Disculpen la tardanza! Mi U se fue a paro y tuve una montaña de pruebas y Examenes en dos semanas, acabe agotada y la inspiración se me había perdido : (!

Ansiaba llegar a esta parte, asi que espero que la disfruten!

TWIST PLOT!

Muchas gracias a todos y todas por sus bonitos reviews! Los quiero y gracias por seguir creyendo en mi xD! TERMINARE EL FIC OS PROMETO!

RECUERDEN QUE TENDRA SECUELAAAAAA!

Y quizas un Spin-off! Esta todo pensado, sólo que plasmarlo al escrito se me está haciendo complicado xD.

LOS AMO!

P.D: El título del capítulo es así por la canción "The Walk" de "Imogen Heap". Su letra va bastante de acuerdo a porque decidí hacer la historia así. Espero algún dia cumplir uno de mis deseos y hacerlo MMV con mis dibujos ;;.

Disclaimer: Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima. MASHIMA NO FINALICES FT AUN, QUE SERA DE MI VIDAAAAAAA.


"The Walk"

Natsu despertó en el suelo de su casa con un dolor agudo en la cabeza que le hizo volver a cerrar los ojos.

"No otra vez…"

Sin ganas se levantó como pudo y se adentró al baño para lavarse el rostro. El agua helada lo refrescó un poco, pero cuando sus ojos se encontraron a sí mismos no pudo más que sentir lástima.

-¿Qué me sucede…?- Susurró tocando su reflejo.

Una cara que era la suya, pero al mismo tiempo no, estaba frente a él. Sus ojos secos y ojerosos por todas las lágrimas derramadas en las noches, y líneas marcadas en su rostro por todo el odio que lo torturaba durante el día.

¿Qué hacer? Sabía que esto no estaba para nada bien, pero cuando las emociones lo dominaban no podía más que sucumbir. Era algo tan potente, arrastrante e intenso que Natsu sólo se dejaba llevar.

Y todo era por Lucy. Su odio y tristeza eran a causa de ella.

Sacudió la cabeza para alejarse de aquel pensamiento.

Volvió a su cuarto, donde todos los recuerdos de la maga permanecían apilados e intactos. Su corazón dolía el solo pensar en todas las noches que quiso incinerarlos. Se arrodilló ante ellas, contemplándolas, y se concentró en todos los recuerdos que cada objeto albergaba.

El amor y odio colisionaron.

Se agarró un lado del cráneo, tratando de apaciguar el abrupto dolor, pero no había caso.

¿Por qué ocurría esto cada vez que la recordaba? Si no era ése odio irracional, era ésta maldita jaqueca.

Natsu quiso pensar que no era nada grave, pero no podía seguir engañándose a sí mismo después de semanas.

Se dio una ducha rápida y salió de su hogar camino al gremio.

Debía buscar a Wendy, y esperaba encontrarla de camino, pero desgraciadamente llegó hasta la calle principal sin verla ni olerla.

Cuando le faltaba una cuadra para llegar a Fairy Tail se detuvo, con un mal presentimiento atacándole el pecho. Empezó a dudar de continuar, uno, dos minutos… No, debía hacerlo.

Entró.

El lugar estaba como todas las mañanas, bullicioso, con gente compartiendo desayuno y otros eligiendo trabajo del tablero de misiones, pero en ningún lado podía verse la Dragon Slayer.

Decidió esperarla en el mesón, lo más cerca de la entrada principal del gremio.

-¡Natsu! Hoy has llegado más temprano que de costumbre ¿Extrañaste a Happy?-

Levantó la mirada para ver a una sonriente Mirajane.

-Un poco – Mintió- Me imagino que está con Wendy y Charles.-

Notó como la albina lo escudriñaba con la mirada y recordó el aspecto deplorable de su rostro. Dejó caer su cabeza contra la mesa, pareciendo cansado.

-Ahhh, tengo hambre- Se quejó, esperando que con eso la chica se retirara un momento, pero en cambio, ella empezó a reírse por lo bajo. Natsu la miró de reojo, pareciendo ofendido.

Mirajane le lanzó una mirada de disculpa.

-Lo siento Natsu, es que es adorable el como tratas de ocultar el cómo te sientes realmente.-

El Dragon Slayer se tensó en su puesto.

-No sé de que hablas- Dijo tratando de ocultar el nerviosismo en su voz.

-Awww, no lo ocultes más ¡Todos saben cómo te sientes!-

Mierda, mierda ¿Era en serio? Sabía que era un mal actor, pero esto era algo de mucha importancia y había puesto cuidado en no delatarse. ¿Todos ya sabían de lo enfermizo que se sentía con respecto a la maga?

-Oh… ¿De verdad?-

-¡Sí! Pero no te preocupes, es comprensible, después de todo son meses sin verse-

Natsu la miró ahora completamente, avergonzado.

-¿Tú crees? ¿Es normal que me comporte así sólo porque ella no está cerca?-

Mirajane se rió divertida.

-No te sientas mal por admitirlo, así es cuando te gusta alguien después de todo-

Él bajó la mirada.

-Pensé era algo más simple, pero esto me está matando…- Confesó con la voz desesperada, haciendo que la sonrisa de la peliblanca desapareciera- …En un rato quiero estar con ella, como antes, otras veces quiero ser más que eso, pero la mayor parte del tiempo sólo deseo que desaparezca. No puedo creer que el amor sea algo tan horrible…-

-No lo es...-

-¡Sí lo es!- Espetó encarándola, haciendo que la chica retrocediera un paso sorprendida- No quiero pensar de ella de una forma tan desagradable, deseando que nunca se haya unido con nosotros, que nunca nos hayamos conocido ¡Eso no está bien! ¿Y tú dices que el amor no es horrible? ¡No me jodas!-

-N-Natsu, cálmate…-

Pero no lo hizo. Todo ése pesar con el que tuvo que cargar estos meses explotaron dentro de él, y ni la mirada asustada de Mirajane ni los cuchicheos detrás suyo lo apaciguaron, si no todo lo contrario.

Natsu plantó con fuerza sus palmas sobre la mesa.

-¡¿Y por qué pareces tan sorprendida?! ¡Dijiste que todos sabían como me sentía! ¡Hasta tuviste el descaro de decirlo con tanta soltura!-

Lissana y Elfman aparecieron de pronto a cada lado de su hermana, alertas.

-¡Qué te sucede Natsu! ¡No le hables así a Mira-nee!-

-¡Contrólate!-

Natsu iba a gritarles, pero la voz temblorosa de la Strauss mayor llegó hasta sus oídos.

-Yo… pensé que estabas emocionado… por Lucy…-

Sus ojos se agrandaron de sorpresa y rabia.

-¡¿Qué dices?! ¡¿Cómo mierda pudiste pensar eso?!-

Mirajane se cubrió con sus brazos por inercia ante el grito enojado de Natsu, asustada y preocupada al mismo tiempo, pero eso no afectó al chico.

-¡Esto no es nada gracioso para mí! ¡NADA! ¡¿Y te atreves a decir que estaba emocionado?! ¡¿Eso es lo que todos pensaban!? ¡¿MIRA?!-

El rostro de la peliblanca mostraba miedo. Los ojos de Natsu parpadeaban entre el rojo y el verde, y estaban puestos en ella.

La iba a atacar.

-¡NATSU!-

Pero el grito de Lissana pareció descolocarlo un poco.

El gremio quedó en un silencio tenso, y Natsu empezó a darse cuenta más de su alrededor.

-¿Qué diablos pasa contigo?- Le espetó la chica sin rastro de miedo, cubriendo a Mirajane. -¿Quisiste dañarla? ¡Responde!-

La Strauss mayor, temblando, observaba a Natsu parpadear, y luego mirarla con temor. No hacia ella. Si no hacia él.

No quería pensar en lo que podía significar.

-Yo…- Natsu se miraba las manos, el suelo, cualquier lugar fuera del rostro de sus compañeros.- Yo…-

-¿Todo esto es porque estás celoso? ¿Es en serio?-

Natsu levantó la cabeza, y ni su cara de arrepentimiento ablandó a la peliblanca.

-Mira-nee, y todos, pensábamos que estarías de mejor humor ahora que viene Lucy-

Su respiración se detuvo.

-¿Cómo has dicho?-

-¿Qué? ¿Happy no te lo dijo?- Preguntó ante el rostro claramente sorprendido del chico.- Eso es lo que decía Mira-nee ¿no? Lucy vuelve hoy de su primera misión.-

Y como si eso fuera una señal, el aroma de Lucy acarició su nariz.

Con los ojos expectantes miró a la puerta.

Todo el gremio observó lo sucedido en cámara lenta.

Como las miradas de Lucy y Natsu conectaron.

Como Natsu se había petrificado de la impresión.

Como Lucy había desviado la mirada avergonzada.

Como a pesar de eso, el rostro de Natsu rejuveneció de la emoción como un niño.

Pero oscureció cuando Sting entró a escena.

Nadie previó lo siguiente, nadie reaccionó a tiempo.

Natsu, en medio segundo, se impulsó hasta Sting y le dio un puñetazo limpio en el estómago que lo hizo vomitar.

Su rostro estaba desfigurado por el odio, por hambre de sangre, por ansias de asesinar.

Todos temblaron ante el rugido de guerra que lanzó antes de dar su golpe final.

Natsu no escuchaba nada, no sentía nada, sus 5 sentidos estaban puestos en el cuerpo semi-inconsciente del otro Dragon Slayer.

Y todos sus sentidos gritaban lo mismo: Aniquilar.

Pero su cuerpo se inmovilizó y el frío lo recorrió. Gray lo había congelado.

Gruñendo de rabia evaporó el hielo en un segundo, pero su cuerpo volvió a inmovilizarse.

-Déjalo ya Natsu-

Esta vez frente a él estaba Lucy, cubriendo el cuerpo de Sting.

Pero eso no es lo que más le afectó. Si no la mirada que le dirigía.

Los ojos de Lucy siempre le hablaban, siempre podía entenderlos, y ahora gritaban una sola cosa: "ALEJATE"

De pronto, el corazón que todos estos meses latía destrozado dejó de hacerlo.

El ser oscuro cubrió su mente y corazón, y Natsu decidió dejar de sentir.

-Vale mierda-

La maga le hizo una seña a Kinana para que sacara a Sting sin quitar atención de Natsu.

-¿Qué te sucede?-

EL chico empezó a reírse bajo y repitió.

-Vale mierda, todo-

-¿De qué hablas?-

-De todo. Tú, el gremio, el mundo… especialmente tú. Tú vales mierda.-

Con Sting fuera del rango de Natsu, Lucy dio un paso adelante a este, sin creer nada de lo que murmuraba.

-Natsu, hemos estado investigando y creo que debes ir a ver a Polyus…-

-¡He dicho que vales mierda!-

Lucy se detuvo. Sentía que las lágrimas que trataba de retener se le escapaban de los ojos, pero se esforzó en no dejarlas caer. No aún.

-Natsu, estás enfermo… no has sido tú estos días, con Sting estuvimos hablando y…-

-Se besaron ¿no?-

Lucy abrió los ojos con sorpresa.

-Tú y él, tú y otro sujeto ¿No es cierto?-

Silencio.

Lucy agachó la mirada y Natsu rió.

-Eso, así es como deberías estar frente a mí, avergonzada. Eres una mentirosa, tú, tus palabras y tu corazón ¿Pero sabes qué? Me da igual.-

-¿Cómo sabes que Sting y yo…?-

-¡ESO NO ES IMPORTANTE!-

La chica tembló.

-Te odio-

Lucy levantó la cabeza pensando que había oído mal, pero los ojos rojos y sin vida de Natsu le decían otra cosa.

-No, has oído bien. Te odio.-

Las lágrimas retenidas empezaron a resbalar por sus mejillas una tras otra, y su compañero las miraba sin inmutarse ni un ápice.

-¿Recuerdas tu promesa? ¿De que no abandonarías el gremio si hubiera aunque sea una persona que aún te querría dentro? Creo que lo mejor hubiera sido que abandonarías el gremio si hubiera aunque sea una persona que NO te querría dentro, Lucy.-

Lucy sollozó ante el recuerdo, tan tan lejano.

-Entonces, ahora estarías lejos-

-¡Natsu! ¡No sé qué es lo que te sucede pero estás haciendo sufrir a Lucy!-

El mago dirigió sus orbes rojos a Erza y sonrió divertido.

-Eso es justo lo que quiero.-

Un agarre en su mano hizo que bajara la mirada. La mano delicada y temblorosa de Lucy había tomado la suya.

-Por favor…- susurró ella apenas- Por favor detente y hablemos…-

Erza bajó su espada ante el claro relajo de Natsu.

El mago entre lazó los dedos con su compañera y todos pensaron que Lucy había logrado que vuelva a la normalidad.

Hasta que ella empezó a gritar y a tratar de deshacer el agarre.

Natsu, sin inmutarse, la soltó dos segundos después y Lucy cayó de sentón, pidiendo agua.

Gray y Juvia aparecieron y Lucy, desesperada, les mostró la mano.

Juvia actuó con rapidez pero Gray, al igual que los demás, no les entraba en la cabeza lo sucedido.

El dorso de su mano estaba hirviendo a carne viva, ya no quedaba nada de piel ni de su marca de gremio.

-¡Gray-sama!-

El mago reaccionó y ayudó a que el agua de Juvia saliera más helada, sin llegar a congelarse.

-¡Tú… Tú cómo pudiste hacerle eso a Lucy!-

Natsu miró aburrido a Erza y a todos los demás magos tras de ella que lo miraban con enojo.

-Fue su culpa, todo-

Y con eso, abandonó el lugar, desapareciendo de Fairy Tail y Magnolia por un año.


Cortito, disculpen por eso, el próximo se vendrá un poquitín mas largo, pero luego, CHAN CHAN.

Aviso: Estamos cerca del final, desde aquí empezara la Angustia, asi que PREPARENSE.

Nos vemos en el siguiente capitulo.

Que las Estrellen guíen su camino!