Tabla Burn para Notas oscuras:

10. Déjame saber cómo tomarme esto.


Efecto retardante


Podían pelear por las cosas más tontas. Seto estaba intentando buscar maneras de que lo físico suavizara los daños emocionales. Porque ya no sabía cómo acercarse a Kano desde que los tres habían decidido vivir separados.

—¿Preservativos, Kousuke? —preguntó, apretando los puños pero disimulando con una sonrisa llena de dolor, la bronca que estaba por echarle.

Seto ni había pensado que eso podía desencadenar una pelea pero se abandonó a ella como solía hacerlo.

—¿Duermes con alguien aparte de mí? ¡Porque yo no lo hago! Hemos pasado por esto desde adolescentes. ¡Creí que estaba zanjado!

—Mira, Kano…

Shuuya lo señalaba con el dedo. Siempre había sido un poco afeminado. Eso no cambió cuando sobrepasaron los veinte años. Pero cada vez se parecía más a una esposa enfurecida.

—A menos que no me creas. ¡Por supuesto! Yo no podría arreglármelas para pagar un departamento, salvo que venda mi cuerpo.

—Kano, ¿por qué no…?

—¡Y tampoco puedo vivir solo, andar de noche sin que sepas en dónde! ¡Es obvio que aunque no me ofrezca por la calle, invito a cualquiera a hacerlo conmigo…!

Seto se tragó un suspiro y siguió señalando hacia la caja. Kano al borde de las lágrimas, mirándolo como si acabara de abofetearlo.

—¿…lees el paquete?

Shuuya alzó las cejas y bajó los ojos, moviendo los labios.

—¿Efecto…retardante?

Un leve sonrojo le tiñó las mejillas. Kousuke cruzó las piernas, frotándose la nuca, avergonzado.

—Para durar…ya sabes, toda la noche. Me haces terminar muy deprisa.

Kano se echó a reír, con dos lágrimas bajándole por el mentón, aliviado.

—Lo siento. Ya sabes que…

—Si me compensas…está bien.

Al menos en eso podían entenderse.