personal con la mirada fija en sus ojos-además deberíamos mostrarnos ¿no crees?

-¿a qué te refieres?

-a salir, juntos en una cita… una cita de verdad obviamente

Y asi fácilmente como si de un conjuro se tratara se dejó llevar, agradeciendo el haberlo hecho. EL rubio se había comportado tan bien con ella, la trataba con delicadeza, la hacía reír, la miraba profundamente, como si fuera la única para él.

-fue una buena comida

-falta el postre, perfecto para ti, de chocolate…

A la chica le brillaron los ojos-gracias...-Sin darse cuenta Naruto le había tomado la mano por encima de la mesa, acariciando su palma con el pulgar- ¿qué haces?

-nada

-suéltame por favor

-no quiero… es más quiero hacer algo más-le dio un pequeño tirón para acercarla a él, con la otra mano le tomó la mejilla y se fue acercando-lo necesito desde hace tiempo…

Y así como si nada la besó, lenta, tierna y dulcemente. Tomándose su tiempo para disfrutar del sabor de sus labios, robándole el aliento. Lamentablemente tuvieron que separarse pues el postre había llegado

-aunque me cueste te conquistaré, te lo aseguro

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Y la "amenaza" la cumplió. La iba a dejar y a buscar del trabajo todos los días, aprovechaba cada momento que podía para el contacto físico ya fuera un abrazo, una pequeña caricia, cosquillas y hasta besos. Aquellos últimos las dejaban siempre nerviosa y tiritando, y aunque lo negara siempre quedaba con ganas de más. Hasta ella misma se estaba traicionando.

Aquel día fue diferente. En la tarde comenzó una tormenta que no tenía intenciones de parar, al llegar a casa se dio un baño caliente y preparó ramen para la cena, pero cada vez que una ráfaga violenta de viento golpeaba la casa se paralizaba asustada hasta que recordaba volver a respirar. Logró disimular bien su miedo durante la cena con Naruto, al cual se le ocurrió contarle con lujo de detalles las peripecias de su día en el spa a medio terminar.

Hinata le comentó que quería dormir temprano, así que el rubio le deseo buenas noches no sin antes plantarle un beso que la dejó sin respiración. Se colocó el pijama más abrigador que encontró y se metió debajo de las tapas cubriéndose hasta las orejas, para ver si con eso amortiguaba el ruido, pero no funcionó. Cada vez que el viento azotaba en su ventana incontrolables sollozos salían de sus labios, intentaba contenerlos pero era tal su miedo que le era imposible. Tan absorta estaba que no notó el peso a un lado de su colchón.

-Hinata-chan ¿estás bien?

-Naruto-kun…

Él rubio encendió la lámpara y la tomó delicadamente de las mejillas-estas llorando ¿qué pasa?-ella no le respondió, pero ante el nuevo ventarrón que se levantó se tensó completamente y sus ojos empezaron a lagrimear-¿tienes miedo?-mordiéndose el labio para no seguir sollozando afirmó con la cabeza- shhhh… me quedaré contigo hasta que te duermas-Y así fue como Naruto se metió debajo del cobertor y la abrazó fuertemente- tranquila, estaré aquí para ti…

Con ese calor manteniéndola logró conciliar el sueño, sin darse cuenta.

A la mañana siguiente Hinata apenas pudo abrir los ojos de los hinchados que los tenía. Definitivamente no iría a trabajar. Sintió un peso en su cintura y una respiración cálida en su cuello. Estaba acalorada ¿qué estaba pasando? Tomó lo que sea que estaba en su cintura lo movió y se giró encontrándose de lleno con el rostro de Naruto. Se tapó la boca para no chillar y escabullirse

-aún es temprano Hinata-chan ¡y es sábado! No te levantes

-pero Naruto-kun

-quédate así conmigo… no te haré nada más, lo prometo-abrió lentamente los ojos, le sonrió y la saludó con un beso-te quiero Hinata-chan

"yo también" se dijo asi misma, si sólo tuviera más confianza en él y en sí misma.

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Desde ese día Naruto se colaba todas las noches en su cama. Abrazándola fuertemente como si temiera que se arrancara a algún lado. El problema es que ella se estaba acostumbrando a ello.

A media hora de terminar la dura jornada de día viernes Itachi se apareció en su oficina con una caja de regalo

-¿y esto?

-es para ti, como agradecimiento por haberme ayudado con Konan

-no fue nada… ¿cómo va todo?-El moreno aumentó el tamaño de su sonrisa- ¿pasó algo bueno?

-Konan está embarazada

-¡en serio! ¡felicidades!-se levantó de su asiento y lo abrazó efusivamente. No estaba en su naturaleza hacerlo, pero honestamente en esa oficina su actitud cambiaba-les deseo lo mejor

-lo único es que te pido que guardes el secreto, nadie debe saberlo todavía

-no hay problema…-le sonrio

Sintieron una carraspeo en la entrada que los obligó a separarse-¿interrumpo algo?

-claro que no…-respondió el Uchiha ante el mutismo de la chica-yo ya me iba, espero que te guste el regalo Hinata-chan

El pelinegro arrancó de la oficina, en donde un muy enojado Naruto buscaba respuestas en una muda Hinata. Tenía los nudillos blancos de la presión en sus manos

-¿a que vino ese tipo? Creí que ya no mantenían contacto

-a contarme algo importante

-¿y era necesario que lo abrazaras?-Hinata no respondió- ¡vámonos!

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Habían pasado tres días y Naruto aún estaba molesto con ella. Ya no la iba a dejar al trabajo, ni la iba a buscar, ni siquiera comían juntos. Era como si vivieran en casas separadas. De hecho a penas se lo había topado. Supuestamente porque tenía mucho trabajo con la construcción del spa.

Estaba deprimida. Mucho. Tenía que parar de negarlo. Quería a Naruto y ya era hora de que se comportara como una adulta y se lo confesara. Antes de volver a casa tomó su celular y marcó a su consejera

-¡Hinata! Me tenías botada amiga desagradecida

-lo siento, Tenten… mucho trabajo por acá

-si claro… oye tengo una noticia importante ¡me declaré a Neji! Y me aceptó, o algo así así que tenemos algo

-¡felicidades! ¿o sea que son novios?

-mmm… no necesariamente, pero estamos trabajando en eso ¿y tú? ¿cómo es eso de que estas comprometida con un guapo vicepresidente para después estar de novia con ese sexy kinesiólogo?

-es una larga historia… en realidad te llamaba para preguntarte algo… ¿exactamente como te le confiesas a un chico?

-¡AHHHH! Mi Hinata está tan grande…. Tienes que hacer lo siguiente…

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Esa noche preparó la comida favorita de todos: Ramen. Se puso una polera sencilla y unos pitillos. Y se sentó en la sala de estar a esperar, y esperar, y esperar. No supo en que momento sus parpados se cerraron de lo pesado que estaban

Cerca de la medianoche el rubio llegó a su casa. Estaba chato, la reunión con los contratistas se demoró más de lo planeado por razones que eran completamente estúpidas. A veces tenía ganas de golpear al jefe de la maestranza contra un muro. Al entrar dejó sus cosas en un sillón y lentamente se acercó al sillón pues Hinata estaba dormida ¿qué estaba haciendo ahí? ¿estaría esperándolo?

El hecho de verla ahí, tan indefensa esperándolo logró que su enojo acumulado pasara. Fue un tonto al colocarse celoso por una situación así cuando tenía a Hinata para él. Delicadamente se acercó a la chica la tomó en brazos y la cargó hasta la cama. Al recostarla bajo la manta le dio un beso en la frente y volvió a la cocina, estaba muerto de hambre. Al llegar rebuscó por todos lados hasta que encontró la olla llena con ramen recién preparado. Hinata se lo había preparado. Se comió la olla entera, se puso pijama, se lavó los dientes y se metió en la cama con Hinata.

-¿Naruto?-murmuró ella encendiendo la lámpara

-sí… lo siento por hacerte esperar tanto… la reunión se demoró más de lo que debía…-le apartó un mechón de cabello de la cara

-¿qué hora es?

-son como las una de la mañana… tienes que seguir durmiendo

-pero la cena ¡hice ramen de reconciliación!-dijo antes de pensarlo. Luego se tapó la boca de la vergüenza.

-¿ramen de reconciliación?

-estabas enojado y no sabía porqué

-¿en serio no se te ocurre?-ella negó con la cabeza- estaba celoso… abrazaste a Itachi fácilmente pero conmigo no lo haces… y si yo te abrazo te alejas… -subió su mano para acariciar su mejilla- Hinata-chan yo te amo y si acepté toda esta locura de nuevo fue para estar cerca de ti he intentar conquistarte, pero honestamente creo que me rendiré…. Pronto

Asustada Hinata se acercó a él abrazándolo fuertemente –por favor no te rindas…-Naruto asombrado ni siquiera atinó a corresponderle- por favor Naruto-kun, tu me gustas… mucho

El rubio la abrazó fuertemente con el corazón a punto de estallar de alegría- eso ha sido lo mejor que he escuchado en mucho tiempo…

Y así se durmieron juntos.

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A la mañana siguiente Naruto despertó primero agradeciendo mentalmente a Dios que fuera fin de semana. Confianzudamente acarició la cintura de Hinata y procedió a despertarla dándole suaves besos por todo el rostro hasta que ella abrió sus maravillosos ojos

-buenos días…

-buenos días Naruto-kun…

-¿y mi beso de buenos días?

-¿ah?- Pero el rubio ni siquiera la dejó atinar algo coherente cuando ya la estaba asaltando con sus labios.

Aquel beso que en algún momento comenzó delicado fue tornándose lentamente más exigente. Con su lengua la obligó a abrir sus labios y la volvió a besar entrelazando sus lenguas en el acto. Lentamente la recostó bajo él y comenzó a besar su cuello mientras levantaba lentamente su camiseta del pijama. Hinata quería que siguiera, esas cosquillas eran demasiado agradables como para dejarlas pasar, de hecho cuando Naruto volvió a besar sus labios se le escapó un sonoro gemido que hizo que el rubio se detuviera

-no.. no…-la soltó de repente como si quemara

-¿Qué pasa?-preguntó la chica acalorada- ¿acaso no te gusto?

-no… al contrario cariño… es por eso que me detengo, si seguimos no podré contenerme

-¡oh!-Hinata se puso mas roja todavía.

El rubio le besó la nariz mientras se levantaba-¡necesito una ducha de agua fría!

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Tsunade llamó a Naruto a las dos semanas después cuando su relación con Hinata iba viento en popa. Aparentemente lo necesitaba en Konoha así que tendría que viajar.

-¿en serio no puedes ir conmigo?-le pregunto el rubio a su novia mientras estaba en la puerta con su bolso de viaje

-no puedo faltar, llegan nuevas contrataciones

-está bien…-dijo fastidiado-volveré lo más pronto posible

-mándale saludos a la abuela

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Naruto estaba fastidiado. Lo único que quería era volver a su casa con su novia y a su abuela se le ocurre ir a una fiesta ¡una fiesta! Definitivamente su nueva amiga Shizune era una mala influencia. Después de apartarse de una aprovechada que se lanzó a sus brazos para besarlo. Decidió volver a la casa. Mañana en la mañana le pediría a su abuela el anillo y volvería a casa.

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Nunca debió haber vuelto a confiar en él y esas fotos lo demostraban. Dejándolas en el velador fue a la sala de estar a hacer una llamada, cualquier matrimonio sería mejor que el que podría tener con el mujeriego de Naruto, que ante la menor oportunidad la engañaba, tal como aquella vez con esa rubia oxigenada de las fotos.

-Itachi-kun…-dijo al notar como contestaba tras tres tonos-lo lamento pero tendremos que dejar este plan…

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Naruto volvió más que feliz a su casa. Faltaba tan poco para terminar su spa y había conseguido el anillo de compromiso de su abuela. Esta vez haría las cosas en serio.

-Hinata-chan…-exclamó fuertemente al entrar- Hinata…-volvió a llamar sin tener respuesta.

Inocentemente creyó qué podría estar en el trabajo, pero al llegar a su habitación y ver las fotos sobre el velador supo que no era así ¡eso no había sido a propósito! Esa chica tonta sólo se le acercó y lo besuqueó de la nada. Después de apartarla de un empujón volvió a la casa de su abuela a dormir tranquilamente en la noche, restándole importancia al asunto.

Su celular sonó -¿Hinata?

-no idiota… enciende la televisión en el canal 6-eso le sonaba tan familiar, en la pantalla se veían más fotos de esa rubia tonta besándolo mientras los periodistas comentaban el asunto y cómo mañana sería el compromiso en vivo entre Hyuga y Uchiha- no se como mi querida nieta fue capaz de darte una oportunidad

-¡me tendieron una trampa! YO AMO A HINATA, NO PODRIA HACERLE ESO…

-Naruto, ya no se si creerte, imagínate como debe sentirse Hinata

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No había dormido en toda la noche, como consecuencia sus monumentales ojeras apenas se cubrían con el maquillaje que Hanabi le aplicaba.

-onee-chan, debes cambiar la cara

-claro…-dijo distraída mirando a la nada

-¿no me estas tomando en cuenta cierto?-dijo Hanabi sentándose frente a ella para llamar su atención-¿quieres hablar de lo sucedido?

-esta vez creí que de verdad se había enamorado de mí… fui tan idiota

-¡no! ¡no pienses eso! El es el idiota por no saber valorarte…-se puso de pie, giró la silla de Hinata para que quedara frente al espejo y se puso detrás de ella- ahora tienes que hacer tripas corazón, levantar el rostro, cambiar la mirada y demostrarle al mundo lo hermosa, fuerte y poderosa que es la futura presidenta de Hyuga corp.

-gracias Hanabi-chan-la abrazó aguantándose las ganas de llorar.

A las 12:00 en punto Hinata ingresó al gran salón entre altos murmullos y luces destellantes. Con su frente en alto ignoraba las múltiples preguntas acerca de la "infidelidad del año" como la habían llamado en los titulares. Llegó a la mesa del centro, se dio un abrazo con Itachi mientras le murmuraba "lo siento" al oído. Le sonrió a los periodistas saludándolos amablemente.

Su padre y el señor Fugaku dieron un ameno discurso de las ventajas que esta nueva unión traería para ambas compañías. Luego firmaron el trato oficial con una pluma de oro cada uno la cual pasaron a sus respectivos hijos para que firmaran el mediático acuerdo de compromiso. Itachi fue el primero, tomó fuertemente la pluma para disimular su temblor con una sonrisa fingida en el rostro, recibió miles de fotografías haciendo cada vez el proceso más lento. Cuando finalmente plasmó su nombre al final del documento le entregó la carpeta a Hinata besándola en la mejilla y dándole su lugar en la mesa.

Con un suspiro imperceptible la chica tomó la pluma entre sus resbalosos dedos dispuesta a firmar.

-ALTO…-gritaron desde la multitud. La chica levantó los ojos asombrada, allí entremedio de todos los periodistas su cabello dorado resplandecía, o mejor dicho él resplandecía como un príncipe al rescate

-Naruto-kun…-murmuró apenas

- ¡HINATA-CHAN NO FIRMES! –Se acercó lo más que pudo a la mesa central entre los murmullos de los periodistas y los flash de las cámaras-no lo hagas por favor…-ella sólo miró como el rubio estaba a punto de llorar, pero que buen actor era. El rubio angustiado por no tener reacción se acercó a la chica empujando a cualquiera que se interpusiera en su camino la tomó del brazo y la jaló por el pasillo

-¿qué haces Naruto-kun? ¡Suéltame!-reclamó una vez estuvieron alejados de todo

-no hasta que me dejes decirte lo que tengo que decir

-¡de que sirve! ¡Como si fuera a creerte!

-Hinata, escúchame con atención-tomó a la chica del mentón para verla directamente a los ojos- Hay algo me gusta de ti, eso algo me encanta, me vuelve loco. No puedo parar de pensar en ti… lo único que quiero es estar cerca de ti parar demostrarte todo el amor que te tengo, para hacerte feliz

-no te creo…

-TIENES QUE CREERME ¡TE JURO QUE NO CONOZCO A ESA CHICA DE LA FOTO! ¡ME TENDIERON UNA TRAMPA!

-tienes mucha imaginación…

-en realidad no tanta onee-chan…-dijo Hanabi apareciendo de un rincón. Continuo apenas supo que los dos buscaban respuestas- papá lo planeó todo.

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Al final el trato se realizó sin matrimonio. Después del escándalo realizado por Naruto en la sala de conferencias Itachi enfrentó a su padre diciendo que el matrimonio con Hinata no sería posible porque Konan estaba embarazada. Entre todo el revuelo los patriarcas decidieron dejar de lado sus ideas retrógradas.

Hiashi había citado a Naruto y Hinata a un elegante salón de té. El lugar ameno y tranquilo era perfecto para la ocasión.

-los cité aquí porque les debo una disculpa, especialmente a ti jovencito

- no es necesario otou-san, entiendo que quisiera proteger su negocio…

-no me llames otou-san-interrumpió Hiashi

Naruto continuo sin tomar en cuenta la aclaración de su suegro-pero debe saber que estoy completa y locamente enamorado de su hija-tomó la mano de Hinata sobre la mesa, haciendo que esta se sonrojara-haría cualquier cosa por ella menos alejarme de su lado, así que si me permite me gustaría que aprobara esta relación

El silencio que le llegó de respuesta puso a Naruto más nervioso de lo que estaba. Si el viejo se seguí oponiendo juró que mandaría todo a la mierda, secuestraría a Hinata y se irían a vivir a otro lugar lindo, como Sudamérica o Isla de Pascua. Sería lindo vivir rodeado de playa, entre palmeras y frutos tropicales con Hinata vestida ligera…

-¡Uzumaki!-gritó Hyuga al no obtener respuesta del rubio en los intentos anteriores- ¿en qué mundo tienes tu cabeza?-el aludido lo miro perplejo, ya se había puesto en ridículo frente a quien no debía-te estaba diciendo que acepto la relación, siempre y cuando sea serio

-¡claro que es serio! ¡confie en mi!

-espero no arrepentirme de esto… -se acercó al chico amenazadoramente- lo que quiero dejar en claro es que si le haces daño a mi hija te juro que te haré vivir en el infierno.

-lo entiendo, señor-Masculló Naruto asustado

-otou-san, por favor no asustes a Naruto-kun…-rogó

-sólo quería aclarar las cosas Hinata, bien… tengo que retirarme a preparar los últimos detalles de mi viaje… los dejo

Naruto suspiro aliviado. Había logrado sobrevivir a su temible suegro, eso era un motivo de celebración

-¡Hinata-chan vamos a comer ramen!

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De vuelta a casa Naruto se detuvo en un parque. Tomó a Hinata de la mano y caminaron hasta un mirador rodeado de árboles florales.

-¿qué estamos haciendo acá Naruto-kun?

-Hinata-chan quizás llegaste a mi de una forma extraña, pero agradezco a Dios el hecho de conocerte y de poder estar contigo. Quiero que sepas que eres la mujer más maravillosa que conozco y que te amo, por eso no quiero que nunca te alejes de mi

-no lo haré

-lo sé… pero esta vez debo estar seguro-sacó una cajita de terciopelo de su saco- Hinata Hyuga cásate conmigo… esta vez en serio

-sí…-se acercó a el abrazandolo fuertemente del cuello- ¡acepto!-Naruto alegre la tomó entre sus brazos para dar vueltas con ella en el aire- me estoy mareando…

-¡oh! perdón

-pero Naruto-kun… ¿no crees que es muy pronto para casarnos?

-no…. Claro que no, además si tu no estas segura yo tengo suficiente amor para los dos

FIN