Título: Un nuevo sueño

Autora: Sakura-sama diablo

Resumen: Ella era su nuevo sueño, y no iban a descansar hasta tenerla. Ella les dio felicidad, paz que en mucho tiempo no habían tenido, ella los acepto como eran, unos monstruos que necesitaban su calor y luz. Por ella cambiaron, y la protegían a toda costa. Ella se volvió su mundo.

Anime: Naruto, Berserk Ougon Jidaihen.

Personaje principal: Sakura Haruno.

Parejas: Sakura/multi.

Nominal: K ( por ahora jeje )

Nota: Hola! ^_^ bueno como verán soy nueva en esto, y no me voy a enojar si critican, porque con eso voy aprender más a cómo expresar bien las historias y que ustedes no se hagan un alboroto en la cabeza porque no entienden nada. Ice esta historia porque jamás vi un Fanfiction de Sakura Haruno en el mundo de Berserk Ougon Jidaihen, he leído muchas historias de Sakura en otros animes pero no de Berserk y me parecía interesante hacer uno. Por eso les dejo este corto capitulo y si les gusta lo seguiré y si no también jajaja. Comenten si les gusta, si no les gusto, o si quieren que ponga un personaje nuevo, eso depende de ustedes :). Besos y disfruten.

Aclaración: Naruto ni Berserk me pertenecen. ( si lo serian, Sakura sería más fuerte eh independiente, y habría mas poder femenino en los dos animes T_T )

Chapter 1: Superior.

Los gritos de agonía, las espadas blandiendo unos contra otros, la sangre derramada era todo lo que se podía ver en ese castillo. Todos luchando por su vida. Otros agonizando hasta la muerte. Personas que se escondían en sus casas o algún refugio que podría salvarlos de esa masacre que parecía nunca acabar.

Un hombre fornido con una larga espada ensangrentada descansando en su hombro, era muy bien conocido, su nombre era Guts. Tenía un aire amenazador rodeándolo, pero su rostro solo mostraba calma, estaba parado siendo rodeado de sus enemigos, que no se movían por miedo de ser rebanados por esa espada poderosa, pero no todos son inteligentes. Un hombre con un hacha en alto y un grito de guerra fue corriendo directamente a Guts, sus compañeros viéndolo se animaron y todos fueron con sus armas alzadas con intenciones asesinas.

Los ojos oscuros de Guts brillaron, la mano que sostenía la espada se afirmó con un apretón. Con un movimiento brutal corto la cabeza y el brazo de dos de sus enemigos derramando la sangre por todos lados. Sus movimientos eran precisos y eficaz, cortando y degollando todo a su paso dejando el piso bañado en sangre y hombres muertos. Siguió así hasta matar al último hombre clavándole la espada en la garganta. Solo se escuchaba el gorgoteo que asía por ahogarse en su propia sangre y no tener oxígeno. Unos segundos no se escuchó nada más. Guts lo miro sin emoción, viendo como moría.

Sus ojos miraron alrededor viendo que sus enemigos que había matado y otros que se apartaban de el con asombro y temor. Un silencio sepulcral había en el aire que nadie se atrevía a romperlo.

Crac, crac, crac, crac.

Pasos se escucharon. Todos se giraron para saber quién era el que se atrevió a romper el tenso silencio. Hubo muchos jadeos , por reconocer al recién llegado. Susurros se escuchaban "¡Haruno-sama!", "está aquí!", "no puede ser!".

Guts estaba confundido, no reconocía ese nombre, ni sabía porque tanto asombro, no podía ver el recién llegado todavía, pero no tuvo que esperar mucho. Sus enemigos se apartaron para dejar que pace, ahora podía ver quien era esa persona misteriosa. Sus ojos parecían salirse de sus cuencas.

Era de una estatura pequeñísima comparado con él, su armadura era todo plateado cubriendo efectivamente su cuerpo y rostro, la armadura parecía muy pesada pero sus movimientos eran elegantes y firmes con cada paso que daba. Se paró enfrente de él, bien erguido y mirándolo fijamente.

Detrás de ese casco unos iris esmeraldas brillaban con calma y un toque de travesura, aunque las personas a su alrededor no podían ver bien por su casco plateado que brillaba a la luz del sol. Esos ojos miraban fijamente a su oponente, examinándolo. Se notaba que su enemigo sabia como usar esa espada, su habilidad y fuerza junto a esa espada lo asían un oponente formidable.

Con un movimiento que se notaba la gracia y elegancia hiso una reverencia a su contrincante. Guts estaba más que incrédulo, el asombro se mostraba en su rostro. Pero una vos suave lo saco de su estupor.

-Un placer- la vos provenía de aquel joven enfrente suyo, era suave como la miel y tenía un toque sensual que lo dejo muy aturdido. -Yo seré su oponente ahora- termino diciendo, volviendo a erguirse con toda su altura, que no era mucho. Guts no lo podía creer, ese pequeñito decía que tenía que pelear con él. Con su vos fuerte dijo.

-Que estupidez dejar a niños pelear, vuelve por donde viniste chiqu...- no pudo terminar la frase porque tuvo que esquivar una patada a muy duras penas que iba directamente a su cabeza, pero no vio venir el puño que se estrelló en su mejilla. Había tanto poder en esa pequeña mano que retrocedió unos cuantos pasos asía atrás. Rápidamente se puso en una posición de lucha, y se enfrentó al "niño" que estaba parado enfrente suyo como si no le hubiera pegado.

-Tendrías que saber que no tienes que juzgar a tus enemigos por cómo se ven.. porque ese atrevimiento podría matarte- su vos como la miel lo dejo más en guardia. Se había equivocado. El joven se veía que sabía pelear, esos movimientos eran prueba de ello. Con eso en mente, agarró más firme su espada. Preparándose para la batalla.

Viendo que su oponente se tomó enserio sus palabras, con tranquilidad caso la espada de su funda, era muy fina y no tan larga como la que tenía el, pero se notaba el filo que tenía en ella y lo mortal que podía ser.

Con una velocidad impresionante corrió así Guts que bloquear su espada con la suya. Así empezaron su batalla. Guts tenía una muy clara desventaja, su oponente era tan rápido con sus movimientos que por puro reflejo esquivaba o bloqueaba sus ataques, solo veía un borrón plateado.

Los espectadores impresionados solo miraban y animaban, pero todo termino por un fuerte chasquido. Guts pudo darle con el mango de su espada en la cabeza, tirando con eficacia el casco del joven que resonó en todo el lugar.

Todos quedaron congelados, mirando fijamente el joven que tenía la cabeza agachada, su cabellera asombrosamente rosa claro cubriendo sus ojos. Guts estaba más que impresionado, nunca vio a una persona con un cabello de color rosa en su vida, pero más impresión le dio cuando espeso a reír suavemente.

-Nunca una persona pudo darme un solo golpe- levanto la cabeza lentamente, su cabello fluía con suavidad, su longitud alcanzaba hasta la barbilla. Guts estaba hipnotizado, su tez era blanca como porcelana, su rostro era una forma de corazón, con una barbilla suave, unos labios apetecibles rosas llamativo, tenía una nariz respingada y pequeña, pero lo que lo dejo más embelesado era sus ojos. Un hermoso color esmeralda con tanto brillo y vida. -Impresionante.. pero este juego termina ahora!- Con un movimiento rápido desenvaino su espada y embistió con una fuerza poderosa a Guts. El apenas pudo sostener su espada. No sabía que ese pequeño cuerpo guardaba tanta fuerza. Con un rápido movimiento le dio un puñetazo en una parte del brazo izquierdo. Guts retrocedió con rapidez, sosteniendo su brazo que no respondía pero que sentía una punzada muy dolorosa donde le había golpeado.

Así empezaron a pelear otra vez, pero el peli-rosa estaba aumentado su velocidad, su fuerza, sus movimientos superaban con creces a Guts. De un momento a otro el joven estaba a pocos centímetros de Guts, con una mano firmemente alrededor de la suya que sostenía su larga espada deteniendo todo movimiento, y la otra mano que había dejado su espada al piso estaba alrededor de su cuello con un ligero apretón como una advertencia silenciosa. Guts no pudo más que quedarse quieto, solo podía mirar fijamente sus ojos esmeraldas, impotente.

El peli-rosa agarró con más fuerza sus dedos, obligando a abrir su mano. El fuerte sonido de la espada al caer al suelo se escuchó en todo el castillo. Guts no tenía más remedio que hacerlo, el chico tenía más fuerza de lo que esperaba y una habilidad que realmente lo impresiono, y como dijo antes él, no tenía que haberlo juzgado, ahora estaba pagando las consecuencias.

Desarmado e indefenso. No le gustaba como termino esta situación. Pero por más que intentaba zafarse, más se apretaba la mano en su garganta. Con un suspiro cansado, cerró los ojos y se entregó al destino de su muerte a manos de este joven habilidoso.

-Me impresionas- el susurro del peli-rosa causo que Guts abriera sus ojos que cumplieron con los esmeraldas impresionantes. -Eres muy talentoso, y es por eso que no te matare- Su bello rostro se acercó a la suya, sus narices a pocos centímetros de distancia, sus ojos cumpliendo con los suyos que nunca vacilaban. No hasta que el peli-rosa se acercó más, podía sentir su respiración en la oreja, causando un escalofrió en todo su cuerpo. El joven lo había notado, porque la comisura de sus labios se elevó ligeramente. Mostrando una sonrisa traviesa aunque Guts no lo vio. -Ahora tu vida me pertenece- Con un movimiento rápido el peli-rosa soltó la mano que estaba en su garganta y le dio un fuerte golpe en la nuca. Antes de que el sin fin de oscuridad invadiera su visión, escucho el suave susurro del peli-roso -Ahora eres mío.-

Continuara..