Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no me pertenecen.

Aclaraciones: [AU] serán tres capítulos nada mas espero que les guste n.n … Para mí, el género de aventura tiene que ser como máximo 10 capítulos jajajaj xD al principio pensé en hacer un One-shot, pero supuse que sería muy largo… xD por eso pensé en dividirlo en tres capitulos :D. u.u puede que tenga algunas faltas de ortografía.

Summary: Ella se queda dos días con el grupo de Sesshomaru, aunque no sea suficiente, en dos días basto para que él y ella "queden de cabeza"… [Este fic participa en el Reto del mes de Julio "Parejas: Sesshōmaru y Kagome" del foro "Hazme el amor"]


De cabeza.

Siento

Un día tranquilo y soleado en la aldea, una muchacha de cabellos negros e azabache observaba a Shippo que jugaba con Rin y Kirara, se veían tan tiernos, sus risas alegres e divertidas le llamaba la atención a Kaede y a Sango quienes venían de buscar comida. Kagome suspiro desanimada, otra vez ya no sentía la presencia de Inuyasha, sin ni siquiera pensarlo en dos veces dedujo que esta con Kikyo, no le sorprendía para nada…Porque de apoco, ella lo está olvidando, admitió que la única persona que también comprendía a la bestia siempre será su primer amor. Sintió un escalofrió al notar la presencia de alguien más, Rin al verlo, inclino un poco la cabeza y se distanciaba de Shippo.

— ¿Qué pasa Rin? —pregunto extrañado.

—Vinieron a buscarme—contesto la pequeña sin levantar la mirada.

—…Sesshomaru. —menciono el nombre Kagome al verlo parado atrás de ella.

— ¿Y Rin?

— Ahí viene.

—Señor Sesshomaru, me alegra que haya vuelto—decía la niña desviando la mirada. La muchacha entendía a Rin, esa mirada ocultaba algo, cada vez que Sesshomaru venía a buscarla tardaban una semana en volver a la aldea, comprende que la niña no tiene muchos amigos apenas tiene a Jaken, pero el también no la soporta, ella volteo a ver a Shippo que estaba de brazos cruzados y pateaba una piedra pequeña.

—Sesshomaru ¿Por qué no deja que se quede? —pregunto Kagome dirigirle la mirada a la niña, quien sonreía feliz.

—No. —respondió en seco.

— ¿Por qué no?

—No te importa, humana.

Shippo y Rin miraba a los adultos discutir, ambos se miraron de forma mutua para saber qué idea tenía el otro, la niña los veía como sus padres adoptivos y el zorrito presintió que algo podría ver entre esos dos, como Inuyasha ha estado muy ausente con Kagome, ¿Por qué no, Sesshomaru? Si Rin quería ver una familia unida, ¿Por qué no, juntarlos a ambos?

— ¡Oye Rin!, ¿qué tal si, Kagome y yo los acompañamos a ustedes?—pregunto emocionado.

—Uhm? —le apresto atención al zorrito. — ¡Pero qué gran idea Shippo, así podre jugar contigo! —Exclamo emocionada, Sesshomaru escucho a los pequeños hablar y frunció el ceño, por sorpresa, la joven no se esperaba esta clase de idea, sonrió de lado al verlos tan alegres con esa idea un poco loca. — ¿Qué dices señor Sesshomaru? ¿Pueden venir la señorita Kagome y Shippo?

—…—no dijo nada solo asintió con la cabeza, la cara de felicidad que tenia aquella niña prefería no bajarle el autoestima, es decir, este no podía decirle que no porque no le gusta verla de malhumor o deprimida durante el viaje.

—Gracias, señor Sesshomaru. —le agradeció mostrándole su grande sonrisa.

—Entonces, déjame empacar algunas cosas y nos vamos con ustedes—hablo la muchacha al entrar a una de las cabañas, los tres se quedaron esperándola…Pasaron treinta minutos, ella salió con su mochila amarillenta cargando adentro, fruta, flechas y ropa, al quedarse en esta época se quedo con algunas cosas de la otra época que le podrían servir hasta que el agujero se habrá nuevamente. Se detuvo delante de otra persona, —Inuyasha—murmuro al verlo otra vez.

— ¿A dónde vas? —interrogo el hanyou, mientras que, cargaba en su espalda a cierta sacerdotisa.

—Iré con Sesshomaru, no te preocupes. —respondió serena. —Hola Kikyo.

—Kagome, suerte—le decía ella con una tierna sonrisa.

—Lo sé, los dejare solos y suerte a ustedes dos. —se despidió al distanciarse de ellos, Inuyasha la vio extrañado, no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo pero al fin de cuentas, creo que ambas chicas se llevan bien, después de todo lo que ocurrió antes… Kagome volteo a verlos, inclino un poco la cabeza, a pesar de haber terminado con el hanyou; se siente feliz, libre, aunque le duela por dentro, para ella es lo mejor que pudo hacer, "…si lo quieres déjalo ir…", prefirió dejarlo ir para no hacerse mala sangre, es mas. Sonríe aunque este lastimada, —Espero que seas feliz, Inuyasha pero esta vez, sin mí. —se dijo en su mente al darle la espalda.

— ¿Por qué tardaste tanto? Humana —interrogo al darle la espalda.

—Lo siento que haya tardado un poco, ahora si podemos irnos—contesto la pelinegra al avanzar sus pasos llevando la delantera.

— ¿Qué le pasa a la señorita Kagome? —pregunto la niña al dirigirle la mirada a Shippo quien estaba confundido, este desvió su vista hacia otro lado, dudaba en responderle esa pregunta.

—Pues…Ella se separo de Inuyasha—contesto el zorrito en voz baja.

—Pobrecita, debió sufrir mucho.

Al llegar a la cabaña de Sesshomaru, un renacuajo salió de allí extendiendo sus cortos brazos para recibir a su querido amo y señor, pero se detuvo al ver que estaba acompañado por otra humana más, se quedo con la boca abierta al verlos llegar al dicho lugar; La cabaña del youkai no quedaba tan lejos de la aldea, como el está muy al tanto para proteger a la niña, para que no entre al bosque, cuando tiene que hacer esos viajes largos, es para volver a su terreno, es una tarea que tiene que hacer. Es un deber.

— ¿Qué hace esta humana aquí? —interrogo Jaken molesto, estaba a punto de golpear a la muchacha pero su palo fue detenido por su amo.

—Solo se quedaran por dos días. —respondió el youkai al avanzar sus pasos ignorándolo completamente.

—Espero que sea eso. —dijo Jaken quedando de brazos cruzados.

Durante la noche, Rin se había acomodado para dormir al lado de sus invitados, tanto como la pequeña, el zorrito también estaba siendo abrazado por la joven de cabellos azabache; ellos dos quedaron completamente dormidos, incluyendo a Jaken que quedo acostado en una esquina. La miko se levanta dejando a los pequeños dormir juntos, noto que el demonio estaba afuera, sabe que le gusta estar solitario en las noches pero…En este caso, prefirió acompañarlo, lo veía muy solo.

— ¿Hola?

— ¿Qué quieres? —pregunto estando con sus ojos cerrados.

—N-Nada, solo vine a ver las estrellas—contesto la miko sin ni siquiera mirarlo. —Hermosa noche ¿no?

Abrió sus ojos levantando la vista hacia el cielo estrellado estando acompañado con la luna llena, se quedo admirando por un par de minutos hasta que la iluminación de la luna, hacia que un destello frio pero hermoso resaltara en ella, en especial aquellos ojos cafés, desvió su vista para ignorarla, la suave brisa jugaba con los cabellos de estos, creando un ambiente un poco más oportuno. — ¿Quieres saber por qué tarde hoy? —insinuaba la joven sin ni siquiera voltear a verlo.

—No me importa…—hablo cortante, se levanta del suelo para buscar una cierta distancia hacia ella.

—Fue por Inuyasha. —musito Kagome inclinando un poco la cabeza, su flequillo escondía sus ojos. Sesshomaru la miro de reojo, apenas se escuchaba el ruido de las hojas de los arboles que chocaban entre sí, noto que esa sonrisa desapareció de su rostro; no podía evitar mirarla, tan apagada, tan silenciosa, perdió ese brillo especial que había visto hace pocos minutos. El no quería decirle nada, el fue testigo de cuando su medio hermano se separo de ella y fue una separación absurda, de cambiarla por alguien que ya estaba muerta.

Inuyasha es muy estúpido—se dijo en su mente para luego avanzar con su caminata, quedando a una larga distancia pero escucho muy bien lo que ella dijo, —"Los latidos de mi corazón, desaparecieron…Me siento, muy vacía" —lo escucho con esa voz femenina pero ronca, apagada y desanimada…Escondiendo su tristeza con una gran sonrisa.

—A veces no comprendo a los humanos…—murmuro al voltear a verla nuevamente.

Continuara…


Espero que les haya gustado este capítulo n.n

¡Sayonara! Atte. J.H