Creo que voy a alargar el fic más de lo que pensaba me llegó un pequeño golpe de inspiración y tengo varias ideas que me gustaría incluir. Sin más que decir por el momento, vayamos al grano.

Los personajes mencionados en este FanFic son propiedad de Hiro Mashima sólo la historia es de mi "propiedad".


El día de clases había terminado para los niños en la escuela primaria, para Lissana había sido genial, hizo muchos amigos, Gray, Levy, Jet, Droy, Laki, Kinana, Warren, Max y se reencontró con su héroe del parque. La señorita Mavis era divertidísima, ella y algunos de sus compañeros ya sabían leer, sin embargo, la clase no fue tediosa para ninguno. En el recreo jugo mucho y lo mejor de todo, no había tarea.

-Lissana, por aquí- agitaba el brazo su madre que la esperaba a las afueras de la escuela junto con su hermano Elfman.

-¡Ya voy mamá!- respondió la pequeña y después de despedirse de sus amigos, corrió a los brazos de su madre.

-¿Cómo le fue hoy a mi pequeña?- preguntó Adelaide Strauss a su hija, pregunta que inició una larga charla sobre lo emocionante que había sido el primer día para la pequeña y como moría por que fuera mañana, mientras Elfman disfrutaba jugando con su consola portátil en la parte trasera.


Después de todo no había sido un mal día para Lissana, las clases habían sido ligeras y puedo conocer a muchas personas "interesantes" y ya podía distinguir lo que conformaba su grupo; Gray y Juvia, la parejita empalagosa del grupo, que a pesar de tanta miel no caían mal; el grupo de Levy y Laki las "nerds" del grupo; Luego estaban Lucy y Kinana las chicas más guapas del grupo; y por supuesto los chicos del grupo que no dejaban de bromear y divertirse incluso durante las clases, hablamos de Gajeel, Warren, Max, Jet, Droy, Natsu y cuando se quitaba el mandil Gray. Un grupo único a pesar de tantas diferencias muy unido, era bastante divertido y gracias a Natsu, Lissana no se sentía fuera de lugar. Sin embargo, muy dentro de Lissana todo el alboroto y sus compañeros le despertaban cierto sentimiento de familiaridad.

Los maestros eran buenos y sabían cómo tratar con el grupo, Gildartz Clive su genial maestro de inglés, los maestros que no deberían ser más viejos que su hermana Erza Scarlet y Jellal Fernandes, el señor Conbolt, el maestro Wakaba, el profesor Makarov y la señorita Mavis. Por ser primer día las horas se fueron en presentaciones y explicaciones sobre la forma de calificar. Sexto semestre, significaba el descanso para los que habían trabajado su promedio los otros 5 semestres o el último estirón que podrían darle aquellos que no les había ido tan bien en semestres anteriores y querían una carrera universitaria. El caso de Lissana era el primero después de mantener un promedio casi perfecto en su prepa en Crocus podría relajarse un poco más en Magnolia.

La albina caminaba tranquila a la salida tenía que llegar temprano a casa, le dio mucha pena pero tuvo que rechazar las invitaciones a pasear que le hicieron las chicas del grupo. De repente sintió que la tomaban del hombro, se asustó un poco y dio un brinco y volteó.

-Jajaja, tranquila soy yo- Dijo Dragneel a la albina cuando volteó.

-Tonto me asustaste- le respondió sacándole la lengua, caminaron juntos a la salida.

-Me preguntaba, ¿No quieres que te lleve a tu casa?- dijo sincero mientras se rascaba la nuca.

-No te preocupes traigo "transpobres"- Dijo Lissana mostrando un pequeño boleto rosa y su credencial.

-Insisto, vivimos cerca y pues parece que tienes prisa, ¿por qué no irnos juntos?- dijo con una sonrisa en el rostro.

Lissana giró los ojos –Está bien, sólo porque en verdad tengo prisa- completo la albina y el pelirosado salió corriendo en busca de su auto, -no tardo nada lo estacione cerca- Dragneel se fue corriendo y en cuestión de segundos regresó con su auto a la entrada de la escuela. Lissana se quedó estupefacta y un poco nerviosa al ver la velocidad con la que regreso. Subió al auto y fueron rumbo a casa.

-Y entonces ¿De dónde eres?- Quiso iniciar la plática Natsu.

-Mmm, nací aquí pero por trabajo de mis padres nos mudamos a Crocus cuando tenía seis, ¿qué hay de ti?- dijo la albina.

-Siempre he vivido aquí, ¿qué tal es Crocus?- interrogó de nuevo el chico.

-Etto… es una gran ciudad muy parecida aquí tiene de todos y aunque está muy contaminado en ciertas partes los parques y el jardín del castillo son hermosos- Contestó Strauss entusiasmada.

-Suena genial, espero algún día poder ir a Crocus, y ¿viene toda tu familia?- dijo Natsu tomando la calle de la casa de Lissana.

-Sip mis hermanos y yo- Dijo Lissana que ya podía distinguir su casa.

-¿Qué hay de tus padres?- Dijo estacionando el auto, luego volteó y vio cierta mirada fría en la albina.

-Hasta mañana gracias por el aventón- Salió prácticamente corriendo del auto compacto.

-¿Quizá no escuchó la pregunta?- El despistado chico no notó la expresión de Lissana, agitó su brazo en señal de despedida y dio vuelta al auto.

Lissana puso la llave en la puerta y entró, sus hermanos llegaban tarde hoy así que le tocaba hacer la cena sola, checo el refri, saco los ingredientes y empezó a cocinar.

Su hermana llegaba de la agencia a las 7pm y hoy era el día de descanso de su hermano por lo que llegaría a las 3, eran las 1:30 tenía suficiente tiempo para preparar algo especial.


Lissana llegó a casa y corrió a su cuarto, en el estante se encontraba un libro de dibujos, que su padre Alaude le había regalado, "La Leyenda Del Asesino de Dragones" un pequeño libro con muchos dibujos que contaba una historia que si bien era para niños era bastante interesante. El rey muere debido a una terrible enfermedad y la única heredera debía elegir a un rey y esposo para ella, sin embargo, ella ya estaba enamorada de un sirviente. Para elegir a su esposo la tradición dice que los candidatos deberían traer la cabeza de un Dragón. El sirviente escucha las reglas y en contra de todo lo que decía la sociedad él le promete regresar y convertirla en su esposa, como símbolo de su promesa el joven le entregaba a la princesa un collar y él se llevaba uno similar, "cuando nos encontremos el collar se volverá uno y como el misterio de las hadas nuestro amor no tendrá fin" Lissana leía emocionada las palabras del guerrero. Dejo el libro de lado y bajo a cenar después del grito de su hermano. Su madre había cocinado su platillo favorito pollo empanizado con espagueti. La escena era la de una típica familia disfrutando de sus alimentos mientras conversaban sobre los que les había pasado durante el día.


Comía sola, su hermano acababa de llamar y no podría regresar a casa hoy, -lo difícil de ser un guardaespaldas- dijo Lissana para sí misma mientras picaba el espagueti, sin ganas término de comer y se dirigió a su habitación, aún le faltaban desempacar algunas cosas, vio las cajas ordenadas a un lado de su ventana y abrió la primera caja y abrió los ojos en asombro el título "la leyenda del Asesino de Dragones" apareció ante ella. –No recordaba que conservaba esto, papá me lo regalo cuando aprendí a leer- arrojo el libro a la cama y luego ella se tiró boca arriba estiro su brazo y comenzó a leer leyó la frase "…y como el misterio de las hadas nuestro amor no tendrá fin…" hojeo hacia la siguiente página y algo cayó, Lissana se giró para observar y era un pequeño collar colguije de plata bastante extraño parecía el marco de una figura, rápido reviso el libro y era la misma forma que el collar de los protagonistas lo observó un momento y lo guardó en un cajón cerro el libro y se quedó viendo el techo, se durmió un rato hasta que oyó la puerta abrirse.

-Lissana ya llegué- gritó su hermana desde el primer piso.

-Bienvenida, ¿cómo te fue?- dijo la menor.

-Genial, el señor Dreyar dijo que me daría un aumento, nuestras modelos están en su mejor momento- Dijo Mirajane a su hermana.

-Deberías invitarlo a cenar para agradecerle- Dijo la más pequeña mientras la otra ponía un gran sonrojo.

-No sé si aceptaría- dijo un poco nerviosa y luego mostro una gran sonrisa.


-¿Estás bien Natsu?- dijo Lissana al ver a su amigo, angustiado con el trabajo que la señorita Mavis les había dejado.

-¡Lissana! No entiendo nada- dijo desesperado el pequeño Natsu y agradecido de que su amiga se acercara a ayudarle.

-mira es fácil la "q" no puede sonar sin ayuda de la "u"…- Lissana explicó poco a poco a Natsu

-¡OOOH! Eres una genio- respondió entusiasmado Natsu. Y ambos rieron.

-Oye Lissana- Dijo el llamo el peli rosado a la albina al terminar la clase de matemáticas del profesor Fernadés.

-¿Qué pasa Natsu?- Strauss volteó al llamado.

-Bueno Gajeel ha mejorado sus calificaciones desde que se junta con Levy, así que me preguntaba si pudieras ser mi tutora- Se agachó de forma muy graciosa en señal de súplica.

-mmm déjame pensarlo- dijo mientras ponía su dedo índice en el labio, -Si podría ser divertido, vayamos a mi casa después de la escuela- concluyó la albina.

Las clases pasaron y salieron y como se había convertido en rutina en las semanas anteriores Natsu fue por su auto y Lissana subió, prendió la radio y se fueron rumbo a su casa.

-Bienvenido- dijo Lissana dando la última vuelta de su llave a la cerradura y abriendo la puerta.

-Oh es aún más bonita por dentro- Dijo Natsu al entrar.

-jeje, toma asiento traeré unos refrescos, ve pensando que no entiendes- Lissana se retiró a la cocina mientras Natsu sacaba sus libros y cuadernos de la mochila.

Duraron unas horas en eso, Natsu entendía a la perfección todo lo que Lissana le iba explicando, -¡Lograré salir la prepa! En verdad gracias Lissana- en esto le dio un efusivo abrazo a Lissana, quien sólo correspondió.

-Oye Lissana tu Madre es hermosa- Dijo viendo un retrato detrás de ellos.

-Era, murió hace un año en Crocus, junto con mi padre- Dijo en un cambio de semblante.

Natsu no sabía que decir, sólo la presiono un poco más a su pecho y de la nada Lissana explotó ye empezó a contar.

Flash back.

-Regresamos en la noche, cuídalas Elfman mientras no estoy tú eres el hombre de la casa- dijo el señor Strauss

-Cuídense mucho niños- Dijo Adelaide dando un beso en la frente de cada uno.

-Ya no somos niños mamá- dijo la menor de los Strauss.

-jeje para mí siempre serán mis bebés- dijo de nuevo su madre.

-Suerte en tu sesión- dijo despidiéndose y dirigiéndose a la escuela. Tomó camino a la estación del metro.

-Nosotros también nos vamos a la escuela- dijeron los hermanos mayores, Elfman y Lissana subieron al auto de su padre sus padres irían en la camioneta.

La escuela continuo normal para los tres hermanos. Lissana distinguió una patrulla en la puerta de su casa, no sabía que pensar y simplemente corrió y se encontró con una escena que la destruyo, un policía parado frente a sus dos hermanos Mira de rodillas en el piso tapando su rostro en un doloroso llanto mientras Elfman la abrazaba. Lissana sólo susurró un "No" y el peor de los escenarios pensables se hizo realidad –Lo sentimos, sus padres murieron en un accidente en la carretera- dijo el tipo de azul de nuevo a la recién llegada que también estalló en llanto.

FINAL DEL FLASH BACK

-El dinero que nos dejaron es suficiente pero no podemos vivir de ello por siempre, así que pedimos ayuda a la y pues la compañía de modelaje donde trabajaban mis padres tomó a mi hermana como secretaria y a mi hermano como guardaespaldas de una de las modelos más influyentes, ellos dijeron que por lo menos yo debería terminar mis estudios- termino de contar.

Natsu apretó con más fuerza y dijo –Nunca he sufrido algo tan duro, mi vida ha sido relativamente fácil, pero ten por seguro que pase lo que pase estaré contigo- ambos se miraron fijamente y fueron acercando sus rostros poco a poco, cuando la puerta sonó con el crujir de unas llaves y se detuvieron.

-Estoy en casa- Dijo Mirajane al cruzar la puerta.

-Bienvenida- dijeron ambos al mismo tiempo aun totalmente sonrojados.

-Bueno creo que me voy- Dijo Natsu recogiendo sus cosas.

-¿no te quedas a la cena?- cuestiono la mayor de las albinas.

-No me deben estar esperando en casa de verdad gracias- dijo en respuesta y dirigiéndose a la puerta.

-Bueno, en verdad gracias Natsu eres el único al que se lo he platicado- dijo Lissana y se despidió con un dulce beso en la mejilla.

Natsu sonrió de oreja a oreja y subió a su auto y se fue.

-Si lo hacen, recuerda usar protección- dijo la mayor de las Strauss desde la espalda de su hermanita, que se puso más roja que un tomate.

-¡MIRA-NEE NO TENGO PLANEADO HACER ESO!- gritó enojada. Mientras en sus pensamientos se escuchaba un "aún"


AN: Termina el tercer episodio espero les haya gustado gracias por sus reviews y follows es otro de los motivos para seguir con este fic.

Preguntas, quejas, amenazas, trolleadas por sus asombrosamente sexys reviews.

Estoy escribiendo 3 songfics que espero les gusten si les ha gustado mi estilo espero los lean serán un Gruvia un Gerza y un Nali