Disclaimer: Ni los personajes ni el universo original al que pertenecen son de mi creación, es todo obra de la gran JKRowling.

Aviso: Este fic participa en el minireto de abril para "La Copa de las Casas" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Nota de autora: ¡Hola hola! Aquí vengo de nuevo con un mini relato, esta vez sobre Zacharías Smith y su peculiar actitud. La emoción que me había tocado para este reto era ternura, y he intentado explotar un lado opuesto, que se suaviza poco a poco...

¡Espero que os guste!


Quién lo diría (Sweet Kathleen)

A Zacharias no le gustaban los niños. Eran ruidosos, llorones, molestos, y si te descuidabas te dejaban la casa como si un grupo de hipogrifos hubiera montado un guateque. Por ello era de esperar que, cuando Joanne le pidió que se encargara de su sobrina durante aquella tarde, la respuesta fuera negativa.

Por supuesto, ella podía ser muy persistente. Así que Zacharias se encontró con la cría en brazos y la boca abierta, a media queja, mientras la puerta se cerraba ante él con su hermana gritando ¡solo serán un par de horas!

Pero un par de horas con una criatura así, sin manual de instrucciones, podían desembocar en el desastre. No habían pasado ni cinco minutos cuando marcó en el teléfono el número de Hannah y Ernie, y les pidió que acudieran en su ayuda ipso-facto. Ellos se habían mofado de su teatralidad.

—Tío, que la estás sujetando como si fuera un montón de ropa sucia.

—Ven aquí... —murmuró Hannah, y la tomó en brazos tiernamente.

Ante los ojos incrédulos de Zacharias, la lavó y la cambió. Y cuando una vez limpia, se la tendió para que la tomara, él continuaba reacio.

—Vamos —dijo, enunciando un reto indirecto—, es solo un bebé.

Entre resoplidos y aspavientos que trajeron consigo las carcajadas estridentes de Ernie, se adelantó un par de pasos y sostuvo a la criatura entre sus brazos.

Al principio le inundó una sensación extraña, diferente. Se percató de que olía bien, y de que las suaves mantas le hacían agradable al tacto; no estaba tan mal. Poco a poco la fue acercando más hacia sí mismo, y llegó un momento en que se le escapó una sonrisa. ¡Fíjate! Si tienes corazón, él ignoró las bromas. La niña parecía a punto de quedarse dormida, y no quería despertarla.

—¿Cómo se llama? —Sus amigos examinaban la escena enternecidos.

Zacharias la contempló embobado, meciéndola en su regazo. Era tan frágil que podría fragmentarse y estallaría como las chispas de los fuegos artificiales Weasley.

—Kathleen —dijo. La pequeña bostezó, y Zach tomó sus diminutas manos con la suya, alentándola a descansar—, se llama Kathleen.

Siempre había tenido dudas acerca de la elección del sombrero; la amabilidad y la paciencia no eran su rasgos más característicos. Pero en momentos como aquel, sin murallas ni tapujos, y simplemente con la ternura que podía propiciar un niño, se sentía verdaderamente él.

Hufflepuff.

Mágico.


¡Uf! He ido justita, pero sin disclaimers ni avisos el word marca 400 palabras exactas de fic (he tenido que recortar porque creía que el máximo eran 500 y ahora el resultado me convence menos *sufro*) Espero que os haya gustado tanto la corta historia, como la caracterización, como la forma de introducir los personajes. Y si queréis comentarme algo, la casilla de abajo no muerde ¡adelante! Ayudadme a mejorar :)

Un saludo a todos y...Eléctrica out.