Hola, disculpen la tardanza, pero comienzo mi practica profesional y estoy vuelta loca con eso. Espero que este capitulo les guste, y que cumpla con las expectativas.

Saludos a todos y gracias por pasar a leer y a comentar, son lo mejor.

Capitulo 8: Decisión

El sonido de golpes en su puerta lo despertó, se movió desorientado en la cama pensando en abrir y dejar que quien fuera se alejara de la puerta. No quería levantarse, solo tenía ganas de enterrarse en la cama y no salir, quería que las sabanas lo rodearan y se hicieran uno con él, no quería salir y ver a sus hermanos, no quería salir y darle una explicación a su padre de su tristeza, y no quería ver la cara sonriente de Scorpius intentando hacer como si nada hubiera pasado e intentándole subir el ánimo.

Había estado parte de la noche pensando en las cosas que este le había dicho, y ahora no sentía ánimos de estar ahí y ser el Albus que todos conocían. Sabía que todos se darían cuenta que lago le pasaba.

No sabía que sentir, se sentía confundido y herido, pero también alegre al saber que Scorp sentía cosas por él, pero no las cosas que esperaba. Y como lo veía tenía dos opciones, seguir como si nada pese a que le dolía, guardarse todo lo triste que se sentía, y pasar 3 semanas de besos, abrazos y noches junto a Scorp como si la conversación de anoche no lo hubiera desanimado a seguir con lo que tenía en mente.

La segunda opción lo hacía sentir más solo e infantil, era hacer como si nada hubiera pasado en todo el verano y dejar de ver al rubio a escondidas, dejar de seguirle con la mirada, no quedarse embobado con su voz, y no hacer una seguidilla de cosas que Scorp le producía hacer. Tenía que contenerse al 100%, esa podría ser su última prueba Slytherin, esconder sus emociones y sentimientos, si no estaba mal todos los Slytherin pasaban por una etapa similar cuando se trataba del amor.

"ALBUS! Levántate nos vamos después del desayuno" Era james quien gritaba al otro lado de la puerta.

Se quedo mirando el techo, pensando en lo estúpido que se sentía pensando en que hacer, solo tenía que vestirse, salir, y echarle la culpa a James, ya que éste los dejaría para volver a su trabajo. Luego podía lidiar con Scorp. Luego podía establecer un plan de acción, ver que podía y no podía hacer. Eso sonaba como un buen plan.

Se levanto lentamente, se metió a la ducha pensando en el rubio, no quería pensar que anoche había exagerado, pero se había sentido como una cachetada que él no pensara en el futuro, pese a que llevaban poco tiempo, sabia de historias en las que la gente se casaba inmediatamente, y Scorp estaba haciendo mucho ruido porque él se estaba enamorando, y es que era imposible no enamorarse, desde el minuto que lo vio, se movió su corazón y supo, de una manera que lo había hecho pensar que no estaba en sus cabales, que ese chico de ojos azules, tez pálida, y cabello rubio seria el chico con el que pasaría el resto de sus dias, puede que sonaba como esas películas o canciones que a Scorpius le gustaban, pero era presisamente por eso que pensó que entendería sus emociones, que no podia dejar de obserbarle, dejar de escuchar su voz, de pensar en pasar sus días con él, estudiar juntos pociones, hacer hechizos, seguir aprendiendo el uno del otro, sentarse a meditar juntos, sonreír embobado frente a su risa, enojarse cuando el no entendía lo que le decía, discutir por cosas pequeñas, puede que hayan sido casi dos meses de conocerse, pero sentía que se conocían de siempre, y saber que Scorp no sentía eso le hacia sentir un agujero en su pecho.

Todas las cosas que le había hecho leer sobre el universo y sobre la literatura muggle no tenían sentido, no si el no era capas de vivirlo, se sentía engañado por una faceta de Scorp, una donde se mostraba enamorado de la vida, de la magia, y de la vida común de los muggle, pero no enamorado de el. De que le servía leer ese montón de libros sobre amor y filosofía si no se daba el espacio de sentirlo y vivirlo el mismo. Porque si algo había aprendido en su vida era que si aprendías algo y lo hacías tuyo, debías vivirlo, debías experimentarlo, y darle tu propio sentido, no el que le daban autores que ya no vivían.

Corto el agua de la ducha y se vistió, se miro al espejo y pensó que no se veía tan mal para ser un adolecente decepcionado por su primera declaración. No quería que vinieran otras declaraciones, por lo menos no hacia otros chicos.

Abrió la puerta ya vestido y fue directo al comedor del hotel, en la mesa ya estaban todos, se sentó al lado de su padre y de su hermana, justo en frente de Scorpius, el cual lo miro con atención, pero lo ignoro, hoy no tenia ánimos de ver al rubio. Las conversaciones en la mesa fueron sobre los bolsos, la hora en la que debían pasar por la chimenea mágica y la despedida de James quien se iba directamente a Rumania, sin volver a casa. Su padre lo observo unos segundos preguntándole con la mirada si estaba bien, solo respondió con un leve asentimiento. No hablo mucho, hizo algunos comentarios sobre James pero nada mas.

Una ves terminado el desayuno volvió a su habitación esquivando a Scorpius, necesitaba hacer su maleta, y no quería hablar con él, por lo menos no hasta en dos días mas.

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La había cagado, no había otra manera de decirlo, la había cagado a fondo, y sabia que no había mucho que hacer, sin sentirse confundido o abrumado por todo. Habían pasado 5 días persiguiendo a Albus por todos lados, se había metido sin su permiso a su pieza, lo cual muy a su pesar no había sido muy buena idea, Al parecía un zombie, uno que le evitaba, y que no tenía intenciones de hablar con él. No iba a mentir se sentía abrumando, enojado, triste y aburrido, muy aburrido, tras el tercer día de persecución se dio por vencido, y había comenzado a estar solo, y a mirar a Albus desde lejos, y ya no sabia que hacer solo, había pasado 2 meses completos con Albus a cada minuto, conversando, haciendo experimentos, compartiendo ideas, besándose en la última semana y ahora, ahora no hacia nada de eso, hasta leer un libro se le hacia eterno.

Se sentía tan frustrado que se imaginaba en el suelo rodando y gritando hasta que Albus le pusiera atención, lo cual le parecía una locura, el era un Malfoy, y uno que tenia dignidad, ya que había arrastrado lo suficiente los días anteriores. Ya no sabia que mas hacer para intentar hablar con el moreno, e intentar mejorar la situación antes de irse a Beauxbatons.

Estaba pensando en el año que se venia cuando las lechuzas entraron por la ventana de la cocina, dejando tres sobres sobre la mesa, Harry sonrió y las tomo. El se quedo estático, no sabia que demonios estaba sucediendo, pero solo ver los sobres le daba un temblor en las rodillas, algo olía jodidamente mal ahí.

"Lily toma" Dijo Harry entregándole una de las cartas que tenia en sus manos, para poder leer los otros destinatarios. "¿Sabes si Albus bajara? también llego la suya." Tras eso miro la carta sobrante y su cara de sorpresa no daba mas, lo miro directo a los ojos, lo cual lo puso mas ansioso de lo que ya estaba.

"Scorpius, llego una para ti." Le entrego la carta, no entendía que sucedía hasta que la sonrisa amplia de su padre le llego, estaba completamente frito.

Vio el sobre y leyó, "ESCUELA DE HOGWARTS de MAGIA y HECHICERIA." casi se le cae la taza de té que tenía en la otra mano. Se sentó y abrió rápidamente el sobre, dentro había un montón de papeles que saco con apresuradamente.

"Querido Señor Malfoy:

Estamos complacidos de informarle que ha sido aceptado su intercambio a Howgarts, escuela de magia y hechicería, para hacer efectivo el intercambio desde Beauxbatons Academia de Magia, envié una carta confirmando su asistencia.

El curso comienza el 1 de Septiembre, esperaremos su lechuza hasta el 15 de Agosto.

Sinceramente Suyo.

Neville Longbottom.

Director Suplente."

Se quedo como piedra, le paso la carta a su padre quien estaba ansioso a su lado. Sintió como lo abrazaba y le decía palabras de aliento y cosas que el no entendía. Pero lo único que pensaba era en Albus. Y se maldijo a si mismo por no tener sus cosas tan claras como pensaba, ya que estaba dudando si seguir el camino que había elegido hace unos días.

"Estoy tan contento Scorpius, vas a ir a Howgarts, entraras a una de las casas, espero que a Revenclaw o Slytherin, ninguna otra se acerca a lo magnifico que eres" Su padre parloteaba hacia Harry. "Cuando envíe la carta para solicitar los papeles de intercambio les dije que no era definitivo, pero bueno, después de este verano no creo que te quieras alejar mucho de los demás. Le voy a comunicar esto a papa, estará tan contento de saber que los Malfoys seguimos siendo bienvenidos a Hogwarts" Su padre salió rápido por la puerta y desapareció. Dejando a un Harry Potter sonriente y a una Lily un poco preocupada pero alegre.

"¿Entonces iras a Hogwarst Scorp?" Pregunto Lily sonriendo a su lado.

"Eso parece" Dijo mirando el resto de la carta, donde había una lista de libros en ingles, materiales y vestimenta.

"Bueno, cuando lo decidas Scorp háznoslo saber, y no te sientas presionado por Draco, esta por las nubes ahora, pero sabe que es tu decisión y que todavía no la tomas. Así que tómalo con calma, todavía queda una semana para confirmar." Las palabras de Harry lo hicieron sentir mas calmado. Estaba perdido, se sentía cayendo en el vacío, y es que no era nada de fácil decidir. Más de alguien saldría decepcionado si no tomaba una buena decisión.

Tomo su taza de té, y camino directo hacia su pieza, se dejo caer en la cama con la carta que definía una posibilidad en su futuro, casi podía ver los dos caminos que se le presentaban frente a él, casi como una bifurcación, dos caminos que lo llevaban a diferentes cosas con diferentes personas en ellos. Pensaba en su educación en Francia. Había estudiado tantas cosas en ese lugar, había hecho tantas cosas, iniciar nuevos clubes, amistades, jugarretas y ahora podía hacer eso en otro lugar, casi le parecía irreal.

Pese a que sus amistades no eran tan profundas como el quería, sus amigos eran apreciados por el, siempre estaba Esteban para tomar té a media tarde mientras estudiaban, Denis siempre estaba esperándole para ir a dar una vuelta y conversar sobre las noticias de Europa, y compartir dulces mientras miraban a las chicas practicar duelo. Eran sus dos amigos, y ahora si decidía ir a Hogwarts, no los vería, no como antes. Puede que hasta le olvidaran, o el se olvidara de ellos, y le daba una profunda pena saber que podía ser tan fácil separarse de alguien y dejar de ser una constante. Dejar cosas atrás.

Pero luego estaba Albus. Los últimos días habían sido una verdadera tortura, incluso dejando de lado su orgullo Malfoy sabía que no resistiría mucho la distancia, y sabia que si se iba a Beauxbatons como estaban las cosas ahora, sería imposible tolerar la indiferencia con la que estaba siendo tratado. Sabía que lo extrañaría más que nunca, que le anhelaría pero sin ser capaz de acallar esos sentimientos y posiblemente hundiéndose mas en ellos, al no saber decirle a Al cuanto y como le quería, casi siendo un amor no correspondido, y valla que había leído de esos, no quería ser un alma en pena por un amor posible, por alguien que estaba dispuesto a recibirle, dispuesto a dar todo de sí.

Y merecido se lo traía el que lo ignorara, eso lo tenía claro, había sido un estúpido al cree que esto seria simple, o bien que no era tan profundo, o que no crecería con el pasar de los días. Y recordaba frases sobre la ausencia acrecienta las pasiones, y lo estaba viviendo en carne propia, se sentía mas perdido y desanimado que nunca, si bien antes no le había dado espacio a tantas emociones ahora las sentía, y sabia que debía hacer cosas con respecto a esto, sabia que esta era su oportunidad de hacerle ver a Albus que podía hacer mas de lo que el pensaba.

Que podía sorprenderle y hacerle ver que si estaba interesado en el, que si le quería mas de lo que había creído antes. A lo mejor todavía no podía poner en palabras lo que sentía, pero si lo que sentía en el pecho y la ansiedad que le producía el saberle cerca pero sentirle lejos, significaba que tenia que estar con el, lo haría.

No había amistad en Beauxbatons que se comparara a lo que había obtenido en el verano, un amigo formidable, que le retaba intelectualmente, que le hacia sentir ternura, que le producía ganas de besarle, de acariciarle, y pasar la tarde sin hacer mucho mas que conversar en voz baja en la biblioteca o en sofás o camas.

Pero como lo decía, como le expresaba todo eso a Albus sin hacerle sentir peor de lo que ya se sentía, si fuera tan fácil como ir corriendo hacia el, explicarle todo esto y besarse. Todo seria mejor si no estuvieran con esta distancia tan desagradable.

Sintió como se abria la puerta de su habitación levanto la cabeza esperando encontrar a su padre, pero quien estaba ahi era otro, era quien mas quería ver en ese minuto, un poco agitado, sonrojado y nervioso. La alegría le invadió, después de tanto tiempo tenia a Albus mirándole directamente y en la misma habitación sin forzar todo.

"Dime que es verdad" Cerro la puerta tras de si, y le exigió con un tono bastante firme que le respondiera.

"Me llego una carta de Hogwarts." Se sentó en la cama y estiro su brazo entregándole la carta a Albus. Quien la tomo y leyó detenidamente antes de levantar la vista con los ojos brillantes y una pequeña sonrisa que duro unos segundos, para pasar a una expresión llena de seriedad y los ojos fijos en el.

"¿Cual será tu decisión?" Tras esa pregunta no pudo evitar sentir que estaba siendo puesto a prueba, como si uno de sus profesores estuviera esperando que contestara con una gran revelación, sabia que decir, pero no sabia si estaba preparado para decir esas cosas.

"Todavía no estoy seguro, depende de muchas cosas" Dijo intentando ser cincero, pero apenas dijo eso vio que Albus bajaba la mirada y se ponía triste, cosa que le hizo levantarse y acercarse. "Al por favor, no te pongas así" intento tomarle las manos y acercarlo a el.

"¿Y cómo quieres que me ponga?" escucho su voz quebrada, su mirada todavía baja, sin dale espacio para verle. "Mejor has tus maletas y vete a Beauxbatons, deben haber chicos mucho más interesantes y hermosos" dijo soltando su agarre y levantando una mirada herida.

"Al, demonios, no me hagas esto, no es así, sabes que no es así" Dijo tomándole nuevamente y acercándose con seguridad a el. "Es a ti a quien quiero, y eso no lo cambiara una carta de Howgarts o una carta de Beauxbatons, pero no se que decir, no se si irme y pasar mi último año en un lugar que solo conozco por libros y referencias de otros, o estar en un lugar que es casi como un segundo hogar, por favor no lo veas como un tipo de rechazo, porque no lo es." Albus no se resistió a su toque, por lo que avanzo un poco mas y le acaricio el pelo y las mejillas, esta era su oportunidad de dejar mejor las cosas antes de tomar una decisión.

"Entonces…?"

"Entonces ayúdame a tomar esta decisión, porque solo no podre, y te necesito para esto" Levanto la cabeza de Albus para mirarlo fijamente. "Ayúdame a hacerte ver que te quiero de forma especial y que puedo incluirte en mis cosas" apoyo su frente con la del moreno, quien cerro los ojos.

"Te odio mucho" susurro Albus antes de besarle.

Se sentía fabuloso ser besado nuevamente, le tomo con calma, acariciándole con cuidado las mejillas y los labios con su lengua, profundizo el beso, pero sin hacerlo apasionado, sino gentil, y suave, tenia esa sensación de dejar que Albus se dejara querer, que entendiera por medio de sus caricias que estaba dispuesto, que se daba cuenta de lo que el había querido decirle en la playa. A lo mejor si habían exagerado un poco el siendo muy cerrado con sus emociones, y Albus muy abierto con ellos, sabia que debían llegar a un punto medio si decidían seguir con esto.

Albus le empujo a la cama, cosa que lo tomo por sorpresa. Se quedo con los codos enterrados en el colchón y las piernas entre abiertas esperando a que este se posicionara entre ellas.

"Si crees que solo con eso lograras que olvide lo que dijiste antes, estas demente, ayuda si, pero no lo olvidare Scorpius." Dijo acercándosele.

"Entonces dime que hacer para conseguirlo" se sintió embriagado por su deseo, quería tenerlo sobre si, quería seguir besándole, y volverse loco tocando esa piel morena y cálida.

"Te diré que no hacer, pero no lo tendrás fácil Malfoy" se mordió los labios con anticipación. Mas cuando sintió a Albus cual largo era sobre si, besándolo con hambre y pasión, como lo habían hecho hace una semana atrás. Y se sintió en la sima mas alta del universo, no existía nada mas, nada aparte de las manos grandes de Albus, los labios suaves de este y esos dientes que le torturaban mordiéndole el cuello.

Ya tenia tiempo para tomar una buena decisión y mas si estaba Albus ahí para ayudarle, sabia que seria algo beneficioso para ambos.

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Si bien habían vuelto a una nueva rutina de besos, sentía que el moreno estaba con sus barreras bien arriba, entregando pero en justa manera, sin ser generoso, tomando lo que merecía y nada mas, pero sin exigir mas de el. Algo que le aliviaba y a la vez le hacia sentir un pequeño vacio.

Por un lado estaba contento, estaban volviendo a hablar, y estaba ayudándole realmente a tomar una decisión sin interferir con sus deseos. Lo cual le parecía bastante maduro, tanto que estaba comenzando a verlo de otra manera, si bien eran chicos de 17 y 16 años, se podía imaginar en 5 o 10 años mas, y confiar en Albus como su pareja, o casi como un esposo moderno, se lo imaginaba con niños, con trabajo, con una casa que compartían, y siendo felices, lo podía ver, lo podía sentir haciéndole cosquillas por toda la piel, esa anticipación esa visión del futuro. Y eso le asustaba, tanto como para ponerlo en su lista de no irse a Hogwarts. Pero eso le hacia sentir cobarde, y si algo había aprendido de su padre, era que nunca uno debía ser un cobarde ya que te trae mas miseria de las que piensas.

Ya para el fin de semana tenia su decisión tomada. Estaba en la cama con Albus, le estaba acariciando el cabello, los mechones negros y ondulados lo tenían pensando en el futuro y sabia que no podía seguir haciendo la espera mas larga, el lunes debía contestar y sabia que quería que Al fuera el primero en saber.

"Estoy pensando en contestar para confirmar el intercambio" sintió como Albus se tensaba, se giro para verlo a los ojos quedando entre sus piernas y apoyado en su pecho. "Pero si lo hago quiero saber que pese a que no he sido un… ni siquiera se como llamarme, pero algo parecido a novio, quiero que sepas que quiero estar ahí contigo, y ver donde nos lleve todo esto, quiero saber que estarás ahí para mi de igual manera." Pasaron unos segundos que se le hicieron eternos, en los que solo se miraron a los ojos.

"Me alegra" Dijo con una sonrisa y un poco sonrojado. "Pero debes decirme que sientes antes de embarcarte en eso, si solo sabes que quieres estar conmigo lo entiendo, pero que mas dice eso de tu corazón Scorp."

"Dice…" bajo la mirada sintiéndose avergonzado. "dice que te quiero, que siento cosas a las que todavía no puedo ponerle nombre, pero que si las puedo describir, siento que se me aprieta el pecho cuando te veo hacer algo nuevo, algo que te emociona, siento que me falta el aire cuando me miras sonriente, me dan ganas de cerrar mis ojos y dejarme inundar por todo lo que eres, tu voz, tu piel, tu cabello, y esa mente que me tiene intentando resolver puzles. Así me siento y no puedo hacer mas que aceptarlo como tu lo dijiste, puede que no quiera usar la palabra amor, pero es porque sé que es una gran palabra, y no quiero decirla sin estar seguro de ti y de mi, pero siento que eres alguien con quien podría estar seguro de decirlo." Cuando termino de decir eso sintió los brazos de Albus rodeándole.

"Viste, no es tan difícil decir lo que sientes" pero para el si lo era, mas cuando a la única persona a la que le había mostrado emociones era su padre y madre, nadie mas, ni sus amigos le veían emocional. Y verse así con Albus era completamente nuevo para el. Solo tenia que confiar en que estaba en buenas manos, en unas que no le harían arrepentirse de dar ese paso.

"Tu lo haces fácil" le correspondió el abrazo y enterró su nariz en el cuello del moreno, esperaba no cansarse de esto, mas ahora que estarían solos en un castillo lleno de adolescentes.