Capítulo 7- Significado

¿Cómo te veo desde mis ojos? Eres pequeño y a simple vista, frágil, eres igual a ella; pero no se puede decir lo mismo de tu carácter, ahí eres igual a mí te veo y puedo mirarme, puedo ver a mi padre, esta es mi historia perpetuada en ti.

Vague en el universo, destruí mundos, hice correr sangre, sembré dolor, estaba consciente que merecía el peor de los castigos y no porque no fuera mi naturaleza como saiyajin hacer todos estos actos, pero yo lo hacía por voluntad propia, con odio, con saña; los seres a quienes les quite la vida veía a mi verdugo, miraba a mi planeta destruido a ese reino que jamás vería, sentía la muerte misma emanar de mis manos y me enfurecía por todo lo que había perdido.

Después conocí a tu madre y me enloqueció. Se la arrebate al terrícola sin miramiento, ese que quizá pudo ser tu padre, lo hice orgulloso y lo volvería a hacer sin dudas. Fuiste concebido en el medio de la confusión, cuando solo era impulsado por la lujuria, de sentir el calor de tu madre y su aroma colarse en mi ser. Ella era mi refugio de las pesadillas, de la frustración y del dolor.

Tu madre me demostraba una faceta en mí que me era desconocida, cuando me sentía en su interior todo el sufrimiento quedaba atrás, no me interesaba el pasado, ni mi orgullo. Mientras era mía solo podía pensar en ella y yo, no existía nada más en el maldito universo; me complacía en lo que le pidiese, cualquier capricho era cumplido y no le molestaba. Me entregó su cuerpo y su alma, y yo tan solo le observaba como un objeto para satisfacerme; me conquistó con su cuerpo, me hizo adicto a ella. Lo que deseaba era continuar siendo dueño de ese cuerpo, ella me hizo comprender que también tenía derecho a sentir placer y no solo dolor.

"Solo espero este momento" me dice en medio de la noche después de un encuentro, uno de los primeros, mientras se deja caer sobre mi pecho, puedo sentir su respiración agitada mientras intento calmar mi aliento, como si mi corazón fuera a escaparse. "No importa nada cuando estoy contigo" Se incorpora para besarme, lo hace de una manera tan apasionada que siento como si me robara el alma, con el calor en sus labios, mi corazón se acelera aún más. No puedo con esta abrumadora sensación al estar a su lado, esta mujer es mi perdición, mi adicción. Esa noche es mía una y otra vez. Lo hago sin remordimiento, ella se entrega a mí y se deja llevar, nuestros cuerpos se moldean como si estuviéramos los hechos el uno para el otro.

Simplemente eres algo inesperado.

Ella era solo mía, tú eras una consecuencia que tenía que tolerar aunque no lo quisiera. Entonces vi tus ojos azules, llenos de vida, como si me interrogaran y me preguntaras tu origen y la razón de tu existencia, cuando no la sé, no la comprendo.

Soy tu padre; pero no debería serlo, tendrías que ser hijo de otro o tal vez no existir ¿Qué puedo ofrecerte? Mi padre me entregó a Freezer, a fin de cuentas era guiado por su cobardía, ese era mi padre el que frente a mí me elogiaba por ser su príncipe heredo del reinado de Vegeta, a mis espaldas me consideraba como cualquier otro súbdito, como un juguete cualquiera…si, ese era mi padre.

¿Cómo debería actuar en consecuencia? Al final, ella te dio la vida, ella permitió que nacieras porque se encapricho contigo, entonces que hiciera lo que quisiera tenerte o no, eso incluía educarte, no quería involucrarme.

Eso pensaba hasta la primera vez que te vi, fue como perderme en el tiempo, presente, pasado y futuro significabas todas esas cosas y se unían en ti. Tus rasgos son igual a los de mi padre, me recuerdas este momento, esta pasión que ha dado frutos, la prueba de que esta mujer ha logrado lo que nadie y, finalmente, eres aquel que perpetuara la historia de la raza saiyajin, tú, lo sepas o no, jamás permitirás que mi legado desaparezca.

Soy tu padre, eres mío…mío, hijo del príncipe de Vegeta, no me importa tu apariencia; tu ki te delata, eres un digno heredero, eres fuerte y estoy seguro que serás un digno represéntate de mí raza, lo sé por esa versión tuya del futuro.

Creces y me sigues a todas partes, me profesas una devoción que nunca pensé tener de parte de nadie. Me admiras y poco te importa mis desplantes, ahí estas de manera fiel admirándome, queriendo seguir mis pasos.

¿Cómo alguien tan frágil puede guardar un ki tan poderoso? Me sorprendo a veces tratando de comprender que eres mi hijo; pero después de verte entiendo, en parte, el comportamiento de tu madre desde que supo de tu existencia.

No soporto la idea de que seas criado por un terrícola, no lo toleró. Tú mereces más que eso, eres mio y no permitiré que aquel que lleva mi sangre sufra la desgracia de tener su poder subdesarrollado. No…mi hijo no, eso sería más que una deshonra.

Tienes la tenacidad y la fuerza de un saiyajin de la casa real y a terquedad de tu madre. No sabes darte por vencido, lo demostraste aun antes de nacer. Siendo un bebé de meses, aun cuando no está en mi abrazarte a ti no te interesa porque lo ignoras por completo, no sabes del conflicto que tu existencia me genera, no sabes que temó en lo que sea que me esté convirtiendo. Mantienes tu oído pegado en mi pecho mientras llevas un dedo a la boca y comienzas a succionar, nunca recordaras esto, que disfrutas escuchando el latir de mi corazón, que te adormece y comienzas a soñar. No lo recordaras.

Nunca creí en el amor, creía en el placer y la satisfacción personal. Hasta que ella hizo lo que nadie jamás haría por mi

"Eres tú…creciendo en mí, es como si ambos naciéramos de nuevo y tuviéramos una nueva oportunidad" Me habla de tu en entrenamiento, me dice una y otra vez que te mueves más cuando estoy cerca, me pregunta si en verdad quiero de primogénito un varón…me confiesa que a veces no sabe que pensar, este niño está dentro de ella, pero al parecer solo pone atención a mí, pero estoy seguro que son ideas suyas.

Aunque quizá sea normal, quizá sea un saiyajin identificando un ki, aunque quizá no sea tan normal que identifique a su padre aun antes de nacer.

Quizá este sea el momento de darse una oportunidad, quizá este sea una oportunidad de la vida. He decidido entrenarte porque tienes lo necesario serás más fuerte que cualquier saiyajin, será el orgullo de la raza de Vegeta y serás mío.

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Desde mis ojos eres lo imposible. Eres aquello que jamás pensé que sucediera, el hijo de Vegeta y… mío. Tu padre era un enigma, era aquello que no podía entender y del miedo evoluciono, extrañamente, a la curiosidad y de la curiosidad a la atracción.

Al inicio le tenía miedo, después de todo fue participe de la muerte de mis amigos; pero después de volver de Namek, algo tenía en sus ojos; dolor y soledad ¿Por qué no intentar integrarlo con nosotros? ¿Por qué no mostrarle un poco de la vida terrestre? Talvez eso le haría cambiar de opinión

Comencé esta aventura y de ella, a pesar de anticonceptivos, a pesar de no esperarte ahí estabas. Al inicio tuve dudas, tu padre y yo quizá no estábamos hechos para estar tan unidos, quizá no sería una buena idea ser tus padres…al menos él no sería un padre como cualquiera en la tierra, no estaría para jugar contigo ni para dar palabras de aliento, no te amaría…esto no era más que un juego de placer y seducción, pero a pesar de todo lo que hice para evitar tu existencia ahí estabas. No te merecías el sufrimiento de no ser amado por tu padre como cualquier otro niño.

Quizá sea lo mejor, darte la oportunidad de nacer con otros padres surge en mi mente; pero también sueño contigo, te siento en mis brazos como si fueras real, a veces tengo pesadillas en donde naces para convertirte en un simio gigante y destruir todo; una maña veo a tu padre con su mirada traviesas e inquisidora y enseguida todo cambia, quiero que nazcas, quiero tenerte en mis brazos y sentir tu calor, ayudarte a crecer y dar tus primeros pasos. Ya no me interesa lo que opine tu padre, nacerás y serás mío. Te amare tanto que ni siquiera te importara tu padre, te educare y serás perfecto. Te doy la bienvenida a mi vida, te espero con ilusión. Trató de seguir mi vida normal; pero es imposible, tu vida llegara para cambiarme para siempre y aunque no me siento por completó lista te esperó y daré lo mejor de mí. Te espero mi amor, poco a poco siento como creces y aunque tu padre parece captar toda su atención no interesa, sé que también me amas lo sé cuando hablo contigo y te mueves suavemente, se cuándo duermes y cuando despiertas, tu y yo formamos día a día un gran vinculo que jamás pensé que tendría.

Tenerte en mis brazos es un sueño increíble, siento un nudo en la garganta, que despertare en cualquier momento sintiéndome sola y vacía, le das sentido a mi vida, tu llanto irascible se calma cuando me reconoces. Eres mi bebé me miras como si fuera tu mundo, dependes de mí en lo absoluto. No tengo idea de cómo ser madre; pero hare mi mejor esfuerzo, te protegeré, cuidare de ti, tu felicidad será lo único aun si mi felicidad se antepone a ello.

Veo tus ojos y sé que eres incapaz de dañar a nuestro planeta, no tienes cola y no te convertirás en un simio descerebrado y destructor. Serás inteligente, sagas y fuerte. Eres mío y de Vegeta también, heredaste lo mejor de nosotros.

Vegeta, el padre de mi hijo. Se que es un asesino y no tiene ningún escrúpulo para conseguir lo que quiera, no me ha dicho nada de esos temas; pero esta demás. Cuando estamos juntos nada de eso interesa, cada vez es más gentil, en ocasiones cuidadoso, en otras es pasional y bestial, es por eso que le doy la oportunidad de ser tu padre. Quiero que sepa que puede ser parte de la creación de una vida, después de todo solo yo lo conozco.

Eres nuestro, una peculiar combinación; la mirada de tu padre, sus rasgos, solo tu cabello es lacio y lila; pero solo eso por lo demás eres un saiyajin, no…en lo absoluto luces como tu padre; pero se que dentro de ti tienes el potencial para ser un gran guerrero, que serás parte de su vida y te entrenara, quizá no sea un padre como cualquier otro; pero, sin duda, será tu padre a su muy propio estilo.

Comienzas a hablar y caminar, empiezas a seguir a tu padre; pero él centrado en su dolor y frustración te ignora. Le doy una oportunidad tras otra; pero cada vez tú sales lastimado y eso no puedo soportarlo, ya no puedo más. Desde mis ojos eres tú lo único que importa, ni tú ni yo tenemos derecho a sufrir y cuando él me dice que se ira de este planeta, simplemente decido no darle el gusto de verme llorando y a ti dejarte con el corazón roto.

Nos vamos lejos, muy lejos, quiero perderme del mundo, quiero que lo olvides; pero es imposible, no puedes olvidar a tu padre, aun cuando te consigo otro, un hombre que a pesar de no llevar tu sangre te trata como suyo; pero no es suficiente, tú solo lo miras como un muy buen amigo que jamás podrá suplantar a tu padre.

Perdida junto a ti tengo la esperanza de que los dos nos olvidemos de él. Un día de tormenta me dejo llevar por tu padre, entonces comprendo que por siempre seré suya y comprendo todo lo que él está dispuesto de hacer por ti. De alguna manera ahora le pertenecemos y él a nosotros.

Para ti es un héroe, le profesas amor…lo haces con los dos, de una forma distinta con cada uno, sé que me amas como nunca pensé ser amada, que en mi te sientes protegido, desde tus ojos soy gran parte de tu mundo, la mujer más especial del universo; pero él es tu ejemplo a seguir, es el hombre más fuerte del universo; mi pequeño, jamás pensé experimentar tu existencia.

Eres lo más importante en mi universo, tengo suerte de que seas mío, que seas sano e inteligente, después de todo eres la más grande imposibilidad y aquí estas a punto de cumplir tres años.

Si, le daré otra oportunidad a tu padre, porque lo amas y…yo también, lo amo, aunque no sea tan fácil de reconocer aunque él no me lo diga jamás, le amo porque te dio la vida, le amo porque simplemente no puedo imaginarme seguir adelante sin ustedes dos. Especialmente sin ti.

Hare esto posible, seremos felices Tu y yo al lado de tu padre, una familia, quizá no como todas las demás familias; pero estaremos juntos.

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Su padre no estaba en la fiesta de cumpleaños, pero para Trunks aquello no le impedía divertirse, su hogar estaba lleno de niños, la gran mayoría hijos y nietos de amigos de su abuela; Trunks estaba más apegado a Gohan y Goten que a cualquier otro niño ahí reunido, después de todo no era tan inusual, esos dos niños eran los únicos que podían llevar el ritmo. Bulma esperaba el momento en que su pequeño preguntara por su padre; pero ese momento nunca llegó, se encontraba entretenido jugando y corriendo hacia todos lados, pudo respirar aliviada cuando la fiesta terminaba, la risa de los niños y el ir y venir por todas partes de su vasto jardín comenzó a agotarse.

Gohan le dio las gracias a Bulma por invitarles mientras llamaba a la nube voladora para regresar a casa junto a su pequeño hermano un tierno niño de dos años, la viva imagen de Gokú. Poco después se vieron solos, Trunks estaba en el regazo de su abuelo mostrándole sus regalos, uno por uno, hacía espacial énfasis en una nave espacial igual a la que salía en un programa de TV infantil regalo de sus abuelos; a pesar de su fuerza, el pequeño saiyajin aún era un poco torpe para manipular las cosas, su abuelo le ayudaba a sacarlo de su caja.

Bulma le miró enternecida, cuando su padre ayudaba a ese pequeño a tomar la nave entre sus manos, recordó lo entusiasmados que estaban sus padres cuando supieron de la existencia de su nieto y aun ahora parecía que ese entusiasmo no se desvanecería nunca. La sonrisa que se dibujó en los rostros de ambos fue inolvidable, para su desgracia no tenía una cámara para perpetuar aquel recuerdo.

"¿Te gusta?" "Si, abuelito"

Si su niño era feliz, nada importaba, no interesaba en lo absoluto que Vegeta no se hubiese aparecido a la fiesta, sus pensamientos fueron interrumpidos por el canturrear de su madre llevándole un pedazo de pastel a su pequeño nieto. Al terminar de comer el pastel, el pequeño comenzó a quedarse dormido, sin duda el cansancio de la fiesta le dejo exhausto y ahora pasaba la factura.

Bulma se acercó a cargarlo mientras el niño le decía lo cansado, pero contento que estaba.

-Cada día es más grande- susurró la orgullosa abuela a su marido mientras miraba a su hija y al pequeño entrar a la casa- me parece que fue ayer cuando Bulma nos dijo que nos daría un nietecito

-Es un niño muy listo

Lo ayudo a cambiarse, Trunks estaba adormilado, mientras se ponía su pijama de dinosaurios.

-Mamá, ¿puedo ir con papá?..no fue a la fiesta y quiero verlo

-Papá seguramente estaba entrenando y vendrá a felicitarte después- el pequeño sonrió entusiasmado, dejándose vencer por el sueño.

La mujer fue a recostarse a su habitación, fue una tarde muy rápida. Entró a bañarse, mientras comenzaba a desnudarse sintió las fuertes manos del saiyajin colocarse en su espalda.

-Vegeta, espera…

-¿Qué debó esperar?- preguntó mientras tocaba sus senos y se dedicaba a recorrer su cuello.

-Basta- se soltó del abrazo dejando un saiyajin ansioso, mirándola con furia; pero ella lo retaba con la mirada, no cedería esta vez

-¿Qué demonio te pasa?

-Tu hijo, eso me pasa, Trunks te esperó para la fiesta de cumpleaños, preguntó por ti antes de dormir… ¿Cómo puedes decepcionarlo una y otra vez?- el saiyajin salió del baño, en ese instante Bulma pensó que se iría y quizá, no volvería en toda la noche o, talvez, en varios días.

No podía evitar sentir consternación; aceptaba que Vegeta la volvía loca, que conocía su cuerpo y los puntos precisos que le hacían dejar su existencia y que nada más en el mundo importara; pero no podía evitar pensar en Trunks, no podía dejarlo de lado, su primer error fue darle tantas oportunidades y ¿Qué causó? Dolor para su hijo y ella, cuando nació le prometió que lo protegería y cuidaría, que evitaría que algo le hiciera daño, eso incluía a su padre. No podía volver a caer y dejar todo de lado, su niño sería lo primero estaba decidida.

Se puso la pijama y al salir del baño cual fue su sorpresa al ver a Vegeta recostado en la cama y a su lado…nada más ni menos que Trunks que dormía al lado de su padre, mientras succionaba su pulgar, la mujer estaba paralizada ¿ En qué momento su hijo entró a su cuarto?

No era la primera vez que entraba a su habitación, pero si era la primera vez que entraba sin comenzar a llamarla. La cabeza estaba acomodada sobre el abdomen de su padre, mientras succiona su pulgar derecho, con la mano izquierda reposaba sobre la mano de su padre quien miraba aquella mano con la seriedad que lo distinguía como si la estudiara y quisiera descubrir algo.

La peliverde se acercó lentamente, mientras los observaba detenidamente

-¿Es muy pequeño no es verdad?- pregunto enternecida mientras se acercaba y se recostó al lado de ambos- no puedo creer lo rápido que ha pasado el tiempo…3 años

-No debía existir- musitó el saiyajin mirándolo detenidamente

-…Es verdad, pero lo mejor que me pudo pasar fue que existiera, que este aquí…me ha cambiado la vida- Comenzó a acariciar su cabello lila mientras, sin darse cuenta, era observada por el saiyajin- ¿aun piensas que me salí con la mía por el color de sus ojos y su cabello?

-Sí, aun lo pienso

-Pero tiene la forma de tus ojos, tu nariz e incluso tus gestos

-Eso lo aprendió viéndome- rebatió el príncipe mientras dejaba de lado la mano del niño, el pequeño se reacomodo en el abdomen de su padre, soltó su pulgar y continuo durmiendo.

-¿Por qué no fuiste a su fiesta?

-No me gustan esas tonterías, lo sabes muy bien…además estaba demasiado ocupado jugando con los hijos de Kakarotto

-Así que…-una sonrisa ladina se formó en el rostro de Bulma- estas al pendiente de los movimientos de tu hijo…-Vegeta, viéndose descubierto emitió un bufido y desvió la mirada- Nuestro hijo es perfecto ¿no crees?

-Llévalo a dormir a su cama- ordenó el príncipe

-Espera….¿por qué no fuiste a su cumpleños?

-No necesito ir a una tonta celebración terrícola…- una cosa era cierta, Vegeta no necesitaba ir a la fiesta para ser el padre de Trunks. Desde siempre se lo dijo a su hijo, se lo repetía una y otra vez, él no era un padre cualquiera; pero estaba ahí, su príncipe estaba ahí para su niño, lo entrenaba, estaba al pendiente. Era cierto, un año atras amenazó con irse, pero no lo hizo, al fin y al cabo se quedó por su hijo y eso era lo que importaba, recordaba que Gokú pidió no regresar de la muerte para proteger a la tierra; pero dejo a dos hijos sin padre. Vegeta estaba vivo, para su hijo, para ella, al final se quedó ahí cuando tenía todo para salir de sus vidas.

Un cómodo silencio reinó entre aquella pequeña familia, sin darse cuenta Vegeta comenzó a quedarse dormido, a sabiendas que la noche que pensó que tendría se disipaba con cada minuto que el niño estaba en la misma cama. No pasó mucho tiempo cuando Bulma fue vencida por el cansancio.

Casi amanecía cuando fue despertado por un susurro "Papá, papá" le llamaba una y otra vez sacudiendo su hombro izquierdo, hasta que al fin pudo ponerle atención a aquella voz "papá…soñé que te fuiste y nos dejaste" Vegeta se quedó callado mirando atentamente la angustia de su hijo "No te iras nunca ¿verdad papá? …¿papá?

-Trunks…solo fue un sueño- sus ojos azules interrogadores se fijaron en los de su padre- No me iré a ninguna parte

-No quiero estar como Goten, que no tiene papá…no me dejes

-No lo hare- contestó con tranquilidad mientras el pequeño se prendía de su tórax recordándole cuando apenas era un bebé recostado en su pecho

-¿Me enseñaras a volar?

-Si, pero no le digas a tu madre lo que acabamos de hablar ¿entendido?

-Si, papá, lo prometo- después habló con su padre sobre su cumpleaños, de los regalos, de la nave que recibió de parte de sus abuelos y de cómo había vencido a Goten corriendo más rápido y eso de alguna forma lo llenó de orgullo, poco a poco fue quedándose dormido en una de las madrugadas de las que recordaría muy poco.

Dejándolo dormido, el príncipe se levantó, casi serían las 6:00 y ni Bulma, ni Trunks daban señales de despertarse, más que el niño apenas se logró dormir.

Desde sus ojos veía a su familia, aquella que estuvo a casi nada de perder, a ese niño tan especial, a ese hijo suyo que venció toda imposibilidad y obstáculo llegando a su mundo para cambiarlo, se resistía a ello. Creció como un príncipe sin trono, como un mercenario, solo, con la ambición y el dolor como sus más grandes aliados, nunca pensó darse la oportunidad de vivir en algo como esto.

Ciertamente Bulma transformó su mundo, era increíble como esa aventura, la pasión y la lujuria evolucionaron hasta llegar al hijo que tenía durmiendo tranquilamente en esa cama, al que debía entrenar y ayudar a crecer. Era en este momento en el cual entendía completamente la razón que le dio Bulma cuando hablaban sobre la existencia de ese niño "Tú puedes dar vida, crearla, nuestro hijo es la prueba, no naciste solo para acabar con la existencia de todos, este bebé prueba lo contrario…veremos el mundo desde sus ojos y le ayudaremos a crecer" él le dijo que no quería ser parte de las estupideces terrícolas, que la paternidad en la tierra estaba simplemente sobrevalorada. Solo quería un hijo varón porque lo poco que recordaba de su planeta era que el rey saiyajin debía tener un primogénito varón, ese sería su heredero. Bulma le dio un varón, un niño sano, vivaz, curioso e inteligente. Su ki era impresionante para un niño de su edad, digno heredero de su dinastía. Entendía no solo el significado de engendrar una vida, comprendió el significado de un hijo, de ese niño que lo adoraba, que le seguía con fe ciega, Trunks, ese era el nombre de su hijo, un niño que jamás le reprocharía nada, sería su máximo héroe al menos durante su niñez, lo único que Vegeta debía hacer era entrenarlo, guiarlo, ser parte de su vida y eso, por alguna razón no era tan malo, como creyó, al crear una vida podía guiarlo.

Tuvo la oportunidad de perpetuar su herencia, Bulma se la dio, esta mujer le dio muchas cosas más que él jamás creyó posible. Ella le hizo comprender que su vida no estaba destinada a la miseria, quizá algo más grande le esperaba.

El sol se erigía desde el oriente, sus rayos comenzaban a desplegarse e iluminaban la habitación. Vegeta se acercó a la ventana del balcón, un nuevo día nacía…y también una vida nueva le esperaba desde ese momento.