El título lo dice todo, ustedes ponen el contexto de la situación, espero les guste la propuesta. No hay fecha de actualización, pero ya tengo algunos escritos, espero les gusten.


MOJADOS

La cara de horror de Kaoru no podría ser más notoria. Las gotas comenzaban a resbalar del uniforme azul y cabello de los jóvenes frente a él, el de mirada gatuna miraba distraídamente el techo mientras que el par de ojos chocolate mantenía la concentración en el piso de la Tercera Sala de Música.

–Nos caímos en la fuente camino acá… –respondió Haruhi al gemelo, tratando de sonar indiferente.

–¿Y cómo cayeron en la fuente? –volvió a inquirir, levantando una ceja.

–Fue un simple accidente… –manifestó Hikaru, retirándose a los vestidores dispuesto a cambiarse.

–Haruhi, será mejor que te pongas ropa seca antes de que lleguen las primeras clientas… –comunicó Kyouya mientras escribía en su libreta negra sin inmutarse– O de que te vea Tamaki… porque no creo que ninguno pueda soportarlo si se llega a enterar…

–Ahhh… –asintió Mori.

–De acuerdo… –corrió presurosa, sin dar tiempo a otro comentario.

Llegó hasta el sitio donde el azabache tenía los uniformes de emergencia y cosplay de la semana. Iba a entrar a uno de ellos cuando vio a Hikaru salir de otro, ya se había cambiado el pantalón y en ese momento se secaba el cabello con una toalla, llevaba la camisa abierta, al verle así se turbó y desvió la mirada.

–Entooooonces… debería cambiarme también.

Estaba a punto de marcharse cuando el pelinaranja le tomó de la muñeca y acorraló contra la pared, quedando a escasos milímetros de sus labios. Haruhi comenzó a revolverse nerviosa por temor a que le vieran los demás, en especial cierto rubio o las clientas.

–Deja de moverte así… ya viste lo que provocaste… –le susurró al oído.

–¡Fuiste tú el que casi me besa enfrente de esas chicas! –se defendió– ¡Quedamos en no hacerlo en público!

–Si no te hubieras alterado, no habríamos caído en la fuente…

Los murmullos comenzaron a inundar el sitio, llegando hasta los oídos del resto del Host Club, quienes no se perdieron ni una sola palabra de esa peculiar conversación.

¿Les dirán que vimos todo desde la ventana? –dijo alegre Honey, comiendo más pastel.

–Déjalo así, es divertido ver su reacción… –comunicó Kyouya.

–Ellos pueden ser tan obvios… –sonrió Kaoru.