Hola mis queridos lectores!

Hoy les traigo una adaptación de un libro que me gusta mucho se llama "A todos los chicos de los que me enamore" de Jenny Han. (Aunque cambiare algunas cosas: por ejemplo los nombres XD)

Este fic contendrá mucho Ooc (advierto de una vez) y personajes de relleno de Naruto y Naruto Shippuden. Y también advierto Hina-chan está enamorada de otro (Y no les puedo contar más porque si no ya no tiene chiste).

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen son propiedad de Masashi Kishimoto.

Nota:

—Diálogos—

—"Pensamientos"—

""Diálogos secundarios""

"Palabras importantes o sobresalientes"

Bueno sin más: disfruten de esta historia.


Prologo

Mi nombre es Hinata Hyuga Song, pero me gusta que me digan Hina aunque la verdad nadie me llama así, bueno a excepción de dos personas; mi madre y mi mejor amiga. Creo que tal vez a nadie le importan mis gustos, mi hermana mayor dice que mi nombre es muy bonito y que el acortarlo es como cortar su significado; una excusa muy extraña, ya que a mi hermana menor si le ha acortado el nombre. Raro ¿No? Bueno eso no importa, al menos para los demás, pero por lo menos me queda la satisfacción de que mi nombre es lindo (creo) y su significado aún más "Lugar soleado".

Me encantaría decir que soy una chica normal pero estaría mintiendo, la verdad es que soy una cantante famosa y además modelo ¡Ja! Eso estaría de lujo pero también es mentira, en realidad soy una "chica Song" de 16 años, mitad Japonesa mitad Coreana de nacionalidad Estadounidense, con gustos extraños y soy muy insegura aunque me encanta rescatar cosas.

No se trata de cosas importantes como animales, personas o el medio ambiente. Son cosas insignificantes. Campanas de porcelana de las que venden en las tiendas de recuerdos. Moldes de galleta que no vas a usar nunca porque ¿quién va a querer una galleta con forma de pie? o peor aún en ¿forma de ojo? Listones de todos los colores y tamaños, se ven hermosos cuando los trenzo en mi largo cabello o los amarro en mi cuello. Cartas de amor. De entre todas las cosas que guardo, se podría decir que mis cartas de amor son mi posesión más preciada.

Guardo mis cartas en una sombrerera de color lila con tonos dorados, que mi madre me compró en una tienda "Vintage" en el centro. No son cartas que me hayan escrito; de ésas no tengo ninguna. Éstas son las que yo he escrito. Hay una por cada chico del que me he enamorado: cinco en total.

Cuando escribo, me muestro tal como soy. Escribo como si él nunca fuese a leerla. Porque no lo hará nunca. Todos mis pensamientos secretos, todas mis observaciones minuciosas, todo lo que he ido guardando en mi interior, lo vierto todo en la carta. Cuando termino, la sello, añado el destinatario y entonces la guardo en mi sombrerera lila.

No son cartas de amor en el sentido más estricto de la palabra. Mis cartas son para cuando ya no quiero seguir estando enamorada. Son una despedida. Porque después de escribir la carta, ya no me posee un amor que todo lo consume.

Puedo preparar cualquier comida y no pensar si esta es su preferida o si a él le gustara. Puedo cantar una canción de amor sin dedicársela a él. Puedo escribir en mis libretas sin comenzar a dibujar corazoncitos con nuestras iniciales en todas las esquinas. Y lo mejor, puedo pensar en él sin sonrojarme como un tomate maduro y parecer una idiota enamorada.

Si el amor es como estar poseído, quizá mis cartas de amor sean como un exorcismo. Mis cartas me liberan, me quitan un peso de encima, me dan la libertad de volverme a enamorar y tener la oportunidad aunque sea mínima de encontrar a mi chico ideal, O, al menos, es lo que se supone que deberían hacer.


Que tal es extraño ¿no? Pero para que no se queden con cara de "WTF que es esto" he subido el primer capítulo. ^_^ que sé que les ocasionara otra cara de WTF o_O