Comenzando con esto: ¡Buenas a todos!

¿Adivinen quien decidió meterse en el fandom de Oofuri? Así es chicos, se trata de mua(?).

Bueno… a ver… no sé que debería decir. Estaba un poco asonsada y finalmente después de tanto, tanto tiempo, he decidido comenzar con este fic tan raro que se me vino ocurriendo de pronto, así, casi salido de la nada. Ya… ya sé que tengo fics en curso y proyectos sin acabar en mente… pero en verdad que tenía muchas ganas de comenzar algo aquí, así que… ¡sorpresa! ¡aquí me tienen! \o/

Como estoy muy tocada(?) supongo que esto será de su agrado. :D

En fin, vengo diciendo las parejas desde un principio va a haber demasiados enredos amorosos, pues hay muchas parejas que me gustan.

Disclaimer: Ni Ookiku Furikabutte, ni ninguno de sus personajes me pertenecen, por el momento solo están siendo tomados prestados por esta humilde aspirante a escritora(?) sin fines de lucro pero si de diversión.


A modo de prólogo:

Lo raro es raro.

By Blue-Salamon.


Definir.

Definir es…

Fijar con claridad y exactitud la significación de una palabra, enunciando las propiedades que designan unívocamente un objeto, individuo, grupo o idea.

Eso era lo que decía el diccionario sobre la palabra "definir".

Estaba claramente expresado. Muy bien definida la palabra definir.

Define "definir".

Rayos… ¿eso no era algo así como cacofonía?

Cacofonía.

Cacofonía es…

Una secuencia de sonidos desagradables o… ¡Espera! ¡Espera! ¿Por qué estaba pensando ese tipo de cosas en esos momentos?

Abe Takaya parpadeó despertando del sueño en el que se había inmerso. Un sueño en el que había caído despierto. Es decir… se había desconectado del mundo, simplemente se había perdido en sus pensamientos y ahora…

—3, 2, 1…

¡Tenía un árbol justo al frente!

Abe reaccionó por mero instinto, dando un salto atrás, pero no contaba con que detrás de él hubiera alguien más. Lo notó medio segundo antes de chocar, cuando el chico detrás de él hizo una exclamación y se decidió a quitarse de su camino retrocediendo un paso igual que él. Abe volvió a intentar evitar el golpe y se inclinó hacia un lado.

Izquierda. No derecha.

Mala elección, debió de haber ido a la derecha, la derecha estaba libre.

—¡Ah! ¡Oye! ¡Ten cuidado! —regañó la voz de uno de los chicos con los que venía acompañado.

—Ah… eh…—se volvió a ver al capitán del equipo y avergonzado dijo: —lo siento…—y se apartó un poco del resto mientras escuchaba las risas de Tajima.

El cuarto bateador había sido quien había hecho esa cuenta regresiva al darse cuenta de la distracción del cátcher. Lo que Tajima había esperado sinceramente era que Abe chocara contra el árbol. Al final no había salido de acuerdo a lo previsto, pero seguía resultando divertido que Takaya actuara tontamente por una distracción.

A Abe ya le estaba dando grima el hecho de que Tajima se riera de él, sentía que sus risas iban en aumento de volumen y, cuando ya no pudo más con ello, se detuvo a un par de metros por delante de los otros tres —¡deja de reírte! ¿¡bien!?

Tajima paró de reír, pero no porque estuviera obedeciéndole, era más bien porque tenía ganas de meterse con él —¿ah? Pero ¿qué dices? —respondió con un sonrisa divertida —es que debes admitir que eso ha sido muy divertido ¿no, catcher?

Abe masculló algo y sin volverse se dispuso a dar un paso al frente, pero apenas lo había pensado, escuchó unos pasos venir por detrás y, entonces, Tajima saltó justo frente a él, interponiéndose en su camino con una sonrisa grande y exitosa.

—Oye, oye, pero ¿en qué estabas pensando para irte así? —preguntó con curiosidad genuina —eso no es algo que Mihashi admiraría de su catcher, pero tendrá algo que ver ¿no? —arqueó ambas cejas, sonriendo al notar la sorpresa reflejada en lo ojos del otro.

"¿Mihashi? ¿por qué está metiéndolo a él?" intentó leer las intenciones del otro sin saber bien que pensar, hasta que de pronto recordó el motivo de que sus pensamientos se desviaran a "definir". Abe había estado pensando en definir que clase de relación llevaba con Mihashi, todavía teniendo una sensación molesta por ser el único a quien no había contestado un mensaje. Aunque... quizá solo estaba exagerando, pues sólo sabía que le había contestado un mensaje a Tajima pero no a él.

—¿Qué quieres decir? —inquirió de nuevo irritado por aquello y Tajima no hizo más que ampliar su sonrisa todavía más.

—¿Yo? —se señaló a si mismo con su actitud efusiva de costumbre —bueno, no quiero decir nada —se llevó ambas manos a la nuca, adoptando aquella pose despreocupada que solía tomar —sólo quizá… —su efusividad bajó considerablemente en ese instante, sorprendiendo a Takaya.

Abe se quedó mirando al pequeño cuarto al bate, sin tener idea de lo que estaba a punto de decir.

—No eres el único al que admira Mihashi —soltó finalmente Tajima mirándole con una seriedad poco acostumbrada —y tampoco es como si te tuviera demasiada confianza —señaló.

Aquello fue un golpe bajo.

Abe sintió como si le acabaran de golpear con la realidad.

¿No estaba teniendo dudas hace un momento sobre eso mismo? Será que… que se lo confirme alguien más… ¿no le daba validez a creer que a Mihashi no le caía realmente bien?

Oh, vaya…

—¡Hey! —Tajima volvió a atraer su atención de vuelta a la realdad. —A lo que quiero llegar es… —comenzó Tajima mirando alternativamente a sus tres compañeros de equipo.

En algún momento, mientras Abe estaba perdido, Hanai e Izumi se habían vuelto a acercar por detrás.

Abe lo miró y frunció el entrecejo, le daba mala espina esa actitud tan seria que adoptó de pronto Tajima.

—Abe, a ti te gusta Mihashi.

Fue una afirmación, no una pregunta.

Hanai, Izumi e incluso Abe dieron un pequeño brinco en su lugar. Lo más sorprendente de todo, es que quizás los tres comprendieron perfectamente que ese "te gusta" no se refería simplemente a lo que el mismo catcher llevaba diciéndole a Mihashi para darle más confianza. Ese no era el claro "te gusta como pitcher", era un algo más complicado "te gusta".

La garganta de Abe emitió alguna especie de exclamación de asombro, que, sin embargo, fue ahogada por el grito que pegaron Izumi y Hanai: —¿¡Qué!? — Habían exclamado para la buena fortuna de Takaya a la vez que él, mientras que el catcher ya estaba sintiendo como si todo su cuerpo hubiera sido metido de pronto en un horno.

Tanto Hanai como Izumi se quedaron sorprendidos. Sin creer todavía lo que acababan de escuchar.

Hanai estaba esperando que de un momento a otro el pequeño Tajima decidiera abandonar esa faceta seria y poner una sonrisa grandota diciendo un desvergonzado "era broma" o algo, pero Tajima no había quitado ni medio segundo su vista del catcher, por lo que Hanai también se volvió a verlo.

Izumi no hizo más que quedarse quieto mirando a Tajima bastante aturdido. De una forma u otra, esperaba a que el chico le devolviera la mirada para comprobar que no le hubiera leído también a él y le saliera con la misma historia pero con el capitán de los animadores.

Izumi tenía el vago presentimiento de que Tajima tenía su sexto sentido demasiado desarrollado y si él le soltaba que estaba enamorado de Hamada sabía que su persona le daría la razón sin dudarlo.

—¿De qué estás…? —comenzó Abe bastante alterado, con un sonrojo apoderándose de sus mejillas.

—No. —Tajima le tapó la boca con la mano. —Déjame terminar —sonrió un poco. —A ti te gusta Mihashi, pero como he dicho antes, no es como que él te tuviera demasiada confianza. Pero… ¿sabes a quién sí le tiene confianza? —se rió un poco por lo que estaba a punto de decir, sabiendo que probablemente eso provocaría al catcher —a mí y resulta que también me gusta Mihashi…

3… 2... 1...

Para Abe eso fue claro. Había sido algo así con una declaración de guerra. Se había anunciado como su "rival", aunque era imposible que lo fuera pues él no sentía cosas en el plano romántico por Mihashi… ¿o sí las sentía?

—¡Alto! ¡Espera! ¿¡Qué!? —Hanai fue el primero que salió del shock que sufrieron los tres.

—¿Huh? —Tajima se volvió a verlo y le dedicó una sonrisa de lo más inocente, como si fuera normal confesar de un momento a otro que te gustaba un chico siendo un chico.

Hanai desvió la mirada de inmediato, dando un paso atrás y cerrando la boca para evitar soltar alguna idiotez.

Izumi sintió sus intestinos removerse en su interior y su corazón acongojársele, provocándole un escalofrío además de una sensación rara, como de nauseas, que se instaló en la parte superior de su abdomen. Una mueca de disgusto torció sus labios y sus cejas se acomodaron de la forma más rara que pudieron encontrar. —Eso quiere decir que eres… ¿eres…? —pero no podía pronunciar aquella palabra sin sentir que algo se inflaría en su estómago y obligaría a toda la comida que había ingerido en casa de Mihashi aún a medio digerir a salir expulsada por la boca.

Tajima se volvió a ver al chico, analizando con cuidado aquella mueca que había puesto. Lo veía también un poco pálido y su primera reacción fue preocuparse por él. Pero cuando comenzó a hablar, Tajima realmente no entendió nada de lo que el otro trataba de decir. —¿Eh? ¿Soy qué? —preguntó sin entender.

Hanai se percató de que Tajima parecía no saber que quería decir Izumi, y casi se da una palmada en la frente al suponer que probablemente Tajima estaba haciendo lo mismo que cuando hablaba de masturbación como si se tratara del clima. Es decir… ¿podría ser Tajima tan ingenuo como para no saber que aquello se trataba de un tabú? Ya había demostrado en anteriores ocasiones no tener bien definido qué estaba bien hablar o hacer en público y qué no, pero… ¡dios! ¿qué clase de educación le habían dado sus padres?

Tajima en verdad era un completo idiota. —¡Homosexual! ¡Eso es lo que quiere saber! ¡que si eres homosexual, gay, como quieras llamarle! —exclamó Hanai perdiendo la paciencia.

Sí. Esa era la palabra que Izumi buscaba. "Se me revuelve el estómago…" pensó llevándose una mano a la boca.

—¿Ah? —Tajima se sorprendió mientras sentía sus mejillas enrojecer.

La verdad, para Yuuichirou todavía no quedaba demasiado claro cual era la orientación sexual que llevaba. Tajima solo sabía que había personas que le gustaban y había las que no, pero jamás prestaba verdadera atención al sexo o al género de ninguna persona. No lo tomaba en cuenta en realidad.

—Bueno, no sé…—admitió Tajima, provocando que una mueca de incredulidad se dibujara en el rostro de Hanai.

—¿Cómo puedes no saberlo? —inquirió el capitán mientras algo parecido a la vergüenza ajena se hacía presente en él.

Tajima se encogió de hombros por toda respuesta —pues… las chicas también me gustan, así que creo que soy más bien un punto medio —dijo después de pensarlo un poco y, contento con su respuesta, le regaló una gran sonrisa a Hanai.

Este último desvió la mirada al rodar los ojos con impaciencia. "Jamás lo comprenderé, jamás…" se limitó a pensar, soltando un suspiro de resignación.

—¿Y qué? ¿piensas que es tan normal que te guste un chico? —Izumi consiguió hablar, sin creerse la tranquilidad con que hablaba Tajima sobre ello.

—¿No lo es? —Yuuichirou arqueó ambas cejas —creí que lo era… ¡ah! ¡espera! ¿qué no a ti te gusta Hamada? —comentó para sorpresa de Kousuke, quien casi sintió que el alma le fue arrebatada de la nada —¿me vas a decir ahora que no es normal que te guste un chico? A Abe también le gusta uno —señaló al cátcher. —¡Hey! Abe, ahora resulta que no somos normales—se rió como si acabara de contar un muy buen chiste.

Abe se volvió a verlo con el entrecejo fruncido y, volviendo a irritarse con la risa del chico, gruñó: —¡aquí el único no normal eres tú! —o mejor dicho, gritó. Si se ponía a pensarlo, Mihashi también era todo un caso de subnormal, pero no quería pensar en que Tajima y Mihashi tuvieran algo en común. De solo hacerlo sentía que la sangre le hervía de rabia.

—¡Ah! ¡Ya veo yo aquí! —Tajima chasqueó los dedos, comprendiendo de pronto que Abe no era consciente de sus propios sentimientos. —Vale, vale, parece que la he liado... —se rascó la nuca distraídamente —bueno, lo siento, Abe, creo que me he confundido, parece ser que tengo vía libre para con Mihashi ¿no? —declaró sonriendo con inocencia.

—¿Eh?

—Bueno, no importa —rió Tajima y se dio media vuelta. —¡Hay que volver a la escuela! Aún queda un día por delante —mencionó recordando de pronto que era la hora del receso en la que habían decidido ir a visitar a su pitcher. —Oh… qué suerte tiene Mihashi. ¡Ya quisiera yo poder volver a casa! Pero incluso en la tarde todavía hay entrenamiento…—se quejaba mientras caminaba, como si la anterior conversación no hubiera pasado o simplemente no tuviera la gran importancia en realidad.

Hanai lo miró y luego masculló algo que sonó como "este niño…" resignándose a seguir también por el camino que llevaba al instituto.

—Encima, ahora tenemos mates... ¡eh! ¡espera! ¡me he olvidado de la firma de mi madre! ¡no puede ser! ¡y era para puntos extra! ¡agh! ¿por qué me pasan estás cosas?...

Escuchó Hanai decir al cuarto al bate antes de recordar que Abe e Izumi todavía no habían dicho nada después de lo último que dijo Tajima. Sin embargo cuando se volvió esperando encontrarlos a su lado, se dio cuenta de que ninguno venía con ellos. De inmediato el capitán del equipo de béisbol se dio media vuelta y ahí los vio a ambos chicos, tiesos como pasmarotes.

Comprendía que la situación era perfectamente justificable de acuerdo a la extraña conversación que se había mantenido antes, pero revisando la hora en su teléfono sabía que no había tiempo para quedarse estático.

Hanai cogió aire entonces y exclamó: —¡hey! ¡ustedes dos! —llamó a la par que daba un par de palmadas al aire que rompieron el silencio con un ruido sordo, logrando sacar de su ensimismamiento a los otros chicos. —¡Anda! Sé que Tajima está un poco tocado, pero tiene razón —dijo cuando Abe e Izumi le interrogaron con la mirada.

Metidos como estaban en sus pensamientos, los dos se quedaron de piedra al oír el "tiene razón" por parte de Hanai. Gracias al cielo el mayor continuó antes de que pudieran decir alguna tontería.

—Ya hemos perdido suficiente tiempo: hay que volver a clases —finalizó para alivio de ambos chicos.

Porque para Abe no era divertido pensar que "Tajima tuviera razón en que tenía vía libre con Mihashi".

Porque para Izumi no resultaba agradable pensar que "Tajima tuviera razón en que le gustaba Hamada".

Izumi y Abe suspiraron a la par.

Y sin más, los cuatro chicos finalmente pudieron continuar su camino al Instituto Nishiura.


Bueno a ver… la historia comienza aquí, en ese punto en el cual acabó la primera temporada de Oofuri, ya saben que Hanai, Abe, Tajima e Izumi fueron a la casa de Mihashi a comer y ver como estaba, bueno ya sabrá cada quien con las razones que haya tenido, pero fueron en el receso y volvieron para seguir con su rutina diaria ¿verdad? Después de eso, me imagine algo un poco raro…en realidad demasiado improvisado pero aquí va a empezar con un "¿qué pasaría si Tajima decidiera declararle la guerra a Abe?" Es decir, me lo he pensado mucho y ambos (Tajima y Abe) son personajes muy genialosos y a pesar de todo no se muestra demasiada interacción entre ellos, más que teniendo de por medio a Mihashi entonces nació la idea de la declaración de guerra… y con guerra me refiero a una guerra por el amor de Mihashi(?) o por lo menos eso es lo que aparentara en el principio...

Vamos a ver… estoy tratando de darle algo de realismo a la historia y que se vea que la realidad del fandom sobre la "normalidad" de que te guste alguien de tu mismo género no es cierta… esto dará demasiado tema y en este mismo capitulo, se demostró que a Izumi no le parecía para nada la idea de la homosexualidad… es decir, a este chico lo estoy encaminando un poco a algo cercano a lo que es la "homofobia" y les aseguro que no será el único. Tajima no sé si es muy ingenuo o muy pervertido, pero pensando que a veces no se entera de nada, he decidido que la cosa con él será que simplemente se deja vivir como puede, podría decirse que improvisando.

Que va. Esto es lo que tengo para ofrecerles, amantes del fandom yaoi.

Saludos cordiales o/

Se despide su servidora, nos estamos leyendo.