Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Hajime Isayama. Yo solo amo volverlos gay y desahogarme por aquí.

Advertencias: Chico x Chico, Lemon y embarazo masculino más delante.

Dedicatoria: a Karen-sama (Maname) por pasarme las canciones de Abingdon Boys School. La música es mi musa y escuchando esas canciones es que escribo esto.

Nota general:

Esta historia está ambientada en una realidad Omega!verse, es decir, con especies clasificadas según su tipo de atracción.

Omega: Personas de tipo pasivo, son carentes en cantidad. Entran en periodos de celo alrededor de tres veces al mes. Una vez en celo, emiten feromonas que atraen a personas del tipo alfa. Son conocidos como "la especie para dar a luz", ya que pueden embarazarse sin importar el género. Son físicamente débiles.

Alfas: Personas del tipo dominante, carentes en cantidad. Tienen un alto estatus social y poseen generalmente mayor fuerza. Al encontrar pareja se vuelven posesivos y al sentir el olor de feromonas omega, tienden a perder el control, por lo que se sienten "obligados" a aparearse.

Beta: Especie de tipo neutra, que abarca la mayoría de los habitantes. Podría decirse que son gente común; no captan feromonas y no todos pueden reproducirse.

Inhibidor: Medicamento tomado para disminuir el estrógeno producido en los periodos de celo de omegas.

Los personajes están clasificados en: -A (alfas sin capacidad de dar a luz), –B (betas sin capacidad de dar a luz), +B (betas con capacidad de dar a luz), -O (omega estéril), +O (omega fértil).

La historia está ambientada en un mundo alterno tipo futurista.

El equipo tridimensional usado en este caso es el segundo mostrado en el manga.

MNH: Monstruo No Humano. Personas sometidas a alta radiación que mutan y pierden la conciencia. Su estatura varía entre el metro y medio y tres metros.

MH: Monstruo Humano. Persona sometida a radiación con la capacidad de mutar conservando conciencia humana y regresar a su estado original.


-VALKYRIE-

El mundo es un campo de batalla

Estamos en una sombra oscura

Ganarás o estarás perdido para siempre

No desperdicies todas tus lágrimas

La realidad es tan hueca

Has conseguido luchar, ser un sobreviviente

De ninguna manera voy a ser el sacrificio

No importa estar por debajo

Yo gano, no cedo ante su hambre

Todos morimos solos

Me resulta difícil tragar

Te necesito aquí, mantenerme vivo

Cuando te veo en el cielo

Dejo caer todas mis armas

Tú me dices el significado de la vida

¿Cómo me conduces a la locura?

INSANO, MI DOLOR,

Estoy gritando en el interior

Despierto a la justicia

OTRA VEZ, EN VANO,

Estoy buscando una respuesta

Mi tragedia se desvanece

Dedico todo a ti

Capítulo 1: El País de la Noche Eterna

Rose, Sina y María, los tres estados de aquel al que llaman "El País de la Noche Eterna". Algo poco entendido para una población que no sabría diferenciar entre el día y la noche. Ese par de conceptos se perdieron hace tiempo, probablemente solo los primeros habitantes de la Segunda Era podrían distinguir esto. En la actualidad el tiempo solo se ve dividido en días, semanas, meses, años, tal y como se hacía en la era pasada, conocida como "la Era de la Luz".

¿Qué tiene de especial el País de la Noche Eterna? Es el mundo en sí… o lo que queda de él.

Fue en el año 3035 cuando la Primera Era llegó a su fin tras la Cuarta Guerra Mundial, la guerra tóxica. Ha resultado una desgracia el enfoque armamentístico que la humanidad siempre tuvo, la escasez de alimentos fue el pretexto perfecto para que toda esa tecnología y avances tuviera un uso, aunque letal.

La humanidad estuvo a punto de producir su propia extinción, de no ser porque logró resguardarse justo a tiempo creando esta nueva y única nación. Pero es de suponer que la incógnita que debe aclararse es el porqué de la noche eterna. El caos de la radiación y toxinas generadas durante esta guerra eran letales y por desgracia abarcaron el mundo entero, contaminando incluso gran parte de los océanos.

La nueva nación se ubica en el subsuelo, resguardándose así lo más posible del exterior. La humanidad sacrificó incluso su derecho a ver el mismo sol, y sobre todo había tenido que aprender a adaptarse a su nuevo medio y a sí mismos.

A pesar de todos los avances científicos y tecnológicos, no se podía erradicar la radiación en su totalidad. El mundo necesita oxígeno y el proveniente del exterior pasa a través de tuberías cerradas conectadas a purificadores que logran eliminar el 80% de la radiación contenida, mas esto aún era un peligro. Los simuladores de luz solar gastaban demasiada energía y no podían estar a libre disposición, eran aprovechados en las zonas de cultivo subterráneas y en los mantos acuíferos, donde las algas marinas producían el 40% del oxígeno de la nación. Este oxígeno producido en el interior podía disminuir en cierto grado el impacto de las toxinas del oxígeno superficial.

Podría sonar complicado, pero los 845 años que habían transcurrido en la Tercera Era había sido el tiempo suficiente para que la población tomara esta situación con naturalidad.

Vivir a una temperatura de 3°C en "verano" (según el viejo calendario) y a -15 en "invierno" era algo tan común, como tener que inyectarse dosis de medicamentos diarias que ayudaban a que el organismo contrarrestara la radiación restante en el ambiente. Tal acto era de vital importancia para la estabilidad de la sociedad, y como es de suponerse, desde la existencia de la humanidad, la sociedad jamás ha conseguido ser estable, provocado en sí por los mismos problemas de desigualdad.

Pudiendo empezar por el hecho de que las personas se clasificaban en tres tipos de especies, y que cada una poseía un diferente estatus físico y social, la misma pobreza en algunos habitantes les impedía comprar aquel extraño medicamento que necesitaban para que la radiación no surtiera efecto. Como resultado surgieron los MNH, personas que pierden rastro de humanidad en sí mismos a pesar de aún conservar una imagen antropomorfa, mutando como monstruos inconscientes que atacaban a la población normal.

La nueva amenaza para el mundo surgía a partir de esto, y del inconveniente con los humanos de tipo alfa…

Alfa y Omega, un par de razas en pequeña proporción que poseían cualidades especiales y se consideraban como razas exóticas; sin embargo, no había nada más desagradable que ser de una de estas especies, ya que el efecto de las feromonas no traía buenos resultados. El ataque repentino de celo de omegas era sinónimo de violación, además de que estos mismos eran atrayentes de MNHs.

La extinción de las razas alfa y omega se creía que era un objetivo aceptable, pero injusto hasta cierto punto. La raza alfa tuvo tendencia a tomar posiciones por encima de la sociedad tanto en el alto y bajo mundo debido a sus capacidades que resultaban ventajosas, lo que ocasionó un problema social que se agravaba con el tiempo.

La trata de omegas se volvió una práctica común para los alfas de ambos lados sociales, aunque tras el exceso de secuestros y violaciones, surgió un movimiento para generar un cambio en la situación. Tuvo que recurrirse a un cambio de leyes estricto que garantizara la integridad de la especie omega. Con esto se creó un régimen que disgustaba a ambas razas involucradas.

Como si se tratara de estar en crisis de guerra, se daba un toque de queda que era señal de que a partir de ese momento nadie de la especie omega podía estar fuera de sus hogares o solamente en algún departamento con personas de confianza y alejados de los de especie alfa. Sin embargo, al darles la libertad a los del tipo beta de seguir sus actividades normales, los de la población tipo omega salían evadiendo esta regla implantada, manteniendo la misma condición insegura.

Para su suerte, las tropas especiales asumieron el papel de mantener en constante vigilancia el entorno de la cuidad para detectar anomalías en la seguridad, aunque ese no era su trabajo específico, pero se veía enlazado con su objetivo real que consistía en la caza de MNHs. Como era sabido, la atracción que generaban los Omegas permitía también el estar al pendiente de ellos. Además, como extra se encontraban los bandos de carteles alfa involucrados en la actividad de raptos, anexando que la policía normal era ineficiente para realizar esta labor.

Sospechas anteriores del gobierno habían generado la hipótesis de que los mismos Alfas sometían a personas para volverlas MNHs sin saber cuál era el propósito de esto aún, posiblemente para usarlos como distracción o rastreadores.

El poder de dominio de un alfa lo había llevado al extremo de lidiar con estas criaturas feroces debido a su fuerza característica, así como su agilidad. Ciertamente ser un alfa ya podía ser motivo de desconfianza, ya que gran parte de estos estaba asociada con el crimen organizado en los tres estados mientras buscaban extenderse. Aunque con la escasez de omegas de raza pura de igual manera su extinción aguardaba lentamente, mezclarse con un beta los hacía generar descendencia igualmente beta en la mayoría de casos.

Un grupo de agentes especiales era asignado a mantener el orden entre las razas, que garantizara la plenitud y seguridad de los tres estados de la nación: Rose, Sina y María. Los integrantes de esta agencia recibían un entrenamiento militar con el que podían ser capaces de enfrentarse a los MNH. A pesar de que la especie tipo beta abarcara la mayoría de la agencia (un 95%), aún quedaban alfas en esta organización, aunque en el caso de omegas no se podría decir lo mismo. Eran una especie débil después de todo, no podían soportar el entrenamiento.

Sin embargo, así como el gobierno avanzaba, los bandos criminales no se quedaban atrás en lo más mínimo. La existencia de MHs estaba por colisionar el sistema de seguridad. Mutados retornables y con conciencia dejaban a la agencia de seguridad hecha trizas, la diferencia de fuerza se hacía notable. Aun el saber cómo es que estos bandos consiguieron lograr este avance era algo que simplemente no se podía explicar el gobierno, por ahora.


¿Sabes qué son las Valkirias?

Son criaturas mitológicas que se mencionaron durante la Primera Era. Se decía que significaba "quien lleva a los soldados más poderosos a la muerte" y se les conocía como partícipes en la guerra o encargadas de atender a los muertos en el Walhalla. Más allá de que esto fuera solo parte de la mitología, este concepto se volvió a usar nuevamente aún en plena Segunda Era, cuando parecía no estar tan fuera de la realidad.

El agente ACK01-A, Levi Ackerman, mejor conocido como Valkyrie, aun con el disgusto que esto podía ocasionarle, se había ganado este apodo a través de los años. Jamás hubo queja o reproche ante esto. Ciertamente, Valkyrie era un ser estoico incapaz de manifestar alguna emoción, su mirada vacía era el comienzo de rumores. Bien se decía que si veías directamente sus plateados orbes verías la muerte misma. La frialdad y fuerza de este individuo lo hacía compararse con una criatura mítica.

Sin embargo, era humano, y como todo humano tenía vida propia. Tal vez ese mismo estilo de vida que llevaba absorbía el resto de su humanidad. Un ser que no presenta sentimientos era fácil de compararse con aquellas criaturas que debía asesinar, simplemente podría decirse que no era la clase de persona con la que se deseara tener contacto. A pesar de ello, tenía el cargo de líder del escuadrón de élite en la agencia de seguridad nacional.

El mayor asesino dentro de la agencia misma, podría decirse. Pero todo en el mundo tiene una justificación, aunque el buscar una razón de ser para este hombre no era algo que cualquiera estuviera dispuesto a hacer. Definitivamente cualquier intento de relación con este sujeto era un total fracaso.


Un latido a cada paso. Cegado por la total adrenalina que recorría su cuerpo, ni siquiera podía dirigir la vista hacia atrás. Los disparos en aquel callejón tenían un abrumador exceso sonoro que lo llegaba a ensordecer. El cansancio mismo hacía que obligara a su cuerpo a seguir avanzando. Esa sensación incomparable de cuando se encontraba en el campo de batalla no tenía igual, la tensión en los músculos jamás lo hacía oponer resistencia. Un individuo cuyos genes se decía que eran superiores a la raza alfa. Sin embargo, solo era uno más de esta especie.

—¡Arriba del edificio! —la voz de uno de sus subordinados le hizo mantener la conciencia y voltear hacia donde aparentemente un par de criaturas de alrededor de tres metros estaban escalando, aferrándose a la pared con sus garras.

—Tch…

No dudó en activar de inmediato el equipo tridimensional que portaba con delgadas correas en sus extremidades, mientras que dos de sus subordinados entraron al edificio. Aun sin dar órdenes, sus subordinados sabían cumplir su labor. Probablemente ya habían caído en la costumbre de seguir a un líder de pocas palabras.

Aquellos MNHs ingresaron igualmente al encontrar la primera ventana lo suficientemente grande, desgarrando totalmente el contorno para entrar y comenzar a alarmar a las personas ubicadas en ese lugar.

—¡Señor! ¡Integrantes del grupo AS08 están atacando en la calle de al lado! —gritó una joven castaña mientras se dirigía a atender aquella situación junto con tres agentes más, uno de su misma tropa y un par anexado de nivel inferior.

—¡Me encargaré de los MNHs del edificio! ¡Aseguren el área de enseguida! —gritó el pelinegro tratando de ser lo suficientemente audible aún en medio de aquel ruido ensordecedor.

—¡Sí, señor! —exclamaron al unísono como respuesta.

Llevaban aproximadamente apenas cuarenta minutos desde que esto se había convertido una zona de guerra. Se había informado sobre un intento de robo de los medicamentos inhibidores en la zona este de Rose y varios escuadrones fueron enviados a atender la situación de inmediato, solo que la aparición de MNHs no fue lo más esperado en el momento. El pánico comenzó a correr en los habitantes de esta zona.

El caos de los habitantes huyendo tampoco era la condición más favorable en ese momento, aún menos cuando el bando AS08 comenzó a dar disparos al aire obligando a los agentes a hacer lo mismo en contraataque. Era su deber el proteger a los ciudadanos de un par de MNHs que aparecieron repentinamente en el área.

Elevándose con ayuda del equipo 3D, el sargento de la tropa de élite se dirigió a alcanzar a aquel par de criaturas que le correspondían durante la misión, y con la ayuda del otro par de sus subordinados acorralar al par de criaturas. Gunther y Eld bien sabían actuar como dúo para complementar las acciones del líder de su escuadrón. Ambos eran ágiles y fuertes, cosa necesaria al estar en medio de la pelea. Aunque había ocasiones en que el trabajo en equipo del escuadrón de élite terminaba excluyendo al mismo líder, quien terminaba haciéndose cargo del asesinato de las criaturas más voraces. De alguna manera esto ya era rutinario.

En un par de segundos, el pánico se apoderó de aquel edificio donde las criaturas se adentraron, mientras Gunther y Eld trataban al mismo tiempo de tranquilizar a la gente antes de que el escándalo mismo se volviera un atractivo para los MNH. Sin embargo, una de estas criaturas agredió a Eld, lo que provocó la acción inmediata de defensa a este compañero por parte de Gunther. Debían protegerse el uno al otro, era de vital importancia para sobrevivir el apoyarse entre compañeros. Algo que hasta a la fecha en el año que llevaban trabajando juntos sabían hacer.

Levi, sin quedarse atrás, apuntó directamente con su arma a la cabeza de la otra criatura. La puntería del ojiplata era otra de las tantas cualidades asombrosas que poseía. Al primer disparo logró dar directo a la cabeza de uno, quien de inmediato cayó al suelo estruendosamente. Esto llamó la atención del otro, por lo que decidió escapar cuanto antes.

—¡Señor! ¡Se escapa! —de inmediato Eld reaccionó yendo tras esta criatura; sin embargo, Gunther fue detenido antes de que incluso Levi lo notara.

Cada agente tenía una cualidad desfavorable y la de Gunther era el actuar silencioso. El rubio y el pelinegro de inmediato lograron acorralar al segundo MNH, pero antes de que Levi acabara por darle un disparo directo al cráneo como solía hacerlo, se vio interrumpido por un estruendo. Un disparo sonó en la ubicación anterior en la que estaban, al igual que un grito de una voz familiar.

—¿Gunther…? —Levi no dudó en ir en búsqueda de su compañero, mientras que fue Eld quien finalmente le dio fin a la otra criatura al ver el descuido de su líder tanto como de la criatura que igualmente se alteró ante el sonido anterior.

El resto de la poca gente que había ahí terminó por salir corriendo casi impidiéndole el paso hasta quedar al otro extremo, mientras que en aquel cuarto recientemente abandonado, solo quedaban los cuerpos de tres individuos. Para la desgracia de Levi, era una escena en la cual los partícipes no estaban en la condición que quisiera, así como la aparición de un individuo cuya simple existencia le provocaba un sabor amargo.

—Cuánto tiempo, Levi… —un moreno alto de barba corta y vestimentas oscuras yacía en el umbral de la ventana con el cuerpo herido de Gunther, quien ya no reaccionaba en lo más mínimo. No había que ser muy inteligente para conocer el motivo del estado de aquel subordinado.

—¿Qué le hiciste, Kanney? —la voz seca del ojiplata se hizo presente inevitablemente.

—¿Aún lo preguntas? —una sonrisa cínica abarcó su rostro, mientras se colocaba al borde de la ventana dispuesto a saltar. Levi no dudó en alzar su pistola contra él—. Ya hacía tiempo que no te veía. Ha sido un gusto, pero he de retirarme, no sin antes dejarte esto, claro. Dos de los míos por uno de los tuyos. Es un poco injusto, ¿no lo crees? —antes de que Levi pudiera disparar, aquel hombre terminó por saltar de inmediato, a la vez que dejaba caer el cuerpo de aquel subordinado.

El pelinegro trató de alcanzarlo, dudando sobre si escapar tras Kanney o ir tras el cuerpo de Gunther, esperando que este tuviera algún signo vital. Tratando de no esperar lo peor aunque podría ser evidente, decidió ir tras su subordinado saltando desde la ventana mientras se resguardaba con la ayuda del equipo 3D, no sin antes ver cómo Kanney huía burlón en un equipo similar junto con algunos de sus hombres. Era un hombre despreciable y a la vez no podía hacer mucho contra él.

Por desgracia no alcanzó el cuerpo de su subordinado. Mientras que incluso algunos soldados más lograron percatarse, otro par de miembros de su mismo escuadrón pudieron llegar antes. La altura del edificio no había sido favorable. Incluso con la fuerza de gravedad, no había logrado llegar a tiempo con la diferencia de salto de ambos hombres.

—Gunther… —su voz sonaba rasposa. No había nada más que hacer. Uno de sus más fieles subordinados yacía muerto en los brazos de la joven castaña. En efecto, nadie podría sobrevivir jamás a la caída; sin embargo, la causa real de muerte había sido un disparo al corazón que recibió antes. El maldito de Kanney solía ser directo.

De alguna manera la impotencia de Levi se hizo presente. La tenía y su única debilidad era lidiar con uno de los miembros del bando AS08. Kanney Ackerman, la persona que más odiaba y que para su desgracia, también era su padre. Esto de cierta manera siempre influenciaba al momento de encontrarse con él. Aún dudaba de acabar con alguien de su propia sangre, se sentía malditamente impotente.

De manera firme, enderezó su cuerpo e hizo el saludo clásico de soldado de la nación, colocando su puño frente a su pecho apuntando al corazón a la vez que respiraba hondo y cerraba los ojos en señal de honor. Asimismo, poco a poco los demás agentes comenzaron a llegar tras la retirada de los miembros del bando AS08.

Un miembro más de su equipo había caído. Por más que no tratara de ver el acontecimiento con naturalidad, lo hacía. No era el primero y no sería el último. Había presenciado muertes todo el tiempo desde hace más de diez años en la agencia de seguridad, usualmente las de sus subordinados que llevaban la mayor carga en las misiones.

Se encontraba en el lado más débil de una guerra, ya que el hecho de tener la fuerza para sobrevivir, no aplicaba para el resto de sus compañeros. A pesar de pertenecer a la tropa de élite, no perdían la posibilidad de morir, sino al contrario, eran enviados a las misiones de más riesgo, por lo que usualmente morían. Mientras tanto, Levi vivía. Su fuerza abrumadora lo mantenía con vida, y lo había posicionado en el lugar en el que se encontraba. Sin embargo, esto también implicaba la obligación de traer de vuelta a sus subordinados… Ya sean vivos o muertos.

Un par de soldados que se acercaban retrocedieron un par de pasos.

—Aléjate de Valkyrie, debe llevar a un soldado más al Walhalla.

He aquí el momento que usualmente pasaba. Ahora tendría que regresar a casa con uno de sus soldados más destacados muerto, para ser llevado hasta Walhalla donde tendría su descanso eterno.

La misión había terminado por el momento, así que no tardó en darse a aparición el comandante Erwin anunciando la retirada de las tropas, tan solo dedicando una mirada fría a Levi, que igualmente se la devolvió. Erwin había observado minutos antes a Kanney y le parecía un tanto obvia la situación. Ahora solo faltaba recibir el reporte completo de la baja del soldado, cuyo cuerpo yacía inerte a sus pies.


El tic tac del reloj resonaba en su habitación mientras aún con los ojos cerrados, a pesar de estar despierto, esperaba el sonar de la alarma de aviso de inicio del "día". El insomnio era algo con lo que tenía que lidiar a diario, no había descanso ni siquiera durante las "noches".

Por lo menos con los ojos cerrados no veía la molesta luz del nivel uno, ubicada a cinco metros del suelo, que se mantenía encendida las veinticuatro horas, haciendo que el País de la Noche Eterna no estuviera en total penumbra.

Al llegar las seis de la mañana, las alarmas se escucharon al unísono en toda vivienda para dar aviso de comienzo de actividades, mientras un crujido sonaba como eco al encenderse de manera simultánea las lámparas de nivel dos, ubicadas a quince metros de altura del suelo, que provocaron una mayor iluminación.

"Ha llegado las 6:00 A.M, el sol superficial debe estar en posición. Es momento de comienzo de actividades en zona Sina."

Era el anuncio repetitivo de cada mañana en la zona. Tras escuchar esto, era el momento en que Levi finalmente abría sus orbes plata y se dirigía a tomar una ducha de aproximadamente tres minutos antes de retirarse a continuar con su labor. Como después de cada misión, no tendría que hacer guardia en la ciudad, como reposo psicológico que se les daba a los agentes y tiempo de visita a familiares. Sin embargo, tendría otro asunto que resolver.

Claro, tratándose de Levi, el único familiar que conocía era la causa de su repulsión a los grupos alfa, a pesar de que sabía que era originario de uno de estos, aunque no había tenido la oportunidad de obrar en algún bando criminal. Simplemente había aceptado el entrar al bando contrario tratando de exterminarlos. Razones a fondo siempre las hubo.

Más tarde tuvo que reunirse con sus subordinados Eld, Petra y Auruo para dirigirse a Walhalla, como era llamado el cementerio en plena época. Bueno, si pudiera considerarse cementerio. Era en realidad una cueva ubicada más al fondo de la superficie normal donde se depositaban las cenizas de los muertos en un espacio considerablemente pequeño.

Bajando las escaleras que llevaban a lo profundo de Walhalla, Levi llevaría el cuerpo ya hecho cenizas de Gunther, donde el sepulturero lo colocaría en su lugar correspondiente y se le haría homenaje como a todo soldado. Pero, a diferencia de otras ocasiones, la tropa de agentes superiores no estaba presente para rendir homenaje a un soldado caído. Usualmente Levi llevaba las cenizas de uno de sus subordinados hasta el lugar indicado, donde el Comandante Erwin daría un corto discurso referente a la valentía de los soldados y su sacrificio mismo por el bien de la nación.

En aquella cavidad húmeda solo se encontraba el viejo sepulturero indicando el lugar y un par de ancianos aguardando. Después de un suspiro, Levi procedió hasta el lugar seguido por sus subordinados, donde incluso su subordinada Petra apretaba los puños de manera firme para lograr contenerse. Aparentemente pasó toda la noche llorando. Era un tanto clásico e incómodo el sentimentalismo de esta mujer, que frente a los demás agentes no debía hacerse presente.

El eco de los pasos se detuvo al momento que Levi se inclinó para hacer entrega de las cenizas, a lo cual el sepulturero simplemente las colocó en un pequeño espacio del suelo. El silencio se tornó tenso ante el acercamiento de los ancianos. Una viejita de baja estatura sacó una pequeña corona de flores y se la mostró al ojiplata.

—Señor… —se inclinó ante este.

En efecto, la situación era diferente de lo usual. Se suponía que en ese momento Erwin daría aquel discurso clásico de despedida. Ahora incluso el sepulturero se encontraba extrañado y el par de ancianos no entendía la frialdad de la ocasión. Aquella ancianita volvió a levantarse como si esperara algo.

No era fácil para Levi, pero sabía qué era lo que debía hacer. Sus labios comenzaron a abrirse lentamente para dar reemplazo a lo que el Comandante se supone debería de hacer.

—En este día…. damos la despedida a nuestro fiel compañero Gunther Schultz —trató de respirar un poco más hondo para continuar hablando—. Quien valientemente perdió la vida al servicio de su nación… Su muerte no será en vano —tembló ante esto último—. Que el soldado Schultz sea un ejemplo de sacrificio para las próximas generaciones, recordando que se quedará justo en nuestros corazones.

No tuvo más palabras para improvisar, jamás había podido dar palabras de aliento y menos en este tipo de ambientes. Sin embargo, sus pocas palabras fueron suficientes para aquel par de ancianos.

Tras esto, el sepulturero terminó por cubrir aquella pequeña caja de cenizas con restos de tierra, y la ancianita colocó aquella corona de flores para luego dar un par de pasos atrás. Finalmente, ya con un nudo en la garganta, no pudo contener sus lágrimas, aun presionando sus viejos y secos labios, aferrándose al anciano quien solo volteó a ver a Levi con un poco de tristeza en su rostro.

—Debió ser un honor para nuestro hijo el trabajar a su lado, señor —su voz también se tornó temblorosa inevitablemente. Era un padre que ahora estaba en el lecho de sepultura de su único hijo, quien por desgracia murió a temprana edad—. Ha sido un orgullo para nosotros el saber que nuestro hijo fue de utilidad para la nación.

A paso un poco lento, aquel par de ancianos se retiró, tardando en perderse de vista al llegar a la parte superior en donde se ubicaba la entrada y salida de Walhalla. En ese momento, Levi y sus subordinados daban un último vistazo a la tumba, aun queriendo que hubiera sido mejor el haber dejado que los ancianos se quedaran por más tiempo.

—Petra, no es momento para que llores —dijo Auruo tratando de sonar un poco seco, aunque evidentemente su voz también sonaba quebradiza.

—No sabía que estaríamos solos con sus padres… —comentó la castaña con la voz aún más temblorosa que la de Auruo.

—Solo tranquilícense, muchachos —dijo Eld tratando de que no perdieran la compostura en la situación. La mayor cualidad de Eld era actuar firme y con liderazgo ante cualquier circunstancia.

—Es momento de retirarnos —anunció Levi de manera seca mientras se adelantaba en su retirada. En definitiva no le agradaba en lo más mínimo el quedarse ahí ni lo ocurrido—. Tomen el descanso que necesiten. Los llamaré si Erwin nos envía a otra misión luego.

—Señor… el Comandante Erwin…

—Debe estar en la ceremonia de graduación de novatos —dijo en un tono apenas audible antes de dejar finalmente atrás a sus subordinados, mientras sus ojos reflejaban algo de coraje.


Eran ya aproximadamente las tres de la tarde. Al parecer la ceremonia de graduación de novatos duró más que las anteriores y Levi no quiso hacerse presente en el evento, solo aguardaba molesto en espera del Comandante Erwin. Por más que quisiera, no podía hacerle un reproche por haber ignorado el funeral de Gunther al tener otra actividad programada que no podría hacer al lado.

—Tch…

Finalmente Erwin se hizo presente en su oficina con apariencia enojada.

—ACK01-A… Justo planeaba llamarte a mi oficina —dijo este seriamente.

—Oh, pues ya ves que no hace falta —frunció el ceño—. No asististe a dar el discurso de honor para Gunther.

—No asististe a la ceremonia de graduación.

—La puta ceremonia no tiene nada que ver conmigo —respiró profundo tratando de controlar su humor—. Los padres de Gunther estaban presentes. Creo que se decepcionaron de que no estuvieran los altos mandos presentes a rendir honor. Era un agente destacado después de todo.

—No puedo atender ese tipo de asuntos cuando tengo otros presentes. En la agencia se les da prioridad a los agentes vivos, no a los muertos, y tú debiste tener tiempo para asistir a la ceremonia de graduación después de la sepultura de Gunther.

—Los novatos no tienen nada que ver conmigo, mi presencia no es necesaria —sentía su pecho arder al ver la manera en que el comandante evadía aquel asunto que le generaba molestias.

—Claro que lo era. La repartición de agentes en las tropas —lo miró fieramente.

—Los novatos no entran a las tropas de élite.

—En esta ocasión sí, por lo que fue de mal gusto que su líder no estuviera presente al momento de mencionarlo.

—¿Hah? ¿Por qué un novato ingresaría al escuadrón de élite? No soy una especie de niñera ni tengo idea de lo que pensaste para tomar esa decisión —respondió tomándoselo como una muy mala broma, mientras el contrario se colocaba en su escritorio—. La base del escuadrón de élite es la fuerza y la capacitación. Eso solo se adquiere con experiencia.

—El nuevo agente JAE03+O será integrado a tu escuadrón, y no estoy pidiendo tu permiso para ello. Es una orden que te hagas cargo de él.

—+O… Tiene que ser una puta broma, Erwin —Levi solo arqueó la ceja ante el dicho del comandante y cruzó los brazos en espera de que realmente lo fuera y de mal gusto.

Era ampliamente conocido que los de clase Omega no entraban con facilidad a la agencia de seguridad, y en caso de que lo hicieran, eran como simple ganado que se lanzaba a los lobos. Era estúpido el decir que uno entraría simplemente a la tropa de élite.

—En efecto, es un omega fértil, y te pediré de la más cordial manera que te cuides de él. Será un excelente remplazo de Gunther.

—¿Reemplazo? —esa fue una palabra de mal gusto por el momento, probablemente la peor que pudo haber escogido Erwin en la situación—. Uno de los mejores soldados de la agencia muere y tú simplemente buscas un reemplazo. ¡Un puto omega como reemplazo! Erwin, solo dime que es una maldita broma —podía considerarse que esto era el colmo.

—No lo es —dijo mientras veía firmemente a Levi, sin dejarse intimidar en lo más mínimo—. Y te pediría que no alces el tono. Lo he mandado a llamar, probablemente ya está afuera de la oficina.

—Tch, no me importa si me escucha. He de suponer que es una especie de castigo, porque nuevamente Kanney se me escapó.

—No es un castigo. Ya estaba planeado desde días antes, solo que la misión reciente me impidió el informarte. Además sé que eres incapaz de matar a tu padre.

—Puedo matarlo.

—Es tu padre, sé que puede justificarse tu incapacidad para terminar con él. Por suerte, espero que el agente JAE03+O si logre hacerlo.

—Insisto que enviar a un novato al escuadrón de élite no es lo más inteligente de tu parte Erwin. Ni siquiera los novatos de mejores notas durante la academia de entrenamiento ingresan a la primera.

—Tengo una razón, Levi, y tus quejas no me permiten explicarte —respiró antes de continuar—. JAE03+O, Eren Jaeger, es un MH…

Estas últimas palabras solo dejaron en silencio por unos momentos a Levi. Erwin solo continuó después de ver su reacción.

—Creo que debiste escuchar antes sobre la operación #47 de hace siete años.

—Tienes que estar bromeando, Erwin…

—Siete años atrás en dicha operación, fue descubierto uno de los centros de manipulación genética de los AS00. En dicho centro se encontraron casi cuarenta personas sometidas a radiación para volverlas MNH, pero además se encontró a un niño sometido a radiación diferente, lo que lo volvió un MH. Es un mutante retornable a humano, Levi.

—Tch… ¿Quieres decir que el mocoso que encontraron es el mismo que intentas mandar a la tropa de élite?

—Así es. Durante estos años hemos estado realizando estudios en el cuerpo de este joven para encontrar la clave de cómo el grupo alfa AS00 logró crear los MH. Sin embargo, fue voluntad propia de él el ingresar a las tropas de la agencia de seguridad nacional. Durante este tiempo ha estado bajo el entrenamiento de cualquier soldado que intente ingresar. Y ayer el graduarse fue la prueba de que realmente puede formar parte.

—Es un maldito MH, Erwin, un monstruo…

¿Cuán probable sería que Levi recibiera con brazos abiertos a una criatura así? En definitiva jamás lo había pensado. Los MHs eran la mayor amenaza dentro de la nación; un humano que puede mutar sin perder la conciencia y volver a retornar a su forma humana. Eran la causa de mayores bajas en misiones e incluso Levi no había tenido muchas oportunidades de enfrentarlos. Eran criaturas voraces y sin piedad, resultaba un descaro decir que aún conservaban su humanidad. Eran peores que los monstruos comunes.

—Te pediré que no lo llames así. Somos afortunados de tenerlo de nuestro lado, haz un buen uso de él. Además de tomar entrenamiento como soldado, fue entrenado por Hanji para lograr controlar la mutación. He de pedirte también que estés al pendiente de sus revisiones con Hanji —dijo como si la opinión de Levi no importara en lo absoluto.

—¿Cómo es que no me habías informado antes?

—Era una operación secreta, la cual no podía salir al aire hasta que se probara que funcionaría, así que ahora es el momento. Estarás a cargo de Eren Jaeger.

—No tengo interés en ello. Al contrario, me rehúso —frunció el ceño aún más—. Quieres que me haga cargo de algo que combina las cosas que más detesto: mocosos, monstruos… y los malditos omegas. No es lo más inteligente el juntar a un alfa y un omega en el mismo escuadrón, ¿lo sabías?

—Tengo esperanza de que logres controlar tu impulso como llevas haciéndolo años. Es una fortuna que el líder del escuadrón de élite tenga alta resistencia a las feromonas. Además, no debes preocuparte. Jaeger mantiene la constante toma de inhibidores, por lo que no irradia feromonas. Será joven, pero es tan determinado como un adulto.

—Me niego.

—Es una orden, no un favor —frunció el ceño esta vez el comandante.

—Tch. ¡No cuidaré a un monstruo! —bien el coraje resultaba inevitable. Probablemente era la única emoción que todavía abundaba en su interior después de tantos años.

—Que bajes la voz, te escuchará.

—¡Me importa una mierda si me escucha! ¡No cuidaré a un monstruo! —lo hacía a propósito para ser escuchado.

—Levi…

—¡Es un puto monstruo, Erwin! ¿Qué lógica tiene el hacerse cargo de uno?

—Conserva su humanidad. MH, monstruo humano —enfatizó la última palabra.

—Tienes razón. Monstruo humano —de manera contradictoria, recalcó la otra palabra.

—¡Levi! —la conversación no avanzaba a este paso.

—Tch, me largo…

El reemplazo de uno de sus soldados caídos por un individuo diferente no fue la respuesta más satisfactoria que le hubieran podido dar. Las propiedades de un MH como apoyo no le importaban para nada si incluso eso podía poner en peligro a sus subordinados restantes. En definitiva, independientemente de cómo fuera Jaeger, ya era un tanto obvia la rabia de saber que lo tendría a cargo. Nadie podía asegurar que el nuevo integrante de la tropa de élite no dañaría a los demás miembros del grupo o si perdería la cordura, si es que la tuviera. Simplificando la situación, estaba dudando de que un monstruo fuera de ayuda.

Ya sea por el carácter imponente de un alfa o por el coraje en sí, Levi se retiró azotando la puerta. Su mirada feroz era un poco más temible de lo habitual, cualquiera evitaría el toparse con él. Sin embargo, en la misma salida de la oficina de Erwin, un joven castaño de estatura mayor a la del ojiplata se encontraba esperando, y en efecto, había escuchado los gritos de Levi.

Fue una sorpresa para el pelinegro encontrarse con unos brillantes ojos dorados, que irradiaban odio en una mirada furiosa, tal vez igual a la de él. No había estado del todo bien la actitud de desaprobación de Levi, y que el coraje lo llevara por impulso a agredir a un desconocido. De igual manera, no se detendría.

—Tch, muévete de mi camino —dijo mientras sus orbes plata se clavaban profundamente en el contrario, analizándolo.

—No soy un monstruo —el joven de tez bronceada se defendió.

—¿Oh? Aparte de monstruo, eres sordo también. ¡Muévete! —escupió aún de mal humor.

—¡No soy un monstruo!

Actuando por impulso, estúpidamente, el castaño se atrevió a levantarle el brazo en un intento de golpe, cosa que fue en vano ante la rápida reacción del pelinegro, quien en un instante lo inmovilizó contra la pared, apretándolo del cuello fuertemente casi asfixiándolo. Sin apartar aquella fría mirada del contrario, de alguna manera se sentía como un cazador quien acechaba a su presa, aún si le impedían destrozarla.

—Tienes agallas, bastardo —dijo de manera seria, mientras lo veía directo a los ojos con una vista penetrante que solo mostraba el coraje acumulado, y muy en el fondo, vacío, como si el odio fuera la única emoción existente en él. Una mirada que intimidaría a cualquiera, pero no surtía efecto ante los orbes dorados.

—No…soy…un… monstruo —el joven castaño se empeñaba en decir a pesar de la dificultad para hablar que la mano sobre su cuello le provocaba. No se había dejado intimidar e incluso ignoraba el dolor que sentía. Probablemente era por la adrenalina en su sistema, a pesar de que estaba asfixiándose.

—Oh… No estás tan mal… —dijo el ojiplata ladeando un poco la cabeza al notar el valor y estupidez del moreno al insistir sin siquiera pensar en las consecuencias—. Y creer que eres un puto omega…

En efecto, la raza Omega siempre tuvo carácter pasivo y era fácil de amedrentar. Este chico contrariamente mostraba en sus ojos el mismo coraje de un alfa, podría hasta dudar si no se trataba de uno de esta especie. Sin embargo, llegó a la conclusión de que los mismos genes de monstruo lo hacían actuar de esta manera.

—¡Levi! —gritó el rubio quien salió de su oficina tras divisar la escena. No debía permitir que una pelea se iniciara dentro de las instalaciones y menos en su presencia.

—No es para burlarse —respondió al ser soltado por el pelinegro, quien solo se dio la vuelta para retirarse. Respiraba agitadamente al volver a tomar aire tal y como lo necesitaba. Había perdido la fuerza e incluso caído al piso por la debilidad momentánea que había sentido tras la pérdida de oxígeno.

—¿Quién se está burlando? —le dio un último vistazo al castaño antes de partir.

Definitivamente no olvidaría cada detalle del chico con el que forzosamente tendría que cargar, hasta que algún día muriera a manos del enemigo o de él mismo. En caso de que atacara a un civil o a sus subordinados, no dudaría ni un segundo en asesinarlo.

Inicialmente, tanto el castaño como el pelinegro sabían que su relación superior-subordinado no funcionaría. Ambas miradas habían chocado mostrando lo peor de sí. En definitiva, era el peor comienzo entre ellos. Aunque solo Jaeger tuviera mutaciones como las de un monstruo, no podía decirse que Ackerman se quedaba atrás en comparación. Ambos podían resultar un par de bestias que ya se habían marcado el uno al otro para no dudar en atacar.

Para Erwin solo quedaba esperar que ambos se tranquilizaran y más delante, actuando de manera madura, supieran trabajar en equipo, como había esperado que ocurriera desde un principio.


Próximo Capitulo: El Choque de Monstruos Opuestos

N/A: o-o)/ Fuck yeah… Desde hace tiempo quería escribir un romance Levi x Eren donde iniciaran con el pie izquierdo. Sí, ese par iniciará odiándose el uno al otro, emoción que les durará un rato, pero al fin y al cabo esta es una historia de romance. Espero que hayan notado en la nota lo de M-preg, porque esta historia contará con embarazo masculino más delante como advertencia.

Como han de haber notado… la historia está algo fumada, pero parece que me gusta buscarle la quinta pata al gato. Más adelante narraré un poco más sobre el funcionamiento de la especie beta, que corresponde a la mayoría de personajes :'D Y explicaré más a detalle el entorno, ya que… ok, es notorio que es un tanto extraño el fic.

Comentarios, quejas, sugerencias, pueden dejar un review *3* Es la motivación de toda escritora y serán de mucho ánimo, ya que esta historia apenas comienza y tal vez sea de ayuda si por el momento no hay algo entendible. Aceptaré sugerencias al entorno.

Nos leemos. ¡Soul las ama!