DISCLAIMER Como es bien sabido, personajes y algunos sucesos, pertenecen a sus autoras y editoriales. Nosotras sólo nos divertimos explorando el lado nakeshi de los Ardley. Gracias por leer.

YA LLEGÓ EL NUEVO EPISODIO, DISFRUTEN!


(En el capítulo anterior)

La fiesta seguía entre arrumacos y demás, pero ¿que pasará al día siguiente cuando todo vuelva a la normalidad? ¿Cómo tomará Elisa que ya saben de donde viene? ¿Qué hará Mr. Jonhson con Daniel…? ¿Doña Rosa aceptará a don Jorge? ¿Las chicas habrán entregado el tesoro o nada más dieron una muestra gratis?
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CAPÍTULO SIETE

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La fiesta continuó hasta que el último invitado salió de la vecindad, los Johnson se despidieron de los Andrade educadamente, pero como suele suceder, cuando no te quieres ir las despedidas se alargan y tardaron mucho en el adiós. Después del alboroto hecho por Tom y Daniel, la fiesta había sido una delicia por la buena vibra que tenían los Andrade y demás agregados.

Al día siguiente se llevaría a cabo la boda de Stear y Patty y faltaba organizar la de la Susy con el Tereso. Mientras Jimmy tenía "atrapada" a Laura contra la desconchada pared del pasillo de la vecindad, diciéndole quién sabe qué cosas que ruborizaban a la enfermera, y George se despedía de Rosa y Willy; Beto aprovechó para estrechar entre sus brazos a Candy e invitarla a la boda de Pato. Aun no se iba y ya la extrañaba.

-Mi güerita, si te animas a venir al bodorrio de mañana aquí estaré esperándote con un chorro... de ansia.

-No lo sé Beto, tengo que ver algunos pendientes con mi Daddy... -en realidad necesita explicar lo sucedido y enfrentarse a él y a Tomás para defender su amor por Alberto.

-¿Daddy Yankee?

-No, Beto, con mi papá, ya sabes se va de viaje la próxima semana y me gustaría pasar el día con Él.

Alberto se sintió un poco decepcionado, pero tampoco quería presionar a la chica. De hecho, ni siquiera estaba seguro de que ella quisiera continuar lo que comenzó esa noche, pero él no tenía ninguna duda. La amaba y punto.

-Pero nos vicentearemos luego ¿verdad? Me gustaría decirte rete hartas cosas mi güerita. «Como que me traes de un ala y quiero que seas mi mujer pa'siempre...»

Beto hasta sintió un poco de envidia de Stear; porque si a Candy y a él alguien los hubiera descubierto haciendo el amor, él sería el que estuviera preparando su propia boda con la rubia. Imaginar dormir, amanecer y muchas otras cosas con ella, le hicieron suspirar. Salió de su breve ensoñación al escuchar la voz de Candy.

-A mi también me encantará volver a verte, Beto, ya sabes en donde encontrarme.

-Iguanas ranas mi amorcito corazón.

Al mismo tiempo Mr. Jonhson recibía una invitación similar por parte de don Willy, y Jimmy que estaba escuchando la aceptó de parte de su padre.

-Si Doña Rosa, lo más seguro es que estemos todos aquí mañana. Muchas gracias por la invitación, nos sentimos muy honrados, ¿verdad, papá?

-Eh..e..esto, sí, hijo, claro que sí. Muchas gracias señor Guillermo. Aquí estaremos mañana.

Todos se despidieron y se fueron hacia la mansión, esa noche los muchachos decidieron quedarse al lado de su padre y hermana.

Al llegar se encontraron a Tom ahí bastante molesto y exigiendo explicaciones de por qué se quedaron tanto tiempo en ese lugar tan horrible, George trató de explicarle las cosas pero su hijo era demasiado engreído y elitista, así que decidió aplicar una lección. Después de todo, él mismo -George- procedía de una familia de clase baja y empezó desde cero. La que era de un clan burgués fue su difunta esposa, a la que conoció cuando recién amasaba su fortuna y el padre de ella vio que tenía un brillante futuro en los negocios.

-Hijos he decidido que mañana debemos ir a la casa de la familia Andrade. Nos han invitado a la boda de Patricia, y sin querer sonar mal, no hace falta ir especialmente bien vestidos.

Jaime y Candy asintieron felices al anuncio de su padre, y la rubia le apoyó en su idea.

-Así es, dad... como es una boda de día no es necesario ir de gala. Ustedes pueden vestirse con un traje de los que llevan al trabajo, y pues yo con alguno de mis vestidos que uso para ir a la oficina.

Pero el hijo mayor de George no se lo tomó tan bien.

-What? Are you nuts?- exclamó Tom.

-Tom no me contestes así, esas personas han sido muy amables con tu hermana desde que por accidente fue a dar con ellos, yo conozco a la señora Rosa desde hace tiempo. Y además tú les debes una disculpa por el escándalo que hiciste junto con Daniel... a quien por cierto no lo quiero ver en la empresa a mi regreso. El lunes llamas a Martínez y le dices que lo despida.

El hijo mayor de Johnson apretó la mandíbula antes de responder a su padre, pero con él no se sabe si está feliz o enojado.

-Lo del wannabe Leija déjamelo a mí, papá... Pero ¿se puede saber de dónde conoces a doña Rosa?

-Eso no es relevante ahora hijo, primero quiero que vayamos y te disculpes y después charlaremos, quiero que lo tomes como una salida en familia, no quiero imponértelo como una orden, ¿estás de acuerdo?

-¿Tengo elección?

-Tú lo sabes hijo.

Tom en el fondo era un muy buen muchacho y también era sencillo, se ocultaba tras esa coraza prepotente, porque el pensaba que tenia que ser así al ser el sucesor de su padre y el respaldo de sus hermanos desde que su mamá murió; por lo que acaba transigiendo a la propuesta de George.

Los hombres se fueron a dormir, pero Candy fue a su inmenso armario a rebuscar entre las prendas ahí guardadas. Cuando encontró lo que buscaba, llamó al chofer de la familia y le entregó una bolsa grande con perchas y cierre para que la llevara a casa de la familia Andrade. Eran dos finísimos vestidos a la rodilla, uno de Marchesa en color perla para Pato y otro Prada rosa muy claro para Susy. La rubia cayó en que la pobres chicas no tenían traje de novia y llamó a Rosa a fin de informarle de su envío.

-Ay, güerita, no te hubieras molestado... Mi comadre Panchis nos iba a emprestar los de las bodas de sus hijas. ¿A poco ya mandaste al de la cachucha?

-Sí, Rosa, Mario ya va para allá. Por favor, acéptenlos. Pato y Susy merecen verse preciosas ¡es su boda!

-Bueno, m'hija... nomás que el lunes se los regresamos, ¿eh?

-No era esa la idea... pero si es la única forma que accedan...- y tras despedirse de Rosa y oír los gritos de alegría de las chicas cuando su tía les contó la noticia, colgó.

En casa de los Andrade todos estaban cansados y algunos algo incróspidos, pero muy felices. Mientras Rosa recogía lo que se podía en la vecindad, alguien que la observaba de lejos se le acercó por fin.

-Ashhh... ay mana, ¿verdad que ese papucho del bigote era aquel por el que suspirabas hace años, ese al que dejaste de ver desde… aquello?

-Si Cuqui, es Él...

-Pues lígatelo mujer y cásate con el, así realizarás tu sueño de vestirte de blanco con ese hermoso traje que siempre te quedas viendo cuando vas a la Lagunilla a dar la vuelta.

-Cuqui, ¿lo has notado?

La Cuqui -que en realidad se llama José Refugio- conoce muy bien a Rosa pues han sido "amigas" desde que el estilista llegó a la vecindad expulsado de su hogar por sus preferencias; e hizo una gran amistad con la matriarca de los Andrade. Todos esos años se han apoyado mutuamente y se tienen un sincero cariño.

-Ashhh... ¡cómo no si yo también voy pero al Tepisur a comprar mis chuchulucos! Hasta me hacen descuento en las pelucas y en los tacones...

-¿Pero cómo crees que se va a fijar en mí? Además, casarme de blanco… no puede ser.

-Si lo dices por aquello, déjame decirte que por el tiempo de abstinencia, ya eres virgen de nuevo. Y si te sigues esperando mamita, van a necesitar un rotomartillo… ¡así que no te hagas!

-¡Te pasas de ver…dás, Cuqui!

-Yo sólo te digo, pero vayámonos a hacer la meme porque mañana nos espera un día igual.

Rosa alcanzó a ver a Estanislao hablando con la señora Gregoria, la portera de la vecindad, y sospechó el motivo. Sonriendo con ternura, entró en su hogar para descansar. Mañana domingo sería una intensa jornada.

Stear negociaba con la portera el alquiler de una de las diminutas casas -en realidad eran cuartos con cocina en la misma habitación y un baño; como un hotel- de la planta alta de la vecindad.

-Y ora tú, ¿pa'qué quieres otro cuarto? ¿A poco te peliastes con tu carnal? -preguntó la mujer, que siempre llevaba la cabellera canosa cubierta con un pañuelo.

-¿No me diga que no supo?

-Pos no, m'hijo, y si tú no me lo dices, pos menos. -la portera se secaba las manos mojadas en el viejo delantal.

-¡Me caso, doña Grey! ¡Mañana me voy a matrimoniar!

-Ahhh Dioooo... ¿no me digas que la Pato salió panzona?

El muchacho se sonrojó, aunque se dio cuenta de que si don Willy no los hubiera interrumpido, posiblemente Patricia en efecto estaría esperando ya un hijo suyo; pues se había olvidado de los condones.

-N'embre, ¿pos qué cree que es mi Patito?

La obesa y poco agraciada mujer, resopló antes de contestar.

-¿La Patito? Una muchacha re chula, y tú un sátiro ¿a poco crees que no me di cuenta de cómo le andabas arrimando el camarón a cada rato?

Stear se sonrojó hasta los pies; y obviamente no pudo negar que, cada que tiene oportunidad; busca un acercamiento más íntimo con su novia.

-Bueno, este... doña Grey, ¿me va a rentar el cuarto o no? Y hágame precio, que todavía voy a tener que pagar el del Archie.

-Mira, mira... ¿y quién eres para que te haga precio? ¿Traes palancas o qué?

Después de desesperar un poco al chico, la vecina accedió a hacerle un buen descuento por la renta de los dos cuartos, y tras firmar el recibo del alquiler, le dio la llave del nido de amor a donde llevaría a Patricia.

-Nomás no quiero quejas de los vecinos; le bajan a su calentura, ¿eh?

-Doña Grey, ¿cuándo ha tenido queja de yo y mi hermano? -contesta Stear con un aire de falsa dignidad.

-Mira, mira, no seas picudo, Estanislao... si bien que sabes que con el Archie no haces las mañas que vas a hacer con la Pato. No te hagas güey.

Stear se despidió de la vecina, fue a su humilde hogar, y sin despertar a su hermano pequeño, sacó algunos artículos de limpieza y personales. Miró con ternura y nostalgia a Archie, pero se dijo a sí mismo que no pasaría nada, al fin que su casa iba a estar sólo a cuatro puertas de separación y salvo dormir, seguirían haciendo las mismas cosas juntos; pues normalmente comían y cenaban con los Andrade.

Volvió a lo que sería su nuevo hogar. Se pasó horas arreglando él solo la casita, puso sábanas limpias en la cama y la poca ropa que trajo en el viejo ropero. Cuando terminó de limpiar el cuarto, fue a bañarse. Al pasarse el jabón por sus bajos no pudo evitar acordarse del caliente momento vivido con Patricia unas horas antes, y sintió la terrible necesidad de aliviarse ahí bajo la regadera. Salió del baño satisfecho pero agotado.

-Ahhh... la última chaqueta a tu salud, mi Pato... mañana por fin vas a brincar en el catre conmigo, mamita!

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Al día siguiente, cerca de las once de la mañana, Rosa Andrade entraba al pequeño salón de belleza propiedad de Cuqui llamado "Poupée", y notó que en la pequeña puerta de cristal corredizo había un nuevo letrero muy gracioso que decía:

"Porque no hay mujeres feas… sólo hombres pobres
Pero aquí no somos careros, te convertimos de chacha de barrio a princesa… productos 100 % originales.
{No fío, ni presto, porque al cobrar molesto}"

Rosa Andrade tuvo que simular una sonrisa para no carcajearse de las ocurrencias de La Cuqui.

-Esa mi Cuqui ¿Ya quedaron listas las novias?

Cuqui asintió a la mujer sin mirarla, porque estaba entretenida bailando y cantando:

Y me solté el cabello, me vestí de reina,
me puse tacones, me pinté y era bella
Y caminé hacia la puerta te escuché gritarme
pero tus cadenas ya no pueden pararme...
Y miré la noche y ya no era oscura era de lentejuelas...

Acabada la canción, la Cuqui siguió sin mirar a Rosa y la invitó a entarse en el lugar de espera, a la vez que le contaba sobre el arreglo de sus sobrinas; que estaban en unos sillones de peluquería frente a los espejos. Estaban muy guapas, y hasta para Rosa fue difícil distinguirlas.

-Simona la barrigona mi Rosa, quedaron rete chulas las condenadas calenturientas, listas para el bodorrio... Y si me hubieran dado más tiempo hasta les arreglaba el oso de peluche para que se los apuñalen a gusto- contestó Cuqui sin ver a Rosa Andrade, y haciendo que Patty y Susy se sonrojaran con el comentario.

-Eh... qué bien Cuqui, pero es que ya se está haciendo tarde, ándenle chamacas que todavía nos falta terminar de arreglar el patio; y ustedes tienen que ir con la comadre Panchis para que les ajuste los vestidos que les mandó Candy.

Cuqui volteó y se quedó boquiabierta al ver a Rosa muy hermosa.

-¡Por San Agapito Lope Penas del Sur! Creo que ya me volví machín chicharrín… Pero ¿Qué te hiciste condenada? ¡Estás Divis, Divis, perrucha! Se nota que quieres impresionar a cierto señor bigotón y elegante ¿verdá?

Patty y Susy sonrieron complacidas al ver a su Tía muy guapa, tenía mucho tiempo que no se ponía un vestido y unos zapatos tan favorecedores, y sobre todo hacía mucho tiempo que no tenía ese brillo en los ojos

-Chales mi Cuqui me chiveas, sólo me puse la primera garrita que encontré...

-¿Garrita? Pero si sacaste toda la artillería pesada, con ese vestido revives a cualquier muerto, y mira que el mío está a punto de revivir con sólo verte, estás bien rete chula manita… Ashhhh, ¡te tengo envidia y de la buena! Miren la cinturita, muchachas, y las pompas, y las chichis... méndiga Rosaaaaa!

Las chicas sonrieron felices y Rosa se puso roja como un tomate.

-Ja,ja,ja... gracias por las flores mi Cuqui, pero no creo que te vuelvas machín como dices.

-Bueno, por medio minuto me volví machín con solo verte, pero tienes razón a mí me gusta el arroz con popote y ni volviendo a nacer me volvería hombre. Yo soy como dice mi comadre la Trevi… Una loca, loca perdida…

-Qué ocurrencias las tuyas Cuqui, pero bueno, muchas gracias por arreglar a las novias, ya debemos de irnos porque aún tengo mucho que hacer. Pato, Susy, vámonos.

-Ah, eso sí que no, déjalas que se vayan, ahora te toca a ti querida, con una buena manita de gato vas a quedar como Miss Universo.

-Chales Cuqui, ya ni la burla perdonas, yo miss universo, ¡ni en sueños!

-Tu hazme caso manita, confía en mí, yo te dejaré más chula de lo que estás, así que niñas ahuecando el ala que ahora es turno de esta hermosura.

Patty y Susy se fueron muy contentas dejando a su tía Rosa en manos de Cuqui, quien inmediatamente comenzó a peinarla.

-Vas a quedar ¡Divis, divis! Hasta Don Bigotes quedara impresionado por ti, se ve que también le gustas mi Rosa.

-Pues de eso pido mi limosna Cuqui, pero pos no sé si yo le guste, él fue mi primer amor antes de que me dejara engatusar por el PinChente. Pero entonces don Jorge estaba casado y ya sabes que yo respeto muncho la matrimoniada.

-Ashhhh, a ese gorupiento ni me lo mientes, que lo traigo atravesado en el... cogote. ¡Mira qué valor de hombre al hacerte lo que te hizo! Pero bueno, dejemos el pasado atrás, y ahora deberías echarle los perros a Don Jorge, chance y pierdes tu virginidad con él.

-No la mueles, ¿Cómo que virginidad? Después de parir al Toño...

-Es que eso ya fue hace mucho tiempo que ya eres virgen por cicatrización manita, además ya lo has de tener como adorno de Halloween.

-Achis ¿y cómo es eso mi Cuquis?

-Pos lleno de telarañas manita, hay que darle uso, si no se oxida, yo por eso le doy mantenimiento a mi carrocería cada que puedo.

La Cuqui mueve el trasero imitando a Shakira.

-Inche Cuqui ahora sí me amolaste, pero debes de tener cuidado con tu cucu, igual y te pueden pegar el Sidral o en una de esas hasta ladillas.

-Cruz, Cruz, toco madera mi Rosa, que la boca se te haga chicharrón, yo por eso ¡Me protejo, me protejo, me protejo! –Cuqui chasqueando los dedos hizo un movimiento muy cómico– Por eso uso mis Simi-Globitos, si quieres te regalo unos para esta noche...

-¿Pos cómo crees mi Cuqui? Aún no sé si Jorge vendrá al bodorrio, no sé si le gusto, y no voy a dejar que me picotee la avispa a la primera. Ya me lo hicieron una vez y de ese "nomás la puntita" salió Toño.

-Pues yo te apuesto a que sí, y vendrá porque lo dejaste cacheteando las banquetas, si bien que vi cómo te apañaba mientras bailaban, tu aprovecha manita, haz tu luchita y lígatelo.

-Ja,Ja,Ja... ah, qué mi Cuqui, pos vamos a ver dijo un ciego, lo primero es que venga.

-Pues mucha suerte manita, porque yo también andaré de cacería, ya que se me casa mi Chester, estoy hiper mega agüitada, pero pos me buscare alguno por ahí que se le haga agua la canoa y que le guste perforar los pozos petroleros.

-Inche Cuqui no cambias ¿a poco es cierto eso de que te lo merendaste?

La Cuqui se limitó a reír alegremente y desvió un poco el tema.

-Lo que yo digo es que hay que darle gusto al cuerpo, de que se lo coman los gusanos… pos mejor que se lo coman los humanos.

-¿Sí, verdad? Pues ni hablar carnal, traes puñal.

-Eso es lo que quiero ja, ja, ja, bueno manita quedaste ¡D-I-V-I-N-A! ahora si estarás como la Thalis… Arrasando!

El mediodía ha llegado, y don Willy garrote en mano fue en busca de Stear para casarlo con Patty y para su sorpresa Stear ya lo estaba esperando bañado, rasurado y bien vestidito junto con su hermano. Se había puesto el traje de chambelán, pero afortunadamente cambió la camisa, el fajín y el moño fucsias por una camisa, un cinturón y una corbata normales. Los zapatos blancos tampoco estaban en los pies del muchacho, sino que llevó sus mejores zapatos al bolero para que se los dejase como nuevos.

Al verlo don Willy recordó cuando ese par de chiquillos se quedaron solos, sus padres se había ido de mojados con el pollero de la colonia de los cuales ya no se tenían noticias, al verlos desprotegidos don Willy los acercó a su calor y los vio como a unos hijos más. En el fondo sabía que tarde o temprano emparentarían; y no le pareció del todo mal la idea, pues al tratarlos como de la familia está completamente seguro de que son buenos muchachos.

-Buenas, buenas, ¿listo pa'l casorio, Estanislao?

-Sí, don Willy, y pa'que vea que soy todo un caballero, me voy a casar de una vez con Patty aunque le aseguro que no me entregó el tesoro.

El padre de Patricia tuvo que hacer un esfuerzo, para no dar un puñetazo a su próximo yerno.

-Chitón, cállate el hocico o te parto tu mandarina en gajos, si no hicieron "nada" me doy de santos pero como traen la calentura a flor de piel, me quito de broncas de una vez... Total si la amas y son responsables, se aguantarán pa'no tener chilpayates y terminar sus estudios. No quiero que anden de lamparosos como yo y mi vieja, que en Gloria esté.

-Simón, mi papito suegro. La neta sí me cuadraba tener chamacos ya, pero pos yo sé que la cosa no es fácil y quiero que la Pato y mis hijos vivan mejor que uno. Estamos pollos y podemos esperar.

-La Cuqui le dijo a Rosa que habías rentado un cuarto aquí mismo.

-Sí, don Willy. Yo quisiera tener a mi Pato en un palacio, pero pos como con usté nomás cotizo el salario mínimo no me alcanzan los puntos del Infonavit; pero le prometo que en cuanto los tenga damos el enganche de una casita nueva. Ya vi las de la colonia nueva al lado de la escuela, esas me gustan porque así mi Pato no estaría lejos de ustedes ni yo de mi hermano. Se acabaron las caguamas, ahora a llenar el cochinito pa'l jacal de mi Pato. -Suspira resignado.

Don Willy ante esa sinceridad aceptó a su nuevo hijo muy amado, y se fueron de ahí a buscar al Juez de la delegación que para su buena suerte le debía algunos favores a todos y ese era el momento de pagarlos. Guillermo lo buscó en su casa y el juez aceptó oficiar la boda en la vecindad.

Todo mundo decía que los Andrade eran la familia más pudiente de la colonia, porque según todo podían conseguir con su gran corazón.

La Cuqui se había quedado privada, porque a pesar de su fachada de risas estaba muy dolida a causa de la boda de Tereso, pero aun así se levantó temprano para ir a la estética a arreglar a las mujeres Andrade. Todos andaban como locos reciclando los adornitos de popotes y al adorno de unicel que decía mis XV años lo voltearon y con pintura vinílica y diamantina le escribieron: NUESTRA BODA "ESTANISLAO Y PATRICIA".

Como no había ni tiempo ni presupuesto para comprar más vasos desechables las chicas comenzaron a lavar todo lo que encontraron en el patio. Se veían muy graciosas peinadas y maquilladas de salón de belleza, pero vestidas con ropas viejas. Los recuerditos fueron los agitadores para "jaibol" que habían comprado de más; a los que Toño escribió con un pincelín el nombre de los novios, aprovechando su buena caligrafía.

Don Willy llegó con el Juez cuando en la vecindad ya estaban terminando los preparativos de la boda exprés.

-Voy por las chelas pa'la "cruz"- dijo Beto.

La boda estaba casi lista, todos estaban contentos, a lo lejos un muchacho lastimado y meditabundo estaba ahí parado. Era Tereso, que sólo pensaba:

«¡En la "drema"! Estaba tan encendido ayer que me fui con la Susy, que no usé "condorito"... ¿y ora qué hago? Tssss... tengo que pelarme de aquí o me ponen grillete como al Pobre de Stear...»

Al entrar a la vecindad y ver al Chester Chetos, don Willy sintió que la sangre le hervía cosa que no le pasaba con Stear, al final de cuentas ese muchacho le caía bien y le resultó bien hombrecito dándole la cara desde el principio.

Pero Tereso... Ese era peor que patada de mula en el estómago, y aunque no lo quisiera sobre todo por la alzada de Elena y el mentado Duque que le daba mala espina, tenía que responderle a la Susy. Le dolió entender que corazón de padre le decía que la Susy sí entregó el tesoro y que la Pato sólo dio una muestra gratis, pero que con vigilancia podrían aguantar un poco más… al menos hasta que firmaran el acta.

-Tereso necesito hablar contigo antes de que te peles de aquí, porque se ve que se te está haciendo "moño el ñoño" y ya sabes a qué le estoy tirando, ¿verdad?

-Chale don Willy, ¿pos quién cree que soy? ¿Con mi prestigio de artista y luminaria voy a "ahuecar el ala" tan fácil? Yo soy bien machín y no le saco...

-¿Machín? ¿Saco? ¿Quien me llamó?- exclamó emocionada La Cuqui que salía de su cuarto de la vecindad aun en camisón. Después de arreglar a Rosa se había regresado de la estética para ponerse una mascarilla de aguacate y descansar un rato antes de la boda.

Los dos hombres hicieron un gesto de susto y asco al ver a Cuqui con la cara embarrada de aguacate ennegrecido.

-Cuqui, tú no te metas en esto, es plática entre este prófugo del teponaztle y yo.

-¡Ora, don Willy! Yo no me llevo así con usted... Mejor me voy ya sé por donde va y créame su hija estaba muy dispuesta, así que yo no obligué a nadie, pero pa'que vea que soy un hombre di honor, tal vez reconsidere.

-¿Reconsiderar? No te pases de ver..as Tereso que si no… -rugió Guillermo.

-¿Que si no qué, don Willy? No quiera lastimar mi bello rostro, si de esto saco mi chivito.

-¡Nooo, su rostrooo nooo! -gritó desesperada la Cuqui.

-Ya bájale Cuqui, que no es pa'tanto: este wey se va a casar con mi hija.

-Noooo, ni mergas, don Willy... ¡Yo soy muy joven pa'matrimoniarme! Yo quería decirle que ahorita nomás puedo arrejuntarme con su chamaca, pero casarme niguas. ¡Mis fanses no me quedrán casado!

-¿Cuáles fanses, wey? ¿A poco aparte de este lilo tienes más?

Al padre de Susana ya se le estaba hinchando la vena del cuello, y a punto estuvo de golpear a Tereso cuando el joven castaño huyó por las escaleras rumbo a la azotea. Cuando Guillermo intentó ir tras él, Cuqui lo detuvo.

-Don Willy, si no le molesta yo hablaré con Terry...

-Pos si quieres Cuqui pero no sé qué le puedas decir a este liendroso violín de miérrr...coles.

-Ash, confíe en mí... Usted tranquilo y no se ponga nervioso… jijiji...

En lo que La Cuqui subía las escaleras tras Terry, entraron Beto con Toño cargando unas cartones de chelas, todos sudorosos. Se les marcaban los músculos a través de sus camisetas y la Cuqui, quedó boquiabierta.

-Ayshhh... esos blanquillos si están para estrellarlos, Betito… Ay, quién fuera tu mano para subirte y bajar el cierre, Toñito…

-Cuqui, qué horror... ¿cómo dices todas esas cosas a esos 'inches güeros vacas flacas?

-Terriush ¿estás celoso?

-¿Celoso yo? ¡Ay "no ma...menir tu mamá por ti"? ¡Me largo de aquí! ¡No es posible que quieran obligarme a cosas que no deseo y además tu insinúas que puedes hablar conmigo!

-¡Terry! dijo emocionado Cuqui, ya te olvidaste de….

En eso Tereso bajaba corriendo las escaleras y la Cuqui lo tomó por la cintura y le dijo:

-No te vayas, paparrón esto se va a poner bueno…

De repente la Cuqui sintió que unas gotas lo mojaban y pensó «está sudando, ay estás como pa'chuparte los hue..sitos cosita y yo tan solo, no te vayas Terry, se que hay un león dormido en ti...»

-Cuqui, ya bájale... -la voz de Terry era seria y exigente.

-Ashh... de eso pido mi limosna, pero muy bien: ahora le respondes a esa niña Susy o yo les haré saber a todos lo que tú no quieres que se sepa.

Tereso abrió los ojos desmesuradamente al escuchar la advertencia que La Cuqui le hizo al oído. Cuqui lo apretó contra su cuerpo y dijo una última frase desde el fondo de su corazón.

-Sé feliz, Terry... ¡promételo!

Tereso quiso darle un puñetazo, pero no pudo. Sólo musitó con una mezcla de rabia y... ¿ternura? al ver la honda tristeza de Cuqui.

-Sí Cuqui, está bien... enderezaré mi camino por tu maldito chantaje...

Don Willy que estaba sorprendido y algo asqueado por la escena, se retiró para ir donde estaban todos los demás preparando felices lo que faltaba para la boda, en ese momento Tereso se soltó de Cuqui y regresó al lado de don Wlly. Estaba decidido, tenía que cumplir como hombre de honor.

-Está bien, don Willy, me caso con la Susi pa'que vea que el hijo del Duque tiene palabra, es más me voy a ir a trabajar con mi padre y a traerlo de testigo de mi boda.

-Más te valía cumplirle a m'hija, sabrá Dios qué te dijo la floripondia de La Cuqui pero que bueno que te sacó… el macho que llevas dentro.

-¿Que pasó, don Willy? ¿A poco me está diciendo macho calado?

El suegro está intrigado con Tereso y le externa sus inquietudes.

-Tú sabrás, la neta es que a veces pienso que te gusta cachar granizo, pero luego te veo de pica flor y se me pasa... otras juraría por ésta -hace la señal de la cruz con sus dedos y mira al cielo- que te gusta el arroz con popote, pero pues después de lo que le hiciste a mi hija, pos creo que no sé qué creer.

-Chale don Willy... ¡no sea llevado! Me quedaré con la Susi, ya hice mi elección... Ora péreme que voy a hablar con mi apá El Duque, pa'invitarlo.

-Más te vale que regreses, piojoso, que si no... voy y te los corto en milanesas de criadillas pa'servirlas en el banquete de la boda de Pato y Stear.

Apenas el joven se da la vuelta, y su suegro le toca el hombro.

-Como no quiero que me transes, mi compadre Rafa te va a llevar en su coche.

Tereso aceptó y se fue con García hacia el buscar al Duque, para avisar de su precipitada boda y pedirle un empleo fijo, porque "con los toquines no siempre sale pa'la papa" como explicó al compadre de su suegro. En realidad, no era tan famoso y exitoso como decía serlo: fue el segundo expulsado de la Nacademia, su disco no se vendió, el personaje que hizo en la telenovela era un secundario que sólo salía esporádicamente en la trama y... aun debía letras del autobús a su padre. Vivía de fantasías, pues.

El joven llegó a la conclusión de que ya era hora de sentar cabeza, trabajar duro y dedicarse al espectáculo en sus ratos libres, como una afición. Sintió que el coche de García paraba, habían llegado al Bar El Duque, y por desgracia la madrastra de Terry aun no se iba a casa. Tereso decidió ignorar la cara de cerdo enfermo que le puso la mujer, que estaba contando el dinero de las ventas de la noche; y se fue directo a la barra donde estaba su padre limpiando.

-Buenas, "Don Duque".

-Ay wey, ¿Tú aquí? ¿Qué mosca te picó? ¿Trajistes cámaras otra vez?

La última vez que hablaron, discutieron sobre la falta de interés del joven por hacerse cargo del bar. Su padre le había dicho que si trabajaba bien "El Duque", él le daría dinero para abrir un "Duque II", pues el primer local estaba a nombre de su madrastra. Terry estaba en la cima de sus quince minutos de fama, y se negó a trabajar asalariado.

-Mire, apá... Necesito cambiar de chamba, me voy a matrimoniar y quiero estar lo más ocupado que se pueda pa'no tener que estar con la nueva fiera, y pa'que el floripondio pepitero no me siga chantajeando.

El Duque se mostró muy sorprendido, por las dos noticias.

-A ver, a ver... Barajéamela más despacio, Tereso... No te entendí ni máiz ¿Cómo que tienes casorio y con quién? ¿El floripondio pepitero? Ta maaaa... ¡te dije que te alejaras de la Cuqui porque es re canija la méndiga jija del calcetín volteado!

-¡Achis, achis! ¿Cómo supo que de la Cuqui hablaba?

-M'hijo, en lo que tú vas ya volví, no por nada trabajo en esto. Uno oye munchas cosas desde la barra, sólo espero que no te haya calado...

-Ooooraaaa ¿usté tambien? ya ni la friegan, pues qué, ¿Tengo cara de lilo o que chin...nitos?

-Yo decía que no te haya calado mucho lo que te dijo, endejo... Pa'que decidieras matrimoniarte, pero ni pex, cabrito. Me da harto gusto que sientes cabeza, aunque creo que por las prisas te sentaste otra cosa, igualito de ponedor que su padre... ¡Pues bien! ¿Ves todo esto m'hijo? -dice señalando el bar entero y algunas de las taloneras que aun no se han ido.

-Sí apá, sí lo veo tocho morocho.

-Pues va a ser tuyo. Le compré su parte a La Duquesa y ella va a vender chicharrones en el otro local que compró.

-Pos a ver si no la demandan por canibalismo a la güey... mire que andar vendiendo chicharrones de puerco siendo una marrana...

-Cállate, idiota, apenas la convencí... quiero hacer de este bar un lugar de más categoría, y ahí necesito tu ayuda porque conoces del artisteo y a munchos famosos. Quiero que sean clientes vips de aquí, que traigan a sus nalguitas o nosotros tenerles chamacas pa'ellos, ¿comprendes?

A Terry le entusiasmó la idea, pero también estaba encaprichado con otra cosa.

-¿Y la Cheyenne, apá?

-No seas pen...tonto... ¡Te podrás comprar diez si quieres! ¿Quién es la afortunada que se amarró a m'hijo el ponedor?

-La Susy Andrade, la hija del Willy...

-¿La güerita? Ándele, m'hijo, hasta que hizo algo bien... la chamaca está sabrosa y la familia es gente, no mugre como tantos de aquí...

-Pos sí, apá...

Padre e hijo se abrazan conmovidos, tras lo cual El Duque invita a su hijo a brindar por su boda. Saca el mezcal de Don Bucho y sirve dos vasos para ellos. El padre de Tereso está genuinamente alegre por la noticia de la boda.

-Pero te peinas, cuñao!- dice a su hijo tirando un poco del castaño pelo largo que luce el cantante.

CONTINUARÁ...

PERSONAJES
Candy: Dulce Johnson
George: George Johnson
Albert: Beto Andrade
Paty: Pato Andrade
Susana: Susy Andrade
Annie: Ana Andrade
Rosemary: Rosa Andrade
WAA padre de Bert y Roseamary: Don Willy
Millie (niña del Hogar de Pony): Milagros
John (niño del Hogar): Juanito
Tom: Tomás Johnson
Jimmy: Jaime Johnson
Anthony: Toño Andrade
Archie: Eustolgio Cortés
Stear: Estanislao Cortés
Neal: Daniel Leija
Elisa: Lis Leija
Señor Cartwright: Don Carlos
García: Don Rafa García, el Padrino, el Balón Garcís
Fammy Hamilton: Lauris Jáuregui
Terry: Tereso Garza, Terry el Gran Chester
Karen Kleiss: Karen Karina
Cookie: La Cuquis

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CONTESTANDO REVIEWS

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Aquí lo tienes, gracias por leernos!

Guest Listo!

leihej Qué buen comentario! Aquí seguimos, han habido algunas situaciones, pero ya actualizamos. El fic aun no termina, estamos preparando el siguiente episodio; pero como en la vida real tenemos ocupaciones, a veces es difícil coordinar. Un saludo y gracias por leernos.

mariana seguame andrey Actualizado! Gracias por seguirnos!

Mar Los Leija no son malos, son maletas, ¡muy buena! Y sí, a la buena de Flammy le tocará el premio mayor con Tom, a menos que las guionistas decidan otra cosa. ¿Daniel? No, no saldrá tan perjudicado...

yuukychan Sí, al pobre de Stear lo pescaron así; pero es todo un hombre y responde al suegro como se debe. Saludos.

Kitten Andrew Miau! Gracias por leernos, esperamos que te guste el capítulo.

Laila Sí, estuvo bien lo de los Leija, y pues el Tereso ya está atrapado. Lo bueno que Stear dio la cara. Saludos.

lucylu1213flaks Nos encantó tu mini-ñero, el mecánico y el chasis, jajajajaja... Gracias!

Josie En la vida real hay muchas Elizas y Neals, que se inventan una vida que no tienen. Pero aquí lo importante es divertirnos, ¿verdad? Y sí, el racimo de uvas de Stear ya quedó para el anecdotario del Candyfandom.

Chicuelita Los caracoles y el queso, dos guiños que nos encantaron. También la Cuqui con Terry en la escalera de la vecindad.

verito La idea es esa, reírnos y pasar un buen rato, con nuestros personajes en situaciones que, aunque sean distintas, en el fondo tienen matices de la original.

JENNY Qué bueno que te guste, ya tienes nuevo episodio listo.

Elisa Muchas gracias, amiga; aquí estamos explorando muchas posibilidades, es lo bueno de los universos alternos.

Lukyta Sí, es difícil sincronizarse pero, ¡nos encanta! ¿Verdad que sería muy divertido ver estas escenas en un anime? Lástima que hasta ahora, sólo se produzcan videos con la misma historia cursi trillada; que no aportan nada nuevo. Saludos y gracias por seguirnos.

Lunatica Misa Muchas gracias por leernos, Cami. Por MP te facilito un facebook por si quieres contactar con una de las autoras, y ella te explicará lo que quieras saber de mexicanismos. Nos da gusto que te diviertas con el fic.

AnaEdith chapter Pura envidia del suegro, ¿verdad? Si Stear ha de estar muy bien equipado, jajajaja... Y bueno, Tereso únicamente ha recibido lo que merecía.

ishylinda Y aun hay más!

Lady Lyuva Sol Jajaja, las coloñas :D

Friditas Sí, la Cuqui es un gran personaje... quién sabe, a lo mejor nos da más sorpresas.

Nadia Andrew Esa es la idea! Que se rían mucho! FF está lleno de cursiladas y dramones, y pues pensamos que sería una buena opción sacar un fic cómico. Saludos!

Clau Ardley Qué bueno que te fijas en esos guiños a la historia original, gracias por tu apoyo!

LizvetArdlay Gracias por leer, ya está el nuevo capítulo.

mfloresmayes Muchas gracias, nos alegra que te guste. Aquí tienes el nuevo episodio.

Sabrina Weasley Si es que el Estanislao es todo un hombre, ¿verdad?