Finding T'hy'la de CMM

(Traducción Autorizada)

Capítulo uno: T'hy'la a primera vista

Spock quería quedarse en casa.

Sus padres, el Embajador Sarek y Lady Amanda, estaban obligados a asistir a la recepción para el nuevo administrador de la Starbase dos y su personal. Había una habitación especialmente destinada para los niños de los asistentes, sin embargo, Spock no deseaba ir, con sólo siete años de edad ya había aprendido que tales tardes eran improductivas y a veces frustrantes. Aún después de casi un año en el planeta natal de su madre, Spock todavía encontraba que los niños humanos no lo aceptaban más que los jóvenes de Vulcano, simplemente eran más abiertos sobre él.

Los padres de Spock, sin embargo, habían insistido.

-"No es saludable para ti permanecer en la casa sólo con el personal que aquí trabaja"- su padre le había informado- "Es importante para tu desarrollo practicar tus habilidades sociales con tus pares."

-"Por favor, cariño"- su madre había añadido suavemente, acariciando ligeramente el flequillo de la frente de Spock-"No habrá ningún bebé allí, te lo prometo. Solamente serán niños en edad escolar, los bebés y los niños estarán en habitaciones diferentes".

Spock obedecía a su padre porque era su deber, pero obedecía a su madre porque la amaba, entonces suspiró.

-"Muy bien"-dijo sintiéndose castigado como cualquier persona de siete años, independientemente de su coeficiente intelectual–"Voy a asistir".


Entonces tuvo que ir, y ahora estaba solo y aburrido, justo como había temido. Todos los niños allí eran humanos, a excepción del propio Spock. La mayor parte de los otros niños tenían edades aproximadas a su edad cronológica, pero mentalmente él estaba por lo menos cuatro años más adelantado que ellos. Los varones se colocaban en pequeños grupos, empujándose en un ritual para establecer el orden de dominio y las hembras estaban de pie en otro grupo y se reían mientras veían a los varones. Spock se retiró a un lado de la habitación, deseando que le hubieran permitido traer su padd. Había varios problemas fascinantes de álgebra avanzada en los que actualmente estaba trabajando con su profesor particular, y resolver tales ejercicios habría sido por mucho un uso más productivo de su tiempo.

Ahora servían leche, galletas y frutas. Spock sabía que no podría comer las galletas, ya que tenían chispas de chocolate en ellas. Su madre le había dicho que era alérgico al chocolate, pero Spock sabía que no era verdad; su madre le había dicho lo que solía llamar una "mentira blanca," porque no deseaba explicarle los problemas biológicos implicados en ello. Su padre le había dicho la verdad, porque Sarek creía que los pequeños debían conocer la verdad, le había explicado que cuando Spock creciera, podría comer pequeñas cantidades de chocolate si lo deseaba, tal como a los seres humanos adultos se les permitía consumir alcohol. Por ahora, sin embargo, era inadecuado que consumiera un producto alimenticio que lo haría actuar de forma irracional. Spock estaba de acuerdo con esa línea de razonamiento. Sin embargo, la fruta se veía atractiva. Spock quería un pedazo pero para conseguirlo, tendría que entrar en contacto con la rubia mujer humana que probablemente acariciaría su cabeza otra vez. A Spock no le gustaba cuando las mujeres humanas lo acariciaban, así que se quedó dónde estaba.

-"¿No quieres una galleta?"

Spock se giró, había estado tan atento a sus propios pensamientos que ni siquiera había oído a cualquier persona acercarse, a su lado había un varón humano, muy pequeño. Él chico era rubio como la señora que los cuidaba, pero su cabello era más oscuro que el de ella, un color parecido al trigo. Tenía los ojos muy azules, en una cara cuyas facciones estaban colocadas de una manera estéticamente satisfactoria. Él extendió su plato desechable a Spock.

-"Puedes tener una de las mías, la señora Olson me dio demasiadas; ella piensa que estoy muy flaco."

-"No parece que tengas la estatura y el peso adecuado para un humano con la edad necesaria para acudir a la escuela primaria"- dijo Spock antes de recordar que los comentarios con respecto al aspecto físico de otros eran groseros.

El rostro del pequeño se ensombreció -"No es mi culpa ser pequeño"- dijo – "Mi mamá dice que fui pre-ma-turo."-pronuncio la palabra cuidadosamente –"Y yo tendré cinco, la próxima semana. Mi mamá no debía traerme esta noche, pero Frank estaba enfermo y no podía cuidarme, así que ella me trajo de todos modos, y yo le dije que no iría a la habitación de los bebes, y que si me hacía ir allí huiría. No le digas a nadie que sólo tengo cinco, ¿de acuerdo?"

-"Ya veo"- Spock contestó vacilando, debía dejar que el chico humano se marchara, pero repentinamente Spock no quería que se fuera- "No puedo comer las galletas, soy alérgico al chocolate"-explicó, echando un vistazo al plato que el ser humano todavía le ofrecía –"Sin embargo, me gustaría comer un poco de fruta."

La pequeña cara se ilumino, y Spock sintió como su organismo se llenaba de una extraña calidez, esperaba no estarse enfermando –"Vamos"- dijo el humano, y lo guío hacia una esquina donde había una colchoneta, dejándose caer en ella, Spock se acomodó junto a él, y el rubio le tendió un plato -"Ten"- dijo –"Tengo algunas rebanadas de manzana y uvas".

-"Estoy familiarizado con esa variedad, gracias"- Spock tomó una rebanada de manzana y un pequeño manojo de uvas.

El chico humano rio–"Hablas con palabras grandes como yo"-dijo simplemente encantado, echándole un vistazo a los otros niños –"Ellos se ríen de mí cuando utilizo palabras grandes, piensan que soy a-rro-gan-te, eso significa ser engreído"- le explicó.

Spock mordisqueó su fruta, disfrutando del sabor dulce –"Según los estándares humanos, tienes un vocabulario avanzado para tener cinco años" –observó.

-"Eso es porque puedo leer"–respondió alegre el otro niño –"cuando lees, aprendes un montón de palabras nuevas."

-"Estoy de acuerdo con eso"- Spock agrego echando un vistazo al plato y notado con pesar que la fruta se había acabado, el ser humano vio su mirada.

-"¿quieres más fruta?"- le preguntó- "la señora Olson puede darte más fruta, si vas y se la pides."

Spock sintió su cara ponerse caliente, sabiendo para su disgusto que se había ruborizado.

-"No deseo acercarme a ella" -dijo en voz baja –"Ella… me acariciaría".

En lugar de reírse el humano pareció comprensivo.

-"Sí, ella hace eso todo el tiempo"- le dijo- "Espera aquí"- el niño se levantó y llevó su plato vacío a través de la habitación, habló con la mujer, y ella rio mientras le acariciaba la cabeza. Spock se encogió internamente al verlos, pero ella le dio más pedazos de fruta, el pequeño humano atravesó nuevamente la habitación para regresar al lugar donde estaba Spock.

-"Ten"-dijo bajando el plato y poniéndolo entre ambos- "Le dije a la señora Olson que es cul-tu-ral-mente insensible, y se rio; estoy seguro que pensó que estaba bromeando, pero eso está bien; me dio más fruta".

-"Gracias"- dijo Spock tomando otra rebanada de manzana, para mirar con asombro a este pequeño humano, y preguntarle- "¿por qué le dijiste que era culturalmente insensible?"

El chico se encogió de hombros y comió algunas uvas- "porque eres un Vulcano, por supuesto. Mi mamá me dijo que a los Vulcanos no les gusta ser tocados."

Eso no era totalmente exacto; a Spock le gustaba ser tocado, pero solamente por la gente que conocía y que le agradaba, no por extraños contratados para cuidarlo. Sin embargo, no necesitaba explicarlo en ese momento.

-"¿Es tu madre una embajadora?" –le preguntó

El humano sacudió su cabeza.–"No; ella está en la flota Estelar"-dijo con orgullo evidente en su voz –"Algún día voy a estar en la Flota Estelar también"-y sonrió a su nuevo amigo, antes de agregar-"Soy Jim Kirk, ¿Cuál es tu nombre?"

Spock se sintió apenado otra vez, había olvidado sus modales- "Soy, Spock Cha'Sarek"-contestó- "mi padre es el embajador de Vulcano ante la Federación"- y vaciló por un momento- "¿No te importa… que yo sea un Vulcano?"- la mayoría de los niños humanos realizaban comentarios irrelevantes sobre duendes, o se reían de Spock porque se ponía verde cuando se ruborizaba.

Jim miró al chico flaco, de cabello oscuro con ojos grandes y cálidos, y geniales orejas puntiagudas –"No me importa"- le respondió -"creo que los extraterrestres son geniales, cuando crezca e ingrese a la Flota Estelar, voy a ser amigo de Vulcanos, Orionitas y Andorianos e inclusive de Klingons si se comportan de manera agradable".

Esa era la segunda vez que Jim había mencionado su meta–"¿tu padre también está en la Flota Estelar?"- preguntó Spock educadamente, recordando las lecciones de su madre en cuanto a las interacciones sociales humanas.

El rostro del pequeño se entristeció repentinamente– "Él estuvo"- dijo Jim suavemente –"Murió, yo nunca pude conocerlo."

Eso era triste; Spock no podía imaginarse como habría sido no conocer a su padre nunca –"Me aflige tú perdida, Jim"- contestó tranquilamente.

Jim le dio una rápida y tímida sonrisa. –"Eso significa que te sientes mal porque mi papá está muerto, ¿cierto?"

- "Así es"

-"Eres lindo"- Jim se terminó el resto de la fruta, Spock sintió de nuevo ese calor extraño, sus contemporáneos en vulcano no pensaban que era 'lindo', ellos se burlaban porque era mitad humano, y la mayor parte de los niños que había conocido en la tierra tampoco pensaban que era 'lindo', lo ignoraban o simplemente lo trataban como una mascota. Spock se dio cuenta que esté Jim Kirk le gustaba, quizás más de lo que nunca le había agradado cualquier persona a excepción de sus padres.

-"¿Chicos?"- la Señora Olson se acercó a ellos– "¿Quieren venir a mirar caricaturas?"- Jim y Spock estaban apartados del resto de los niños quienes estaban reunidos alrededor de la pantalla de vídeo.

-"No gracias, señora Olson"-dijo Jim educadamente–"Estamos conversando."

Ella se rio y acarició su cabello- "Bien, profesor. Si quieren pueden unirse a nosotros más tarde"- Ella se fue, y Jim se volvió a ver a Spock.

-"¿está bien?"- preguntó ansiosamente –"Ni siquiera te pregunté si querías mirar caricaturas"

-"No, todo está bien"- Spock le aseguró –"Yo me quedare aquí conversando contigo, como dijiste."

Jim rio nuevamente –"Esa es otra de mis palabras grandes"- dijo.

-"La utilizaste en un contexto apropiado"- observó Spock.

-"El contexto a-pro-pia-do"- Jim repitió la frase cuidadosamente –"Me gusta eso"-le sonrió a Spock, y Spock le sonrió con sus ojos. La mayoría de la gente no notaba eso, pero Jim lo hizo.

- "Hey, puedes sonreír también"- le dijo encantado.

-"Cuando tengo una razón para hacerlo"- Spock contestó, ambos se quedaron viendo y sonrieron de nuevo, cada uno a su manera, y entonces Spock miró a su alrededor- "¿qué quieres hacer?"- le preguntó, había juguetes en la otra esquina, pero Spock sospechaba que Jim no querría jugar con ellos; eso parecía muy simple.

-"Ya sé"- dijo Jim–"Puedes enseñarme a hablar Vulcano"-el niño rebotó hacia arriba y hacia abajo en su puesto, lleno de emoción –"¡Entonces cuando me una a la Flota Estelar, yo podré hablar con mis compañeros Vulcanos de a bordo, en su lengua!"

Spock pensó que era muy racional y práctico, y se preguntó si todos los seres humanos en la Flota Estelar aprendían Vulcano. Sin embargo, era una tarea enorme para una tarde.

-"No puedo enseñarte mi lengua esta noche"- le dijo.

Jim se encogió –"Bueno, no todo, pero podemos comenzar, ¿o no podemos?"-los ojos azules se veían tan impacientes que Spock no podía encontrar una objeción lógica.

-"Estás en lo correcto, podemos comenzar."

Jim rio de entusiasmo y se señaló el pie–"zapato"- dijo.

-"Ash-el"- Spock contestó rápidamente, Jim dijo la palabra tres veces, de manera incorrecta las primeras dos, pero en la tercera logro pronunciar la palabra correctamente. Entonces se señaló a sí mismo.

-"Chico".

-"Sa-kan"- Jim repitió la palabra, diciéndola bien a la primera oportunidad.

-"Mujer"- señaló a la Señora Olson.

-"Kosu."

-"Silla"- dijo Jim.

-"Sik'gle"- Spock contestó.

Para el momento en que se detuvieron, Jim había aprendido veintitrés sustantivos, cuatro verbos, y dos adjetivos en Vulcano. Spock se los había repetido de nuevo, y Jim había repetido cada uno de ellos correctamente, aunque en el último Jim bostezó y se frotó los ojos.

-"Desearía seguir hablando como los adultos"- dijo con tristeza–"pero tengo sueño."

-"Ven"- Spock acarició la colchoneta –"debes acostarte, puedes poner tu cabeza en mis piernas si quieres"- Spock no sabía por qué hizo esa oferta, salvo que deseaba que Jim estuviese cómodo, de hecho se dio cuenta cuanto quería que Jim siempre estuviera cómodo.

-"¿De verdad?"- La cara de Jim se ilumino de nuevo –"Pero… ¿no quieres dormir también?"

Spock sacudió su cabeza. –"Los vulcanos necesitamos dormir menos que los seres humanos"-le explicó.

-"Está bien"- Jim se movió hasta que estaba acurrucado en la colchoneta con la cabeza en las rodillas de Spock–"Esto es bueno"- dijo soñoliento –"tu rodilla está caliente"- parpadeó durante un minuto más o menos, antes de quedarse dormido. Spock se sentó durante los próximos 47 minutos con la cabeza de Jim descansando contra él, con la mano sobre la cabeza del ser humano, sin acariciarlo, simplemente disfrutando de la sensación del pelo sedoso y de la piel caliente.

Finalmente, la reunión había terminado y varios padres se presentaron a buscar a sus hijos. El embajador Sarek y su esposa, lady Amanda, llegaron y hablaron con la señora Olson. Quien cabeceó hacia la esquina donde Jim y Spock habían pasado toda la tarde. Ellos se miraron el uno al otro, asombrados por la imagen de su reservado hijo, sentado en un rincón con un pequeño niño humano dormido, acurrucado a su lado como un cachorrito. Caminaron hacia él, Spock levantó la vista cuando sus padres se acercaron, colocando su mano sobre el hombro de Jim.

-"Jim"- dijo suavemente –"Tengo que irme ahora."

Jim se despertó y se sentó, frotándose los ojos –"Oh"- dijo, mirando a Sarek y Amanda, que habían llegado a la esquina donde se encontraban –"Hola, señor" "Hola, señora" –dijo levantándose.

-"Padre, madre, este es Jim Kirk"–los presentó Spock –"me hizo compañía mientras los esperaba."

Sarek y Amanda intercambiaron otra mirada rápida, ambos sabían de quién era ese niño. Sarek inclinó la cabeza.

-"Gracias por acompañar a mi hijo, James"-respondió con cortesía.

-"Fue divertido, aprendí Vulcano"- dijo Jim, quien se volvió a Spock y le extendió su mano- "Adiós, Yo… desearía que no tuvieras que irte."

-"Yo también" -Spock contestó, tomando la mano de Jim entre la suya. –"Quizás nos encontraremos otra vez" -soltó suavemente la mano de Jim y se dio la vuelta para irse con sus padres, entonces oyó la voz de Jim.

-"ROM-halan, Spock".

Spock se dio vuelta y contesto –"ROM-halan, Jim, Adiós."- Caminó con sus padres hasta la salida de la habitación, mientras otros padres humanos ingresaban a ella para buscar a sus niños. Spock esperaba que una de ellos fuese la madre de Jim. No quería que el ser humano tuviera que quedarse solo."

-"Entonces hijo" - Sarek dijo amablemente –"Has encontrado a un nuevo amigo."

Spock miró nuevamente dentro de la habitación en donde Jim todavía estaba agitando su pequeña mano despidiéndose de Spock–"No, padre" -corrigió a su padre educadamente- "yo encontré a mi… t'hy'la."