Un sentimiento inexplicable.

Chapter 1: Todo comenzó en Namekusei.

Vegeta estaba sentado en el patio de la Corporación Capsula junto a la cámara de gravedad. Paso apenas un año desde la batalla contra Freezer en Namekusei y Vegeta ahora entrenaba con el único objetivo de superar a Goku y destruir la tierra. Por más duro que fuese su entrenamiento en la cámara de gravedad, el seguía entrenando solo e intentando apartarse de los contactos terrícolas. La oscuridad es y siempre seria su única compañera, mientras que la soledad siempre fue su única y verdadera aliada. Eso es algo que descubrió por sí mismo luego de la destrucción de su planeta natal. Después de lo que parecían años creyéndose el mejor de los guerreros en el universo apareció Goku, o como Vegeta lo llama Kakaroto, echando todo eso por la borda, aun así el príncipe saiyajin no se daría por vencido fácilmente. A pesar de que nuestro príncipe saiyajin quería destruir la tierra entera había algo o más bien alguien que se lo impedía y esa persona no era más que una terrícola fastidiosa y orgullosa: Bulma Brief.

Vegeta se dio cuenta un rato después de que sus pensamientos fueron interrumpidos por una voz aguda que lo llamaba, era obvio que se trataba de Bulma. Ella estaba sentada a su lado mirándolo detenidamente, como si quisiera adivinar los pensamientos del orgulloso príncipe. Después de lo que pareció una eternidad envuelta en silencio, Bulma por fin decidió hablar.

—Oye Vegeta. Sé que no te gusta mucho hablar pero, ¿puedo preguntarte algo? –pregunto Bulma casi sin respirar. Ahora Vegeta sabía por qué Bulma estaba allí junto a él, solo para encontrar respuestas a preguntas que aún no había echo.

— ¿Qué quieres mujer? –pregunto Vegeta que, sorprendentemente, no mostró ni fastidio ni brusquedad al responder con otra pregunta.

— ¿Cómo se llamaba tu extinto planeta? –pregunto Bulma nuevamente intentando ser más delicada.

—Vegita. Mi antiguo planeta se llamaba Vegita –respondió Vegeta sin muestra de emociones.

—Respóndeme otra cosa, ¿qué ocurrió con tu planeta? –pregunto Bulma casi en un susurro.

—Que preguntona eres mujer –dijo Vegeta con un suspiro de fastidio —. Mi planea fue destruido por el malvado dictador Freezer, aunque creo que tú ya lo conoces. Nosotros los saiyajin le servíamos con nuestras vidas y el insecto nos pagó matándonos a todos y destruyendo el planeta entero. Solo unos cuantos logramos salvarnos ya que estábamos en misiones ese día, yo era uno de los sobreviviente –dijo Vegeta apretando sus puños con toda la rabia contenida.

—Como lo siento Vegeta. No puedo imaginarme cuanto habrás sufrido –dijo Bulma muy apenada por lo escuchado anteriormente.

—Si como digas, mujer tonta –dijo Vegeta muy bajito. Pero no lo suficiente ya que Bulma lo escucho.

— ¡Yo no soy ninguna tonta!, vuelve a llamarme así y veras –dijo Bulma con una de esas miradas que no dan lugar a replicas.

— ¿Y qué piensas hacer si te llamo tonta de nuevo mujer? –pregunto Vegeta sonriendo con satisfacción. Tal vez nunca iba a admitirlo, pero le gustaba mucho la actitud de renegada que Bulma poseía.

—Te dejare un año entero sin comida, y créeme que no bromeo –dijo Bulma posando sus manos sobre sus caderas retadoramente.

—No te atreverías a dejarme morir de hambre ¿o sí? –pregunto Vegeta para nada contento con eso de no cocinarle.

— ¿Quieres probarme?, así te demostraré que no bromeo –que el recordase no era la primera vez que Bulma lo retaba a algo, pero ante la terrícola era seguro que perdería. Después de todo era demasiado lista y orgullosa.

—No, no quiero probarte –dijo Vegeta serrando sus ojos molesto de saber que nuevamente Bulma había ganado la "batalla".

—Bien entonces discúlpate conmigo ahora –dijo Bulma entrecerrando sus ojos muy seria.

— ¡¿Qué?! ¡Yo nunca me disculpo! –dijo Vegeta sacado de sus casillas —. Estas loca, si crees que voy a pedir perdón de rodillas como cualquier insecto humano.

—Está bien, si así lo quieres no habrá comida –dijo Bulma fingiendo retirarse del lugar.

—Está bien, maldita sea está bien… yo… lo siento –dijo el príncipe casi sin respirar y sonrojándose levemente.

—Te perdono príncipe saiyajin –dijo Bulma que, agarrando a Vegeta desprevenido, le dio un beso en la mejilla.

El saiyajin se sonrojo más que un tomate recién maduro. No estaba seguro a que venía tanto coloramiento, pero lo que si sabía es que es un tanto incómodo en exteriores. No se dio cuenta de cuando Bulma se retiró a la entrada de la casa ya que estaba sumergido en muchos pensamientos. Por ejemplo, su primer recuerdo en estos momentos, era de cuando conoció a Bulma.

Flashback.

Vegeta estaba parado frente a un árbol mirando sin dirección alguna. Totalmente sumergido en sus pensamientos, preguntándose si por fin Goku había derrotado a Freezer o si había muerto como el estúpido insecto que en realidad es según él. Lo que más le invadía en ese momento era la vergüenza de haber sido herido justo en su orgullo, un príncipe con su linaje siendo humillado por un débil de cara estúpida haciéndose llamar terrícola. Aun estando metido en su mundo, Vegeta podía oír las conversaciones de los demás presentes en el campo.

— ¿cómo regresaremos a la tierra? –pregunto Bulma un poquito más joven que en la época actual. Cayendo de rodilla un tanto triste.

—Usen la cabeza, ¿porque no le piden a ese dragón que traslade sus almas o como se llame? –pregunto Vegeta con el mismo malhumor que lo caracterizaba.

— ¿Y tu nombre pequeño?, es Vegeta ¿verdad? –pregunto Bulma sonriéndole pícaramente.

— ¿Me dijo pequeño? –se preguntó Vegeta así mismo totalmente sorprendido y ofendido.

— ¿Por qué no vienes con nosotros? si no tienes donde ir puedes venir a mi casa. Te serviré mucha comida, imagino que comes igual que Goku ¿o me equivoco? –pregunto dijo Bulma soltando una pequeña risilla —. Pero no permitiré que te enamores de mí aunque me encuentres muy atractiva –dijo ella muy descaradamente.

—Qué mujer tan vulgar, y como grita –dijo Vegeta sonrojado. Como podía ser que era humana se atreviera a decir algo tan descaradamente "imposible".

Fin del flashback.

Ante esto Vegeta reflexiono y pensó. ¿Acaso podría ser verdaderamente imposible que llegase a gustarle esa latosa mujer terrícola? Puede que se allá equivocado o puede que no. El tiempo sabría decírselo con seguridad. Por ahora seguiría ocupándose de sus entrenamientos y en vencer a Goku, porque si no, no tendría mucho que hacer allí.

—"No sé qué estará pasando en mi alocado mundo de cabeza. Algo que si se es que tiene mucho que ver con Bulma; y que todo este revoltijo comenzó en Namekusei" –pensó finalmente mirando detenidamente a Bulma que estaba hablando en la entrada de la Corporación.

Continuara…