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Una chica Alienígena

(Parte uno)

Mi nombre es Richard Grayson, más conocido como Robin en mí nombre heroico. No puedo definirme en una sola palabra ya que estoy compuesto por dos personalidades: La de "Dick" Grayson, un chico común y corriente, hijo adoptivo de Bruce Wayne, el millonario codicioso; Y la de Robin, el chico pájaro acompañante de nada más y nada menos que de Batman. Desde mis nueve años he entrenado duramente para defender las calles contra los villanos dementes y los maleantes con el "caballero de la noche", con una identidad secreta oculta bajo mi antifaz y mis vestimentas.

¿Qué puedo decir de Batman? Pues, hemos tenido una gran discusión hace un par de horas, la cual hizo que tomara mis cosas y me largara de Gotham City para obtener mi independencia como héroe. Jump City es la segunda ciudad más peligrosa que existe en mi continente, nada mal para empezar denuevo.

Escucho un sonido en los callejones de los edificios de donde estoy. Un ladrón, genial. Me oculto en la oscuridad para verlo mejor: Gorra gris, cabello castaño, sudadera gris y unos pantalones negros con una bolsa en sus manos. Se colocó detrás de unas cañerías para esconderse de la policía, quienes pasaron de largo. Salto hacia el otro edificio de al lado y lanzo y batarang. Éste logra quitarle el palo de sus manos y cae al suelo.

-N-no quiero problemas-advierte. Salto sigilosamente detrás de él en la oscuridad-¿De acuerdo?

Unos murciélagos salen desde donde estoy yo, haciendo que el criminal se atemorizara más de lo que ya estaba.

-Eso debiste pensarlo antes de cometer el crimen-y salgo de la oscuridad.

Me lanzo para atacarle con una patada voladora que da en su cabeza, él intenta atacarme con puñetazos que fácilmente logro esquivarlos para darle luego un golpe al estómago y una patada al abdomen. Salto sobre una pared para hacer una voltereta en donde caigo sobre sus hombros para luego voltearlo y estrellarlo contra el suelo y finalmente contra la pared.

-Oye, esta no es tu ciudad-dijo-, ¿No deberías estar con...?

-Acabo de mudarme-lo interrumpo-Y a partir de ahora trabajo solo.

Un camino de luz verde en el cielo me interrumpe. Se dirige al centro de la ciudad y luego, al parecer, estalla contra el suelo.

-Diablos-pienso. Miro al criminal, algo lastimado y en un abrir y cerrar de ojos lo amarro con una soga y lo cuelgo como un murciélago y empiezo a correr en dirección al humo verde.

Maldita sea, ¿Por qué debe suceder tan lejos? Sacaré mi gancho pistola para desplazarme rápido.

¿Pero qué...?

Una chica pelirroja, de vestimentas púrpuras extrañas, golpeaba con sus brazos el poste que sostenía el edificio de una pizzería. Parece una alienígena o algo así. Ella se cansa y parece que si da un golpe más, la pizzería caerá y esa gente de allí arriba saldrá herida. Debo impedirlo. Saco mi batarang y se lo lanzo. Veo que logra hacerle un pequeño corte en su mejilla pero logra desconcertarla por unos segundos. Voltea hacia mí, estaba bastante enfadada, y puedo ver que sus ojos son completamente verdes brillantes.

-¿Quién eres?-pregunto, colocándome en pose de batalla.

No me contesta. Se lanza de un salto hacia donde estoy para darme un golpe con sus... ¿esposas? Logro esquivarlo de un salto, de suerte, o quién sabe si viviría luego de ese golpe que dejó al suelo hecho añicos. Al ver que no me pasó nada, la alienígena intenta golpearme pero logro esquivarla. Me intenta golpear mis pies, de nuevo la esquivo saltando sobre ella y le lanzo una bomba de humo.

Debía hacer algo pronto, ella podría atacarme denuevo y… ¿Qué rayos…? Levantó un auto con su pierna derecha y lo aventó hacia mí. Me limito a agacharme para esquivarlo. Me levanto y volteo hacia mi espalda para ver el gran impacto que hizo ese automóvil en un edificio.

-Más fuerte de lo que parece-pienso en voz alta. Miro a la alienígena que viene hacia mí y…

¡PUM! Me golpea en el abdomen lanzándome lejos. Eso sí que dolió. Me intento reponer pero ella ya viene hacia mí. Es rápida y apenas logré esquivarla. Saco mi bastón y voy hacia ella, logro darle un golpe en las caderas y ella cae sobre un automóvil-que por cierto, este quedó con un gran hueco por el peso del golpe. Me vuelvo a colocar en posición de pelea…

¡Mi bastón se rompió! ¿Cómo es qué…? Quedó hecho añicos. Tengo que hacer algo. La alienígena se levanta, mueve el cuello de un lado y puede escucharse el sonido de sus huesos. Dice algo en un idioma lejos de ser terrícola y se lanza hacia mí. Esto me dolerá.

El impacto nunca llegó hacia mí. Veo que una cabra verde la golpea en sus caderas y la lanza lejos de nosotros con sus cuernos. En un parpadeo se transforma en un chico… en un chico verde adolescente de un año menor que yo.

-Chico Bestia a sus órdenes señor-se presenta-¿Cómo puedo ayudar…?-abrió sus ojos, como si se sorprendiera-¡Cielos, es Robin!-solo era por eso-¿Cierto "Señor"?

-Pues comienza por no llamarme "Señor"-le aclaré, ya que esa definición me recordaba a alguien que se viste en referencia a los murciélagos. Los ojos de Chico Bestia brillaban. No me gusta. Solo me admira por haber sido…

-Solo déjeme decirle que es un honor-siguió. Lo interrumpo al ver que la chica estaba levantando algo.

-Chico Bestia ¿Verdad?

-Así es señor-afirma. Le señalo que la alienígena ya había levantado un autobús. Lo arrojó hacia nosotros y ambos lo esquivamos saltando en direcciones opuestas.

Noto que alguien de los dos se había quedado a detener el autobús, o más bien, no era alguien que conociéramos. Logró levantar aquel autobús para arrojarlo hacia otro lado. Puedo verlo mejor: Sudadera canguro gris con capucha que le cubría la cabeza, pantalones negros, robusto y grande. Parecía alguien muy fuerte.

-¡Oigan!-exclama-¿Quién está destruyendo mi vecindario?

-¡Ella comenzó!-señala el Chico Bestia hacia la alienígena.

Ella solo se acerca un par de pasos y golpea sus esposas contra el suelo, haciendo que tiemble el lugar. Al parecer, quería ir quitándose peso de esas cosas. Lo raro es que ahora podemos ver sus manos. Nos apunta con ellas y comienza a disparar como discos láser o algo así: starbolts. Los tres saltamos para esquivarlos y nos fuimos en diferentes direcciones, corriendo para esquivar aquellos starbolts. Comienza a disparar en cualquier dirección, dañando edificios, anuncios, o lo que fuera. Ya estaba fuera de control. Nos escondemos detrás de aquel autobús hasta que se detenga. Dejó de disparar, finalmente se había agotado.

-Destruirá toda la ciudad-dijo aquel tipo alto.

-No la dejaré…-digo con dificultad por mi respiración-No perderé esta pelea-golpeo mi puño contra mi mano y los tres salimos a detenerla.

Una barrera negra oscura nos interrumpió el paso. Esa barrera tenía forma de cuervo o algún pájaro, o algo por el estilo.

-Tal vez pelear no sea la solución-dijo una voz femenina detrás de nosotros. La observamos bien: tenía una capa azul que cubría todo su cuerpo, una joya que adornaba la capa y parecía ser la unión de las telas que solo dejaba ver apenas sus zapatos y una hilera de sus piernas; sus ojos brillaban en la oscuridad de la capa y su boca sobresalía un poco. Al notar que la mirábamos, volteó su mirada hacia otro lado, tímida.

Mi vista se va de aquella chica hacia la alienígena-ya que la otra había bajado la barrera negra que impedía el paso-, salía humo de sus manos y parecía ya no tener fuerzas para seguir luchando. ¿Y si su objetivo no era nosotros o la ciudad? Tal vez… ¡Las esposas! Recuerdo que cuando llegué, ella estaba golpeando el poste del edificio con sus brazos, o cuando dio un golpe en el suelo, lo hizo para quitarse eso que cubría sus manos. Ya sé lo que tengo que hacer.

-No la ataquen-ordeno.

-¿Qué? ¿Acaso te crees el jefe?-pregunta con desdén el grandulón.

-Déjame intentarlo-contesto sin emoción alguna.

Me acerco cuidadosamente hasta la alienígena, veo como respira agitadamente con la cabeza gacha. Escucha mis pasos y se levanta con posición de defensa: apuntándome con sus manos envueltas en dos starbolts a punto de disparar. Retrocedo un poco. Me dice un par de cosas en un idioma lejos de ser el mío.

-Cálmate, me llamo Robin-me presento-, y no quiero hacerte daño. Solo quiero ayudarte-digo y llevo mi mano hacia mi cinturón para tomar un destornillador.

La alienígena vuelve a decir unas palabras en su idioma, creo que no son buenas.

-Está bien, mira-levanto el destornillador y la miro tratando de sonreír para ver que no quería hacerle daño.

Al principio mantiene sus ojos verdes radiantes de poder con desafío, pero aun así me acerco y comienzo a destornillar los tornillos de sus esposas, haciendo que ella bajara sus starbolts y sus ojos tomaran un tono normal, dejándose ver sus ojos de verdad. Logro quitarle sus esposas. Al fin.

-Ya está-sonrío-, ahora tal vez poda… ¡Mmm!-toma mi nuca y me acerca hacia ella, sus labios quedan sellados con los suyos.

¡Un segundo! ¡Me está besando! ¡Esta chica me está besando! Por alguna razón no puedo reaccionar. Es tan repentino.

¿Debería continuar…? ¡No! Eres un héroe Robin, esos días ya pasaron.

Esto es raro. No había besado a nadie desde hace unos días. No se siente tan mal. Será mejor corresponder… ¡Ouch! Ella me había tirado al suelo, sus ojos estaban encendidos, de nuevo.

-Si no deseas ser destruido, tendrás que dejarme en paz-aclara. Al instante ella toma vuelo y desaparece en el cielo.

No puedo reaccionar. Mi boca está abierta por la impresión. Debo verme como un tonto de esta manera.

-Bueno, yo soy Chico Bestia ¿Y ustedes?-pregunta Chico Bestia. Lo ignoro por completo.

¿Quién es esa chica? ¿Y por qué me beso?


Notas de Autora: Finalmente terminé la primera parte del capítulo :D espero que lo hayan disfrutado. Estoy en vacaciones y voy a tratar de continuar u,u espero que les guste la historia n.n

¡Gracias por leer!

~Luna Anders~