Disclaimer: Naruto, todos sus personajes y lo referente al mundo shinobi es propiedad intelectual de Masashi Kishimoto. Sólo la historia es de mi inspiración con influencia de varios animes y de uno en particular. "Kono Naka ni Hitori Imouto Ga Iru", este es el anime que me inspiro y del cual tomé la línea de la historia, la cual modifiqué, alargué y cambié completamente para sacarle más jugo a este fic. Como vengo especificando desde el inicio del fic, no es un remake del anime, es resultado de la inspiración de muchos otros además de este, aunque este es el principal.

Advertencias: Presencia de OOc en ciertos personajes y Universo Alterno…


Capítulo 4


— Itte… Que golpe… — decía la chica que abrió los ojos y se miró en esa situación, dio un grito de vergüenza y observó al chico frente a ella — ¿Otra vez tú?

Naruto detalló a la chica y notó algo que le hizo palidecer, de nuevo había tropezado con la misma chica, ¡La de esta mañana!

*Por kami ¡NO, OTRA VEZ NO!*

Naruto se timbró al ver que aquella chica se le oscurecía la cara, y dos luceros rojos se iluminaban macabramente en sus ojos. El sudor le caía descontrolado y sólo soltó una mueca de miedo y terror, que se intensificó al ver a la chica saltar sobre él como un Tigre sobre su presa.

— ¡NOOOOOO! ¡MAAMAAAA!


— Por dios Presidenta, ¿Hasta cuándo dejará de acabar con los aperitivos de la sala del consejo estudiantil? Es la cuarta vez en el día que le veo comer roles de canela… — le reclamaba Shion a una muy animada Hinata que comía su rol de canela con tanto ahínco que temiese que se lo robasen.

— Ara ara, Shion-san… Igual no es como si… — calló al escuchar el grito de terror provenir de los pasillos. Shion le dedicó una mirada rápida y ambas asintieron, comenzaron a caminar con paso lento y cauteloso buscando el origen del alarido hasta que doblaron una esquina. Hinata quedaba sorprendida y al poco rato soltaba una risilla y Shion sólo se llevaba la mano a la frente en una mueca de fastidio y molestia.

— A-au-xilio… — rogaba Naruto al ver a las chicas. Su cara era llorosa y tenía signos de mordeduras por todos lados mientras una chibi de cabello negro le mordía la oreja y le jaloneaba el cabello como si quisiese arrancárselo.

— Ejem — carraspeó Shion y la chica dirigió la mirada a las recién llegadas.

Hinata rió de nueva cuenta y exclamó — Hanabi siempre tan cariñosa, pero ¿Puedes soltar a Naruto-kun? — dijo con una ternura digna de una madre afectuosa.

— ¿Hanabi? — exclamaba Naruto y luego sitió su cabeza caer al duro suelo de madera golpeándose, se dio cuenta que la chica le sostenía hasta ese momento.

— Buenas tardes, Onee-sama… — se levantó Hanabi y realizó una leve reverencia.

— ¿Onee-sama? Espera, ¡¿Este pequeño demonio es tu hermana?! — decía Naruto con los ojos como platos.

Para él era inconcebible que dos chicas con personalidades tan opuestas sean de una misma línea de sangre. Hinata volvió a reír al ver la mueca de desconcierto de Naruto y asintió.

— ¿Se puede saber que estaban haciendo en uno de los pasillos? — preguntó la siempre inmutable y tosca Shion.

—Siento el espectáculo pero, — señaló al rubio — Este pervertido me estaba mirando debajo de la falda, y le daba su merecido… Sólo eso…

Ambas chicas miraban a Naruto que se le desencajaba la boca por lo dicho por la chica. — ¿Qué yo que? Espera, ¡nunca hice eso! Bueno, si las vi, — era el turno de Shion de abrir la boca con asombro — ¡Pero no fue intencional! Yo sólo caminaba por el pasillo y me tropecé con ella, ocasionando que cayese al suelo — se acercó a Hinata y tomó una de sus manos, ocasionando que la Hyuga se sonrojase — ¡Tienes que creerme Hinata!

— Suficiente, ya he escuchado mucho… Ambos irán a la Seccional… — sentenciaba fríamente Shion, más Hinata la detuvo.

— Vamos Shion-san, no es para tanto, además ya escuchaste a Naruto-kun, no fue intencional, con una disculpa bastará, ¿Verdad, Naruto-kun?

—P-pero, Presidenta Hyuga… — decía tratando de convencerla Shion, mas no insistió al ver la sonrisa de su "Kaichou".

El rubio sonrió aliviado y luego miró a Hanabi, la cual sólo volteó la mirada y un claro "hn!" salió de sus labios. Aunque al voltear de nuevo y ver al rubio frente a ella pidiendo disculpas, le tensó un poco.

— Disculpe las molestias, no volverá a suceder… — se disculpaba el rubio.

— Hanabi… — le llamaba Hinata y ella rodó los ojos. Con un leve "lo que sea" se disculpó y se colocó al lado de su hermana. — Bueno, si eso es todo, nos retiramos, Naruto-kun… Nos veremos mañana en clases… — se despidió Hinata y comenzó a caminar.

— Hasta luego chicas, y de nuevo disculpas Hanabi-chan… — dijo Naruto y sólo observo como Hanabi volteaba, le enseñaba el dedo medio en una mueca de odio. Naruto sólo le saltaba el párpado ante la acción. Y luego se sobresaltó al ver a la Vicepresidenta tomarlo del cuello y empujarlo contra la pared.

— Se lo advierto, Namikaze… Una más, y esta vez la presidenta no lo va a salvar… — le soltó y le hizo una seña con los dedos — le estaré vigilando… —soltó y se fue…

Naruto sólo pensaba: *¿Por qué me pasa todo esto a mí?*


Caminando por una de las calles de los suburbios de Manhattan, Naruto se dirigía a un centro comercial. Esperaba llegar a tiempo a la tienda de accesorios y consolas para comprarse el nuevo juego de Forza Motorsport, cuando de pronto, es halado a un callejón. Tres sujetos con vestimentas oscuras, que a Naruto se le asemejaron a los de la película "Hombres de Negro", lo cercaban.

— ¿Es el objetivo? — decía uno de ellos.

— Así es… — contestaba otro.

— ¿Qué es todo esto? ¿Quiénes son ustedes? — preguntaba asustado Naruto.

— Al lugar a donde vas, no necesitas saberlo… — decía con voz sombría el tercero. Naruto se tensó, aquellas palabras le recordaron un hecho trágico que le había sucedido de niño. Pero cuando aquellos sujetos reían con voz macabra, uno de ellos fue golpeado de una patada en el cuello y enviado contra unos botes de basura, quedando inconsciente.

— ¿Pero qué coño? — dijo uno de los dos que seguían en pie, pero fue enviado de un golpe contra la pared también y caía dentro de los cubos de basura. El otro temeroso iba a sacar su arma cuando también cayó, esta vez noqueado por la espalda. Naruto veía cómo en segundos algo o alguien se deshizo de sus posibles captores y quedose viendo cuando caía el hombre con el arma en la mano. Una silueta de una especia de ninja de ropas negras cubierta hasta la cara, la cual remataba una especia de máscara blanca como de demonio, aparecía ante él. Aquel ninja le guiñó el ojo el cual se dejaba ver por la máscara y el rubio le miró sorprendido. Luego miró al techo del edificio donde había otro más y notó que el anterior trepaba con una agilidad única por las ventanas hasta llegar al techo, donde ambos desaparecieron.

— ¿Qué fue todo eso? — se preguntaba el rubio al ver a los tres hombres noqueados frente a él.


Después de conseguir el juego para su Xbox One, y de regresar casi que nervioso mientras miraba cautelosamente en cada pasillo, esquina y callejón, Naruto por fin llegó a su casa.

Sacó la llave para abrir la puerta cuando escuchó ruidos dentro de la misma. Se tensó, quizás sean aquellas personas de nuevo que quieren hacerle daño, supuso él. Con cuidado abrió la puerta y dejó la bolsa y su mochila en el suelo de la entrada, cogió un bate que estaba en el cesto de los paraguas y, de puntitas, caminaba hasta su habitación que era donde venían los ruidos.

Cuando iba a entrar a la habitación y lanzar un batazo a su atacante, sintió un gran dolor provenir de su nuca, un severo golpe le habían asestado y sólo notó una silueta negra antes de caer inconsciente.


Al poco rato despertaba y veía que estaba acostado sobre su cama. Miró a todos lados y notó a aquellos ninjas de la otra vez. Parecían discutir por algo.

— Es el colmo, Inu, ¿Cómo se te ocurre noquear al amo Naruto? — le decía la de máscara de demonio al otro, un ninja de ropas negras pero con una máscara semejante a un zorro.

— Lo siento, creí que iba a golpearte, además, como no sabe aún de nosotros, quizás nos tome por sus enemigos…

— Es que eres un aventado… No sueles hacer eso… Me extraña de tu parte… Y sobre el amo Naruto, ya veremos cuando despierte…

— ¿Quiénes son? — exclamó Naruto desde la cama. No quería interrumpirlos pues le parecía divertida su pelea.

— Horita le respondo Amo Naruto… Como te decía, nunca… ¡Eeeh! El amo despertó… — decía volteándose y haciendo reverencias exageradas — Lo sentimos lo sentimos discúlpenos por haberle golpeado Amo Naruto…

— ¿Amo Naruto? ¿Les conozco de algún lado? — preguntó extrañado.

— No nos conoce, somos de la unidad secreta de seguridad del Amo Minato. Servimos a la familia Namikaze y siempre le estamos vigilando, para evitar sucesos como el que se suscitó hoy.

— Wow, entonces son una especie de ¿Guardaespaldas? — decía asombrado el rubio.

— Así es, mi nombre clave es Oni y el de él es Inu… — señalaba detrás.

— ¿Quién? No veo a nadie…

El ninja volteó y vio la silueta de su compañero brillar, por su ausencia.

— Maldito Inu me las va a pagar… — murmuraba en silencio para luego escuchar el carraspeo de Naruto — Como le decía, nosotros protegemos a la familia a cada momento. Siempre los vigilamos y estamos atentos a cualquier intento de secuestro, asesinato u cualquier evento que atente contra la familia y sus allegados.

— Ya veo… Una cosa, ¿Por qué la máscara?

— Es para evitar que nuestra identidad se filtre y puedan atacarnos en un descuido o a nuestros familiares…

— Ya veo… Pero, ¿Cómo confiar en alguien a quién no conozco? —indagaba Naruto. — Ya se, quítate la máscara…

— Lo siento Amo, pero sólo un miembro de la Familia Namikaze puede autorizarme el quitarme la máscara… O sea, sólo si usted lo ordena…

— Pues te ordeno que te quites la máscara y me dejes conocerte…

— Como usted ordene, Amo Naruto… — dijo el ninja y procedió a quitarse la máscara. Soltó un amarre que tenía en la nuca y en cuanto se quitó la máscara, una larga cabellera castaña cayó en cascada por su espalda y reveló una cara muy fina y ojos color chocolate que le sonreía al ver su mueca de asombro.

Aquel ninja que estaba frente a él… ¡¿Era una chica?!


Fin del Capítulo 4: Hola! Aquí estoy –de nuevo- con la conti, aprovechando mi ataque de inspiración les he traído recién sacado del horno después de haberla terminado hoy mismo, hehee. Esta vez las fiestas y salidas de casa me han retrasado y pues, he tardado en hacerla. ¡Les agradezco infinito a mi favorita Kannaby, KAAS' Riko, mi Onee-chan Hitomis, Master DeadPool, y mis panitas ZeroTT y Alberto-M! A ustedes les agradezco por dejarles review a este singular proyecto n.n por MP's les responderé sus geniales reviews. Espero que este nuevo capítulo les haya encantado, el cual os deja de nuevo con más dudas y misterios que resolver, hehee.

Saludos a todos los que me apoyan y me leen, espero quieran leer esta pequeña historia que les voy a relatar.

Hasta una nueva entrega, se me cuidan ¡Dattebayoo!

De Pie, Reverencia, ¡Aye Sir!