¡Hola! (^-^)/

Éste es mi primer fanfic y que mejor que sea NaruHina. Espero que mi historia sea de su agrado.

DISCLAIMER: Naruto, su mundo y sus personajes, le pertenecen a Masashi Kishimoto.

Muy bien ahora si ¡A leer!


~PENUMBRA~


Capítulo 1

"Yo te protegeré"

(Introducción)


La penumbra de la noche era cada vez más intensa. El viento se hacía presente de una manera escalofriante y la luna se hallaba en pleno dominio.

Un lugar lúgubre, una reja inmensa justo enfrente de él, no era capaz de observar pero aun así no necesitaba ver a su alrededor para saber en dónde se encontraba. No veía nada, no sentía nada, estaba inconsciente. Aunque una parte de él luchaba por despertar y sabía que no era por algo. Era por alguien. Era por ella.

Las lágrimas caían descontroladas y se deslizaban por su bello rostro, las hojas de los árboles siguiendo la trayectoria del viento sólo hacían de aquel momento algo aún más frío y taciturno.

—N-Naruto-kun…— sollozó en un susurro casi inaudible. ¿Cómo había llegado hasta ese punto? ¿Cómo algo tan hermoso e increíble pudo convertirse de pronto en la oscura pesadilla en la cual se encontraba?

Su tristeza y desesperación no la dejaban pensar con claridad, frente a ella yacía su amado y unos pasos más adelante estaba de pie la persona responsable de aquella triste escena.

—Levántate— ordenó. Su espada estaba pintada de sangre, respiraba agitado y en su rostro podía observarse cierto sentimiento difícil de descifrar, frustración… tal vez.

Ira… era todo sentimiento que albergaba su mente en aquel instante, un sentimiento que pocas veces llegó a sentir, fue entonces cuando se puso de pie y en sus ojos podía reflejarse gran determinación, toda cordura desapareció y su cuerpo se movió solo.

Era el momento… de atacar.

La tarde caía rápidamente; las copas de los árboles se mecían suavemente al ritmo del viento. El tono rosado del momento acentuaba el crepúsculo del día.

—Lo estás haciendo muy bien, sigue entrenando así y nada te impedirá ser la nueva líder del clan lo más pronto posible.

—Gracias Neji-nii-san— Escuchar esas palabras de la boca de su primo la reconfortaban y la enorgullecían de ella misma.

Respiraba agitada, estaba agotada pero se esforzaba en no demostrarlo. Se sentía feliz, fresca y, a pesar de su condición, llena de fuerza. Ella nunca se había sentido así, pero algo en ella había cambiado. Se podría decir que todos cambiaron después de la IV Gran Guerra Ninja.

Pero ella: Hinata Hyuga tenía algo que la hacía especial. Tenía mucha más fuerza, más confianza… aunque a veces cierto rubio la hacía ruborizar y llevaba al máximo su nivel de timidez. Pero eso era algo que tal vez jamás cambiaría.

—Hinata-sama será mejor que entre, está por anochecer y podría resfriarse. — dijo Neji. Su cuerpo estaba cubierto por una capa de sudor y alrededor de su cuello colgaba una toalla. Su pecho subía y bajaba rítmicamente debido al agotamiento que dejó el entrenamiento con su prima minutos antes.

—En un segundo Nii-san. — dijo al tiempo que se tendía en el suelo mirando hacia el cielo.

Neji se acercó y bajó la mirada para verla a los ojos.

—Ven— dijo ella mirándolo con una sonrisa en sus labios e indicando con sus manos un espacio junto a ella.

Él lo dudó por un momento pero lo cierto era que no podía negarle nada a esa sonrisa de su prima. Así que tratando de no ensuciarse más, se tendió junto a ella a observar al cielo. Observando nada realmente… su mente estaba ocupada, pensaba en la guerra y las veces en las que estuvo a punto de morir, pensaba en Hinata y en como su cambio lo había impresionado. Ella ya no era la misma Gennin débil de antes, ni siquiera se le había visto tan fuerte e imponente en la batalla contra Pain que había tenido su lugar cuatro años atrás.

— ¿No es hermoso?— dijo sacándolo de sus cavilaciones al mismo tiempo que volteaba su vista hacia él.

—¿Qué? ¿Qué es hermoso?— comentó él distraído aún con sus ojos perla perdidos en el oscuro pero iluminado firmamento.

—El cielo nee-san— dijo con una leve sonrisa.

Neji la miró y al ver su rostro no pudo omitir que una leve sonrisa cruzara por sus labios. Hinata al notar la inusual expresión en el rostro de su primo no pudo evitar sonrojarse y voltear nuevamente al cielo.

—Claro Hinata-sama. Es muy hermoso. — dijo él sentándose ahora en el verde suelo.

—Yo… yo extrañaba estas tardes de entrenamiento contigo nee-san. Gracias. — dijo ella algo nerviosa sentándose también como lo estaba Neji.

—Hinata, no tienes por qué agradecerme. Siempre estaré ahí para ti no importa el motivo o la circunstancia. — dijo, tomándose la libertad de hablarle a su prima con más familiaridad. Quería que ella supiera que él la protegería sin importar qué, y no por los deseos de su arrogante e imponente clan, sino por sentimiento propio. La quería, la quería como a ninguna otra. Con ella se sentía en confianza, se sentía en paz. Ella era la persona a la que veía como su apoyo. Si bien era cierto que el rencor que sentía hacia su tío Hiashi Hyuga se había disipado, Hinata era la única persona del clan con la que se sentía en familia. Era su hermana, y la adoraba.

—Nii-san… tú también serás protegido por alguien. Yo te protegeré hasta que muera. — dijo ella muy conmovida. Le alegraba tener a su primo de vuelta, quería cuidarlo. Cuidarlo como no pudo en la IV guerra cuando éste había dado su vida para protegerla a ella y a todos los que luchaban por la paz. En aquel momento su corazón se había destrozado, pero después de ganar la guerra su primo fue revivido. Lo tenía con ella una vez más y no volvería a perderlo, no si podía evitarlo.

Él se encontraba feliz y en un acto de ternura le brindó a su prima un fraternal beso en la frente y un ligero abrazo. No habría dos como ella, eso era seguro.

Neji se puso de pié y le tendió la mano a su joven prima. Ella la tomó e igualmente se puso de pié. Justo cuando se disponían a entrar al interior del complejo Hyuga, un miembro de la servidumbre salió apresurado de la mansión para hablar con ellos.

—Discúlpeme Hinata-sama pero en la entrada un miembro del ANBU solicita hablar con usted, parece ser muy urgente.

—Me pregunto para qué… Gracias Ko-san, enseguida lo atiendo— dijo ella con una sonrisa mientras el hombre se retiraba después de hacer una breve reverencia.

—Un ANBU…— dijo Neji — ¿Para qué querrá verte a éstas horas un ANBU? Es decir, es tarde para una misión…

—Lo sé, yo también estoy intrigada nii-san. Pero sea cual sea el caso será mejor que atienda pronto. Nos vemos Neji-nii-san, descansa — se despidió dando un beso a su primo en la mejilla.

—Claro, en cuanto tome una ducha. — terminó él diciendo mientras entraba a la mansión y pasándose una vez más la toalla por el cuello.

Hinata se puso su habitual chaqueta y salió apresurada a atender, y cuando llegó a la entrada de su vivienda, fue recibida por un par de inexpresivos ojos negros.


(/*o*\) ¿Quién será ese ANBU? Y ¿Qué querrá?

Por favor dejen sus reviews, me darán mucha motivación.

Pd. Sé que no se supone que Neji esté vivo, pero como ésta es mi historia, me rehúso a aceptar el hecho de su muerte [risa maligna] ahora él (y sólo él) fue revivido con un jutsu prohibido del clan Hyuga -otorgado por Hiashi Hyuga- y aún se disputa si se le asignará de nuevo o no el "sello del pájaro enjaulado"

Trataré de subir el próximo capítulo el día de mañana, ya que ésta fue sólo la introducción.

Hasta la próxima.

~Shady19~