¡Ohao! ¡Konnichiwa! ¡Combawa!

A la Hora que esten leyendo esto XD

antes de empezar quiero pedirles una enorme disculpa y a la vez... UN CONSEJO!

esto al final se los comento por ahora disfruten del cap.


Era ya tarde, las hojas de los arboles se movían junto con la brisa del viento, el cielo coloreado de un ligero color naranja mezclado con rojo, el sol se ocultaba de la noche entre las montañas del horizonte y el cielo se llenaba de pequeños puntos brillantes que parecían ser pequeñas bolas de hielo, el frio de la noche llego segundos después y la luna se asomaba detrás de los cinco grandes héroes.

Una joven de veinte años de cabello negro y ojos perlados se encontraba sentada en una banca de los jardines de Konoha mientras observaba el sobre entre sus manos, un poco amarillento y maltratado.

— Debería de abrirlo—susurro mientras una ligera brisa movía sus negros cabellos.

El silencio en el parque era sepulcral pero eso le permitía debatir tranquilamente en lo que debía de hacer con ese sobre. No solo con el sobre, si no con toda su vida, tenía muchas cosas que pensar y una decisión que tomar.

Una vez más el viento se llevo uno de sus suspiros, respiro hondo y apretó el sobre entre sus manos.

— Pero… ¿por qué tengo tanto miedo?—se pregunto mientras se acomodaba uno de sus largos mechones detrás de su oreja, el viento soplo e hizo que se frotara los brazos con sus manos, soltó ligeramente el sobre y este se le fue arrebatado de las manos por el viento, cuando se dio cuenta que el sobre ya no estaba en sus manos lo busco por todas partes hasta que dio con una anciana que acababa de coger el sobre.

— Me parece que esto es tuyo— dijo amablemente la anciana.

— ¡H-Ha!… ¡Gracias!— dijo la morena mientras se acercaba a ella para recibir el sobre y hacia una reverencia de respeto y agradecimiento.

— Es muy peligroso que una jovencita como tú ande tan tarde fuera de su casa— dijo la anciana.

— S-si… pero… aun no quiero volver a casa— susurro recordando su solitario hogar.

— Bueno si es así… ¿Puedo hacerte compañía?—pregunto la anciana amablemente.

— ¡Claro me haría un favor!— dijo Hinata con una cálida sonrisa.

Amabas se sentaron en la banca en la que había estado sentada Hinata anteriormente, un silencio un poco incomodo se genero en ambas mujeres.

— ¿U-usted es de por aquí?— se aventuro a preguntar la Hyuga.

— No… vengo de una aldea lejana— contesto la anciana.

— y-ya veo— dijo Hinata pensando en que más preguntar.

— ¿Por qué no me cuentas todo desde el principio?— pregunto la anciana repentinamente, Hinata la observo confundida, la anciana rio ligeramente— creí que serias más lista muchacha jajaja— la morena se sonrojo y bajo la mirada abochornada.

— l-lo siento… —susurro.

— No debes disculparte… creo que la tonta aquí fui yo… por un momento pensé que te decía lo que pensaba jojo— Hinata sonrió ligeramente aun sonrojada— desde que te vi a lo lejos mirando atentamente aquel sobre me di cuenta que tenías algo que contar… por eso decidí sentarme junto a ti haber si te podía sacar algo pero… creo que me equivoque… o… ¿Es que acaso eres tímida?— Hinata bajo la mirada.

— Yo… no sé por dónde empezar— dijo un poco avergonzada.

— Que te parece desde el principio jojo—bromeo la anciana.

— S-si— la joven empezó contar la historia desde donde ella consideraba era el principio— vera… hace un par de años… yo… me case con un gran hombre al cual yo… yo… quise mucho… pero él— .

— No, desde el principio niña— la interrumpió la anciana, Hinata observo la cálida sonrisa que ella le regalaba, suspiro y fijo su vista en un punto perdido en el suelo.

— yo… siempre… pensé que no era lo suficientemente fuerte… como mi padre quería… siempre demostré ser una persona débil… tan débil que mi pequeña hermana podía ganarme… cuando mi padre decidió que ya no sería la líder… entre a la academia ninja para en algún futuro servir al y Hokage y a la aldea… ahí conocí a un niño que siempre fue subestimado y llamado débil, considerado el peor de la clase… pero yo sabía que no era así, él siempre se esforzó para ser el primero de la clase… aun que no lo logro hasta años después jeje… yo siempre lo observe a lo lejos… lo admiraba tanto que cada logro para él era un logro para mí… para cuando nos graduamos… yo desee con todas mis fuerzas estar en su equipo… pero no fue así… aun que varias veces fuimos compañeros en algunas misiones yo quería estar cerca de él… caminar a su lado… aun que fuera tan solo una vez— una pequeña melancolía se reflejo en su rostro al recordar ese hermoso e inocente sentimiento— pero… debido a que uno de sus compañeros… tomo el camino del odio y abandono la aldea… él se esmero en traerlo de vuelta… para cumplir la promesa que la persona que él amaba en aquel entonces le había obligado a hacer— frunció su seño y apretó con fuerza sus manos— él… no descanso hasta cumplir su promesa y para lograr su cometido se fue por tres años… tres largos años que para mi fueron eternos… tres años en los que yo me mate entrenando para caminar a su lado… y cuando regreso… mi corazón jamás estuvo tan feliz… pero… él… él aun seguía atado a su amor…por aquella chica… y así continuo… cuando la aldea fue atacada por un miembro de Akatsuki… yo… hice lo que creí en aquel entonces era lo correcto y le dije que lo amaba… aun que solo termine mal herida pero… inclusive después de que termino la guerra… él la seguía amando… y yo decidí renunciar a él… pero… — su rostro se lleno de una frustración que era difícil de describir—no pude dejar de amarlo… jamás fue mi verdadera intención… aun que me forzaba a negarlo… — rio amargamente— cuando creí que jamás iba a ser capaz de olvidarlo… una pequeña luz se asomo por la ventana de mi corazón… un chico amable, generoso, ni muy feo ni muy atractivo que pudo meterse en mi corazón… tan fácilmente— suspiro con cansancio— cuando empecé a convivir más con él… aquella persona que tanto ame… empezó a mostrar más interés en mi… pero para mí ya no era lo mismo… o… eso pensé… —susurro esto último— yo… creo que cometí un error… debí pedirle una respuesta… — sus ojos se llenaron de lagrimas, sin poder retenerlas estas cayeron por sus mejillas mojando su rostro, se limpio un poco con el regazo de su brazo pero nuevamente volvió a llenarse de lagrimas— Lo siento… — dijo después de limpiarse nuevamente— yo… realmente soy una idiota— dijo después de reír amargamente.

La anciana sonrió de lado, pero no dijo nada, siguió escuchando lo que ella le tenía que decir.

— Creo que… ahora no se qué hacer… mi pequeño rayo de esperanza se ha ido y jamás lo volveré a ver… y el hombre al que siempre he amado me odia— dijo con desesperación en su rostro.

— Yo no creo que él te odie— dijo la anciana consolándola— yo creo que ambos están confundidos… y creo que deberían darse una segunda oportunidad— Hinata miro a la anciana mientras tomaba la carta en sus manos— si realmente quieres recuperar a la persona que amas… tienes que avanzar y dejar el dolor a un lado… dejar que la cicatriz cierre y con el paso del tiempo desaparezca… a si es como tiene que ser… así es como se borran las cicatrices— la anciana tomo las manos de Hinata y le quito el sobre— Es hora de dejarlo ir— susurro la anciana, Hinata la miro mientras las lagrimas recorrían su rostro.

Recordó el momento en el que lo conoció en puesto de ramen. Esa manera de coquetearle aquel día que la hizo sonrojar hasta casi perder la conciencia.

Yo pienso que él es un tonto y cabeza hueca — dijo mientras le dirigía una mirada penetrante—por no corresponder a los sentimientos de una lindura valiente como tu—.

La primera vez que le confesó sus sentimientos, nunca olvidaría su sonrojo y esa manera de desear su felicidad.

—Hina-Chan yo te amo mucho ¿sabes? eres lo mejor que me ha pasado, haberte conocido, nunca me arrepentiré de haberte hablado en el puesto de ramen ese día… yo lo único que quiero es que seas feliz—.

Y la segunda vez que nuevamente le reitero lo que sentía

—Hina-Chan… te amo… y quiero ayudarte a salir a delante… por favor… cásate conmigo—

Nozomi no volvería, no tenia caso aferrarse a algo que ya ni si quiera existe, siempre lo recordaría como la persona que más amo en este mundo, su alma gemela tenía que partir, tenía que dejar ir su recuerdo y dejarlo descansar en paz.

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Era hora de dejar ir a Kurata Nozomi.

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Un viento con la fuerza de un huracán azoto en la aldea, los truenos retumbaron en los oídos de los aldeanos y la lluvia empezó a caer recia en toda la aldea.

— ¿Una tormenta?— pregunto Hinata mientras se cubría con sus brazos— Tenemos que cubrirnos— dijo volteando hacia donde estaba la anciana pero cuando volteo ella ya no estaba— ¿Oba-san?— la llamo pero la anciana no aparecía.

Decidió ir a buscarla por el parque pero fue como si la tierra se la hubiera tragado, estuvo más de media buscándola pero no la encontró, preocupada siguió buscando a la anciana.

Se dio cuenta que la ropa que llevaba no la cubría como ella hubiese querido además de estar toda empapada, inevitablemente empezó a toser y estornudar pero no dejo de buscar a la anciana.

Los truenos empezaron a ser más fuertes y seguidos, su ubicación no era la mejor de todas, en medio del bosque con una tormenta y truenos que iluminaban hasta el lugar más escondido de la aldea, en cualquier momento moriría hecha una tostada quemada.

— ¿Qué debo hacer?— se pregunto antes de que otro trueno callera y la hiciera cerrar los ojos con fuerza.

Una manta la tomo por sorpresa, por un segundo pensó que era algún agresor pero cambio de idea al sentir un cálido y tímido abrazo.

— Ir a casa y tomar un baño es una buena opción— dijo una voz detrás de ella.

— Naruto… kun— susurro ella abrazándose a si misma mientras sentía la calidez del rubio.


Bueno la historia en si ya casi termina, muchos estubieron dandome una idea que me gustaria aceptar pero la decicion sera de ustedes, puede terminar este fic con otros dos capitulos más o le puedo agregar otros seis o siete con la idea que muchos me dieron.

La idea en si es buena pero no quiero causar una mala imprecion con mis lectores por eso se los dejo a su decicion cualquier duda o aclaracion pueden enviar un mensaje privado o los que tengan mi face por face xD

hasta a proxima.