VII

Rubio


Rin-rin

Tienes un nuevo mensaje de Sting.

¿Lucy, estas?

Manera de comenzar la tarde.

Ok. Eucliffe ya sabía a cabalidades lo del noviazgo. Sabia de sus sentimientos, y sabia también que todo Fairy tail le partiría la cara, y de paso destruiría su gremio, si se le daba por cortejar demás a lucy. Otra vez.

Ella en la barra junto a sus amigas, trataba de evitar todas las miradas al rosado celular, que sonaba y sonaba.

No había cómo evitar la pregunta del millón ¿quién es?" Si Natsu estaba a un par de metros junto a todos los chicos.

– Eh lu-chan, tu teléfono no para de sonar- Levy le advirtió. Ella seguía con candy-tail.

Y Lucy no pudo contenerse las ganas de tirar ese teléfono por un acantilado. Miró hacia atrás para ver que su chico no estaba muy a la vista y se apresuró.

– Chicas, espérenme un minutos–

Tomó el teléfono, lo dejó entre sus boobies, salió del gremio, se escondió tras de un árbol y se dispuso a marcar.

Llamando a Sting Eucliffe.

[***]

No tienes idea de nada Rogue – El rubio dejaba su teléfono sobre su pecho, estaba acostado sobre una hamaca en su gremio. Relajado, esperando que la chica de sus sueños le conteste siquiera una vez.

– Desde cuando te interesa tanto una chica, nunca te había visto así, deja de jugar –

– ¿Quien dice que estoy jugando? –

– ¿Te gusta?– pausó su jugo ¿En serio? – Rogue estaba impresionado.

– ¿Porque no? Heartfilia tiene todo lo que podría querer un chico–

– ¿Aunque este a pasos de casarse? –

– No se casará, es joven y exitosa –

– ¿Y eso qué? – el chico de estilo darks terminaba su refresco al lado de su gemelo – Lucy se ve bastante enamorada. – tomó su negro celular y le mostró una foto de Natsu y lucy besándose.

sting ho hizo ni mueca.

A lo que terminó de torturar al rubio, el teléfono del Slayer de la luz comenzó a pestañear.

Lucy heartfillia llamando.

Sting rió.

–Las chicas quieren diversión Rogue, yo de ti invito a un café a la Mcgarden en vez de estar mirándole las fotos todo el santo día– Rogue quedo cómo tomate y Sting contestó;

¿Aye? –

¿Estas enfermo de la cabeza? Ya viste lo que pasó cuando Natsu nos vio en la cafetería, ¿quieres que te golpeen así de nuevo? ¿Eres imbécil? ¿Te falta un tornillo? Desde cuan…-

Ya se habían ganado una confianza mediante inbox que enloquecía de amor a Sting. Sí, el definitivamente iba en serio.

Y Lucy parecía algo molesta.

¡Lu, que tal, estoy bien gracias! – ironizó el platinado.

No, no me interesa, deja de llamarme sting, no quiero que Natsu te golpee otra vez. –

¿Te preocupas por mí? –Rió –Que lindo detalle –

¡No!, no quiero problemas–

¿Si no quieres problemas para que me llamas tan preocupada?–

Solo te devolví el llamado –

A todo esto me debes la salida Lucy, ese día no pudimos terminar, y en la fiesta estabas amarrada bajo siete llaves y a un dragón rosado – volvió a reír.

Natsu y yo ahora somos novios Sting– la rubia se apoyó en el árbol mientras se cubría del sol, ya no estaba tan alterada.

¿Y eso qué?, yo sólo quiero salir contigo un día y pasar un rato agradable sin destrucciones – el chico sabia jugar bastante bien.

No podré, menos ahora –

Y si voy por ti un día a magnolia, sin que nadie lo sepa, irías?

¡n-no, yo no podría me-mentirle a Natsu! –

No es una mentira lu, un paseo, antes de que comience todo el revuelo de tu casorio y toda esa mentira que ni tu te crees–

Ok. Con ese comentario Sting se ganó un regaño de más o menos diez minutos. Ella estaba feliz, contenta, ¿Quien era él para venir a cuestionarle su estado de ánimo?

¿O tenía razón?

Se sentía algo presionada por todo y por todos.

Un relajo fuera de la cuidad, solo por una tarde le vendría de maravilla.

¿Y qué tal? – continuo el chico – ¿no crees que es suficiente humillación para mi rogarte casi media hora? ¡No es mi estilo!.

Sting ¿te llamo a la noche quieres? Ahora iré a buscar alguna misión y pensar un rato–

Te llamaré lucy, si necesitas ayuda no dudes en llamarme –

[*]

Lucy colgó. Pensó ya sentada en el árbol. Había pasado media hora conversando con el sensual platinado sin notar que el tiempo pasaba rápido. Gracias a Mavis, Natsu no llegó a interrumpirla. Estaba confundida, todo tan rápido, Natsu, sus celos, Erza con su matrimonio y ella ahí alarmante con su noviazgo.

Natsu ni siquiera le había pedido matrimonio como Dios manda pero el chico daba por sentado que se casaría con ella.

Lu-chan? – sus pensamientos desaparecieron al oír a su mejor amiga– ¿Estás bien?

¿En verdad Levy? No. Para nada– lucy suspiró y Levy se sentó a su lado, le traía un cono de helado.

Te vez preocupada –

Dicen que antes de casarse, siempre una está media nerviosa – volvió a reír. – no puedo creer que me voy a casar, tengo con suerte veinte años.

Lu-chan sabes que puedes contarme lo que sea, te escucharé– Mcgarden sabía que la rubia tenía mucho que decir.

Lucy se tendió bien en el árbol. Iba a comenzar a soltarse bien, a contar todo lo que tenia dentro.

Levy-chan, yo amo a Natsu. – hizo una pausa. Se miraron bien. El rostro de su amiga estaba algo tenso.

¡Pero estoy agotada!, ¡de todo! no he tenido tiempo para mi, para salir de magnolia, para pasear, para ir a la mansión, para nada– suspiró – ni siquiera he salido de misión, ¡así de miserable estoy!

A lo que terminó su oración de por fin me desahogué, su celular sonó.

Tienes un nuevo mensaje de Sting.

¡Vez Levy!, mira esto– le señaló el mensaje. – Yo soy feliz con Natsu, pero mira, ¡mira! –

" Te hará bien salir lucy, te llamo en la noche"

Mcgarden estaba analizando todo detalladamente. Esperando alguna señal, algo que le deje claro todo lo que su amiga sentía. Hasta que la rubia murmuró;

Amo a Natsu, pero que el chico más popular de Fiore te invite a salir dos veces, me confunde Levy. Mucho. –

Chan-chan! A lucy le estaban pasando cosas con el glamoroso Sting. Y no lo podía negar.

–Lu-chan, – Levy se preparo mentalmente después de oír todo su discurso. Ella igual tenia cosas que decirle, así que comenzó;

– primero, le encuentro toda la razón al rubio, y segundo, tomemos una misión para mañana y aprovechamos de hacer algún panorama–

Lucy le escuchó atentamente. Se miraron, sabía que había algo más.

Gajeel me pidió que fuera su novia–

Silencio de algunos segundos. Sólo se escuchaba el gremio algo lejano con toda su gritería.

¡Jaajajaj! – las dos se echaron a reír. Sabían bien que estaban en situaciones complejas, pobre dulces niñas, el amor las confunde.

Pero a Levy no, ella es fans gale al cien por ciento. Sólo qué su amabilidad le jugaba un poco en contra, amabilidad que no comprendía Gajeel, que lo enfurecía, lo atacaba.

Y yo que pensaba que eran novios hace ya tiempo– dijo acabándose el helado – cuéntame cómo fue.

Y la chica le fue contando todo con detalles mientras volvían al gremio.

Ok Levy-chan no le diré naaaada a nadie– lucy reía entrando al lugar. Se dirigieron al muro de las misiones.

¿Crees Natsu dejará que vallas conmigo de misión? – a lo que Levy terminó su oración el Slayer de hierro se paró imponente detrás de las dos mujeres. Daba miedo.

Ho no.

¿A dónde irán enana? –

prueba numero uno, Gajeel Redfox.

Iremos de misión Gajeel – Lucy le respondió anteponiéndose algo nerviosa.

¿Ustedes dos? ¿A pasear perros o cosplay? –

¡Gajeel cállate!, iremos de misión y volveremos hasta mañana– Levy se molestó.

¡¿Iremos hoy?! – Lucy se sorprendió

¡s-si! – Mcgarden tomó un cartel de los medianamente fáciles y tomó a su amiga del brazo.

Oi enana, ¿de verdad? – Gajeel comenzaba a preocuparse un poco. En serio. camino tras las chicas, Mcgarden tenia un plan bajo la manga.

Si, iremos cerca, no te preocupes que volvemos hoy – le giñó el ojo. Por los mil demonio que no podía hacer berrinche ahí, o si quiera darle un maldito beso. Ya lo estaba cabreando, a ambos la situación, ¡ya no había por qué ocultarlo! No había ninguna razón.

Pero a modo tsundere el chico la dejó hacer lo que quiera. Total, ella ya le debía amor eterno.

y una noche en su casa para pagar lo que le debía.

Y existían los smartphones, así que estaba comunicable.

Llámame cualquier cosa– fue su despedida de amor.

Pasaron la primera prueba. No fue tan difícil.

Pero en la puerta había un observador Natsu dragneel esperando. Algo nervioso, algo irritable. Algo molesto.

Natsu Dragneel se siente furioso.

¿Lucy? –

¿Natsu? –

Lucy–

N-natsu–

¿Ya no quieres hacer misiones conmigo? – ho la mala suerte del rosa, era tan abrumador verlo así, a la rubia se le partía el corazón.

Natsu, no es eso, sólo que – se miraba los pies, más que nerviosa, Levy aun la tenia del brazo – quiero pasar la tarde, ¡eso! Si, con mi amiga, solas, las dos, por ahí – risa nerviosa.

No tenía por qué alarmarse tanto.

¿Me prestas tu celular? – ho no! Ahora dragneel tenía todos los derechos de pedirle el aparato, y ella olvido borrar la llamada, y el mensaje, y todo el resto de llamadas perdidas de Sting. Estaba frita.

¿p-para que cariño? – Levy le miraba con nervios a más no poder. Y lucy a ella, pidiendo auxilio con los ojos, ¿!que hará, que hará!?

Quiero verlo–

Si no se lo pasaba, iba a ser más que evidente todo el revuelto que tenía en el inbox.

Rin-rin. Sonaba un aparato, no era el de Levy, menos el de Lucy, ¿era el de Natsu?

¿Quién te llama? – preguntó la futura novia algo extrañada. los papeles afortunadamente se cambiaron.

Un número que no conozco, no va al caso–

dámelo–

¿Que? – Natsu se impresionó, el papel del celoso era suyo, no de ella.

Que me lo des, quiero saber quién es–

No sé quién es, no tengo el número registrado –

Entonces contesta–

No– dijo natsu dejando su aparato en el bolcillo mientras seguía sonando. – dame el tuyo.

No, hasta que contestes–

No contestaré –

¡Entonces nos vemos hasta la noche Natsu-san! – Levy se acurrucó fuertemente al brazo de Lucy y zafó corriendo del gremio, lo había logrado. ¡Eran libres por un día!

¡Al fin a descansar!

¡A tomar aire fresco!

¡A reír en libertad!

Las chicas de la mano corrían felices.

Levy Mcgarden está viajando a Crocus con Lucy Hearfilia (L)

Espera– dijo Levy ya cargando su bolso. – eso fue más sencillo de lo que esperaba.

Si, tienes razón – Lucy cargaba el suyo, iban directo al tren.

¿Cómo rayos tomaste una misión en crocus? –

Te hice un favor lu-chan– bendito cerebro el de Mcgarden.

[*]

Al cabo de dos horas ya estaban en la estación junto a sus bolsos. Se sentían todas unas niñas pequeñas con permiso para salir. Bastante ridículo. Pero estaba contentas, al fin y al cabo se merecían una salida para pasar el tiempo ellas dos. Sin dragones furiosos.

Pero esos dragones furiosos las amaban más de lo parecía.

Se subieron al tren y de paso una selfie para condecorar el estado de Mcgarden. Al etiquetar a Lucy el botón de las notificaciones no paraba de sonar. Había olvidado que la rubia era toda una celebridad en la web.

Tomaron asiento y el tren emprendió la marcha.

Todo lo improvisado sale mejor.

Crocus es bastante lejos, pero la misión era la novedosa. "atender un Stand en la feria de magia" buena paga.

Lucy estaba a duras penas con los ojos para no dormirse. El reloj ya marcaban las seis de la tarde y el ocaso se coloreaba de naranja.

Rin-rin.

Levy seguía leyendo un libro, pensando en su novio. No era su celular el que sonaba.

Rin-rin.

Lucy despierta–

La maga atinó a despertar y contestó somnolienta, sin fijarse antes en quien la molestaba. Mal hecho, eso costó todo lo que la tarde le esperaba.

De hecho fue el estado de Levy que la delato.

¡Vienes a mis tierras Lucy, estoy en la estación! – la voz de Eucliffe se escuchaba reír a carcajadas por el otro lado del celular.

¡Estás loco Sting,! – Lucy reaccionó – cualquier rastro tuyo, olor tuyo, o acercamiento tuyo me mataría –

Levy le miraba al lado con picardía, sacándose los anteojos de lectura. Ella era fiel, a más no dudar siquiera de las rameras, y Lucy también, dentro de su conducta el ser infiel a Natsu, era serle infiel a todo el gremio que le dio hogar.

Era digno de mujerzuelas siquiera mirar a otro tipo.

Era deplorable, una deshonra.

Pero Levy quería ver como la rubia se divertía antes de todo lo que venía. Le murmuró bajito "dale, ponle altavoz" cerrando su libro y Lucy le obedeció.

–Lu, te hará bien, hazme caso, sólo una tarde, la pasaremos bien, de hecho, yukino quiere verte también– continuaba la charla el rubio.

No puedo hoy, debo atender un stand en la feria, voy por trabajo– suspiró.

Pero la feria es sólo por la tarde, lu–

Levy y Lucy se miraron.

¿Por qué no te quedas en crocus? –

¿De verdad se te salió un tornillo? ¿O el agua oxigenada te está haciendo mal? –

¡Oye no te burles de mis visos, tú eres rubia igual!–

¡Pero yo no me tiño platinada! –

Anda Lucy, que tal si llamo a Natsu y le pido permiso–

¡ESTAS ENFERMO, NO, NO LO HAGAS! – a la rubia casi se le cae el aparato de los nervios, Levy sólo reía a carcajadas – ¡ESTA BIEN, ME QUEDO, PERO NO HAGAS NADA! –

Lo del Stand lo resuelvo yo Lu, no te preocupes de nada–

El chico colgó. A la mierda la vida, a la mierda toda la jodida vida. Hoy se va de fiesta con sabertooth, quizás a donde, con su amiga Levy, con su amiga Yukino.

Y en Crocus, la soñada capital Crocus.

Debían de avisarle a los Slayer de la mejor manera. Ambas.

Santa mavis, madre de las hadas, ruega por nosotras las pecadoras.

Está bien Levy– a la rubia le comenzaba a nacer un plan maestro en la cabeza – sólo saldremos con Sting un rato, nos quedaremos en un hotel las dos, atenderemos el stand de paso y charlamos con yukino y rogue después.

Brillante Heartfilia.

Si Gajeel o Natsu llaman; contestamos– mcgarden anotaba todo rápidamente. – y si no lo hacen; los llamamos entre las once y las doce de la noche y ups, no hay tren a esa hora.

Alucinante Heartfilia.

De paso nos tomamos una foto las dos y la publicamos cómo coartada. – a Levy le estaba picando el bichito de la primavera.

[***]

El tren llegó a la estación. Las luces de Crocus delataban el gran carnaval que se montaba. Las risas, los niños, la magia, todo volaba alrededor, y eso que sólo era la estación de trenes.

El reloj marcaba las 6 y media, y el trabajo era desde las siete.

Las chicas tomaron sus cosas, se arreglaron el cabello y vualá, Sting junto a Yukino, lector, fro y Rogue estaban en una esquina de la estación esperándolas, se veían alegres.

Un par de chicas murmuraban frente a sting señalándolo sonrojadas, dejaba en claro que el chico en la web era igual de popular que Lucy.

Yikino se adelantó a saludar a Lucy, la rubia la recibió feliz con un abrazo. La había extrañado arto. Que mejor ocasión para verla. Fro junto a Rogue se encaminaron lentamente a ayudarle con los pequeños bolsos a Levy, y Sting esperó cautelosamente tras la albina a esperar su saludo.

Lucy se veía radiante.

Que mejor chica para él que ella.

Babeaba.

Oh si, el popular sting era DragonSlayer igual, y ahora podía sentirlo.

Podía entender a cabalidades a Natsu.

Incluso a Gajeel.

Podía ver todo difuso, todo opaco, todo de lejos y enfocar todos los sentidos en ella.

Estaba jodido.

A lo que yukino dejó de saludarla, fue hacia la pequeña Levy con la que igual hacían buenas migas. Se habían conocido por Rufus y las lecturas de blog en la web. Lector saludó por el hombro a Lucy y ella quedó de frente a Sting.

El chico se sobó el cabello mirándola con una sonrisa.

Hola Lucy– emanaba confianza.

Hola Sting– dijo ella mirándolo a los ojos.

Y Lector les miraba desde abajo tapándose la boca con ambas manos.

¿Estás enojada? –

No Sting–

Estas molesta? –

No, Sting–

¿Que te pasa entonces? –

No quiero que te maten a golpes, tengo un mal presentimiento de todo esto–

Qué lindo era hablar con Lucy. Qué lindo era el detalle de su preocupación. Qué linda era Lucy así frente a él.

Comenzaron a caminar. No pasaron ni diez minutos en su recorrido cuando a Levy le vibró el bolcillo.

Gajeel Redfox llamando.

Eran las 7 y Levy debería estar instalada en el stand cómo lo decía el anuncio, Gajeel lo sabía bien.

¿Alo? – todos continuaban el camino hacia el centro de la cuidad. Rogue iba a su lado y Yukino al otro, frosh entre los brazos de la albina. Sting y Lucy iban de tras mientras Lector era cargado en los hombros del rubio.

¿Enana donde estas? –

Enana, enana y enana– dijo Mcgarden algo molesta.

¿Ok, Levy, donde estas? –

En crocus, es maravilloso, ¿te llevo algo? – a Levy nunca se le quitaría de encima ese carisma.

Tch, ¿cómo piensan volver? – el chico parecía ido, exhausto, emanaba miedo desde el celular.

En el tren Gajeel, en el tren – jodida arma letal de los Slayer.

Dime a qué hora camarón, salamander está un poco alterado– desde el fondo se escuchaban ruidos extraños y trisados de vidrios.

Y que tiene él– Levy jugó. Y Redfox entendió el mensaje. Rió.

Vuelve pronto enana, ni lily ni yo funcionamos bien–

Un par de corazones se marcaban con cada pestañeo de la chica emanando amor y Gajeel colgó ya extrañando sutilmente enfermo a su chica.

Rogue sólo le observaba fijamente en el camino.

[***]

Efectivamente Sting era un chico a todo terreno. El stand había sido ocupado por Rufus en reemplazo amablemente por la visita de las chicas. Aunque la paga bajo considerablemente, alcanzaba para algún detalle desde la capital de Fiore y pasar la tarde/noche.

Lucy la pasaba de maravilla, sonreía a más no poder, haciendo vida social con quien se le cruce, después de todo ya varios la conocían ahí por su nombre, el magicbook, y las súper hazañas de su gremio en general.

Paseaban junto a Sting, el chico logró pasar la tarde junto a su rubia soñada en privacidad. La llevó a comer, a pasear por la orilla del rio, al centro comercial, a las tiendas mágicas.

Si que era todo un galán, al menos tenia estilo y no era un psicópata.

Lucy se veía radiante. Sus cabelleras rubias resaltaban de entre la multitud y la noche que ya había caído.

Había podido olvidar todo el revuelo por la tarde, se sentía genial y recargada. Había dejado el celular en silencio sólo por esa vez.

sólo esa vez, sólo esa vez.

Se detuvieron frente a la pileta a unos cuantos metros del castillo. Se sentaron en una banca a seguir su charla y ella parecía disfrutar más y más toda su compañía.

¡Ajaja! No lo puedo creer, ¡cómo fue que Rogue no notó el pecho de Yukino! – reía mientras comía su helado de fresa.

¡Fue terrible, sus caras! – Sting hizo una pausa rascándose el pómulo, pretendiendo cambiar de tema

– te tengo un obsequio –

El galán rubio en acción. Con su cara de niño bueno y sus visos despampanantes. Nadie le diría que no.

Sacó de su bolcillo un par de aros casi iguales al que usa él. De color celeste. La rubia los miraba atónita. Le había dado en el blanco, Lucy amaba las cosas así.

N-no son necesarios, ¡míralos!, deben ser carísimos – esos de ahí deberían costar todo un año de renta en magnolia.

Te deben quedar geniales con el conjunto celeste que tienes. –

Y lógicamente ese era su atuendo favorito. ¿Cómo es que nadie lo notaba y él sí? ¿Cómo es que llegó a tal punto de averiguarle su vida? ¿como es que un Ds puede comportarse así? ¿Porque estaba pensando estas cosas mientras le miraba a los ojos?

Sting yo– la rubia comenzaba a sonrojarse, y el chico le dejó el par de pendientes en las manos. Ella recordó los pendientes que a Levy su chico le había regalado. Miró su cono de helado, fresa rosa y se detuvo ahí.

Natsu pensó, su cabeza daba vueltas y vueltas. No merecía que ella le este escondiendo que salió con otro chico que no toleraba, toda una tarde.

Natsu perdón volvió a pensar. Esto no podía seguir así, debía de darse un tiempo. No podía seguir dudando así, no era su forma de ser.

¿Estás bien? –

¿La verdad? – miró los aretes. – no del todo.

¿que sucedió? – Eucliffe notó como en el bolcillo de lucy brillaba la pantalla de su celular en silencio.

–No puedo seguir así, todo me da vueltas, tú me das vueltas, y tienes toda la maldita culpa. –

El chico rió– la culpa es tuya por gustarme tanto

Luces cámaras y acción. Ahí comenzaba el principio del fin. Hubo un silencio de segundos en que sus ojos se encontraron.

Él no parecía mentir,

Ella no parecía esquivar el beso que le plantó de lleno el rubio sin aviso.

Voló, estaba en la cima del mundo.

El cono de helado de fresa terminó en el suelo, y las manos de Eucliffe sujetando fuerte su cintura.

Efectivamente no se negó. y el rosado celular brillando, por accidente, también terminó en el suelo.

Natsu Dragneel Llamando.

tienes 20 llamadas perdidas de Natsu Dragneel.

tienes un nuevo correo de voz.

!lucieeeeee~!

continuará


nunca dejaré este fic botado, lo amo, gracias a todos, a todos, a todosss, por sus comentarios, se viene el prox capitulo y si qieren acción pídanla muchachos sjkd nos leemos :3 (en el tumblr deje mi primer dibujo con el link de este fics para qe le tiren tomates :c) adiosito