Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.
Esta historia me pertenece, más bien a mi imaginación, pero es lo mismo.


Hola!

Jamás pensé en escribir un fic así, pero me puse a escribir y ¡Ta-da!

Espero les guste.

Enjoy!


Sinopsis:

El padre de Lucy se mete en un problema y ella se ve obligada a ayudarlo para no perder lo único que los mantiene unidos. Los Dragneel son una familia importante en el país y para desgracia de Lucy ellos son el problema en el que se ha metido su padre. Igneel y Grandine Dragneel piensan en una solución para ambos y le hacen una propuesta a Lucy: Debe mudarse a casa de su hijo y vivir con él durante 8 meses.
Con tal de recuperar lo que perdieron, ¿Lucy aceptara esa propuesta o perderá la oportunidad de cambiar su vida para siempre?


Obra registrada.
Código: 1503203566285
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© 2015 Safe Creative

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Capitulo 1

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Su padre era un estúpido. Ya le había advertido que no lo ayudaría nunca más, ni lo salvaría de nada, pero una vez más estaba ahí, solucionándole sus problemas.

— Entonces, ¿Cuál es el trato?- preguntaba un hombre rubio.

Realmente estúpido.

Los Heartfilia habían sido una familia importante en el país que tenía riquezas con convenios y acuerdos con familias poderosas, que en su tiempo había sido respetada por todos, pero todo eso había cambiado.

Su padre había comenzado introducirse en el mundo de en las apuestas y poco a poco fue perdiendo todo lo que alguna vez fue suyo.

Y ahí estaba de nuevo, nunca aprendía la lección.

Se encontraban en un restaurante de un hotel, demasiado lujoso para su gusto. Frente a ella tenía dos personas bien parecidas y a su lado estaba el causante de todos sus problemas.

Su padre había estado apostando y sin darse cuenta firmo un documento en el que accedía todas sus pertenencias incluyendo la mansión en donde había pasado la mayor parte de su vida. Eso es lo que más le preocupaba.

Su padre se dio cuenta del error que había cometido y siendo víctima del pánico llamo a su hija, al contar lo que había hecho, ella no lo dudo y fue rápidamente al lugar. No dejaría por nada que tomaran control de sus pertenencias, no el lugar en donde descansaba su madre.

— El trato es el que está aquí, Jude.- Mencionó un hombre pelirrojo mostrando un papel que parecía ser un contrato.— Tu lo firmaste.

Y efectivamente era así, su firma estaba sobre el papel.

— Debe haber algo que podamos hacer.- Imploraba la chica rubia.

— Lo siento, querida, pero soy un hombre de negocios y tu padre ha firmado este documento, debe cumplir con lo que está escrito.- aclaró el hombre, esa sería su última palabra.

Aunque no quisiera demostrarlo estaba desesperada, ese hombre era difícil.

Perdería el único recuerdo que tenía de su madre. Su padre se sentía de la misma manera, ahora si lo había arruinado todo.
Si no solucionaba ese problema no solo perdería su hogar, sino también a su hija, eso no se lo perdonaría nunca y si él estuviera en su lugar, tampoco lo haría.

Tenía toda la razón en estar molesta, siempre lo ayudaba y aunque no lo aceptaba, dependía de ella. Ya era hora de que sentara cabeza y se diera cuenta de que toda su vida se estaba yendo al precipicio pero, ¿Qué podía hacer?

La mujer que estaba sentada al lado del hombre pelirrojo miraba atentamente a la rubia, sabía que estaba desesperada pero conocía a su marido y cuando tomaba una decisión no se retractaba, y aunque sabia la respuesta que obtendría realmente quería ayudarla.

—Querida.- hablo la mujer sacando a la rubia de sus pensamientos. — ¿Cuál es tu nombre.

— Lucy…- Dudo un poco pero aun así lo dijo. — Lucy Heartfilia.

La mujer sonrió. — ¿Qué edad tienes, Lucy?

— Cumpliré diecinueve en dos meses.- Respondió sin pensar, sentía que podía confiar en esa mujer.

— Lucy, creo que no nos hemos presentado apropiadamente.- Dijo la amable mujer. — Mi nombre es Grandine y él.- señalo al hombre a su lado. — Es mi esposo, Igneel Dragneel.

— Es un placer.- le estrecho la mano a ambos.— Pero, ¿no creen que es un poco tarde para presentarnos?

La mujer suprimió una sonrisa, esa chica era muy agradable. Igneel solo rió divertido, y aun mas porque sabía lo que planeaba su esposa.

Lucy los miraba confundida, sabía muy bien que con quien estaba tratando.

Ellos eran una de las familias más importantes del país en la actualidad. Le daba un poco de vergüenza el estar sentada frente a ellos casi rogando por anular este contrato, al fin y acabo, su familia también fue una de las más importantes y si su padre continuaba de esa manera, en poco tiempo serian nada y su apellido se iría al olvido.

Ya era tiempo de que alguien lo pusiera en su lugar y no había nadie más que ella para hacerlo. Ya estaba cansada de sus estupideces.

— ¿Nos permiten un momento?- Pregunto Lucy tomando del brazo a su padre.

— Adelante.- Dijo Grandine.

Ambos observaron como Lucy y Jude se alejaban fuera del restaurante a unos pocos metros alejados.

El hotel en el que estaban tenía un casino. Ahí se encontraron con Jude mientras jugaba en la ruleta.
Igneel decidió unirse al juego y su esposa solo se dedico a estar a su lado mirando el juego.

De ocho jugadores al final solo quedaron dos; Igneel y Jude.

Ambos estaban seguros que ganarían así que terminaron apostando una cosa de gran valor. Jude prácticamente no tenía nada más que la mansión, la última de las posesiones Heartfilia.
La ruleta dio una última vuelta y como era de esperarse Jude fue el perdedor.

Su estado de embriaguez era notable, pero cada uno era responsable de sus actos e Igneel no iba a retractarse solo por su condición. Habían apostado como hombres y debían cumplir con su palabra.
Igneel chaqueo sus dedos y uno de sus hombres había llegado con un contrato, como hombre de negocios siempre debía estar preparado. Jude firmo el contrato obviamente sin saber que era lo que firmaba.

No se dio cuenta de lo que había hecho hasta la mañana siguiente cuando encontró una copia del contrato en su habitación. Trato de hablar con Igneel pero no logró arreglar nada, así que llamó a su hija y ella se encargó de convencer a Igneel de tener una reunión en el restaurante del hotel, y es allí en donde estaban ahora.

— ¡No puedo creer lo que has hecho!- No le importaba si pensaba que era una loca, no iba a detenerse.- De todas las estupideces que has hecho, ¡esta es la más grande!

— Lo lamento, ¿Cuántas veces debo decirlo para que te tranquilices?- Se disculpó su padre.

— Lamentarlo no va arreglar nada, ¿Cómo vamos a salir de esto?- A esas alturas ya estaba a punto de llorar.— Ahora si lo has echado todo a perder.

Él lo sabía, por supuesto que lo sabía, pero no tenía idea de cómo arreglarlo.

Los Dragneel eran poderosos y por más que intentará buscar una salida jamás la encontraría. También sabía que su hija se había dado cuenta de que ya no había manera de arreglar las cosas, pero aun así seguía tratando.

La pareja veía la discusión padre e hija desde su mesa. Ambos estaban desesperados, esa posesión era lo único que les quedaba de la persona más importante de su vida y ellos lo habían notado.

— Sé lo que estas pensando.- Dijo Igneel. — Te conozco muy bien.

Grandine le sonrió a su esposo. — ¿Y qué piensas?

—No creo que funcione.

—Yo creo que si lo hará, Lucy es simpática y tiene carácter.- Lo miro a los ojos. — Esta vez puede funcionar.

— Ya lo hemos intentado Grandine, él no va cambiar.- Igneel soltó un suspiro. — Debemos intentar otro método.

— No perdemos nada con intentarlo de nuevo, ya sabes lo que dicen, la tercera es la vencida.

— Esta es la quinta.- pensamientos dudosos llegaron a su cabeza, hacerlo una vez más sería algo complicado. — No lo sé…

— Por favor, por favor, presiento que esta vez sí funcionara.- rogó.

— Eso dijiste la última vez.- Dijo divertido. — De acuerdo, la quinta es la vencida.

Su esposa feliz le dio un beso en la mejilla en agradecimiento, ahora le dejaría a su esposo el trabajo, al menos ya había salvado a Lucy.

Igneel habló a uno de sus hombres y ordeno llamar a su abogado, arreglarían eso de una vez y tampoco le quedaba mucho tiempo.

Pasaron cinco minutos y después de que su furia pareció ser menor, Lucy y su padre volvieron a la mesa resignados, ya sabían el resultado. Lucy solo quería irse de ese lugar, no quería escuchar que ya no se podía hacer nada y perder lo único importante para ella.

— Señorita Heartfilia, mi abogado bajara en un momento.- Hablo el pelirrojo. — He pensado bien y le tengo una propuesta.

Tal vez había cambiado de opinión rogaba que así fuera. Tomo asiento y el abogado llegó uniéndose a ellos. El hombre abrió su maletín y dejo a la vista un par de papeles y un bolígrafo.

— Estoy dispuesto a romper el contrato que firmo su padre a cambio de una propuesta.- habló el mayor de la familia Dragneel.

Lucy se quedo pensativa ¿por qué cambio de opinión? Al menos podían llegar a un acuerdo y romper ese contrato.

—… ¿Cuál es la propuesta?- Pregunto un poco temerosa.

Igneel suspiro, esa sería su última oportunidad. Cuatro veces había hecho lo mismo y estaba por repetir lo mismo de siempre, incluso él comenzaba a cansarse de todo eso, pero todo era por su bien, solo cumplía con su parte de ser padre.

— Quiero que vivas con mi hijo durante ocho meses.


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Actualizaré pronto! El capitulo 2 ya está listo.
Gracias por leer y espero me ayuden con fanfiction, porque sigo sin entender xD

Bye bye!


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