¡…!

DISCLAIMER: Naruto, Naruto Shippuden, Naruto Manga y sus personajes no me pertenecen y jamás me han pertenecido, derechos para el autor Kishimoto Masashi. Ésta historia y cada una de las locas ocurrencias a través de ella sí son producto de mi imaginación.

… Enjoy! …


~PENUMBRA~


Capítulo 15

"Incertidumbre"


Frente a ellos, una muchacha bastante ruborizada los miraba con todo el terror impregnado en sus facciones, su azulino cabello sujeto en un moño alto con unos cuantos mechones cayendo sobre su rostro, se encontraba únicamente en ropa interior.

Unas diminutas bragas color azul celeste era lo único que cubría su intimidad y un par de proporcionados pechos se ocultaban bajo un brassierè que hacía juego.

No pudo soportar la vergüenza en ese momento, vio los ojos de Naruto por un instante, su mirada era diferente. Sus ojos azules parecían no tener fin, la profundidad de su mirada le caló en los huesos, juraría que esos ojos azules estaban dilatados.

Sasuke reprimió un gruñido que provenía de lo más recóndito de sus bajos placeres. Sentía su rostro arder ante la vergüenza que le provocaba estar en una situación así, vergüenza de ser descubierto, deseando algo que él sentía prohibido.

Naruto parpadeó múltiples veces no creyendo lo que veía, trató de hablar, pero fue inútil, sólo podía observar. Comenzaba a sudar, nunca antes había estado en una situación parecida, se sentía estúpido y con la necesidad de hacer algo, algo importante que deseaba por Kami saber qué era. ¿De qué se trataba todo eso?

Ambos chicos bajaron la mirada avergonzados, y es que el deseo carnal ya comenzaba a tornarse insoportable.

Sabían bien lo que sentían. Ambos tenían inmensas ganas de recorrer con la punta de sus lenguas la suave piel que les mostraba la Hyuga. Un sentimiento bastante extraño para ellos, que bien sabían era incorrecto bajo semejantes circunstancias.

El sonido de un leve suspiro de angustia llamó la atención de los dos.

Voltearon su vista hacia el frente una vez mas sólo para apreciar cómo la chica frente a ellos se desvanecía de pronto, producto seguro de un desmayo ante la abrumadora experiencia.

No perdieron tiempo, sus cuerpos reaccionaron casi instintivamente y fue entonces cuando de un rápido movimiento ambos, Naruto y Sasuke se acercaron peligrosa y velozmente a ella.

Sujetándola firmemente antes de que ésta tocara el suelo, uno a la izquierda y el otro a la derecha, la miraron bastante sonrojada, inconsciente, y semi-desnuda.

La preocupación y la culpa eran en esos momentos, más prominentes que cualquier bajo deseo carnal.

Se miraron por un momento, el rubio y el pelinegro, ambos sintiéndose horriblemente avergonzados y expuestos, Naruto podía ver claramente las mejillas subidas de tono del Uchiha y éste a su vez apreciaba el rojo intenso en los pómulos de su rubio amigo.

—Yo… Hinata. Deben darle atención. T-Tenemos que llamar a alguien. —dijo de pronto Sasuke.

— ¡N-No! —cerró los ojos y bajó el rostro, frustrado. —No. Si alguien la ve así, pensará que somos alguna clase de d-e… ¡D-Degenerados!

Sasuke inmediatamente desvió el rostro al escuchar aquella palabra. Él no era así, estaba seguro de eso. O al menos, de eso trataba de convencerse a sí mismo.

—Tienes razón, Naruto —debería estar bastante afectado para estar diciendo esas tres palabras en una sola oración —Tsk, pero entonces…

— ¡Aggh! —exclamó Naruto tirando de sus cabellos, frustrado —No sé qué podremos hacer, en unos minutos anunciarán la cena. Si alguien llega y –

—Cálmate, eso no pasará. —interrumpió —La Hyuga no permanecerá así por tanto tiempo…

Habían pasado aproximadamente veinte minutos, Naruto y Sasuke caminaban desesperados a paso apresurado de un lado a otro sin control, no sabían qué hacer para que Hinata recobrara el conocimiento.

Mientras Naruto agitaba una pequeña toalla de baño frente a Hinata para tratar de ventilar sus sentidos, Sasuke regresaba del cuarto de baño con un pequeño recipiente con agua.

— ¿Listo?

Otros cuantos mililitros de agua salpicaban de pronto la cara de Hinata, y ésta seguía sin mostrar señales de mejora. Su cuerpo ahora estaba cubierto por una manta y su cabello se encontraba húmedo, cortesía de los "métodos" de reanimación por parte del Uchiha.

—Hinata… Hinata. Hinata vamos, despierta 'ttebayo… —decía Naruto mientras le daba pequeñas palmaditas en la cara.

De pronto, un sonido retumbó en lo más profundo de sus almas…

…Alguien tocaba la puerta.

—Señorita Hinata, la cena esta lista, ¿Nos acompaña?

Inmediatamente Sasuke y Naruto se miraron con pánico el uno al otro, el color se fue de sus rostros. Sasuke se disponía a hablar… acabaría con esa farsa de una vez por todas y confesaría para que así llevaran a la Hyuga al hospital… así quedara como un completo pervertido frente a todos.

Pero antes de que Sasuke pudiera pronunciar vocablo alguno, la voz del Uzumaki le interrumpió.

—E-En seguida vooy 'ttebayo…

Sasuke miró con horror hacia su compañero, quien lucía pálido, y avergonzado. Naruto no era muy bueno imitando la voz de Hinata, no cuando hacía que ésta sonara como proveniente de una actriz pornográfica, cortesía por supuesto, de esas ridículas técnicas pervertidas del rubio.

—C-Claro… ¿Segura que se encuentra bien? —preguntaba la voz masculina tras la puerta.

Sasuke posó su mano sobre su frente, sólo un idiota caería ante esa farsa por parte del dobe de su amigo.

Naruto tenía los ojos como platos, tragó saliva y después habló… esta vez lo más parecido a Hinata como le fue posible.

—S-Sí. —no había sido tan difícil.

Después de unos cuantos segundos, ambos pudieron respirar aliviados al escuchar cómo el hombre tras la puerta se marchaba lento pero seguro.

—Parece…parece que eso funciono 'ttebayo. —soltó en un suspiro.

—Debemos hacer algo, o vendrán a buscarla de nuevo. ¡Idiota! ¡Pudiste haberle dicho que no iría a cenar!

— ¡No se me ocurrió! ¿De acuerdo? ¿Cómo se supone que sabría qué decir estando en una situación como esta?

— ¡Usando, tal vez, tu sentido común!

—Suficiente. Basta ya, estoy harto. Debemos hacer algo, algo rápido… ¿Pero qué?

—Tan brillante como siempre…

—Deja ya de insultarme, ¿Quieres? ¡No se me ocurre nada, no es como si pudiéramos presentarnos a cenar los tres, estando aquí!

—Naruto… ¡Eso es!

— ¿Qué es?

— ¡Señores! ¡Señorita Hinata! Esperábamos por ustedes, por favor tomen asiento, la cena está servida. —habló cordialmente Takeshi.

—Hmph. Estamos agradecidos, el día de mañana nos gustaría conocer un poco más los alrededores, si no es una molestia. —habló Sasuke.

—Claro que no hay inconveniente, pero ¿Qué les parece si hablamos del asunto una vez terminando la cena?

— ¡Tiene toda la razón! ¡Itadakimasu! —dijo Naruto eufóricamente.

—Hinata…

Hinata recuperaba poco a poco la conciencia, a su alrededor todo eran ligeros sonidos y sensaciones difusas. Lentamente entreabría los ojos para encontrarse con una borrosa mirada azulina.

—Gracias Kami… Hinata ¿Cómo te sientes? —preguntó Naruto mientras palpaba con su manos la frente de la chica.

—Naruto-kun… ¿Qué fue… —detuvo su interrogante al momento de encontrarse semi-desnuda únicamente siendo cubierta por una delgada manta, frente a Naruto.

—Hinata… tranquila, por favor no vayas a–

— ¡Kyyyaaaaaa!

— ¿Escucharon algo?

— ¡N-No! Lo que sucede es que el Tem… Sasuke tiene un leve resfriado, ¿Nee, Sasuke?

— ¿Eh? Oh. Sí, claro. Lo siento, supongo que yo- ¡A-Ashoooo! Disculpen. Maldición. Le advertí al idiota que la mantuviera en silencio, nunca puede hacer nada correctamente, kuso.

—Ahh, en ese caso por favor acepte este jarabe. Es especialmente para eso, le quitara rápidamente la gripe. —sugirió una de las ancianas que los acompañaban en la mesa, con el jarabe en la mano.

—De ninguna manera, no será necesa–rmng… —antes de que pudiera terminar la oración, la anciana le introdujo al pelinegro la enorme cucharada en la boca. Tenía un sabor horroroso, y la sensación de un liquido espeso y grumoso le llenó el paladar al momento. Sentía que devolvería lo que aun ni siquiera había ingerido —*cof cof* Pero… ¡¿Pero que caraj–

— ¡Gracias! Gracias, muchas gracias ¡Obaa-chan, gracias 'ttebayo! —gritó Naruto con una sonrisa descomunalmente nerviosa.

— ¿Gracias por qué hijo? —preguntó la abuela confundida.

— ¿Por qué? Por… pues… Gracias por…por favor. AHJAJAJA.

Todos los presentes en la cena miraban a Naruto como si este estuviera completamente loco. Y el rubio no podía sentir más desesperación al respecto. La única buena noticia era el hecho de que, al parecer, su peliazul compañera ya había recobrado el conocimiento.

— ¿¡P-Por qué!? —preguntó aterrada —¡¿Por qué e-estoy a-así?! —y con toda la vergüenza del mundo —¿Q-Qué hicimos N-Naruto-kun?

Naruto ganó color en su rostro ante esa interrogante casi inmediatamente.

— ¿Q-Qué? —y, aparte del violento sonrojo, sus ojos parecían dos platos gigantes —N-No hicimos nada, ¡De veras! Yo… es decir, tú… Sasuke y yo y-y luego tú te desmayaste…

Las imágenes llegaban a su memoria como flashazos de recuerdos difusos. ¡Ahora recordaba!

—Naruto-kun… ¿Dónde está Sasuke-kun?

—Ahh, el Teme. Él fue con dos de mis clones a presentarse a la cena que ofrecieron.

— ¿Dos de tus clones?

—Sip. Verás, tú seguías inconsciente, y como no queríamos… preocupar a los demás, hice dos replicas, una mía y una tuya…

—Así que… Hinata-san. Dime, ¿Es tu primera vez aquí en el país del viento? —Preguntó un hombre alto, su edad variaba entre los 26 y 27 años de edad. Su piel era blanca y poseía un porte de elegancia único. Naruto por un momento pudo asemejar a aquel sujeto con Neji Hyuga, pues al igual que el castaño, el joven junto a él acostumbraba usar palabras formales y lucía como una persona amigable a pesar de su sobriedad.

—Sí, es mi primera visita 'ttebayo.

Sasuke casi se atraganta con el té al escuchar a Hinata decir esa palabra.

—*Cof cof* —tosió el pelinegro urgentemente. Oh, tenía tantas ganas de inyectarle por lo menos un par de voltios a su estúpido compañero por debajo de la mesa, pero se sentía impotente, no podía hacer eso, por miedo a que el clon desapareciera.

— ¿Ha dicho 'ttebayo?

—Ah, haha. Supongo que algo aprendió de mí. —dijo nerviosamente Naruto.

El joven les sonrió amablemente. Especialmente a la chica de perlados ojos.

—Ahora que lo pienso —llamó la atención repentinamente el monarca —Ustedes no han sido presentados, ¿Cierto? Perdonen mi grosería, por favor. Jóvenes de la tierra del té, permítanme presentarles a mi querido sobrino, Usui Akira.

—Es un placer conocerles. —Akira poseía cabello color plateado, un plateado tan intenso que parecía ser blanco, pero a pesar de sus rasgos claros, sus ojos eran intensamente negros, era un joven bastante apuesto. —Un placer conocerla, Hinata-san. —dijo al tiempo que besaba la mano de Hinata.

—Ah, el gusto es mío. —respondió ella falsamente, al tiempo que intentaba zafarse a toda costa.

Sasuke reprimía las carcajadas, que situación tan bochornosa la que afrontaba Naruto, lástima que a él le causara tanta satisfacción.

— ¡Ouch! —exclamó de pronto el pelinegro, y es que cierto rubio le había pinchado secretamente la pierna derecha, demasiado fuerte.

— ¿Sucede algo, joven Sasuke?— preguntó preocupado Takeshi.

— ¡Ah! Seguramente es el resfriado dattebayo. —mencionó el Uzumaki con malicia.

— ¿Sasuke?

Sasuke suspiró, definitivamente tomaría venganza. —N-No es nada… Dígame, abuela. ¿Aún tiene un poco de ese jarabe para la tos?

—Y entonces eso pasó. En verdad, en verdad lo lamento mucho Hinata, nunca pensamos que tú… bueno. Sálo nos preocupamos por ti, eso es cierto.

— ¿En verdad, Naruto-kun? —en su cara repentinamente apareció una fugaz luz de esperanza. —En verdad… ¿Te preocupas por mí? —terminó la pregunta con la cara ardiendo… la posible respuesta le daba miedo.

— ¿Ah? Yo… por supuesto que sí. Eres una persona muy importante para mí, Hinata.

— ¡¿En verdad?! —ella lucía completamente incrédula y sorprendida.

Naruto la miró directamente a los ojos y entonces se dio cuenta. Lo que dijera a continuación debería ser sincero. Eso era seguro. La miró, ahí frente a él, lucía tan indefensa, tan bella, tan pura. Permanecía envuelta hasta el cuello por aquella sabana, el cabello ligeramente revuelto y los ojos le brillaban en…. ¿Emoción? Aquella emoción era contagiosa, porque de pronto su corazón comenzó a latir desesperado y su cerebro lo impulsaba nuevamente a acercarse más y más, se acercaba tanto que los latidos de Hinata retumbaban en su propio corazón haciéndole difícil distraer su mente. Se acercó tanto que de un momento a otro, sólo existían él y Hinata en todo el universo. Y el universo se reducía a una simple habitación, a un efímero momento, donde el único testigo sería esa sensación de alegre nerviosismo.

Naruto estaba tan cerca suyo que su respiración se entrecortaba, nuevamente. El aliento embriagador de él le calaba en lo más profundo de su ser y estaba más cerca. Tan cerca, tan lento, era una verdadera tortura. Tanto que sentía que se desmayaría, de no ser porque acababa de despertar recientemente. Pero, a pesar de tantas emociones que le hacían sentir bien, ella sabía que estar bajo tales circunstancias y de esa manera no era correcto. Por eso, reuniendo coraje habló.

—E-Etto… Naruto-kun. —le llamó, mientras posaba la palma de su mano sobre el firme pecho de él, intentando alejarlo un poco de sí.

— ¿E-Eh? —su propio rostro cobró color al darse cuenta una vez más de lo que había estado a punto de hacer, y luego al alejarse, se dio cuenta de aquel inconveniente.

—Debo v-vestirme…

—Perdóname Hinata, yo no pretendía… Yo… Sólo, no lo sé. No sé por qué siempre me siento así… cuando estoy cerca de ti 'ttebayo.

— ¿Y c-como te sientes?

—Yo…

—Valla, veo que ya despertaste Hyuga, ya era hora. —habló una tercera voz al momento de entrar apresuradamente a la habitación.

—Oe, teme. ¡Espéranos! —exclamó Hinata siguiéndole el paso al Uchiha.

—Eso de hace un momento ha sido bastante extraño. —dijo esta vez el clon de Naruto, ingresando también a la habitación.

Sasuke suspiró, cansado. —Por favor haz que desaparezcan, con uno solo de ti, es suficiente. —dijo.

Naruto un tanto desubicado por la intromisión, asintió levemente e hizo los sellos necesarios con una mano. Inmediatamente después, dos nubes de humo se esfumaron junto con las presencias que allí se encontraban hasta hace unos segundos atrás.

Una vez más, al punto de la concentración, era distraído.

—Gracias. Ya comenzaban a desesperarm… mmm…—vaciló —Hyuga, tal vez necesites estar sola. —dijo el Uchiha. Mirando desaprobatoriamente hacia el Uzumaki.

Naruto apenas pudo comprender, habían llegado a su mente una serie de recuerdos, gracias al Jutsu que recién había deshecho. Miró al Uchiha bastante sorprendido, y éste le regresó la mirada en muestra de comprensión.

—H-Hai. —dijo ella bastante avergonzada, sacando a ambos chicos de sus repentinos pensamientos, seguía aún bajo esa sabana.

—Hinata, te dejaremos a solas. Tenemos algo importante de que hablar, los tres. Parece que habrá un cambio de estrategia. —dijo de pronto Naruto, mirándola mientras le daba la espalda y se disponía a salir de la habitación. Había increíble determinación y seriedad en cada una de sus palabras, lo cual preocupó a Hinata. Si Naruto hablaba de esa manera, sólo podía asumir que fuese lo que fuese a decirle, no eran buenas noticias.

—Por ahora descansa. Sería inapropiado y sospechoso si nos reuniéramos tan tarde a conversar. Mañana a primera hora discutiremos éste asunto. —habló esta vez Sasuke.

—L-Lo siento. Pero, parece que éste es un asunto importante. Por lo tanto, necesito saber de qué se trata lo más pronto posible, después de todo, ésta misión es muy i-importante. ¿Cierto, Sasuke-kun?... ¿Naruto-kun?

Tras unos cuantos segundos de mirarse incómodamente, los chicos se dirigieron a Hinata.

—En diez minutos, en el gran árbol. —dijo el Uchiha. Aún asimilando el hecho de que ésta vez, ella se refiriera a él como "Sasuke-kun"

— ¡Maldito!—gritaba desesperado — ¡SUÉLTAME, BASTARDO!

Llevaba aproximadamente una semana ahí, atado de brazos y piernas. Sin nada que comer más que una porción de algo que tenía el aspecto de engrudo con un sabor horrible, una vez por día. Llevaba días sin comer. Sabía muy bien por qué estaba ahí, era una injusticia. Era tan bajo.

— ¿Ó? ¿Qué harás? —preguntó de una manera descarada y sin escrúpulos. —No harás nada. No puedes hacer nada… y dentro de poco tiempo, no serás capaz siquiera de pensar.

— ¿Por qué? ¿Por qué hacer esto? ¿Por qué no matarme de una vez?

—Te necesito vivo… por ahora. De otra forma sería bastante sospechoso… ¿No lo crees? —dicho esto se alejó un poco —Es perfecto.

— ¿Qué es perfecto? —preguntó al punto extremo del agotamiento.

—He conocido a una mujer, ella será mía. Procrearé con ella, y juntos haremos de este estúpido clan algo digno, sus actuales leyes ridículas pasarán a la historia y con ellas ustedes y su dichoso prestigio.

—Mi padre jamás te lo permitirá…

—El viejo terminará limpiando el suelo que piso… o haciéndote compañía… en el mas allá. —terminó diciendo con burla mientras se alejaba del lugar riendo a carcajadas.

— ¡Hokage-sama!

— ¿Qué sucede?

—Maito Gai solicita hablar co–

— ¡ENTRADA DINÁMICA!

—Entiendo. —dijo Kakashi a su amigo de infancia mientras juntaba ambas manos a la altura de su nariz. —Así que esa es su habilidad…

—Las buenas noticias, es que al parecer no tiene aliados. Eso reduce considerablemente sus probabilidades de éxito. Sin embargo… —alegó Gai.

—Necesitarán refuerzos.

— ¡¿E-Enamorado?!

Obtuvo únicamente un par de gestos de desagrado en respuesta, seguido de afirmativas.

—Algo debió haber ido m-mal…Naruto-kun… T-Tú… ¿Le dijiste algo o, hiciste algo?—preguntó ella sonrojada, llena de vergüenza e incredulidad.

—No. —respondió Sasuke. —afortunadamente, el dobe no hizo nada más que decir estupideces durante todo el transcurso de la cena.

—Teme. —dijo el rubio disgustado mientras volteaba el rostro hacia el lado opuesto. Con orgullo.

—Dobe. Aun así, ese sujeto no hará absolutamente nada que tú no desees. Sólo…

—Mantente alejada de él. —finalizó Naruto.

—Cambiaremos lo planeado. Mañana por la mañana, iniciaremos la investigación, pero esta vez…

—Seremos más pacientes. Procederemos con cautela. —dijo ella, comprendiendo las intenciones del Uchiha.

—Una de esas personas…—habló Naruto, pensativo. —No me dio buena espina… no lo sé. Tengo un mal presentimiento en todo esto.

— ¿A qué te refieres Naruto? ¿Qué sujeto? —preguntó el pelinegro con urgencia.

—Ese chico… uno de los que acompañaban al líder, Takeshi. Su nombre… no lo recuerdo. Lo presentaron cuando dimos las ofrendas. Él dijo… dijo que Hiromu,el chico al que buscamos, solía ser bastante inútil.

—Tienes razón dobe. Lo dijo sin ningún arrebato, incluso frente al líder. Esa persona, según tengo entendido es uno de los consejeros principales de Takeshi. —dijo Sasuke. Recordando cómo aquel sujeto no había dejado de mirar a Hinata durante toda la cena.

—Estando en esa posición… ése hombre podría tener motivos. —pensó Hinata en voz alta.

—Deberemos tenerlo en cuenta. —mencionó Sasuke —clasifiquémosle como el principal sospechoso.

Hinata procesaba el significado de todo lo anterior mencionado por ambos compañeros. Mientras, en su mente permanecía el nombre del sujeto que, según ambos chicos, estaba "como un patético bastardo, enamorado de ella"

Akira Usui


Aquí finaliza el capítulo en esta ocasión :)

Por favor díganme qué opinan en un review, he estado algo corta de inspiración e imaginación - TT-TT

Aún así espero tener la suerte suficiente para que ustedes hayan disfrutado de éste capítulo (;

TROLL lo siento, el ansiado trío nunca llegó, nuestra Hina-chan no lo soportó, lamento haberlos ilusionado tan cruelmente :B

Cosas interesantes se vienen a partir de acá, este amor va avanzando lentamente :)

MUCHAS FELICIDADES A Eithilen POR HABER SIDO EL REVIEW #100 EN ESTE FIC, ELLA EN RECOMPENSA TENDRÁ UN ESPECIAL ONE-SHOT DEDICADO 100% A ELLA Y SE TRATA DE UN KIBA/INO :), ESTOY TRABAJANDO EN EL, ESPÉRAME, Eithilen :)

Además de todo esto, especial gracias a Holy van God, Cintii, Blacklady Hyuuga, Eithilen y Estrella11 por ser las lectoras que con más frecuencia, me dejan sus opiniones y me dan ánimos :)

Nos leeremos una vez más. :D

Feliz Navidad y Año Nuevo xD

Matta Ne!

~Shady19