Capitulo 34:El final de los 3 años y el comienzo de la saga cell

Un pequeño niño de meses con un mechoncito de color lila y unos ojos azules gateaba por el jardin de corporación cápsula. Pero se tropezó con unas largas piernas que no le dejaban continuar el camino. Eran las piernas de su madre. Ella sabía perfectamente donde se dirigía su pequeño guerrero del espacio. Se dirigia a la camara de gravedad donde se encontraba su padre entrenando sin descanso.

-Papá está entrenando muy duro y no se le puede molestar.- Dijo la peliazul cogiendo en brazos al bebé Trunks.-Lo veremos en la cena.-

Mientras tanto en la cámara de gravedad el guerrero del espacio había sentido el Ki de su hijo acercarse. Pero acto seguido se notaba el Ki de Bulma y el pequeño se alejaba. Lo sentía varias veces. Su hijo con apenas meses de edad notaba el poderoso Ki de su padre. No podía evitar sentirse orgulloso de aquel pequeño ser. Es verdad que le hubiese gustado que exteriormente tuviese un aspecto más parecido al de los de su raza. Su color de pelo y de ojos hacían que no pudiese pasar por un sayan puro, pero tenía un gran potencial e iba a ser un guerrero muy fuerte.

En la hora de la cena los padres de Bulma dejaban que Vegeta y su hija tuviesen algo de tiempo a solas. Aunque vivían toda la familia junta, sabían que las parejas necesitaban su tiempo, y más dadas las circunstancias. Desde que había vuelto del espacio el entrenamiento del príncipe era más estricto que nunca, ya que faltaba muy poco para que llegasen los androides. Gracias al chico del futuro sabían la fecha exacta.

-A Trunks no tardará en volver a crecerle la cola. Tendrás que cortarsela tu como yo te enseñé.- Dijo el guerrero a la humana.

-Si todo sale bien podrás cortarsela tú.-Por mucho que el príncipe destilase arrogancia y orgullo, sabían perfectamente que existía la posibilidad de que Vegeta muriese. Se hizo el silencio. Si Vegeta decía algo sería reconocer que había una posibilidad de que muriese en la batalla. Pero esa momento fue interrumpido por los lloros del bebé. Bulma comenzó a darle el biberón. Aquel niño no sólo tenía el mismo apetito que su padre, sino el mismo mal humor.

Tras cenar se fueron a la cama. Aquel era un momento duro. Al día siguiente se suponía que llegaban los androides, y se pondría el fin de todo aquello sucediese lo que sucediese. Si los guerreros z ganaban a los androides, aquella pesadilla finalizaría. Si los androides los mataban, aquellos 3 añós de paz finalizarían también... Por otro lado Bulma sabía perfectamente que Vegeta quería enfrentarse a Goku. Aquella idea no había desaparecido de su mente, y los resultados de ese enfrentamiento le daban auténtico terror.

Trunks dormía en la antigua habitación de Vegeta que se encontraba al lado de la habitación de Bulma. Tras la vuelta de Vegeta del espacio Bulma había decidido que lo mejor era que compartiesen habitación. Tenían un walki talkie para escucharlo, pero el pequeño normalmente solía dormir de tirón. Vegeta decía que eso era una característica de los guerreros del espacio cuando eran pequeños. A Bulma le encantaban esos pequeños comentarios del príncipe, porque reconocía al hijo como suyo y de su raza de alguna manera. Con lo orgulloso que era Vegeta, al principio Bulma había temido que viese a su hijo como un simple terrícola que no estaba a su altura.

Ella se tumbó dando la espalda al guerrero, que se puso detrás de ella y la abrazó. Aspiró el aroma de su cuello. Le estaba volviendo loco, y estaba sintiendo nuevamente el impulso de morderla. Llevaba varios meses con esa tentación, pero esa noche el impulso era mayor. Quizás fuese por lo que iba a ocurrir al dia siguiente, la llegada de los androides, la incertidumbre de lo que iba a pasar. El sayan acercó a su cuello su boca poco a poco, la peliazul podía notar el aliento del guerrero en su cuello. Una sensación de extasis ante aquello estaba envolviendo a Bulma, una sensación que no podía explicar muy bien. Los dientes del príncipe rozaban su cuello, no podía detenerse, iba a hacerlo...

Pero de repente se apartó bruscamente.-¡No!.-

La sensación que estaba envolviendo a la peliazul se esfumó, y se volvió extrañada.-¿No que?.-

El príncipe se levanto de la cama.-Es mejor que esta noche duerma en el cuarto de Trunks.-

-¡¿Cómo?!¡¿Con Trunks!?.-

-Creeme Bulma, es lo mejor.-Respondió el sayan.

-No entiendo absolutamente nada. Es la última noche...-Bulma se dió cuenta que debía medir sus palabras. No quería que Vegeta pensase que no confiaba en él. -Es la última noche antes de que vengan los androides. No sabemos cuando será la próxima vez que podamos dormir juntos... necesito que duermas conmigo Vegeta.-Aquello lo dijo bajando la mirada y con un cierto rubor en las mejillas. Ella y Vegeta no eran muy dados a hablar de sus sentimientos.

-Lo hago por nosotros.- Respondió el sayan.

-Esque no entiendo a que viene esto. Desde que nació Trunks dormimos todas las noches juntos. Pensaba que era tu mujer...-

Vegeta se sentó en la cama.-Para mi eres mi mujer, aunque técnicamente no eres mi mujer.-

-Si, ya se que no estamos casados, pero sigo sin entender que tiene que ver con que quieras dormir en el otro cuarto.-

El guerrero del espacio pensó que quizás seria mejor explicarselo.-No me refiero a ese tipo de bodas. Eso es un papel y una ceremonia absurda que no significa nada. La unión sayan es una unión de verdad. Una unión donde cuerpo y mente se unen.-

La peliazul observaba a Vegeta sin hablar. No sabía a donde había querido llegar.

-El problema es que yo te considero mi mujer... mi cuerpo te considera mi mujer y hay una serie de impulsos que desde hace tiempo estoy sintiendo hacia ti.-

-¿Que clase de impulsos?.-Preguntó la científica, suponiendo que no se referia a relaciones sexuales

-La unión sayan se realiza mordiendo el cuello de la mujer. Si te has fijado los colmillos de los sayans son mas afilados. Se realiza una marca que dura toda la vida, y la mujer hace lo mismo con el hombre. Yo estoy sintiendo un impulso muy fuerte de hacerlo hacia ti, e incluso hace un rato he estado apunto de hacerlo sin que tu supieras nada de lo que significa.-

Bulma sonrió.-A mi me encantaria que me marcases... y marcarte yo a ti.-

-No es un simple mordisco, tienes que entender que es algo muy profundo, es una conexión casi espiritual que dura toda la vida.-

Bulma se acercó sensualmente al guerrero, acercando su cuello peligrosamente.-Quiero hacerlo Vegeta.-

Ese olor otra vez volvió a embragar todos sus sentidos, y se volvió a apartar bruscamente de su cuello.- Yo también quiero. Pero no esta noche. No antes de pelear con los androides.-

-En ese caso, cuando ganes a los androides. Cuando todo haya terminado, me gustaria que nos unieramos Vegeta.-

El guerrero le ofreció una sonrisa de mediolado.- Te prometo que cuando los androides sean derrotados, nos uniremos.- Y le acarició el cuello.

-Pero esta noche necesito dormir en el cuarto de Trunks. No aguantare sin marcarte si duermo contigo.- Y el guerrero se marchó sin nisiquiera darle un beso a la humana. Era demasiado arriesgado. No quería unirse a ella de esa manera, con prisas y sin conocimiento de causa. Cuando él venciese a los androides, entonces le explicaría todo bien y se unirían.

Bulma cerró los ojos e intentó dormir. Decidió que no podía quedarse en casa mientras tenían lugar todos aquellos acontecimientos. Al día siguiente ella y Trunks irían con Vegeta a ver a los androides.

Me da mucha pena, pero con este capítulo acaba este fic sobre los 3 años en los que Vegeta y Bulma pasaron de ser dos extraños a formar una singular familia. En breves publicaré el primer capítulo de mi nuevo fic: Vegeta y Bulma. La saga de Cell, en la que mostraré mi versión de como fue la relación de estos dos personajes durante ese periodo en el que se les ve tan distantes. Espero que este fic os haya gustado y que el siguiente os guste también. Muchas gracias a todos los que habeis leido, y los que habeis dejado reviews. Gracias a todos y en breves nos leemos!