Los personajes que aquí se presentan son propiedad de Hiro Mashima, la historia hasta donde sé yo la inventé.

Memorias de un rencuentro Cap: ¿Cómo nos conocimos?

*Snf, snf*, los sollozos de una niña se escuchaban en lo profundo de una grieta, la pequeña se había separado de su familia, que había ido de picnic al parque a las afueras de la ciudad,

-papá, mamá, Mira-nee, Elf-niichan- había estado gritando por ya varios minutos, lo que parecían horas a la pequeña.


Habían pasado doce años desde que ponía un pie en esta ciudad, la nostalgia mezclada con felicidad la invadió a la chica, que aunque no conocía nada de la ciudad debido a que se había mudado cuando apenas tenía seis años, decidió pasar ese día sola y conocer un poco más de la ciudad, su centro histórico y algunos parques y por último su lugar favorito el centro comercial, el lugar no estaba antes de que se mudara y disfruto como nunca, se probó ropa, jugo en el arcade y tomó un café, sin notarlo ya había oscurecido. Su casa estaba a unas calles así que decidió irse caminando. La oscuridad fue penetrante al salir del edificio, 10:30pm marcaba su reloj, no era muy tarde pero era de esas extrañas noches sin luna, un escalofrío recorrió su espalda y la chica apretó el paso.

-¿A dónde tan sola mi reina?- la voz de un hombre resonó desde su espalada, ella sólo apretó el paso.

-¿Te comió la lengua el gato dulzura?- la voz seguía insistiendo y si darse cuenta dio vuelta en el lugar equivocado, los ojos de la albina se abrieron en asombro y se le puso la piel de gallina al ver que había terminado en un callejón sin salida.

-Así que me querías a solas- dijo el tipo, que aparentaba unos 25-28 años, saco la lengua como si saboreara algo.

-¡No!- fue lo único que atino en decir, antes de que el individuo unos 20 cm más alto y el doble de su peso agarro sus muñecas y le tapó la boca.


-Hay alguien ahí- una voz sonó desde fuera de la grita.

-¡Sí! Ayúdame por favor- Gritó la pequeña.

-¡Ya te vi!- Dijo el chico del otro lado de la grieta, poniéndose de rodillas se estiró y dio la mano a la albina.

-Un poco más- dijo la niña casi al salir de la grieta. Salió y en un desbalanceo cayeron al pasto. El chico comenzó a reír, transmitiendo cierta tranquilidad a la albina que poco a poco empezó a reír con él a carcajadas.

-Soy Natsu- dijo el chico con una gran sonrisa carente de dos dientes.

-Lissana- dijo la niña sonriendo mientras se tallaba los ojos.


La colocó contra la pared y le dio un beso en el cuello, las lágrimas empezaban a brotar, nunca había sentido tanto miedo, tenía presionando fuertemente su muñeca y su mano le tapaba completamente su boca ahogando por completo sus gritos, con el otro brazo intento golpearlo pero fue inútil. El hombre arrastro su boca por el cuello hasta llegar al hombro. Lissana cerró los ojos con amargura, cuando de repente escuchó un impacto y sintió como la liberaban, cuando abrió los ojos vio como el hombre que hasta hace unos segundos la tenía prisionera y a punto de violarla inconsciente en el suelo.

-¿Estás bien?- escuchó la voz de su salvador.

En un impulso de lo abrazó –g-gr-gracias- dijo la chica con lágrimas aun en los ojos.

-Natsu- dijo apretándola entre sus brazos.

-Lissana- dijo un poco más tranquila acercándose a su pecho.


-¡Lisana! ¿Qué te paso?- dijo la madre de la niña al ver los raspones en rodillas y brazos.

-Me caí en una grieta, pero mi amigo Natsu me ayudó- dijo señalando.

-Gracias chico- fue el padre quien intervino esta vez el padre acariciando la cabeza del chico.

-Natsu es hora de irnos- se escuchó el grito de una mujer a la distancia.

-Ya voy mamá- contesto de regreso.

-Adiós a todos- dijo moviendo su mano y corriendo hacia el lugar del cual provenía la voz.


-¿vives cerca?- preguntó una vez que se habían separado del abrazo, la chica simplemente asintió.

-Te acompaño, a esta hora hay más idiotas como este- dijo caminando hacia el frente. La chica apresuró el paso para alcanzarlo, lo tomó de la parte de atrás de su playera y lo fue guiando.

-aquí es- dijo con voz leve la albina.

-bien hasta luego- dijo moviendo la mano en señal de despedida.

La puerta se abrió, era su hermana mayor, que se sorprendió al ver al chico y luego se asustó un poco al ver la expresión vacía de su hermana.

-buenas noches Mira-nee- pasó de lado y corrió a encerrarse en su cuarto.


A/N: Uno de los escritos más cortos que he hecho pero de los que más me ha gustado, con dedicatoria especial para Miranje Strauss que me motivo varias formas a escribirlo.

Lo escribí como celebración del reinició del anime, para más información por MP XD.

Bueno, quejas, preguntas, sugerencias, amenazas de homicidio o cualquier cosa por estúpidas y sensuales reviews. Gracias por leer hasta aquí. No sé cuándo actualicé pero se trata de un proyecto corto.