Sé que tengo muchos proyectos sin actualizar, pero esta idea la tengo desde hace mucho y decidí traerla a todas ustedes debido a que ya había prometido un fic de Corazón de melón mucho más largo que "La venganza de Ámber". Espero les agrade.

ACLARACIÓN: Esta historia está basada en un conocido manga cuyo nombre no diré para no spoilear el desarrollo de los acontecimientos, los personajes pertenecen al otome Amour sucré y son propiedad de ChiNoMiko y Beemoov.


El día de mi decimosexto cumpleaños un chico robó mi corazón… literalmente.

Desde que tengo memoria poseo un don muy especial: puedo ver los sueños de las personas que duermen a mi lado, esto me acarreó más de un problema cuando era pequeña y por eso mismo decidí esconderlo del resto, ni siquiera mis padres saben de ello.

La noche que cumplí 16 años soñé con un hombre de largo cabello azabache, estaba cubierto por una oscura capa que me impidió ver sus rasgos, él me tomó de la muñeca y atrajo contra sí.

Desde ahora tu corazón me pertenece.

Su mano libre se hundió en mi pecho, sentí una calidez brotar del mismo e instantes después él tenía entre sus manos lo que parecía una joya brillante… pero yo sabía la verdad, era mi corazón. Quise pararlo, no podía hacer algo como eso, necesitaba mi corazón para sentir, para vivir, alargué la mano intentando detenerlo, mas sólo desarreglé su ropa, en su cuello logré admirar un tatuaje de un medio corazón con un ala rota. Luego todo se puso oscuro…

A la mañana siguiente intenté creer que sólo había sido un mal sueño, mas algo no estaba bien conmigo, lo sospechaba. En todo el día no pude experimentar ningún tipo de sentimiento, con el paso de los días eso se hizo más evidente, todos a mi alrededor lo murmuraban y me gané el sobrenombre de la "Chica de hielo" debido a mi cara inmutable. Sabía que no podía continuar de esa manera, por lo que decidí buscar al chico de mi sueño. Las únicas pistas que tenía eran el tatuaje en su cuello y el color de su cabello, lo cual no era mucho. Investigué mil y un libros de símbolos e incluso acudí a algunas tiendas de tatuajes sin resultado alguno.

Tras meses de búsqueda infructuosa no había perdido las esperanzas, sabía que tarde o temprano encontraría algo que pudiese orientarme. Sin embargo, nunca imaginé que la ayuda que esperaba llegaría hasta mi mesa.

–¡Es genial, un crucero con todo pagado!

La joven mujer de cabellera rosada dio un pequeño salto de emoción al releer por quinta o sexta ocasión el folleto que su marido tenía sobre la mesa, en un pequeño sobre descansaban un par de boletos para unas vacaciones paradisíacas. El hombre castaño se ajustó las gafas sobre el puente de la nariz, realmente no le agradaba la idea de viajar por el Caribe sin su hija, pero la Editorial para la cual trabajaba le había otorgado un bono de ensueño tras las ventas de su último libro y el paquete era para sólo dos personas, había intentado cambiarlo por tres boletos en tercera clase sin resultado alguno: todo estaba vendido.

–No iremos –declaró seriamente–, no podemos dejar sola a Liliane mientras nosotros paseamos tranquilamente.

–¡Cariño, es una oportunidad única en la vida! –la pelirrosa hizo un puchero, ya se veía tomando el sol en la cubierta del barco– Estoy segura de que mi hermana Ágatha puede cuidarla, ¿cierto?

Volteó a su derecha donde una mujer con una cabellera más oscura que la suya y recogida en una larga coleta tomaba una taza de café tranquilamente mientras veía cómo se desarrollaban los sucesos. Su hermana menor juntó las manos a modo de súplica, sabía que pedía demasiado y que para muchos podía ser egoísta su deseo, pero desde que se había casado había impuesto la felicidad de su familia sobre la suya, merecía un pequeño descanso del trabajo, las tareas del hogar y los deberes de madre.

–¿Sí, Agi? –le llamó como cuando eran niñas.

–Si Lili está de acuerdo…

Los tres pares de ojos se centraron en la chica sentada a la mesa, la cual comía una crema de zanahoria acompañada de pan, dejó tranquilamente la cuchara a un lado de su plato y limpió la boca con la servilleta de papel a su izquierda.

–No me molesta –declaró tranquilamente.

–¡Estupendo! –la pelirrosa sonrió ampliamente, luego extendió algunos folletos sobre la mesa– He investigado al respecto, cerca de la casa de Ágatha hay varios colegios y un par de internados, ya que te quedarás con ella podemos descartar los segundos, así que…

Liliane no escuchó lo que su madre comenzó a explicar, sus ojos color chocolate se detuvieron sobre un pequeño dibujo semienterrado entre los papeles, con cuidado sacó el objeto de su interés, notando que se trataba del escudo de un colegio, era un corazón con dos letras garigoleadas en su interior y un par de alas saliendo del mismo. No era exactamente igual, pero se parecía demasiado al tatuaje del hombre que hace mucho tiempo soñase, aquél que le había quitado lo más preciado para ella.

–Quiero ir aquí –dijo, tendiendo el escrito.

–¿Ehhh? –su madre le miró sorprendida– Lili, es un internado, Ágatha ya ha dicho que no le molesta cuidarte, no necesitas quedarte a dormir en la escuela.

–Aquí o nada –declaró sin cambiar el tono de su voz.

Su padre se acercó al ver con qué convicción pedía ello, no estaba de acuerdo en dejar sola a su hija por varios meses, mucho menos que fuera a una nueva escuela, pero si Liliane accedía sabía que nada podía hacerse, tanto madre como hija eran obstinadas en lo que se proponían. Tomó el folleto que la azabache extendía, leyendo la información allí escrita.

–Sweet Amoris, el más grande y prestigioso Colegio de Francia, con altos requerimientos para el ingreso en el mismo, más de 30 salones dedicados a las materias básicas, dos gimnasios, una piscina, siete laboratorios completamente equipados, cinco dormitorios… –alzó una ceja, mirando a su hija– ¿Segura que quieres ir aquí?

–Sí.

–De acuerdo, les diré algo, si Liliane pasa el examen de ingreso, tomaremos el Crucero.

El grito de felicidad de su madre no se hizo esperar, comenzando a planear lo que llevaría al viaje y cuántas maletas necesitaría para ello. Ágatha prometió estar al pendiente de la chica en caso de ser aceptada y fungir como su tutora hasta que ellos regresaran. La azabache sabía que su padre confiaba en que los estándares fueran demasiado altos para ella, a pesar de sacar buenas calificaciones en su escuela nunca se había medido con los colegios más reconocidos, si quería buscar al hombre que se había llevado su corazón ése era su primer obstáculo a superar.

CORAZONES ROBADOS

La boleta no mentía. El castaño tuvo que agarrarse de la silla cuando vio los resultados de los exámenes. Aprobado con sobresaliente, ponía. Esperaba que el Sweet Amoris negase la entrada a su hija y así su esposa abandonase la absurda idea de marcharse sin ella, sin embargo, sus planes habían fallado y únicamente podía resignarse, aunque estaba orgulloso de que un Colegio tan prestigioso reconociera a la gran estudiante que era Liliane, incluso podría concursar por una beca internacional y su estancia en el Internado le daría prestigio a su currículum.

–De acuerdo, ustedes ganan… –decretó ante la mirada expectante de las tres mujeres.

Un par de días después todos los trámites estaban hechos, partirían el fin de semana, por lo cual podrían despedirse adecuadamente antes de que la chica iniciara clases. Liliane hizo su maleta con las cosas más esenciales, un poco de ropa, enseres de limpieza, un par de zapatos y unos libros de su vieja escuela. Su madre le llevó a comprar el uniforme escolar consistente en una falda tableada y corbata de color azul, un chaleco café claro, calcetas altas y zapatos negros.

–¿Te emociona cambiar de colegio? –preguntó con una sonrisa.

–Sí –declaró seriamente.

–No lo parece –hizo un puchero.

Claro que le alegraba, estaba más cerca del hombre que buscaba por tanto tiempo, podía finalmente recuperar su corazón y experimentar nuevamente toda la gama de emociones que el resto de las personas, era como un sueño hecho realidad.

CORAZONES ROBADOS

Liliane se presentó respetuosamente frente a su clase, todas las miradas estaban sobre su cuerpo menudo debido a que era muy extraño que un nuevo alumno se incorporase a la mitad del ciclo escolar y más considerando los altos estándares del Sweet Amoris. Tranquilamente caminó hasta el asiento libre que el profesor Farres indicase como suyo, a un lado del mismo una chica de cabellera naranja le sonrió.

–Mi nombre es Iris –se presentó–, ¿acabas de mudarte?

–No –respondió con simpleza–, sólo quise entrar aquí.

–¿En serio? –su cara de asombro no se hizo esperar– Debes ser muy lista para lograrlo a la primera, yo tuve que tomar el examen tres veces antes de ser aceptada. Violeta lo tomó dos.

Liliane volteó al otro lado donde una chica menuda de cabellera púrpura le sonreía tímidamente, evitando mirarla de frente.

–Es un poco difícil… –hubo de admitir.

–¿Ya sabes a qué dormitorio te asignaron? Quizá seamos compañeras –preguntó Iris.

–Sería agradable –rectificó Violeta.

–¿Dormitorio?

–Sí, como eres de nuevo ingreso sólo podrán darte una habitación de las que quedan libres. A decir verdad hay altas probabilidades de que quedes en el Dormitorio A, ¡eso sería increíble! Todos sus habitantes son los chicos más guapos del Instituto, tiene las mejores instalaciones y es el más grande de todos.

–El B no está mal… –sugirió Violeta con timidez.

–Claro, el Dormitorio B es también muy bueno, sus alumnos pertenecen a varios Club respetables, realizan actividades extracurriculares y los cuartos son muy amplios.

–Me gustaría entrar en el S –declaró Liliane.

–¡¿QUÉ?! ¡¿EL S?! –Iris se paró de su asiento con gran asombro.

–Señorita, le ruego no alce la voz a la mitad de la clase de Historia –pidió el profesor.

–Ahhhh, sí, perdone… –se sentó roja de la pena.

–¿Ocurre algo malo? –preguntó la azabache.

–Es cierto que el Dormitorio S podría ser considerado como el mejor de todos y los chicos que allí habitan son realmente apuestos… pero… –la chica hizo una mueca de desagrado– Será mejor que lo veas por ti misma.

Cuando las clases terminaron Liliane caminó a la Dirección, debía recoger sus papeles y ver en qué Dormitorio era asignada, quizá había sido presuntuoso de su parte, pero realmente esperaba entrar en el Dormitorio S porque suponía que, al ser el de los estudiantes con las más altas calificaciones, sería más tranquilo y le permitiría realizar su investigación sin grandes sobresaltos. Caminaba por la explanada central cuando vio una flecha indicando los diferentes dormitorios, su curiosidad le dominó y siguió el camino hacia el S. No tardó mucho en llegar al mismo, era el más retirado de todos, parecía una casa estilo Victoriano de dos plantas y aunque era amplia, se hallaba muy deteriorada por el paso del tiempo, como si nunca hubiese recibido mantenimiento. Los arbustos a un lado de la misma no habían sido podados y faltaba pintura por todas partes, la S en lo alto de la puerta apenas lograba apreciarse, los vidrios de las ventanas estaban totalmente empolvados, ahora veía por qué a Iris le había sorprendido su comentario.

Liliane suspiró al darse cuenta de ello, dio media vuelta dispuesta a regresar a su objetivo anterior cuando chocó de frente con alguien. Cerró los ojos por el impacto y se talló la nariz adolorida.

–Perdone… –se disculpó.

–Debería fijarse dónde camina… usted sólo viene a estorbar –dijo gravemente una voz.

Alzó la mirada topándose con una silueta masculina, los rayos del sol le daban de lleno, por lo cual no lograba apreciar más que su contorno, entrecerró los ojos debido a la cantidad de luz y el desconocido se inclinó para colocarse a su altura, Liliane apreció un par de ojos color miel que le miraban con detenimiento, luego sintió que el piso se hundía bajo sus pies y perdió el conocimiento.


Bueno, esto es sólo el inicio de la historia, los siguientes capítulos serán más largos, lo prometo. Espero les haya llamado la atención lo suficiente para seguir leyéndome. No sabía qué nombre colocarle a la protagonista, aún ahora dudo al respecto, así que pueden mandar sugerencias pero quiero que sea francés para que no se halle fuera de lugar con el de los demás personajes.

Si hay algunas faltas de ortografía las corregiré posteriormente, muchas gracias por su comprensión.

¡No se olviden de dejar un review!