Holaaaa! Les traigo una historia que creo va a estar para rato. Depende de como lo maneje serán aproximadamente siete capitulos, incluso menos.
Antes que empiecen a leer sepan lo siguiente:

1) Todos están grandes, están cerca de los 27 años.

2) Es un Kageyama x Yamaguchi

3)Amo a Tsukishima y a Hinata (tambien me encanta el TsukkiYama y el KageHina) pero en esta historia no serán los preferidos. ¡No me asesinen! Quizás despues traigo un fic de alguna de estas dos parejas.

4)Contiene sexo y violencia. Estan advertidos.

Bueno, eso es todo. Comienza con un lemmon TsukiYama. Es mi primer lemmon, no me asesinen tampoco por eso! Se me hizo demasiado corto... ¡Dejen reviews! Bueno, sin mas, el fic.


Reconociendo al amor

-Tsukki, basta.

-¿Por qué? Lo estás disfrutando ¿No?

Yamaguchi sabía que era imposible hacerle ver a su novio como se sentía. Cuando decidió dar el sí para quedar unido a él, creía que podría cambiar su fría personalidad. Ahora sabía lo equivocado que estaba.

Tsukishima continuó besándolo, sin que pudiera hacer algo al respecto. Estaba atado con las esposas al respaldar de la cama que compartían. Sí, así es. A Kei le gustaba el sadomasoquismo, y tenía que soportarlo.

Recorrió con su lengua el cuello de Tadashi hasta llegar a sus pezones. Los rodeó y succionó, sacándole algunos quejidos. Siguió bajando dejando rastros de su paso por su estómago y se detuvo cerca de su miembro. Con su tranquilidad característica, le bajó el pantalón y el calzoncillo al mismo tiempo, dejándolo al descubierto. Yamaguchi se mordía el labio para no gritar, llegando a hacerse un poco de sangre.

Kei tomó su pene y comenzó a masajearlo un poco, haciéndole temblar. Luego lo dejó y se dirigió directamente hacia su entrada, metiendo sin ningún tipo de cuidado tres dedos. Tadashi si gritó esta vez, pero Tsukishima lo pasó por alto.

-Espera, aún no estoy listo… -

-Sí, ya lo estás.

Y con un movimiento le levantó las piernas y metió su gran miembro en Yamaguchi. Éste se aferró a los barrotes de la cama e intentó transformar los gritos que le salían en gemidos altos, lográndolo exitosamente.

Las embestidas siguieron hasta que Kei se corrió dentro suyo. Salió y desató al lloroso y tembloroso Tadashi. Luego se cambió y sin decir una palabra se fue.

Yamaguchi se incorporó adolorido y acercó su mano a su miembro para poder terminar el también. Cuando lo hizo, cayó en la cama de nuevo y lloró.