LA PROPUESTA

Capítulo 23: Miedos y dudas.

Tres meses… tres malditos meses habían pasado desde que decidió que se confesaría, pero ahí estaba, parado frente al espejo del baño, ensayando esa bendita confesión, muriéndose de nervios al imaginar confesarle sus sentimientos y que ella amablemente lo rechaza. No ha podido siquiera intentarlo, el miedo lo invade.

-Bulma… yo quisiera… sabes… tú eres… maldición, no puedo, no quiero ver sus ojos llenos de lástima, no quiero perderlos a ambos-

A pesar de que deseaba tener algo más con la peliazul, Kurota pensaba en las consecuencias de una respuesta negativa, alejarse de ella y Trunks era algo impensable en este momento de su vida, por fin podía sentir lo que era tener una familia. No es que con su hermana no se sintiera lo mismo, ella cuidó de él durante toda su niñez, cuando enfermó, trabajo arduamente para pagar su tratamiento médico y hasta soporta una vida con una persona que está seguro no la quiere y todo lo hizo por su hermano gemelo, Akane era lo que él más amaba en la vida, pero Bulma significaba algo que jamás había conocido antes: estar enamorado, era un sentimiento totalmente nuevo y diferente. Cada vez que ella sonreía, cuando se perdía en sus pensamientos al trabajar, cuando se quedaba dormida junto a Trunks, cuando estaba triste, cuando lloraba a escondidas, amaba todo eso de ella, era la persona más alocada, extrovertida e inteligente que jamás conoció antes, por lo que perderla al ser rechazado sería como estar acostado en esa cama de hospital nuevamente, sin esperanzas de salir de ahí –No lo haré, no quiero perderlos-

-Kurota, llevas mucho tiempo ahí, ¿estás bien?, ¿necesitas más tiempo contigo mismo?, puedo prestarte una habitación para eso- rió burlonamente.

-¿Eh? Qué dices Bulma, solo me duele un poco el estómago- dijo saliendo apresurado del sanitario.

-¿En serio? Tengo medicamento, ¿quieres un poco?-

-Si por favor- habiendo tomado la decisión de no confesar sus sentimientos, pensó que lo mejor era seguir como hasta ahora, siendo asistente y amigo, eso era más seguro.

-Toma, debemos apresurarnos con los toques finales del hospital, no puedo creer que ya estemos por entregar, fue más rápido de lo que pensé-

-Bueno, con la tecnología que la Corporación Capsula todo es más sencillo, hasta las viviendas y avenidas se construyeron en menor tiempo de lo planeado-

-Si verdad. Mi padre revolucionó el mundo con sus capsulas, espero algún día hacer algo tan genial como él, ¿o será que este pequeño lo hará?- dijo la peliazul apretando los cachetes de Trunks y riendo de su cara de desagrado por la acción.

-Con la guía adecuada estoy seguro que Trunks será un chico que cambiará su mundo- ambos veían con grandes esperanzas al pequeño.

-Bueno, terminemos esto, la inauguración es ya en una semana y tenemos que planear minuciosamente la revisión del Rey y estar listos para cualquier contingencia-

-De acuerdo, ¡terminemos esto!-

Bulma y Kurota trabajaron en casa durante casi todo el día, pausando solamente para comer e ir al baño. La entrega de todo el proyecto era en una semana y el Rey daría conocer la reconstrucción de la isla a todo el mundo a través de una gran conferencia de prensa y por la noche habría una pomposa fiesta para celebrar el acontecimiento.


Por su parte, Vegeta había tenido los más horribles tres meses desde que recordaba. Akane había llegado a la isla y como era obvio se estaba quedando a dormir en su cabaña de playa, algo que detestó desde el primer momento, pues cada vez era más notorio el desagrado que sentía hacia ella. Iniciaban el día desayunando, se iban a la zona de construcción, supervisaban todo hasta pasadas las dos de la tarde, comían, discutían, no se veían en toda la tarde y por la noche ella lo recibía con casi nada de ropa y tenían una sesión de sexo salvaje. Muchas veces el pelinegro se preguntaba por qué seguía soportando a la "arpía" como él le llamaba, y la respuesta era una sola: sexo. Es cierto que podía contratar prostitutas de alta categoría, pero significaría estar envuelto en líos de faldas y no tenía tiempo ni paciencia para eso. En cambio, con Akane tenía al alguien segura y leal a su lado, porque muchos desplantes ha aguantado ella de su parte, pero siempre le ha sido leal y eso era muy significativo. Además la rubia había servido de desahogo carnal para Vegeta, puesto que desde ese día en la construcción, no había visto a Bulma por ningún lado. La buscó a discreción, cada que pudo escaparse del alcance de la rubia, pero sin éxito. A pesar de lo pequeña que era la isla, la peliazul logró mantenerse al margen de los asuntos con Vegeta, por lo que debió aguantar reuniones y llamadas con Kurota sobre trabajo.

En algunas ocasiones Vegeta tuvo sueños eróticos con Bulma y durante sus sesiones sexuales con la rubia, imaginaba que era su ex la que estaba con él. Tenía unos deseos insanos de verla y poseerla.

–Vegeta como ya no tengo nada que hacer me tomaré el día libre, estaré en la playa de la isla cercana, escuché que hay varios centros comerciales-

-Has lo que quieras mujer- dijo sin darle mucha importancia.

La rubia al ya conocer su estado de ánimo de las últimas semanas, se fue sin sentirse aludida. Akane sabía que Vegeta no la quería, pero sí la deseaba y con eso le bastaba para seguir en esa relación muy conveniente para ella. Esperaba hacer los méritos necesarios para que en el momento en que él decidiera terminar, la dejará con algunas acciones para poder desempeñarse en el mundo empresarial y con ayuda de su hermano por fin puedan dejar atrás la miseria en la que siempre han vivido desde niños.


Horas más tarde, cuando había terminado de comprar, Akane salía de una tienda cuando se encontró con su hermano –¡Kutorta! Demonios, dónde te has metido todo este tiempo, no me has visitado, ni llamado, ¿quién te crees que eres?- dijo jalándolo de la ropa para llamar su atención.

-Hermana, ¡lo siento mucho!, he estado muy ocupado en mi nuevo trabajo-

-Eso es algo de lo que debemos hablar, ¿cómo es que de pronto dejaste el trabajo que te conseguí y te fuiste con alguien más? ¿Dónde trabajas y con quién? Vegeta me dijo que no sabía-

Kurota pensó si decirle la verdad sería buena idea, Bulma no soportaba a Vegeta, de eso claramente se dio cuenta, y para su desgracia su hermana era su novia, pero tarde o temprano ambas se enterarían –Tengo algo de prisa, por el momento no podemos platicar, pero ¿qué te parece si hablamos en la fiesta del sábado?-

-¿Irás a la fiesta?-

-Sí, me invitaron-

-Bien, te veré ahí. Me buscas de inmediato-

-Claro hermanita, cuídate mucho- los hermanos se despidieron con un beso en la frente. Kurota pensó en la mejor manera de presentar a Bulma y Akane para que no fuese un momento desagradable y como la rubia detesta las escenas vergonzosas en público, la fiesta sería la mejor opción, así no podría enojarse por dejar la empresa del ogro Ouji para irse con su amada peliazul y tal vez podría contarle sobre sus intenciones amorosas, si es que todo salía bien.


Por fin el día de la inauguración de la isla había llegado. Bulma se levantó muy temprano, ya que su madre llegó de la Ciudad del Oeste para cuidar de Trunks, nunca había confiado en las niñeras, así que su madre aceptó ir en su auxilio.

-¡Cariño esta choza en la que vives es muy pequeña! No deberías tener a mi nieto aquí. ¡Todo este tiempo durmiendo en este lugar!-

-Mamá, tenemos todas las comodidades que necesitamos. Además mañana nos regresamos todos a casa-

-Hola bebé hermoso, ¿cómo has estado? Tu abuela te ha extrañado tanto- decía con los ojos llenos de lágrimas.

-Abu… abu…- es todo lo que el niño podía decir al abrazar a su abuela.

-Oye cariño enséñame el vestido que te vas a poner en la fiesta-

-¿El vestido? Es este-

-¡Que impresión! Ya quiero vértelo puesto-

-Es hermoso y se me verá tan sexy-

-Lo compraste pensando en Vegeta verdad, de seguro que a él también le encantará-

-No mamá, lo compré pensando en mí, no me importa lo que Vegeta piense-

-¿Entonces no han logrado hablar y reconciliarse? Yo pensé que ya se llevaban mejor-

-Hmp, y porqué querría llevarme mejor con ese bastardo que no quiere a mi hijo, por mí que se pudra-

-¿Puedo pasar?- dijo Kurota tocando la puerta.

-Adelante, pasa-

-Buenos días Bulma, ya está todo listo para salir a la isla, el Rey y su comité llegarán en una hora… ah buen día señora Briefs-

-¿Pero quién es este muchacho tan apuesto? Bulma, por qué no me hablaste de él-

-Es Kurota, mi asistente personal y amigo, ha estado trabajando conmigo desde hace meses. Mira te presento a mi mamá-

-Mucho gusto señora, es un placer conocerla- dijo haciendo una leve reverencia y besando la mano de la rubia-

-Qué joven tan educado. Es un placer conocerte-

-Estaré lista en 20 minutos y nos vamos Kuro-

-Bien, esperaré en la sala. Permiso hermosa dama- y salió de la habitación.

-Bulma, que chico, con razón no has querido saber nada de Vegeta, ya tienes a su reemplazo-

-¡Mamá! Cómo se te ocurre, Kurota es mi amigo, me ha estado ayudando con Trunks y el trabajo, nada más-

-Bueno, si no te interesa tal vez yo podría…-

-Cállate, le diré a papá que lo quieres engañar-

-¿De verdad no ha intentado nada contigo?

-Pues, al principio era muy tímido, poco a poco se fue desenvolviendo mejor, y en algún momento pensé que se me confesaría, pero ha vuelto a actuar muy normal-

-Mi nieto necesita un padre, y él me parece una gran opción, piénsalo querida-

La peliazul ya había pensado en eso hace tiempo, pero igual que esa vez, se dijo no estar lista para estar con otro hombre. Su corazón aún estaba sanando y apresurarse a dejar entrar a alguien más no le ayudaría. Lo que debía hacer es terminar con este proyecto para regresar a la Ciudad del Oeste y no ver más a Vegeta, así comenzaría su proceso de sanación, ya después se preocuparía por el amor.


Ya en la isla, había un gran alboroto. La prensa recorría las calles, viviendas y edificios, todos estaban sorprendidos por el gran cambio, hace casi un año cuando el huracán destruyó todo, parecía que difícilmente podría recuperarse, pero las empresas Ouji y Corporación Capsula hicieron un magnífico trabajo.

-Queridos amigos de la prensa, invitados de honor, público en general, acérquense por favor. Quiero expresarles mi eterno agradecimiento a todo aquellos que trabajaron arduamente para devolverle la esperanza a las miles de personas que lo perdieron todo a causa de este terrible fenómeno natural. Todos vimos por televisión el gran desastre y las vidas que se perdieron, aún lloramos por todos ellos. Sin embargo, hemos logrado rehabilitar esta isla y se la entregaremos a sus ciudadanos, diciéndoles que siempre que esté en nuestras manos, haremos todo lo posible por ayudarles- el Rey recibió muchos aplausos y ovaciones, era notorio el gran cambio logrado en la isla.

-Y sobre todo quiero agradecer a la empresa del Sr. Ouji y la Corporación Capsula, quienes se encargaron de llevar a cabo esta titánica tarea. Gracias a su esfuerzo los ciudadanos regresarán a sus casas y reanudarán su vida en su bella isla. Muchas gracias, Sr. Vegeta, Sra. Bulma- los presentes aplaudieron a los mencionados, ellos, cada quien por su lado, agradecieron.

Después todos comenzaron a seguir al Rey para visitar los lugares más importantes: viviendas, parques, pequeños lagos artificiales, centros de salud, lugares de esparcimiento, grandes avenidas y la cereza del pastel era el hospital. Todos quedaron maravillados del magnífico trabajo que se hizo, máquinas avanzadas, robots asistentes, aparatos de última tecnología, ambulancias, energía limpia y sustentable. Bulma se estaba llevando las mejores opiniones.

Otro que estaba fascinado con Bulma era Vegeta, quien en todo el recorrido del hospital pudo ver cómo brillaba en todo momento. Su sonrisa era hermosa, su inteligencia al explicarlo todo, lo bien que lucía ese traje color rosa pálido, sus piernas, sus pechos, su boca, todo el tiempo pensó lo placentero que sería arrancarle la ropa. La única mancha en esa perfecta pintura era su acompañante, quien no se despegó un instante de ella.

-Ese debilucho se ha vuelto un estorbo- pensó –Y mira esa estúpida sonrisa que no puedes quitar, se nota que ya caíste a sus piespero ella jamás se fijaría en ti, claro, eres solo un insignificante insecto-

Al final del último recorrido el rey invitó a todos a un refrigerio y por la noche a la fiesta de gala para celebrar la reconstrucción de la isla.

-Hola Vegeta, no he visto a mi hermana por ningún lado, ¿sabes dónde está?-

-Ayer fue a la playa y se intoxicó con algo que comió, aún está en cama-

-No puede ser, ¿pero ella está bien?-

-Creo que sí-

-La llamaré en seguida- Kurota salió del salón para hablar con su hermana y esa era una gran oportunidad que Vegeta no podía desaprovechar.

-¿Puedo hablar con usted un momento Sra. Biefs?- dijo el pelinegro mientras Bulma hablaba con varias personas.

Al verlo tan cerca ella sintió algo de nervios y pensó en decirle que por ahora no podía atenderlo, pero sería muy grosero hacerlo frente a tanta gente –Claro. Me disculpan un momento- dijo antes de separarse de la multitud -¿Qué es lo que quieres, no ves que estoy muy ocupada?-

Él la jaló discretamente hasta una pequeña oficina, donde cerró con seguro después de entrar –Solo quería felicitarte por tu excelente trabajo, parece que te has vuelto la señorita popularidad-

-Gracias, ¿eso es todo?, debo volver- dijo esquivándolo e intentando abrir la puerta.

-No, te irás. Hemos dejado asuntos pendientes mujer- poco a poco la fue acorralando hasta estar de espaldas al escritorio de madera que había ahí.

-No recuerdo tener asuntos pendientes contigo, así que por favor déjame ir, tengo muchas entrevistas que dar-

-Pero si yo también quiero una entrevista, dime, ¿qué se siente ser observada por tantos hombres, piensas que te desean?, ¿alguno te ha hecho alguna propuesta indebida?, ¿o es que acaso ya tienes tu agenda ocupada con tu asistente?- Vegeta empezó a meter la mano debajo de la falda de Bulma con un objetivo muy claro.

Ella trataba de alejarlo con todas su fuerzas -De qué estás hablando, ¡déjame ya en paz! Todo lo que haces es molestarme, dime, ¿te causa alguna satisfacción?- las lágrimas estaban empezando a brotar y él se dio cuenta –Hace más de un año que me apartaste de tu lado y cuando nos volvemos a ver te abalanzas sobre mi como si nada hubiera pasado, ¿quién te crees que eres?- él se desconcertó y no supo qué decir -Solo déjame tranquila y no te me acerques más, tengo una maravillosa vida por delante, tú has lo mismo, vive tu vida con la rubia esa o con quien quieras, solo no me molestes más- la peliazul salió apresuradamente de la oficina.

Vegeta estaba en shock, era cierto que él la alejó por su infidelidad, tenía un hijo que no era de él y eso era imperdonable, pero no podía negar que aún la deseaba. Era como una maldita droga que sabes que te hace daño, pero te encanta probarla.

En el salón, Bulma salió a uno de los balcones para tomar aire fresco y relajarse un poco -¿Bulma estás bien? Te vi corriendo hacia acá- Kurota apareció.

-Estoy algo estresada es todo. Quisiera irme a descansar antes de la fiesta, ¿crees que se pueda?-

-Claro, déjame hablar con el Rey para que te despidas y nos vayamos-

-Gracias, Kuro-

Así, Bulma se despidió del Rey agradeciendo las atenciones y dio sus últimas declaraciones a la prensa. Salió del salón del brazo de Kurota, lo que no pasó desapercibido por Vegeta.


En casa, Bulma se metió a dar un relajante baño en la tina, mientras su madre trataba de dormir a Trunks. Kurota se estaba vistiendo con un traje de gala, se encontraba muy nervioso. Es cierto que en la conferencia de hoy hubo mucha gente, pero nunca asistió a una fiesta tan elegante, esperaba no hacer el ridículo, especialmente para no hacer quedar mal a la peliazul.

Más tarde Bulma estaba lista, su vestido era rosa y brillante, tipo halter, con una abertura en la pierna derecha y gran escote en la parte de atrás. Aretes discretos, una pequeña bolsa y zapatillas doradas. Inesperadamente decidió dejarse el cabello bastante corto y le gustaba -¡Estoy lista!-

-Te ves hermosa cariño-

-Gracias mamá. Espero no ser la única que vaya tan arreglada-

-No lo creo, es una fiesta importante-

-Me voy-

-Suerte cariño- Bulma se despidió de su pequeño dormilón dándole un beso en la mejilla. Después salió de la casa, Kurota ya estaba esperándola.

-Te ves hermosa jefa- dijo emocionado –Me siento honrado de ser tu acompañante esta noche- le extendió la mano.

-Tú te ves muy atractivo- le respondió aceptando su mano. Kurota tenía puesto un traje negro de gala, con camisa blanca, corbata a rayas y el cabello recogido en una coleta –Me siento halagada de ser acompañada de un caballero como tú… y por favor, no me dejes tomar tanto- le dijo en voz baja.

-No te preocupes, seré tu ángel guardián esta noche- ambos subieron a una aeronave y salieron rumbo a la fiesta.


En el salón de fiestas, Vegeta estaba tomando wiskey como agua. Akane, ya recuperada de la intoxicación, socializaba con los invitados. Llevaba puesto un hermoso vestido azul turquesa y su cabello recogido –Deja de estar bebiendo como si estuvieras en el desierto, tenemos que encontrar clientes potenciales y si estás ebrio no lo lograrás-

-Deja de molestarme-

-Entonces deja de haces estupideces- la rubia molesta le arrebató la bebida de las manos. Vegeta solo se alejó y la dejó hablando sola.

La música comenzó a sonar y las personas se concentraron en la pista para bailar. Justo en ese momento se oyó una gran conmoción en la entrada principal. Kurota y Bulma se robaron las miradas de los invitados. Akane quería romper el vaso que tenía en la mamo, qué hacía su hermano del brazo de Bulma Briefs.

Kurota vio a su hermana con una mirada fulminante, y supo que era el momento de presentarle a la peliazul -Buenas noches, Bulma, quiero presentarte a mi hermana Akane- Bulma quedó impresionada, Kuro le había dicho que tenía una hermana gemela, pero nunca imaginó que se trabaja de la mujer que más despreciaba-

-Ya nos habíamos visto antes Kuro- dijo ella sin extenderle la mano.

-¿Enserio? No lo sabía-

-Kurota, ¿quieres decirme qué haces con Bulma Briefs?-

-Ella es mi nueva jefa, he trabajado con ella desde que dejé la empresa de Vegeta-

-¿Dejaste el trabajo de tu hermana te consiguió por ella?- Akane estaba realmente molesta.

-No entiendo, ¿por qué estás tan molesta?-

-Yo te diré qué pasa Kuro, esta señorita es la nueva novia de mi exesposo, imagino que no le agrada que trabajes para mí-

-¿Ex? ¿Vegeta es el padre de Trunks?- dijo desconcertado –ya decía yo que había visto esa mirada amenazante antes- pensó.

-¿El padre? Eso es lo que ella dice-

-¡Basta! Esta noche vine a celebrar mi gran trabajo, no a escuchar tonterías, si me disculpas- la peliazul se dio la vuelta y fue a conversar con unos invitados que conocía.

Kurota, se quedó inmóvil, no podía creer tanta causalidad y ahora entendía por qué Bulma detestaba tanto a Vegeta -¿Cómo demonios aceptaste trabajar con alguien como ella? Sabes que gracias Vegeta hemos podido salir el hoyo en el que estábamos, ¿por qué me haces esto?-

-Hermana… yo, no tenía idea-

-Debes dejarla de inmediato, regresarás con nosotros, hablaré con Vegeta y no habrá problema- dijo sujetándole la mano.

-No-

-¿Qué dices?-

-No lo haré, Akane, te adoro, pero ya no soy el niño desvalido que debes proteger, ahora puedo valerme por mí mismo. Me dijiste que confiabas en mí, así que por favor, déjame intentarlo-

-Kurota, somos hermanos gemelos, debemos estar unidos-

-Siempre lo estaremos, pero debes permitirme experimentar cosas nuevas- el pelinegro se soltó del agarre –Debo volver con mi jefa, te veré después-

-¡Kurota!- la rubia estuvo a punto de llorar, pero cuando vio la cara de su hermano iluminarse al estar frente a Bulma, lo entendió. Él estaba enamorado. Y una enorme furia la invadió.

Durante casi una hora, Kurota y Bulma fueron observados con desagrado por Akane y Vegeta, cada quien desde un extremo diferente del salón. Esto no hizo que la peliazul se intimidara, por el contrario, sujetaba con mayor fuerza a su acompañante y sonreía –Me disculpan, debo ir al sanitario- dijo ella –Ahora vuelvo- murmuró al oído del chico.

La peliazul entró al cuarto de baño y cuando estaba a punto de salir se encontró con Akane –Así que has logrado engatusar a mi hermano, ¿no tienes otra cosa que hacer, que envolver a los hombres?-

Bulma, sin inmutarse, se lavó las manos -¿Engatusar? Que palabra tan peculiar, imagino que la conoces porque la usas mucho, digo, es algo que practicas contantemente, ¿no?, ¿o cómo le llamas a meterte con un hombre casado?-

-¿Qué dices maldita? ¡Aléjate de mi hermano!-

-Probablemente yo pueda alejarme de él… pero no creo que él quiera alejarse de mí- Bulma salió del sanitario ignorando el berrinche que la rubia se quedó haciendo y regresó al lado de su acompañante.

Vegeta, quien no había perdido de vista a la mujer, siguió tomando -No lo permitiré… no dejaré que seas feliz con ese bastardo- la fiesta que apenas comenzaba, ya se había puesto muy intensa.


Hola

Tanto tiempo.

Le prometí a mis fieles seguidoras Kenia y Lothlórien un regalo de navidad y aunque un poco tarde, logré terminar. Mil disculpas a todos aquellos que hice esperar tanto, las cosas ya no son como antes, cuando tenía tiempo de sobra para este pasatiempo, sin embargo no quiero ser de las que dejan las cosas a medias. No será rápido, pero terminaré esto. Espero no haber perdido el toque y decepcionarlas.

Saludos amigas Vegetarianas