Hola mis queridos lectores, aquí con una nueva historia, la cual me inspire en una saga de vampiros que realmente ame y no, no es Crepúsculo, y tampoco Diario de Vampiros ni nada por el estilo. Este fic es Jelsa al principio pero poco a poco ira cambiando…. Todavía no sé si termine Jack con la OC o si se queda con Elsa, eso depende de cómo valla tornándose la historia. Disfrútenla

(Jack Frost pertenece a Dreamworks y Elsa a Disney)


EL RASTRO DE TU SANGRE EN LA NIEVE

(PROLOGO)

Caminaba por las mismas calles que recorría desde hace 150 años, viendo con atención como había cambiado el lugar que un día considere mi nuevo hogar, recordando con dolor el amor que perdí por convertirme en lo que ahora soy, un monstruo, un ser que lo único que puede saciar su sed es la sangre. Tomando los cuerpos de un seres humanos sin vida para no llamar la atención. Mi existencia no tenía ningún sentido sin el amor de mi ya no vida a mi lado.

Me lo quitaron, me lo arrebataron de mis brazos por ser un peligro para nuestra especie, pero la verdad es que yo era un peligro para el, cada que lo abrazaba, sentía como mis colmillos salían contra mi voluntad, tratando de evitar que salieran, siempre terminaba con sangre en mis labios. Tratar de alejarme de él fue mi peor error, ya que el al no tenerme cerca se hacía daño a sí mismo, culpándose y preguntándose qué fue lo que habia hecho para rechazarlo, partiéndome el alma y derramando gotas de sangre en mis ojos.

Me entere de su muerte de la peor manera, al ser besada por mi peor enemigo, al sentir sus labios saboree algo que me era muy familiar, algo que solo podía oler atreves de la piel del hombre que amaba. El, fue ese maldito quien le quito la vida a mi amado. No pude contener las ganas de destruirlo. Aún recuerdo su sangre en mis manos, si no fuera por Elizabeth, lo habría acabado de una vez por todas, la existencia de ese bastardo, vengando la muerte de mi querido William

Empezarían mis clases dentro de 3 días, y un concejero de la orden de vampiros me dijo que tomaría de nuevo mi vida, en Paris, para pasar desapercibida, pero que caso tenía si mi único destino era la inmortalidad.

Era invierno, y llevaba poca ropa puesta, solo llevaba unos leggings rayados en blanco y negro, una mini falda negra, unas botas de terciopelo que me llegaban hasta las rodillas sin tacón, tenía unos guantes que combinaba con los leggings, pero no cubrían mis dedos, un suéter holgado blanco y una bufanda delgada que casi cubría mi cuello.

Tome asiento en uno de los bancos del parque que estaba alado de la Torre Eiffel y me puse a pensar, estaba cansada de la misma rutina cada 10 años de irme y regresar, no aguantaba más tener el poder de la inmortalidad. Me abrace un poco, quería sentir como si alguien estuviera conmigo, aunque era una mentira.

"No llores" me dije a mi misma, pero veía como un líquido rojo inundaba mis ojos. Rápido tome un pañuelo, sin dejar de abrazarme me limpie un ojo y antes de limpiarme el otro para evitar que se derramara sentí como algo me cubría totalmente desde mi espalda

-hey! n'êtes pas froid?- dijo una voz masculina detrás de mí, rápido me pare y lo mire, era un chico con cabellos blancos como la misma nieve que nos rodeaba, ojos azules y piel blanca y pálida, casi como la mía, me miraba con extrañeza y se acercó a mi

-No, no tengo frio- dije, pero luego recordé que él me había hablado en francés, antes de que yo pudiera decir algo el chico se acercó y yo me aleje más

-Oh por dios, ¿estás bien?-ah! qué bien, habla español, espera… ¿a qué se refería con eso?, luego de unos segundos me congele al sentir que la lagrima de sangre que tenía en el ojo se me había escapado y lo peor era que el albino lo había visto.

-Me tengo que ir, gracias pero no lo necesito- dije quitándome el saco de invierno que él me puso y se lo entregue

-Espera…- no quería escucharlo, me había visto llorar sangre "Que tonta eres Victoria", rápido me fui corriendo a una dirección al azar para que el me perdiera de vista, pero yo a él no, luego de unos segundos vi como una mujer con cabellos platinados peinados en una trenza de lado, se acercaba al albino y le daba un beso en los labios, el después de unos segundos le correspondió el beso abrazándola de la cintura. Esa escena me retorció el corazón, recordándome el primer beso que tuve con William.

Suspire profundamente y me dirigí a mi departamento que no estaba muy lejos del lugar. Al llegar abrí la puerta y me sorprendí al ver a un hombre alto de cabellos negros y ojos color miel, piel del mismo tono que el mío y llevaba ropa negra, Héctor, uno de los responsables de que dejara vivo a aquel que me quito a William. Lo mire fríamente y cerré la puerta de golpe que a mi escuchar estuvo a punto de romperse en pedazos

-¿Qué haces aquí Héctor?- pregunte seriamente mientras me dirigía a él con lentitud, ya que a veces yo perdía el control de mis emociones y lo atacaba, pero siempre ambos salíamos ilesos, bueno la mayoría el salía ileso, yo siempre terminaba con algunas costillas rotas

-También es un gusto volver a verte Victoria- dijo con un tono sarcástico- vengo a darte un mensaje de la orden

-¿Y ahora que hice?-tenía que admitir que debes en cuando me metía en problemas, que solo Héctor podía sacarme, teníamos una relación complicada que ni él ni yo sabíamos cómo funcionaba

Héctor rio ante la pregunta que le hice, me conocía muy bien como para saber que cada que la orden de vampiros me mandaba un mensaje, la mayoría era de los problemas en los que me metía

-Descuida, ahora no es acerca de tu conducta de vampira rebelde-Héctor sonrió, tenía que admitir que era muy guapo, pero demasiado grande para mí, además de llevar 200 años de ser un vampiro, se veía como un hombre de 25 años, cuando yo me había convertido en una vampira a los 17 años.

-¿Entonces?

-El concejo quiere verte dentro de dos meses, necesitan hablar contigo de un asunto personal

-¿Te refieres a la…

-Eso creo, así que te quieren ver dentro de dos meses en Londres, no se te olvide- Héctor camino hacia la puerta y me dedico una sonrisa que yo simplemente ignore y le di la espalda. Aun no lo perdonaba por no haberme dejado terminar con lo que comencé-¿Sabes? si sigues con ese descontrol tuyo… lograras destruir esta casa, te aconsejo que llames a alguien para arreglar esta pared- Al oír cerrar la puerta me di la vuelta con ojos tristes y vi el marco de la puerta, la pared tenía enormes grietas que amenazaban con romper la estructura.

-Yo no pedí esto- dije con voz temblorosa, mientras miraba mis manos y sentía como las lágrimas de sangre inundaban mis ojos.

Luego de unas horas de estar en el sillón viendo hacia el suelo, llame a alguien para que arreglaran la pared. Al llegar, un hombre regordete me miro con una sonrisa la cual yo le respondí débilmente. Empezó con su trabajo, sin preguntar qué había pasado lo cual agradecí. Al terminar le pague por el trabajo y el hombre se retiró dejando la pared como nueva.

Camine a mi habitación y me deje caer en la cama boca arriba, mirando el techo a esperar a que pasaran las horas para que volviera mi sed y poder ir al lugar "especial" para la gente como nosotros que quería desaparecer su sed de sangre.


Espero y les haiga gustado, manden sus reviews y díganme que les pareció si les gusto o no, y si amaron esta parte, no olviden ponerlo en favoritos Realmente quiero saber sus opiniones y no harían mal en decírmelas. Les invito a ver mis otros Fics y darme sus opiniones :D Nos leemos pronto.

Besos y abrazos 3