In and Out of Love


Es por culpa de una hembra que me estoy volviendo loco... No puedo vivir sin ella, pero con ella tampoco...

Eran las 16:30 de la tarde. Bulma sopló y se dejó caer hacia atrás en la silla. Llevaba horas revisando el balance de cuentas de la empresa en el ordenador de su padre y aún no encontraba dónde estaba el fallo que hacía que no le cuadraran el resto de los balances.

Se cogió una coleta y decidió que quizás sería más fácil buscar en los supuestos manuales, así que dejó el ordenador con el monitor apagado y subió hasta el piso de arriba.

La contabilidad la aburría en gran medida pero como ella tenía que tomar las riendas de la empresa en un futuro no muy lejano su padre le había aconsejado que se pusiera al día en estos temas. Lo malo era que Yamcha no la rescataría de su tarea hasta las seis o más...

Cuando abandonó el archivo iba tan cargada de papeles y carpetas que al salir de la habitación no vio por donde andaba y chocó, cayendo al instante una gran nevada de hojas por todo el pasillo

"ES QUE NO TIENES OJOS EN LA CARA, JODER??!!" Le gritó Vegeta furioso mientras se incorporaba también del suelo

"Y TÚ QUÉ! ES QUE NO VISTE QUE SALÍA??"

"TÚ TE ECHASTE SOBRE MÍ CON TODOS ESOS PAPELAJOS, MUJER DEL DEMONIO!!" Exclamó agarrando varias hojas del suelo y arrugándolas de malos modos

"OYE! ESTATE QUIETO!" Chilló horrorizada por lo que ese monstruo estaba haciendo con los papeles de la contabilidad. Se los quitó de un manotazo y los colocó a su lado, donde pensó estarían a buen recaudo

Con el enfado pintado en sus ojos, el Saiya se levantó y se sacudió el polvo para luego marcharse de allí gruñendo

Mírale! Me tira todos los papeles y se marcha así, sin más! Pero qué poca delicadeza! Se quejó Bulma para sus adentros mientras comenzaba a amontonar todo de nuevo Ahora encima tendré que colocarlo todo...! Vaya mierda...

De nuevo cargada con el impresionante taco de hojas --esta vez todas revueltas-- bajó las escaleras y entró en la sala donde trabajaba. Vio una taza de café con dos pastelillos y sonrió. Su madre siempre pendiente de los demás...

Con un suspiro se dejó caer en la silla y empezó por hacer montones de papeles de igual clase mientras daba pequeños sorbos al café que aún estaba calentito.

Cuando llegó a las hojas que Vegeta había arrugado no pudo sino suspirar Bueno... Quién dijo que la vida con un Saiya sin modales iba a ser fácil? Comenzó a estirarlas una a una con la intención de dejarlas luego bajo una pila de libros gordos, pero algo en una de ellas le llamó la atención

Sangre? Oh, vaya! Pero qué burro que llega a ser! Sopló frunciendo un poco el ceño Tendré que ir a ver si está bien... Bah! Pues claro que lo está! Además, seguro que si me molesto en ir me echará a patadas... Ni hablar. Si necesita algo que venga a pedírmelo... Terminó poniendo la última hoja a *desarrugar* bajo los libros

Al rato llegó su padre para ver si la chica tenía algún problema. Se sorprendió al verla navegar entre las hojas

"Pero qué ha pasado, Bulma?" Le preguntó colocándose al gatillo sobre su hombro

"Nada... Es que el supuesto no me terminaba de cuadrar y decidí que sería mejor comprobar los datos por lo manual pero al salir me tropecé con Vegeta y se cayeron todos al suelo..."

"Ese hombre... ya te advertí que no saldría nada bueno de dejarle vivir en casa... " Dijo poniéndose en jarras

"Bah, no es para tanto. 208, 209, 210 Además ya los tengo casi colocados de nuevo... 211, 2...12"

"Sólo espero que no nos dé demasiados problemas hasta que se vaya a luchar contra los androides..." Comentó ayudando a su hija a buscar el número 213 que parecía como si alguien se lo hubiera tragado

"Lo encuentras, papá?" Preguntó unos minutos después

"No... no lo habrás dejado caído en el suelo?"

"No sé... creo que no. De todas formas iré a ver por si acaso..."

Escuchó al Sr. Briefs decir que seguiría ordenando hasta que ella regresara, así que decidió tomárselo con calma Haha... con un poco de suerte papá los tendrá colocados cuando vuelva... Pensó con una sonrisa maligna mientras subía las escaleras

Anduvo por el pasillo sin quitar ojo del suelo y registrando las habitaciones que tenían la puerta abierta por si acaso el papelito hubiera volado al interior de alguna... Pero nada.

Pero dónde se habrá metido el dichoso papel? "Vegeta! No te habrás encontrado un papel por casualidad, verdad?!" Gritó para hacerse oír

"No he visto tu asqueroso papel ni me importa, así que deja de armar escándalo de una maldita vez, mujer!" Gritó el otro a su vez abriendo la puerta justamente al lado de donde estaba ella al tiempo que la miraba fieramente y se tapaba los oídos

"Nunca te han dicho que tienes unos modales horribles, Saiyajin?" Le preguntó con una mueca de disgusto

"Y a tí nunca te han dicho que eres insoportablemente desagradable?" Se la devolvió dándose la vuelta y tomando la puerta para cerrarla de golpe

"Ahí está el maldito!!" Exclamó ella pegándole un empujón a la puerta que el otro iba a cerrar y lanzándose al suelo "No decías que no lo habías visto?" Le preguntó olvidándose de contestarle por la alegría de haber encontrado el supuesto que tantas vueltas la estaba haciendo dar

"Y no lo había visto hasta ahora" Se encogió de hombros antes de echarse en la cama tal y como estaba antes de que ella llegar gritando a todo pulmón

"Te encuentras bien?" Preguntó la mujer girándose hacia él

"Qué?" El Saiya abrió un ojo para mirarla, extrañado de su pregunta. Que el supiera no le había dado ningún motivo para que pensara eso

"Sí, es que me resulta tan extraño que no me hayas echado de aquí todavía... Además me manchaste de sangre algunas hojas..."

Vegeta sopló "Me duele la cabeza, eso es todo"

"Eso seguro que es porque no dejas de entrenar ni un momento. Quizás deberías tomarte más descansos..."

"Me meto yo en tus asuntos? Pues deja mi vida en paz, vale?" Le dijo molesto poniendo los brazos tras su cabeza. Quizás tuviera razón pero no le iba a permitir la satisfacción de reconocérselo

"Bahh...! Encima que me preocupo por ti...!"

"Nadie te ha pedido nada"

"Pues no dices eso cuando entras como una tromba en la cocina, no te digo..."

"Ah, olvídame, mujer..."

Ella se sonrió ligeramente contenta por su victoria "Me parece que nos han presentado, pero por si lo olvidabas me llamo Bulma"

"Entonces no eres una mujer?"

"Qué estás insinuando??!!! Pues claro que lo soy! Soy la chica más bonita e inteligente de las que han puesto los pies en Chikyuu, así que no se te ocurra ni dudarlo!!!" Casi le gritó molesta mientras se reprimía las ganas de lanzarle un libro de los que había en la estantería

"Pues entonces, MUJER, cállate de una buena vez!"

Antes de que Bulma pudiera responderle otra voz se oyó desde la puerta "No te esfuerces con este bastardo, Bulma, no lo merece"

"Yam! Cómo has venido tan pronto?" Preguntó con una gran sonrisa en el rostro

Él sonrió e hinchó el pecho con orgullo "Ya ves... Uno, que saca tiempo de cualquier sitio para estar contigo.."

"Uno, que saca tiempo de cualquier sitio para estar contigo... --Le imitó Vegeta-- Pero qué patético! No me extraña que los Saibamans acabaran contigo tan fácilmente..." Dijo sonriendo ladino mientras se incorporaba en la cama

Yamcha frunció el ceño y apretó los puños mirándole fieramente, pero luego sonrió con malicia "Pues tú no eres el más indicado para hablar, teniendo en cuenta cómo Freezer te humilló hasta matarte..." Se burló

Bulma se volvió a mirar al Saiya. Vegeta le miraba de tan mala forma que esperaba que de un momento a otro Yamcha cayera al suelo fulminado. Se levantó, varias venas le asomaban por la frente; estaba realmente enfadado. Que un patético humano se atreviera a recordarle aquella humillación!!

"Cómo te atreves a insultar al Príncipe de los Saiyajins, maldito gusano! Podría borrarte del mapa con el pensamiento!!" Rugió acercándose a él

"Oh, vamos, no fue algo así lo que le dijiste a Freezer?" El hombre siguió con el mismo tono burlón

"Yamcha, vale ya!" Le dijo Bulma preocupada por el cariz que estaban tomando los acontecimientos. Vegeta quizás podía no estar en buena forma en aquél momento pero aún así era más fuerte que su novio, sin lugar a dudas...

"Cállate! No será una mujer la que me defienda! Y tú... te voy a partir la boca a hostias ahora mismo!" Rugió poniéndose en posición de combate

Antes de que pudiera suceder algo, Bulma, con cara de muy pocos amigos se interpuso entre los dos "Ah, no! En mi casa no! Qué os habéis creído que es esto? Un ring de lucha libre? Todo lo tenéis que arreglar a base de pegaros de leches... Bien! Haced lo que os venga en gana, pero fuera de aquí!"

Ambos luchadores se quedaron unos segundos mirándose fieramente, pero al final Yamcha desistió "Está bien, Bulma, pero sólo porque tú lo dices..."

"Maldito cobarde...!" Siseó el Saiya sin perder la postura

"Ya está bien, Vegeta!-- Bulma le agarró de un brazo y le llevó hasta la cama-- He dicho que no quiero peleas dentro de mi casa! Y menos estando como estás!" Dijo refiriéndose a cómo le había visto balancearse Eso para que luego diga que se encuentra bien... Qué idiota! Acaso quiere impresionarme con sus machadas? (dícese de lo que hace el típico chico machote, duro, etc...)

"Ahora mismo vas a tumbarte a dormir y no vas a entrenar más hasta mañana, oyes?"

"Quién te crees que eres para darme órdenes, mujer?" Le preguntó de bastante mal humor, pero ya sentado en la cama

"La dueña de la casa! Y mientras tú vivas aquí tendrás que acatar ciertas normas de convivencia, has oído? Porque si no se acabó el entrenar con los aparatos de mi padre!" Se cruzó de brazos y miró triunfante cómo se echaba sobre la cama "Hala, Yam, vámonos..." Le dijo a él después cogiéndole de un brazo y sacándole de la habitación

El muchacho sopló aún alucinado por lo que acababa de ver "Bulma, no puedo creer que hayas conseguido dominar a ese Saiya... Debimos llamarte a ti cuando vinieron a luchar contra nosotros..."

"Por supuesto! Es mucho más productiva la inteligencia que la fuerza bruta, y está visto que lo primero no abunda demasiado entre vosotros, eh, Yamcha? --le reprendió mientras marchaban al cuarto de ella-- Cómo demonios se te ha ocurrido meterte con él de esa forma? Es que no te das cuenta de que cuando se encuentre bien te va a destrozar, idiota!!!"

El hombre levantó las cejas y muy al estilo de Gokuh se frotó la cabeza "La verdad es que no había pensado en ello... Me cabreó lo que dijo y busqué una manera de hacérselo pagar, eso es todo..."

La mujer abrió el armario y comenzó a buscar ropa adecuada para ir a tono con su novio "Es... es cierto lo de la pelea?" Le preguntó ya más calmada

"Acaso le oíste desmentirlo? A través de Kaiohsama pudimos ver todo el combate... Fue tremendo... Freezer era una mala bestia de cuidado, cari, no te imaginas la paliza que le dio... Y aún después de eso le atravesó el corazón de un disparo, el muy bestia..."

"Qué horror... --murmuró la chica rebuscando una blusa que le fuera bien con la falda de cuadros que había elegido-- Y qué pasó después?"

"Le contó a Gokuh la historia de cómo Freezer había traicionado a su raza después de haberles servido tanto tiempo... Creo que destruyó su planeta, o algo así... Y ya al final fue cuando le pidió llorando a Gokuh que matara a Freezer... --se encogió de hombros-- No sé tú, pero creo que se merecía lo que le pasó después de lo que nos hizo..."

"Nadie se merece eso, Yamcha... ni siquiera alguien como Vegeta... Siendo como es él, te imaginas lo que debe ser servir al tirano que destruyó a tu raza? El señor don Príncipe a las órdenes de ese cornudo? No me extraña que sea tan... tan... como es después de pasar su vida con ese monstruo... Por cierto, crees que este color le pega a las botas altas?"

"Hummm... sí, yo creo que sí..."

"Pues hala, majete, sal fuera que me voy a cambiar...!" Y mientras que lo hacía no podía dejar de pensar en lo que su chico le había contado

La feliz pareja de novios salió de la CCorp un rato más tarde y se marcharon, tal y como habían planeado, de compras a un gran centro comercial. A Bulma le gustaba bastante salir a dar vueltas por aquél lugar y a Yamcha tampoco le importaba ir, porque además sabía que después de que ella encontrara ropita que la gustara podrían pasar a la cafetería del local donde comerían deliciosas tortitas con caramelo y nata....

Y ahí pasaron casi toda la tarde, yendo luego a dar una vuelta por el paseo más grande de la ciudad. La gente les miraba admirados por dos razones, una porque Bulma no era una persona desconocida para la gente de la Capital del Oeste y otra porque era envidioso verla salir tan bien acompañada... Pero como a todo el mundo, después de cenar en un restaurante un poco caro, les llegó la hora de volver a casa.

Yamcha como siempre la dejó en la puerta con el descapotable rojo que ella le había regalado hacia un año por su aniversario y, tras la emotiva despedida típica de todos los novios, la chica volvió a su casa

"Buenas noches, mamá... --Dijo al entrar en casa-- Otra vez en el salón a estas horas?"

La señora sonrió y bebió un sorbito de té "Es que este libro está más interesante... Qué tal os lo habéis pasado? Te has comprado algo?"

"Ay! Me he dejado las bolsas en el coche de Yam! Bueno... entonces te lo enseñaré todo mañana por la noche..."

Ella se rió suavemente "Menos mal que en casa no tenemos problemas de armarios..."

"Mamá...! --agitó la cabeza un poco enfurruñada por su comentario-- Me voy a la cama..."

"Muy bien, cariño, hasta mañana..."

Bulma subió las escaleras al piso de arriba y al pasar por el pasillo echó un vistazo involuntario a la habitación del Saiya, que como cuando entró, aún estaba abierta.

Puso las manos en las caderas y sopló "Mírale, si ya lo sabía yo... No podía quedarse en la cama descansando, no... Pues me va a oír!" Bajó como una exhalación las escaleras por las que había subido y le preguntó a su madre por el hombre

"Salió hace un rato... Le dije que se pusiera una camisa, que se iba a resfriar, pero no me hizo caso... en fin! Por qué lo preguntas?"

"Porque es un irresponsable y está herido y seguro que se ha ido a entrenar otra vez!"

"Y a ti que te importa lo que yo haga, eh mujer?" Dijo Vegeta -- que había bajado al jardín a dar una vuelta-- entrando por la puerta en ese momento.

La chica al principio se quedó muda de la sorpresa pero pronto reaccionó "Porque luego me toca a mí ir a curarte siempre, por eso me importa! Y porque eres un huesped en esta casa y tengo que velar por tu integridad!"

"Bah! Eso son tonterías. Déjame en paz de una vez, no te he pedido nada. Llevo toda la vida cuidándome sólo, no voy a necesitar una enfermera cada vez que me haga un arañazo" Comenzó a andar hacia la escalera, pero Bulma le agarró por un brazo "Arañazos? Como todas esas cicatrices en tu cuerpo?"

El Saiya se libró de su agarró con un movimiento brusco "Si vuelves a tocarme lo pagarás, me oyes?"

"No me digas que vas a pegarme... --Le replicó ella andando hacia atrás un poco asustada-- No me digas que no te daría pena pegar a una chica tan bonita como yo..."

"Y quién dice que eres bonita? El estúpido de Yamcha? Bah! Habría que tener mal gusto para fijarse en ti. He conocido al menos a 50 mujeres que estaban mucho mejor que tú" DIjo con arrogancia cruzándose de brazos

"Estás diciendo que soy FEA???"

Vegeta no dijo nada pero sonrió malamente

"IDIOTA! GILIPOLLAS! CÓMO TE ATREVES A DECIRME ESO! MAMÁ, DILE ALGO!!!"

La señora se tomó lo que quedaba del té de la taza y sonrió "Me parece que hacéis buena pareja"

"QUEEEEEÉ???!!!" Exclamaron a un tiempo

Ella se rió ligeramente, aunque al momento frunció ligeramente el ceño desilusionada "Pero tenéis el mismo carácter... Me parece que no os soportáis demasiado y eso es importante..."

"Joder, qué tontería!! Me voy!" Exclamó yendo escaleras arriba

"Yo también!" Dijo, y le siguió

"Quieres dejar de seguirme, fea?!"

"Duermo en el mismo piso que tú, gilipollas!"