Naruto deja de tocar tus pechos.

Tú estás enojado porque los tuyos son pequeños

Eres un pervertido

Debemos buscar la manera de volver a tener nuestra virilidad.

¡Quiero mi pene de vuelta!

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto. La historia es mía y está registrada.

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She is He

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Metamorfosis

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Shikamaru

La alarma del despertador de mi celular comenzó a sonar y no tuve otro remedio que apagarla, lo único que deseaba era dormir diez minutos más, pero ese día teníamos un entrenamiento a las ocho de la mañana y si no me levantaba temprano mis compañeros destruirían mi casa.

Después de bañarme comencé a preparar mi desayuno, y también el de los trogloditas que vivían conmigo.

— ¿Shikamaru, preparaste ramen?

Naruto entro a la cocina sin nada más que una toalla alrededor de sus hombros.

— ¡¿Qué diablos haces paseándote desnudo en mi cocina?!

—Lo siento. —masculló. —Si te pones en ese plan no hay quien te aguante. —habló entre dientes y salió sin la menor vergüenza. —No vas a ver nada que tú no tengas ¿o sí? —se burló.

— ¡Ve a ponerte ropa decente! —grite mientras lo empujaba afuera.

Es que en realidad cada día se volvía más desvergonzado. Cuando escuche como Naruto cerraba la puerta del baño pude volver a preparar el desayuno. En unos instantes todos estarán frente al baño gritándole a Naruto y si tengo suerte no se devoraran toda mi comida.

Tal y como lo sospeche cinco hombres medio desnudos comenzaron luchar frente al corredor de la sala.

— ¡Es mi turno de usar primero el baño! —Kankuro golpeaba a los demás en sus traseros con su toalla.

— ¡Tú lo usaste la semana pasada! —Lee esquivaba a Gaara que se empujaba por llegar a la puerta primero.

— ¡Apestas idiota! —gritó Lee cuando Kankuro alzo los brazos.

— ¡Me mordiste! —gritó uno de ellos, no distinguí quien fue el que alzo las manos para golpear la cabeza de Sasuke.

— ¡Naruto sal de allí! —Gaara golpeaba con fuerza la puerta.

— ¡Tu asqueroso pie está cerca de mi rostro! —Sasuke empujo a Lee que intentaba pasar por arriba.

— ¡Una mano tocó mi trasero! ¡Una mano tocó mi trasero! —chilló Kiba.

Suspire algo divertido y fastidiado a la vez. Aquello comenzaba a resultar normal con el correr de los días, ahora ya no podía pensar en vivir en este lugar solo, a pesar de que esa fue mi intención cuando compre esta casa que estaba a media hora de distancia de la ciudad.

Sasuke

—¡Son una vergüenza para el país y un grano en trasero! ¡Espero que esto no sea su potencial real! ¡Corran mariquitas! —gritaba nuestro entrenador físico, mientras corríamos alrededor de la cancha.

Éramos veinte jugadores en total y teníamos que esforzarnos al máximo para representar a nuestro país en el Mundial de Futbol 2014 a realizarse en Brasil. Viajaríamos en cinco meses a América y daríamos todo nuestro potencial.

Solo once de nosotros serían elegidos oficialmente y eso nos ponía de los nervios a todos, por lo general siempre manteníamos la calma pero era difícil estar tranquilo con Naruto gritando sobre ello a cada maldito segundo. Y estaba seguro, que balbuceaba incoherencias mientras dormía.

¡El muy idiota no me dejaba dormir con tranquilidad!

Dormía en mi habitación y no era difícil escuchar sus incoherencias a media noche.

Naruto… mejor jugador…

Sexis Latinas

Gol… Naruto el mejor…

Maldito Sasuke…

Entre otras tantas estupideces que no me dejaban dormir.

No sé cómo conseguía tanta energía como para no quedarse quieta ni siquiera de noche, ya he olvidado las veces que se cae de la cama por andar rodando a cualquier lado.

— ¡Quiero ir al baño entrenador! —gritó Naruto alzando la mano.

El entrenador sonríe condescendiente. —Claro Naruto, pero recuerda que… ¡Ahora todos harán el doble de ejercicios por tu culpa! —grita y todos comienzan a quejarse y mirar mal a Naruto que abre los ojos sorprendido.

—Pero…

—Cállate y has cincuenta lagartijas y cincuenta abdominales.

Todos sabemos que el entrenador odiaba que alguien, cualquiera interrumpiera sus entrenamientos de calentamiento. Este hombre nos quería exprimir hasta la última gota.

—Naruto eres un idiota. —le susurre al ver como no podía levantarse. Obviamente jamás podría hacerlo. El muy tonto se comió cuatro tazones de ramen y varios onigiris con miso.

Los demás terminamos las treinta vueltas reglamentarias antes de que el director técnico se acercara a nosotros para informar sobre los ejercicios específicos de cada uno y algunos que otros consejos.

El partido del final era la relajación, según el entrenador Ibiki, nuestro DT Kakashi Hatake hablaba con el presidente de la confederación. El padrino de Naruto, Jiraiya.

Al principio pensé que Naruto estaba en el equipo por esa razón, pero luego me di cuenta que en realidad era muy bueno. Los dos somos los delanteros del equipo.

Gaara

El vestidor era un completo alboroto a mi alrededor. Los muchachos estaban felices por el trabajo que habían hecho. Algunos estaban creando conflicto con las toallas (Naruto, Kiba y Kankuro) otros se quejaban (Sasuke Y Neji) a diferencia de Shikamaru que parecía haber dormido sobre una banca. Lee hablaba algo sobre la flor y no sé qué juventud.

El panorama era casi normal, pero en realidad casi todo era una fachada, todos estaban muy nerviosos por todo lo que sucedería. La tensión se respiraba en el ambiente a medida que nos acercábamos a la fecha del mundial.

Este día, todos estaban comportándose tranquilamente y a veces deseaba embotellar estos momentos. Los roces continuos entre compañeros era un problema que no me agradaba para nada.

Por ahora vivimos con Shikamaru, pues su casa era la única que está fuera de la ciudad, lejos del caos urbano. Necesitábamos calmar los ánimos.

—Por cierto Naruto… —habló Kiba. —Hace unos días te vi hablando con esa reportera rubia.

Unas manchas rosas hicieron aparición en el rostro Naruto.

—Shion… ella… es una buena amiga.

— ¿Una buena amiga? —Kankuro agarró una toalla del suelo y lo estiró lo suficiente para darle una nalgada.

Mire a mi hermano con horror. Enserio no entendía como podíamos ser hermanos. Sinceramente nosotros no nos parecíamos en nada. Él tenía los ojos castaños y yo los tenía de color verdeazulado; él era moreno y yo pelirrojo; él era bromista y yo era un poco más serio.

—Yo creo que le gustaaaa… —canturreó Kiba.

Kankuro esquivó el puño de Naruto y se acercó a Kiba para comenzar a cantar junto a varios otros jugadores como Sai, Lee y Suigetsu:

—"Naruto y Shion se besan tras un árbol, sentados y en la cena Naruto se aprovechaaa"

Naruto rodó los ojos fastidiado. —Estoy seguro que lo han ensayado… —susurró claramente molesto.

Todos sabían que esa chica tenía una obsesión insana con nuestro compañero y él siempre estaba siendo tan amable y caballeroso que no se daba cuenta que solo avivaba sus esperanzas.

Levanté una de mis comisuras cuando Naruto comenzó a estrangular a Kiba y Kankuro lo estrangulaba a él.

Lo divertido de estar con ellos era el hecho de que nunca te aburrías a su lado.

La vida era buena y estoy seguro que a pesar de todos los conflictos, pronto todo estaría arreglado.

Naruto

El maldito despertador comenzó a sonar de nuevo. Casi podia jurar que ese artefacto del infierno lo hacía solo para molestarme…

—Una hora más mami… —susurre en medio de la inconciencia y el adormilamiento, producto de las mañanas.

Escuche un gemido que brotó de la cama de Sasuke.

No parecía un gemido masculino como los que a veces lanzaban los hombres al despertarse, sino uno tan ¿suave y delicado?

Ese sonido solo una mujer o un chico muy afeminado pudo haberlo producido. Y dudaba seriamente que mi compañero de cuarto fuera un afeminado. Destape mi cabeza y somnoliento me incorporé, me frote los ojos, cuando termine de bostezo me puse de pie y enfoque mi vista en su dirección.

¿Pero que demon…?

La espalda desnuda de una mujer me daba justo la vista. Con su cabello negro cayendo sobre ella.

Sorprendente, sencillamente sorprendente.

Mi amigo no permite que nosotros traigamos distracciones y lo primero que hace él, es meter a una vieja en su dormitorio.

Vale aclarar que este dormitorio lo comparte conmigo. Es una total falta de respeto hacia mí.

Espero que Shikamaru lo descubra, estaré muy feliz de ver como lo avergüenza frente a todos los demás.

Solté una risita y salí del cuarto con la esperanza de llegar al cuarto de baño primero.

Es extraño que Shikamaru aún no haya despertado, normalmente él siempre está preparando el desayuno a estas horas.

—Es mi día de suerte. —susurre feliz. Nadie que estuviera estorbando.

Entre rápidamente y cerré la puerta con llave. Es mejor estar siempre preparado con estos chicos. No sé sabe cuándo podrían atacar en manada y sacarme desnudo. Y ya lo habían hecho en una ocasión.

Estaba a punto de abrir la ducha cuando mire mis manos, parecían más pequeñas y delicadas en comparación a cómo eran ayer.

Nah, seguro eran las legañas.

Se pasaría cuando lavara mi cara. Abrí la ducha y mojé mi rostro con agua cuando noté que mi cara era más suave y fina.

Ok, esto se está poniendo raro.

Levanto la mirada al espejo del baño temblando.

¡Santo Ramen!

Una hermosa chica rubia me mira del otro lado.

Sasuke

El chillido de una chica me despierta completamente de mi sueño ¿Qué demonios hace una chica aquí?

Me levantó de un salto sin molestar en tapar mi desnudes. Si uno de ellos trajo a una mujer a este sitio se enfrentará con mi furia.

¿Quién se creen que soy?

He estado más de un mes sin compañía femenina y ellos no pueden durar ni una semana.

Tomó el bate de Naruto y me dirijo al lugar de donde procede el sonido. Estaré muy feliz de golpear a uno de ellos hoy. Solo espero que no arrastren a una chica inocente en todo el asunto.

Esperen un momento…

¿Por qué estos pasillos son tan grandes?

El cuarto de baño tenía la luz encendida así que supuse que estarían allí dentro.

—¿Quién está ahí? —pregunte, mi voz salió algo rara. Tal vez alguna infección de la garganta. Esperaba no enfermarme ahora que teníamos que entrenar al cien por ciento.

La puerta se destrabó e instantáneamente tuve el presentimiento de que no debía abrirla. Un aviso de que encontraría algo terrible de otro lado de la puerta.

Trague saliva y reuniendo todo mi coraje abrí la puerta de un solo golpe.

Del otro lado podía observar a una hermosa chica rubia que se miraba con horror en el espejo. Sus ojos grandes como platos y la boca abierta en un aspecto desencajado.

—¿Quién eres? —le pregunte suavemente. Ella parecía estar en shock, además de muy desnuda. Tome la toalla que descansaba en el suelo y se la pase. Recién cuando se lo entregue, ella pareció notar mi presencia.

—¿Quién mierda eres tú?

—No querida, aquí las preguntas las hago yo ¿Quién te dejo entrar?

—No ¿Quién te dejo entrar a ti?

—Yo vivo aquí.

—¡Ja! Eres una perra mentirosa. Yo vivo aquí y jamás te he visto.

—¿Me acabas de llamar perra? —pregunte anonadado.

—Sí, revolcándote en mi dormitorio con Sasuke ¡en mis narices! ¿No tienen vergüenza de que yo escuche sus porquerías?

—Espera, espera ¿que yo me qué?

— ¿Por qué te desnudas frente a mí? ¿Crees que soy tan fácil como Sasuke? —pregunto con una ceja enarcada.

Fruncí el ceño dispuesto a soltarle sus cuarenta cuando mire frente a mí, cuando mire hacia abajo.

¡Dos cosas habían aparecido!

¡Y una desapareció!

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No sé porque estoy subiendo esta historia teniendo en cuenta que ya tengo varias sin actualizar. Bueno pero esta historia es más como una excusa para preguntarles algo.

Ahora que mi inspiración ha vuelto ¿Les gustaría maratón? Constaría de tres capítulos de seguido que iniciaría el 29 de Junio.

Pueden elegir entre:

Casados desde pequeños

Eres mi destino

Mi Sexy Nerd

Tierno Amor se encuentra en reestructuración y se subirán los capítulos nuevamente.

El último capítulo de Give me Love lo subiré entre el miércoles y el viernes.

Bueno y respecto a esta historia, pues de seguro ya les quedo claro la temática ;)

Espero sus review!

Besos!