Hola a todos! Hoy les traigo una historia nueva n.n esta idea estuvo rondando en mi mente por mucho tiempo hasta que porfin decidí sacarla a la luz :D Espero que les guste :)

Deja tu comentario, me gustaría saber que es lo que te pareció.

Aclaraciones: No soy dueña de Fairy Tail.


*~"Se dice que nunca se sufre tanto como cuando uno esta enamorado"~*


Había pasado exactamente una semana desde que la batalla contra Tartaros había terminado por fin, todo en Magnolia había vuelto a ser como antes. Con ayuda de los ciudadanos y algunos magos de los otros gremios de Fiore, pudieron volver a reconstruir el gremio de Fairy Tai. Incluso Minerva, la cual se había ha vuelto unir a su antiguo gremio como segunda al mando, estuvo dispuesta ayudar, como una forma de tratar de remediar todo el daño que había hecho en el pasado.

Todo el mundo estaba feliz de que la guerra contra Tartaros había terminado. Bueno, todo el mundo excepto Levy Mcgarden.

La noche había caído suavemente en Magnolia. Cabizbaja, la pequeña maga de cabellos azules, se encontraba dirigiéndose a Fairy Hills. Las pequeñas pisadas de sus sandalias sobre el borde de los canales de Magnolia, era lo único que se escuchaba en esa noche oscura y solitaria. Ella balanceo sus caderas suavemente para mantener sus pasos y no caer al agua. Una suave ráfaga de viento movió suavemente su vestido y algunos de sus mechones azules.

Ella suspiro y miro el cielo estrellado.

¿Por qué el?

Se preguntó.

¿Por qué, de todos los hombres del mundo, ella había caído enamorada de él?

Miles de preguntas surcaron la pequeña cabeza de la maga de escritura sólida. Pero lo más importante de sus preguntas fue…

¿Cómo iba ella a seguir con ese malestar en su corazón cada vez que lo veía?

Ligeramente, Levy frunció el ceño y detuvo su andar para poder apreciar el cielo nocturno.

Ella no iba a poder seguir evitándolo como lo hacía actualmente… ¿verdad?

Y si, eventualmente desde que había vuelto todo a la normalidad, la pequeña maga había tratado con todas sus fuerzas de evitar al Dragon Slayer de hierro… oh, mejor dicho, de acero. (N/A: Dragon Slayer de acero esta basado en el capitulo 397 del manga)

Levy no podía verle a la cara después de que ellos se habían besado…Bueno, haberse dado respiración boca a boca, pero fue un contacto labial, eso cuenta como un beso ¿verdad? Bueno…fuese lo que fuese, ella había podido sentir sus labios unidos, aunque solo fue por un par de segundos. Al poco tiempo, ella quiso más y más de ese pequeño contacto. Quería volver a sentir su interior arder y la calidez que sus labios le habían brindado.

Pero eso no fue el mayor de los problemas.

Oh claro que no…

La pequeña peliazul se había dado cuenta de que ella estaba locamente enamorada de Gajeel, lo suficiente como para arriesgar su propia vida. Y verdaderamente eso la asusto.

Al comienzo, cuando ella empezó a sentir cierto "aprecio" hacia él, pensó que solo sería un simple "flechazo" y que se le pasaría rápidamente, pero no. Poco a poco, el Dragon Slayer de acero empezó a ganarse un enorme lugar en su corazón, que ni siquiera Jet y Droy lograron llenar. Y a pesar de todo esto, ella mantuvo la esperanza de poder olvidarlo y seguir con su vida ordinaria, pero nuevamente se equivocó.

Lamentablemente, ella lo comprobó en uno de los peores escenarios…

En la guerra contra Tartaros.

Al ver su cuerpo flotar, casi moribundo, sintió como su corazón poco a poco dejaba de latir y todo a su alrededor empezaba a moverse más lento. Y fue entonces, que ella pensó que si el moría, ella moriría también. En ese momento, ella había nadado lo más rápido posible hasta él y con la última gota de aire, le propino respiración boca a boca.

"Por favor, no mueras." Fue lo que pensó en ese momento Levy.

Y gracias a esa pequeña "pasada de aire" Gajeel había logrado despertar de su inconciencia y así los demonios de Tartaros, habían sido finalmente vencidos. Sin embargo, la victoria fue agridulce, o por lo menos lo fue para la pequeña Mcgarden.

Cada vez que lo veía pasar al lado suyo, su corazón latía de manera exagerada. Eran tan fuertes las pulsaciones de su corazón, que ella tuvo miedo de que Gajeel pudiera oírlas. También fue la manera en que sus mejillas se coloreaban cada vez que el, sin querer o apropósito, la rozaba o tocaba. Fue realmente un infierno no poder hablar bien y ponerse completamente nerviosa en su presencia.

Si ella seguía así, él iba sospechar.

Levy suspiro y lentamente retomo su caminata hacia Fairy Hills.


¿Qué debía hacer?

Levy se preguntó mentalmente mientras giraba el pomo de la puerta de su habitación en Fairy Hills. Luego de cerrar la puerta y encender la luz, ella arrastro sus pies atreves de la habitación. La pequeña maga se sacó sus sandalias y las dejo cerca de una pila de libros que estaba en el suelo. Lentamente, camino descalza por el suelo de madera, hasta una cajonera, que estaba apoyada en la pared, y saco un pequeño conjunto de ropa para dormir.

Levy suspiro con cansancio y se empezó a sacar el vestido anaranjado. La tela sedosa empezó a resbalar por su piel de porcelana, hasta terminar en el suelo de madera. Ella levantó el vestido del suelo y se dio vuelta para ponerlo en el cesto de ropa sucia, pero en ese momento, ella se vio.

Al frente de ella y al lado del cesto de ropa, se encontraba un espejo de cuerpo entero. Sus ojos avellana vieron reflejado en él, su propio cuerpo pálido y menudo, con una sencilla ropa interior.

La peliazul frunció el ceño y se encamino hacia él.

Lo primero que miro Levy fueron sus pechos, casi, inexistentes. Oh bueno, a comparación de las otras magas, sus pechos lo eran. Ella siempre se preguntó ¿porque ella era la única en el gremio que era "plana"? Sacando a Wendy, obviamente. Antes, cuando el gremio estaba lleno de magos, había tres o cuatro magas en sus mismas condiciones, pero ahora…era ella la única. Levy nunca iba a mentir, siempre sintió algo de envidia por no tener el cuerpo como las otras magas. Tal vez, fue algo hereditario… aunque ella no podría estar muy segura ya que no recordaba mucho a su madre.

Levy frunció el ceño.

Su mirada siguió bajando hacia su estómago plano y a su cintura ancha, y luego a sus piernas carnosas. La peliazul deposito su mano derecha en el vidrio del espejo. Su mirada se perdió por un momento.

¿Cómo Gajeel podría fijarse en alguien tan pequeña y delgada como ella?

Levy sintió un nudo en la garganta que le impedía, casi, respirar normalmente.

Ella, que no tenía absolutamente nada para ofrecerle.

Ella, una mujer con apariencia de niña.

Ella, frágil, pequeña y débil.

¿Cómo podría alguien siquiera fijar su mirada en ella?

Pequeñas lágrimas salieron de sus ojos color avellana, resbalando por sus mejillas blancas y cayendo al suelo. Levy sollozó con fuerza y miro sus pies. Su vista poco a poco se empezó a volver borrosa por las lágrimas.

¿Por qué dolía tanto?

La pequeña maga cayó sobre sus rodillas y quedo en una posición fetal. Ella enterró con fuerza su cara en sus manos y permitió que las lágrimas salieran con total libertad.

¿Por qué el corazón le dolía de esa forma?

Levy se pasó las manos por el rostro, en un intento por secarse las lágrimas, pero fue en vano, ya que ellas no dejaban de brotar. Ella cerró sus ojos y coloco una mano en su frente.

¿Por qué las lágrimas no se detenían?

¿Por qué el amor tenía que doler tanto?

¿Por qué ella tenía que haberse enamorado de Gajeel?

¿Sabiendo…Sabiendo que él nunca le correspondería?

Levy se abrazó un poco más fuerte.

En esa oscura y solitaria noche, las lágrimas de la pequeña maga fueron su única compañía.

...

..

.

Continuara...


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Los escritores viven de los comentarios...

Nota de autor:

Yo se que muchas mujeres sienten cierto complejo con su cuerpo y/o personalidad. Pero, personalmente, creo que uno es como es, no hay que tratar de ser algo que no eres. Todas las mujeres son hermosas, mires donde las mires. Así que no te aflijas mi querida lectora, tu eres perfecta tal como eres.