Disclaimer: La mayoría de los personajes aquí no son míos(Ojalá lo fueran T-T), pero

otros si vienen de mi loca mentecita... ya sabrán cuales ^_^

Aclaraciones y demás al final del capítulo... T-T'

Espero les guste este capítulo... :)

Ahora, A leer...


Solo tú(Segunda Parte de TNEMC)


Cap.4

– ¿Tía Sango? – pregunta Sekai. Los ojos de la castaña no dejaban de ver el celular.

¿Qué había pasado? ¿Qué pasó… con Kagome?

Respiró profundamente tratando de no pensar en que le pudo pasar a su mejor amiga, y esperando que no fuera nada malo, y si la culpa la tenía Inuyasha era mejor que se cuidara, porque nadie se metía con lo que ella más quiere... Nadie... se mete con su mejor amiga, y todo aquel que lo hiciera estaría conduciéndose a sí mismo(a) hacia unos futuros buenos golpes.

– Espérenme un momento, ¿Sí? – y salió de la sala, dejándolos solos y con una gran duda, pero necesitaba otra posible opinión que no la dejara con los nervios de punta, y hablar de ello con los niños no era opción.

Caminó al segundo piso y abrió las cuatro puertas buscando a su esposo.

– Miroku... – murmuró entrando a su habitación. Miró por todos lados y escuchó ruidos raros en el baño. – ¿Miroku? – se asomó por la puerta y vio el cuerpo de su esposo a través de la transparente puerta de la ducha. – Miroku...

"No Sango, acuérdate que hay dos niños abajo... compórtate... compórtate..." pensaba cerrando los ojos, negándose a correr directamente a la ducha para... "Definitivamente se me a pegado la perversidad de Miroku"

– Oh, Sanguito, veo que no te alcanzó lo de anoche, ¿Verdad? – abrió los ojos e inmediatamente enrojeció al notar la mirada del pelinegro, quién había corrido la puerta de vidrio y se había apoyado en ella. – ¿Qué te parece si me acompañas un rato antes de ir al trabajo? ¿Eh? – se acercó a ella sensualmente sin dejar de verla profundamente con esos ojos azules de los que se había enamorado.

– Eh... Miroku... – Se alejó un poco de él, recuperando la poca cordura que le estaba quedando al observar a Miroku, dio un profundo respiro y continuó hablando. – Sekai y una amiga están abajo, y... tienes que llamar a Inuyasha, es urgente... y tápate. – salió del baño dejando a su esposo con una sonrisa ladeada.

Se sentó en la cama y se puso a pensar... Y si... ¿Qué tal si...?... No, no se podía imaginar lo peor...

– Bien, ya me puse la toalla, ¿Qué pasó? – para su buena suerte le cortó el hilo a sus ideas y se sentó a su lado observando su rostro preocupado.

– Tienes que ponerte en contacto con Inuyasha, llamé hace un momento al celular de Kag y me respondió él. – se puso ambas manos en la cara y se echó en la cama.

– ¿Pero que tiene eso de malo?, es su esposo ¿No?, ellos se tienen la suficiente confianza como para guardar secretos entre ambos...

– No... No... Lo malo fue que él dijo que estaba en el hospital, y su voz... Miroku, algo le pasó a Kag, yo lo sé – se puso una mano en el corazón – siento una ligera opresión en mi pecho que me dice que Kagome está mal.

– Y ¿Por qué no mejor le preguntas a Sekai? Él...

– Creo que no sabe nada. – se levantó y empezó a caminar de un lado hacia el otro. – Luego de hablar con Inuyasha, él me preguntó que sucedía, y no tuve el valor de preguntarle o decirle algo, además, vino antes de que yo le llamara a su papá, lo que indica que el niño sólo vino a visitarnos después del colegio y no fue a su casa.

– Bien, déjame cambiarme y voy a buscar a Inuyasha, mientras tanto tú quédate con los niños ¿Sí? – se levantó y le dio un beso en la frente.

– Pero Miroku...

– Yo sé que Kagome es como tu hermana Sango, pero tienes que entender que en este momento es cuando uno tiene que ser más paciente, además, te conozco, si algo le pasó a ella y fue culpa de Inuyasha, eres capaz de dejar a Sekai sin futuros hermanos. – Le sonrió y acarició su mejilla – No sabes cómo amo tu agresividad. – dicho esto la besó suavemente y se alejó hacia el closet.

-.-

Caminaba de un lado a otro si poder detener sus pensamientos.

Era su culpa, él había dicho toda esa sarta de estupideces sobre separar a Sekai y Sakura.

El amor de niños es uno inocente y puro. Se podría decir que enamorarse siendo niño es lo más dulce que puede existir, ya que en esos momentos la única explicación es la persona del sexo opuesto, las malditas mariposas en el estómago y el sentir que el corazón saldrá disparado de su lugar latir aceleradamente.

Había hablado con la cabeza caliente y no había medido sus palabras, pero le dolió en lo más profundo que lo comparara con el señor Higurashi... Él no era ese tipo de hombre y no quería serlo jamás...o... ¿Acaso ese era el plan de Naraku? ¿Romper su familia desde adentro?... No... esto definitivamente era su culpa, sería inmaduro de su parte si empieza a culpar a los demás por algo que él mismo hizo.

Había metido la pata hasta el fondo y había que arreglarlo.

– Hijo – se volteó y vió a su madre corriendo hacia él seguida de su padre. – ¿Cómo está Kagome? ¿Qué te dijo el doctor? ¿Está ella bien?

– El médico dice que puede tratarse de un cuadro de estrés, pero que había que hacerle algunas pruebas para comprobar que no hubo alguna contusión en la caída.

– ¿Qué fue lo que le hiciste Inuyasha? Porque con el cerebro de nuez que Inu No te dio... – habló su madre visiblemente molesta.

– Isayoi, cálmate, sabes que alterarte a tí también te hace mal, por favor... – ella miró a su esposo y asintió bajando la mirada sumisamente – No quiero que tú también estés en una cama de hospital.

– Se los voy a explicar todo, acompáñenme a tomar asiento, necesito que me den su consejo, por favor. – señaló una de las sillas en las que una de las enfermeras le obligó a sentarse al llegar con su esposa.

Inu No miró a Isayoi y esta lo miró a él. Debía ser algo urgente ya que normalmente a Inuyasha le gustaba resolver sus problemas por su cuenta y sin ayuda de nadie más que de su propio razonamiento, salvo uno que otro problemilla de la universidad: Las mujeres. Su hijo era un total idiota en el tema de las féminas... ¿Por qué no habrá heredado su caballerosidad? ¿Por qué no copió la manera de seducir de...? No, Sesshomaru era aún peor...

"Vaya hijos con los que le tocó lidiar" pensó Inu No con una gran sonrisa recibiendo una mirada confundida de su esposa

-.-

– ¿Qué crees que sucedió? – preguntó Sakura a su novio, mientras este miraba Iron man en la televisión.

– No lo sé... pero siento una rara presión en mi pecho.

– Tranquilízate. – le dio un beso en la mejilla y le sonrió – De repente no es nada y te preocupas por las puras.

Este volteó a mirarla y le dedicó una sonrisa boba, y él que sólo pensaba que esas sonrisas se las llevaba la lluvia... Y pensar que sólo un día antes ellos ni se hablaban, sólo se limitaban a contemplarse el uno al otro, y ahora, ambos estaban juntos... Secretamente le daba gracias a su padre por él haber heredado su impulsividad y así poder declararse a la chica de la cual se había enamorado.

– Muchas gracias. – acercó lentamente su rostro a ella y le obsequió un leve y cariñoso beso.

– ¡Ahá! Con que son novios... – ambos voltearon y se encontraron con un hombre de cabellos negros vestido con una camisa celeste, pantalones negros y zapatos del mismo color. – ¡Sango!... el pillín de nuestro ahijado no trajo a su amiga, trajo a su novia.

– ¿Novia? – se acercó la castaña a su esposo y miró a ambos muchachos – ¿Sekai?

– Tía Sango... yo... sí, ella es mi novia y... estoy enamorado de ella – Kai sintió sus mejillas calentarse y unas leves ganas de vomitar. Eran los primeros en saber oficialmente que ellos son enamorados, y si así se sentía, no se quería imaginar cuando se lo diga a su padre, más aún cuando este odiaba a la familia de Sakura.

– ¿Estas seguro? Yo a tu edad no estaría tan seguro de estar enamorado...

– ¡Pero si lo estoy! – su sonrojo crecía más y más, mientras tomaba de la mano a Sakura. – Yo estoy enamorado de ella, estoy seguro de mis sentimientos.

Ambos esposos se miraron entre sí y sonrieron tiernamente.

– Bien jovencitos, me tengo que ir, no hagan que a su tía Sango le dé un ataque al corazón, y... cuidendequenoquemelacasa, Adiós – al decir lo último salió corriendo en dirección a su Dodge Challenger 1970, mientras su esposa salía detrás de él despotricando.

– Me encantan tus tíos Sekai – se empezó a reír Sakura al ver a la mujer hablar y hablar, mientras que el hombre la miraba con devoción.

– De hecho, son mis padrinos, no mis tíos, pero me acostumbré decirles así. – Sekai pasó su brazo por su hombro, Sakura lo miro confusa por su respuesta – Ninguno de los dos son hermano o hermana de mis padres, yo sólo tengo a tío Sesshomaru que es hermano de mi papá.

– ¿Y tu mamá no tiene hermanos o hermanas?

– Pues... a ella no le gusta hablar de eso, la hace sentirse triste el acordase de mis abuelos.

– Pero, ¿Nunca has sentido curiosidad de saber más de ellos? De repente puedes tener una familia más numerosa y tú ni siquiera…

– No. – la cortó de inmediato sonriendo. – si mi madre prefiere no hablar de ello respeto su decisión, incluyendo mi padre, tampoco habla de ellos porque parece que fue una etapa muy difícil para ellos el tener que lidiar con mis abuelos.

Ambos observaron a Miroku reírse de su esposa y besarla, para dejarla inmóvil mirando un punto fijo, aprovechándose de ello, se sube a su auto clásico y arranca a velocidad moderada.

– Yo no sé casi nada de mis padres. – Sekai la mira extrañado – No conozco a la familia de ninguno de los dos, la mayoría son casi todos amigos, conocidos, inversores o socios.

– Y no les pregun…

– No. – Su rostro cambió totalmente y se soltó de su brazo para dirigirse de nuevo a la sala.

Una nueva faceta: La seria.

Jamás la había visto actuar de esa manera tan cortante y fría, ni siquiera le hablaba así a las niñas que la trataban mal en el colegio -y que vaya que se lo merecían-

-.-

– ¿Señor Inuyasha Taisho? – apareció el mismo hombre calvo y alto de ojos grises que había atendido a su esposa media hora atrás.

– Sí, soy yo.

– Disculpe la demora. – se le acercó el hombre de bata blanca – La señora Taisho no cuenta nada más que con un chichón, lo que sí va a tener que realizar es el consumo diario de vitaminas y que no beba bebidas alcohólicas, reduzca la ingesta de dulces por lo menos por el primer trimestre en donde...

– ¿Disculpe doctor, pero de qué está usted hablando? – preguntó Inuyasha. Isayoi se tapó la boca para evitar gritar de la emoción e Inu no tuvo que golpearse la cara con la palma de la mano.

– Señor Taisho, su esposa está embarazada, tiene 4 semanas de embarazo.

– Disculpe que le diga esto, pero ambos tenemos un hijo y creo saber que después de las dos semanas empiezan las náuseas, vómitos y los dolores en el cuerpo.

– No todos pueden registrar el mismo tipo de embarazo Señor Taisho, algunas mujeres ni siquiera se dan cuenta de que están embarazadas hasta que notan el sobrepeso o se acuerdan de que su periodo se detuvo, por lo pronto, siga mis consejos y el bebé podrá seguir tan sano como ahora.

– ¿Mi esposa lo sabe?

– Aún no se ha despertado, pero cuando se levante mandaré a una enfermera o si prefiere que lo haga yo mismo…

– No, no, preferiría decírselo yo, muchas gracias.

– De nada, hasta luego. – El hombre de bata blanca se despide también del hombre y la mujer mayores que se encontraban detrás y luego se retira con una gran sonrisa en la cara, por la idiotez -o inocencia- del hombre.

– ¿Tú crees que ella ya lo sabía Inuyasha? – preguntó su madre.

– No, ella me lo habría dicho porque… – Inmediatamente calló al recibir un gran abrazo de parte de su madre y un leve golpe en la espalda de parte de su padre a modo de felicitaciones.

Pero claro, cómo no iban a tener otro hijo después de que hayan actuado como un par de conejos.

De repente un recuerdo se le vino a la mente como un rayo... "Adivina quién se atrevería a llamarnos ahora que tenemos nuestras vidas resueltas... Kikyo... Dijo que vendría en cualquier momento a hacernos una "visita"... no sé para qué, pero me preocupa..."


Hola a todos, por favor guarden palos y antorchas y escuchen a lo que tenga que decir:

Yo lamento de antemano no haber actualizado en el momento en que lo prometí. No, no tuve estuve ocupada por tareas, o por exámenes, estuve en el hospital por "problemas" de los cuales si no solucionaba ahora me perjudicaría en el futuro, además mi madre -la quiero mucho- tiene parte de la culpa. Yo contaba con ella para que me llevara la lap hasta allá para poder continuarlo y decirle a mi prima si POR FAVOR ella podría actualizar por mí -adoro a mi prima :3- pero mi mamita querida no lo pudo llevar porque la delincuencia aquí en el Perú está cada vez peor -amigas peruanas, espero me entiendan T-T- prefirió no arriesgarse a llevar mi lap hasta el hospital y que alguien la asalte mientras camina por la calle, así que estuve prácticamente dos semanas postrada en una cama -engordando por el suero- y teniendo extraños sueños -nuevas ideas de fics que no saldrán hasta que no termine todos mis fics porque ya es suficiente con los que tengo sin terminar-. xD

En fin, espero me comprendan, yo la verdad pensaba sólo actualizar el miércoles de cada semana, incluso pensaba actualizar este miércoles, pero decidí que mejor subía este capi y ya la otra -la próxima- semana actualizo el capi 5

Muchas gracias por los reviews, favorites y follows, todos me hacen muy feliz, también los lectores fantasmines que no dejan su review...

¡Hey! ¡Dejen uno!, ¡Prometo que no muerdo! T-T

Bye

By: v-a-l-e-a-o-m-e