Los personajes no me pertenecen, si no a Cressida Cowell, CN y ahora Netflix, pero la historia es completamente mía, ¡así que no copiar!

Espero que les guste y que no me odien.

Quedan pocos capítulos!

Hipo

-Ahí es amigo- le digo a Chimuelo apenas veo la isla Thorn, él gruñe feliz y nos acercamos volando, en la orilla del mar se podían ver varios barcos y botes, me puse nervioso al darme cuenta que estaría al frente de todos los jefes del archipiélago, cuanto daría por que Astrid estuviera aquí conmigo.

-Grr- dice Chimuelo, le acaricio la cabeza.

-Gracias, amigo, por lo menos no estoy solo- le sonrió y aterrizamos en el centro del pueblo, la gente se espanta y comienza a gritar.

-¡UN DRAGÓN!- dijo un anciano

-¡CORRAN!- grita una mujer con sus hijos, rápidamente me salgo de la espalda de Chimuelo.

-No, no, tranquilos, él es inofensivo- les digo- no les hará daño- intento calmarlos, ellos se quedan callados, aun sin confiar, mi amigo se acuesta y pone ojos de cachorro, eso si los tranquilizó, creo.

-¡Haber, haber! ¿sucede aquí?- aparece el jefe Oscar Thunder, apenas me ve quita el entre ceño y sonríe- ¡Hipo! que alegría verte

-Hola Oscar- sonrío como saludo- lamento causar tanto alboroto-

-si no lo causaras no serías el hijo de Estoico el Vasto - ríe- veo que llegaste solo, ¿tu esposa no quiso venir? -

Suspiro- todo lo contrario, ella tenia muchas ganas de venir pero no pudo, esta embarazada y no puede estar viajando tantas horas- le explico.

-¡Felicidades! - me golpea la espalda.

-Ay...- me quejo bajito, ya que tiene mucha más fuerza que yo.

-Ven, vamos a la reunión-

Caminamos hasta llegar a un Gran Salón, se parecía mucho al nuestro, solo que este tenía grandes esculturas de Dioses de oro, y casi todo era dorado, sonrío al pensar que haca casi un año estuve aquí, aún recuerdo cuando venimos con Astrid y... también recuerdo como termine borracho, aun no recuerdo que fue lo que hice esa noche y ella solo me a dicho pequeños fragmentos ya que según mi esposa ese es un recuerdo que es solo para ella.

-Asi que ese es tu dragón- me dice apenas entramos y dejé a Chimuelo afuera esperando, seguro descansaría luego de tantas horas de vuelo.

-Si, es mi mejor amigo- le cuento- hemos pasado por muchas cosas juntos-

-Solo te diré que tengas cuidado, habrán muchos jefes con diferentes pensamientos a los nuestros, mi pueblo le tiene miedo a los dragones pero no los cazamos ni nada por que además les tenemos respeto, pero otros jefes de este salón si los cazan y son de mentes muy cerradas-

Me advierte, yo trago pesado, esta reunión sería bastante tensa, aun así si decían algo sobre los dragones no dudaría en defenderlos.

-Ahora que lo pienso... ¿cual es la razón de esta reunión?- le pregunto.

-Es... complicado, escucha y verás, ten paciencia- termina de decirme y luego se va a sentar a su asiento al otro lado de la mesa redonda, yo me siento en el que supuestamente es mío, ya que decía "Berk".

A medida que fueron pasando los minutos la mesa se fue llenando con muchas personas, algunas las conocía y otras no, incluso algunas daban mucho miedo, tenían miradas frías y calculadoras, no me agradaban para nada, mientras que hay otras muy sonrientes y carismáticas como el Rey Scar del reino Starock, quien me saludo emocionado desde el otro lado del salón, yo le devolví el saludo de manera cordial.

Se escucha la toz de Oscar, y todos se callan para ponerle atención- Bien, doy por iniciada la reunión de jefes, Rhaegar tu empiezas-

Rhaegar era un hombre robusto, de piel bronceada y grandes ojos negros- los convocamos aquí para darles a conocer una pésima noticia, individuos desconocidos se acercan a nuestras tierras, mi pueblo es el que esta más alejado del de todos ustedes, hace unas semanas me llegaron cartas de estos seres, tenían otras letras que no supe descifrar, un comerciante me las pudo traducir-

-¿Y que decían?- dice desesperado Truck.

-Quieren tacar nuestras tierras, quieren dárselas a su Rey, no sé de donde vienen estos hombres, pero comenzaron con mi aldea y las suyas son las siguientes, el fin de esta reunión es saber quienes se unen a esta guerra- pone un puño en la mesa.

¡¿Guerra?! me asusto, el tema era mucho más complicado de lo que pensé, estaba nervioso.

- Esperen caballeros, no creo que una guerra sean lo mejor, porque no intentamos hablar con ellos- les digo, en un momento todos se quedan callados y en el segundo comienzan a burlarse de mi.

-Hipo, se ve que eres nuevo en este cargo, pero debes entender que para ganar hay que estar unidos- dijo el Rey Scar.

-Además, ¿crees que Berk no estaría en peligro?- me dice Oscar.

me quedo pensativo, tiene razón, pero acabamos de salir aflote luego de la gran pelea con Drago Mano Dura, una guerra no es lo que mi gente necesita, pero... muchas vidas están en peligro.

-Es más, estaba pensando en que tus dragones podrían ser nuestras armas de batalla- dice Rhaegar.

-En eso no estoy de acuerdo Rhaegar, los dragones son seres vivos, no armas como los mazos y artillerías pesadas, no los sacrificaré, dejen las cosas de dragones para dragones y las cosas de humanos para humanos- digo enojado, todos me miran sorprendidos.

-Hipo tiene razón- se escucha una voz femenina que reconocí al instante, era Mala, estaba entre los presentes, no la había visto, sabía que ella me apoyaría.

-Pues es eso o sus pueblos mueren - Dice furioso Rhaeger.

-¡Ya basta!- dice Oscar- la reunión queda hasta aquí por ahora, tomaremos unos minutos de descanso para que piensen en su decisión y luego volverán y votaremos -

Se escucha su puño contra la mesa, Rhaegar nos mira feo a Mala y a mi y nosotros también a él.

Astrid

Han pasado los días e Hipo aun no llega a Berk, no sabíamos nada de él y me tenía muy preocupada, llevo noches sin poder dormir bien, extraño su calor, su voz... su risa, sus ojos, sus besos..., incluso me ha llevado a tener muy mal humor o si no a llorar demasiado, claramente solo cuando estoy sola o con Valka, aun que cuando estoy enojada siempre me desquito con Patán, o cualquiera que se me cruce en el camino, ahora estaba mirando hacia el océano y el cielo, quizás con la esperanza de que apareciera en cualquier momento.

-¿Tu también lo extrañas verdad? - le digo a mi bebé mientras me acaricio el vientre, por lo menos no me sentía sola, sentía los movimientos de mi hijo, es como si me dijera que esta ahí para mi, ya quería tenerlo en mis brazos, ¿tendría el cabello castaño como Hipo? ¿sera un niño o una niña? son muchas ñas preguntas pero el fin era el mismo, amo este bebé y siempre lo haré.

- Hola Astrid - me dice Valka apenas llega a mi lado.

-Hola- le sonrió, me sonríe de la misma manera y pone una mano en mi hombro.

-Esta bien, te lo aseguro, llegará pronto- me dice para tranquilizarme.

-¿tan obvio es lo preocupada que estoy?- digo nerviosa mientras miro el suelo, ella ríe.

-Si, pero es normal- me dice con cariño- me recuerdas mucho a mi a tu edad-

Le sonrío- solo espero que no pase nada malo... he tenido un mal presentimiento todo el día pero espero que sean tonterías mías-

- espero que tu presentimiento este equivocado- dice preocupada, ella seguía siendo la madre de Hipo, y me imagino el miedo que tiene, ¿como es que se pude controlar?

-¡Es cierto! Mi madre nos invito a cenar hoy-

-¡Perfecto! Sabes cuanto me gusta compartir con tus padres, son muy simpáticos, además podremos hablar de ustedes dos- dice emocionada, yo me rio nerviosa mientras veo que ella se va, luego miro al cielo.

-Te estoy esperando Hipo- susurra para luego seguir a Valka.

Hipo

Tomamos el descanso y me acerque enseguida a Mala.

-Mala, que gusto verte, hace mucho no te veía- le saludo.

-Lo mismo puedo decir Hipo- me sonríe- lamento no poder haber ido a tu boda, hemos tenido problemas con algunos dragones pero ya esta todo controlado-

-Que bien, estaba preocupado-

-¿Que hay de Astrid? pensé que vendría contigo a la reunión- dice curiosa.

-O no, es que esta con meses de embarazo y debe cuidarse-

Me mira emocionada- comprendo, el viaje es muy duro para una embarazada, pero los felicito, espero que nazca un gran heredero- dice honesta.

-Muchas Gracias Mala, sé que lo será- comenzamos a caminar por el lugar, todos nos miraban con cierto recelo pero no les hice caso.

-¿Has pensado en que quizás tengas una hija como primogénita?- me pregunta, yo quede pensativo, en realidad cuando sucede eso, se espera que el Jefe tenga otro hijo que sea varón y que tome el mando de Berk pero... en verdad no me gusta esa idea, Mala es un gran ejemplo de que una mujer puede ser una gran gobernadora, incluso mi propia esposa o Heather.

-En realidad si, pero no para que tome el mando, aun que ahora que me lo planteas, no estaría mal que Berk tenga a su primera Jefa sanguínea- digo pensativo.

-Solo los Dioses lo sabrán-

-Tienes razón, ahora que lo pienso no he visto ni a Dagur ni a Heather hace mucho tiempo, ¿sabes algo de ellos?-

Niega- No Hipo Abadejo hace mucho que deje de comunicarme con aldeas externas incluyendo Berk-

-Comprendo- pongo una mano en mi mentón, me parecía bastante extraño- ¿y que piensas sobre esto? ¿crees que debamos apoyar en esta guerra que quieren hacer? -

Me mira desanimada- en realidad, si es que tengo que defender a mi gente, haré lo que sea pero no te negaré que estoy en desacuerdo de ocupar los dragones-

Se escucha una gran golpe- ¡Muy bien, vuelvan aquí votaremos!- dice Oscar, yo me acerque de mala gana y me senté en mi puesto- Todos los que estén de acuerdo con esta guerra levanten la mano y quienes no, no hagan nada, pero pueden debatir sobre el tema-

Si estos hombres llegaban a querer conquistar nuestras tierras es seguro que en algún momento llegarán a Berk, pero... ¿que haría? cerré mis ojos intentando imaginar a mi padre, que es lo que haría en estos momentos, casi podía escuchar su voz en mi oído, "un jefe protege a los suyos".

-A la cuenta de tres, se levantaran las manos, uno...- cuenta el Rey de la isla Thorn, ¿que hago? ¿que hago?- dos... - "Un jefe protege a los suyos" pensé en Astrid,en Chimuelo, en mi madre, en mis amigos y en mi pueblo y más que nada pensé en el futuro de mi bebé- ¡tres!- entonces abro los ojos y me doy cuenta que tengo la mano alzada, otros también la tienen incluyendo a Mala, los demás nos miran asombrados- entonces esta decidido- golpea otra vez la mesa con su puño.

Me mente queda en shock, no oiga nada más que mis pensamientos, preguntas y más preguntas llegaban a mi cabeza, ¿esta bien lo que hice?

Astrid

Entré a mi habitación y busque un lindo vestido para esta noche, era de color blanco con una capa roja, sonreí a recordar el día en que lo obtuve, fue en nuestra luna de miel, Hipo me llevo al pueblo y me llevaba a todas las tiendas de vestidos que encontrara, yo no quería pero me llevo arrastras y no pude más que dejarme llevar.

(Flash-back)

- ¿ No crees que ya me has dado muchos regalos? - le digo mientras estamos viendo la ropa.

Me sonríe- oh vamos, M'lady dejate consentir - toma un vestido color naranjo- mira este -

Hago una mueca de disgusto- no, gracias, que mal gusto tienes - bromeo y él rueda los ojos.

-Por lo que sé tengo buen gusto para otras cosas- dice en segundo sentido y yo me sonrojo, él al verme se ríe.

Seguimos buscando, entre bromas y risas, me hizo probarme muchos vestidos, hasta que decidimos por uno color crema, entre el montón encuentro uno que era algo raro.

-Ese es para embarazadas- me dice la costurera.

Hipo y yo nos miramos, él se alza de hombros- quizás te sea útil en un tiempo, además es muy bonito-

-Nos acabamos de casar Hipo, ¿de verdad crees que estaré embarazada tan pronto? - alzo una ceja.

-Bueno... uno nunca sabe lo que los Dioses tienen para nosotros- toma mi mano y me da un beso en ella- iré a pagar el otro vestido mientras te decides si quieres llevar ese- me da una de sus dulces miradas y se va donde la mujer, mientras yo miro el vestido, acaricio la tela, era suave y con detalles rojos, era muy bonito y se veía muy cómodo, quizás el tenía razón, camino hacia él.

-También llevaremos este- le paso el vestido a la mujer y Hipo me mira con una sonrisa, yo se la de vuelvo, cuando salimos del local me beso la frente.

-¿Solo un beso en la frente? - digo desilusionada y alzando la ceja, entonces toma mi cintura y me da un apasionado beso en los labios, siento la suavidad de sus labios contra los míos, mientras yo acaricio sus mejillas, muerde mi labio inferior despacio y vuelve el beso más profundo, se separa luego de un rato.

-¿Así esta mejor?- me pregunta juguetón.

-Mucho mejor- digo feliz, toma mi mano y nos fuimos a nuestra cabaña.

( Fin Flash-Back)

Unos golpes me despiertan de mis pensamientos, Valka golpeaba la puerta.

-Puedes pasar- le digo, ella abre la puerta y me mira.

-¿necesitas ayuda con ese vestido Astrid?- se acerca a mi y asiento- es bastante bonito y los colores hacen juego con tu color de piel-

-Gracias, lo compre con Hipo en nuestra luna de miel- le sonrió.

-Si que tiene buen gusto-

Recuerdo el vestido naranjo que me mostro- ehh... algo así- le digo con una mueca y ambas reímos.

Me ayuda a ponerme el vestido y la capa, este gran estomago ya no me deja hacer nada por mi sola.

-este bebé ya quiere salir, esta muy grande- acaricia un poco mi vientre- ya quiero verlo y que me diga abuela-

-Y que me diga mamá, ¿ como pudiste aguantar tanto? yo resto los días para poder ver a mi hijo- no me refería solo a cuando ella estaba embarazada de Hipo, si no todos esos años en que no se presento, note que se incomodo a mi pregunta- lo lamento fue inapropiado.

-No... tienes razón, mi corazón dolía de tanto que extrañaba a mi hijo y a Estoico y lo único que me reconfortaba era pensar que quizás él era feliz sin mi, que yo no le hacía falta, pero me equivoque- dice triste- nunca cometas mi error Astrid- toma mis manos- atesora a tus hijos, yo tuve suerte de que él me recibiera, y ahora no quiero perderlo de nuevo-

Le sonrió para tranquilizarla- sé cuanto lo amas, no quise ponerte triste, hoy debe ser un buen día-

- No te preocupes pequeña- ya tranquila- vamos, ¿si? tu madre debe estar muy alterada porque nos hemos retrasado-

rio- si- salimos de la casa y nos vamos a la casa de mis padres.

Hipo

-Agradecemos que hayas aceptado Hipo- me dice el Rey Scar - créeme que nadie quiere una guerra, pero no tenemos otra opción-

Mala aparece- créame que si tuviéramos otra opción nuestra decisión seria muy diferente, aun que por mi parte si algo sale afuera de los acuerdos, tendrán a una enemiga más- dice amenazante, Mala había crecido, era mucho más firme y seria con los demás, la comprendo por muchas veces me contó como los otros Jefes intentaban pasarla a llevar, sonrió con orgullo por mi amiga.

-Prometemos que eso no sucederá Reina- dice Oscar y se inclina- y también te lo prometo Hipo, pero mientrs estemos todos juntos, seremos invencibles, con o sin dragones- me mira.

Suspiro - comprendo, bueno... es tiempo de que me vaya, es un largo viaje a Berk y debo hablarlo con mi gente, además mi esposa y madre me están esperando- me alejo y hago un pequeña reverencia para luego acercarme a paso rápido a Chimuelo, mi amigo me nota tenso y me mira con cara interrogante.

- te lo diré en el vuelo hermano- le acaricio atrás de la oreja y me subo a su espalda para subir al vuelo, hubieron varios minutos en que ninguno hizo ni el menor ruido, tomo las riendas y comienzo a volar lo más rápido que se puede, mi mente estaba en blanco, comencé a gritar de la frustración y luego tiré mi espalda en mi amigo.

-La reunión era para una guerra, dicen que vienen unos hombres y quieren nuestras tierras, Chimuelo no dejaré que les hagan daño, lo juro, los dragones no tienen que están en esto-

-Gruuu- hace en apoyo, yo me sonrío con lágrimas en los ojos y lo acaricio.

-Gracias amigo, prometo que todo saldrá bien-

Astrid

Apenas mi madre abre la puerta me abraza feliz.

-¡Hija!- dice emocionada, me sentía una niña de nuevo que solo quería estar en los brazos de su madre y padre.

Me salen lágrimas de la emoción, maldita sensibilidad- estoy en casa - digo sonriendo, ella me limpia las lágrimas devolviendome la sonrisa.

-Hola Valka- saluda a mi suegra con cariño- vamos, entren mi esposo esta con mucha hambre y quizás ya se haya comido toda la cena solo, las tres reímos.

-¡Hey! No es cierto- dice mi padre haciéndose el ofendido, corro y lo abrazo, sus grandes brazos me reciben con cariño- Aquí esta mi niña - ríe muy feliz- mira como esta esa pancita, ese bebé es muy sano- me mira.

-¿Lo crees de verdad? -

-Claro- me contesta- ahora siéntense o lo que dijo tu madre terminara siendo verdad, me comeré todo - bromea.

Todos nos sentamos y comenzamos a comer, mi madre había hecho carne de yak con ensalada, y lo mejor es que tenía un plato lleno de fruta de Odin solo para mi, cuanto extrañaba que me consintieran mis padres.

-Deja un poco para después cariño- me dijo mi madre cuando me ve comer la fruta.

-Esta deliciosa, no puedo parar- digo mientras como.

-Seguro será un hombre, te pide arta energía- dice mi padre.

-Yo no recuerdo haber comido tanto en el embarazo de Hipo- dice Valka.

-¡Ja! Pobre Estoico no sabía que hacer con todos tus antojos- dice mi madre bromeando y todos ríen.

-Bueno mi amor, tu tampoco puedes decir lo mismo, recuerdo la vez en que me pediste muchos guisantes y no era temporada aún, pensé que no viviría para contarlo-

-No exageres-

Yo río feliz, cuanto amaba que las personas que más importan estén unidas, aun que... faltaba la más importante, miro el asiento vacío junto al mío, donde debería estar Hipo, cuando vuelva podremos hacer otra cena especial, incluso mucho mejor.

Notas del autora: Espero que todos los afectados por las catástrofes se encuentren muy bien, ya sea en México o en Puerto Rico o donde sea donde estén y la estén pasando mal, les mando todo mi apoyo. Bueno volviendo con el capítulo, no me maten, es solo que me inspire gracias a un vídeo y no pude aguantarme sobre todo este asunto de guerras y drama, ademas mi mente esta llena de ideas, pero no se bien como ordenarlas, pero no se preocupen este mal periodo en la historia durará muy poco ya que esta por terminar, :'c, PERO se viene ¡SEGUNDA TEMPORADA!

GRACIAS POR SUS LINDOS REVIEWS No se olviden se dejar ahora también.

No estaba muerta, andaba de parranda, okno.

Los ama

Kobato