Valkyrie 20:

Juego de mentiras y verdades

— Levi, tienes que regresar a casa — Imploraba un hombre de estatura alta y ojos grisáceos, mientras sus manos y piernas temblaban en medio de la lluvia y el sonido ensordecedor de una alarma que resonaba como eco.

— No puedo hacerlo ¡No puedo! — Gritaba entre llanto el niño azabache a distancia, con sus ropas blancas cubiertas de sangre lavándose con el agua que caía con fuerza. Mientras que con sus manos sujetaba un arma como si su vida dependiese de ello.

–Vamos hijo, esto debe tener solución. Si les explico que tu cuerpo se estabilizó por el gen, seguramente entenderán… Por lo que más quieras Levi, suelta el arma y regresa. – El hombre yacía casi al borde del llanto. Desesperado, sin saber que hacer realmente, sólo deseando que nada de lo que había pasado fuera real sino una simple pesadilla.

— ¡Sabes que así no funciona! ¡Van a matarme! ¡He asesinado a tres de mis compañeros! ¡¿Acaso no lo entiendes?! ¡Seré condenado a muerte! — Gritos a distancia comenzaron a alterar más a Levi, lo habían encontrado.

El horror comenzó a recorrer las venas de Kenny, sintiéndose presionado como nunca en su vida. Comprendía las palabras de su hijo, aun siendo de una clase de elite alfa, sus acciones ameritaban la pena de muerte, pero ¿Por qué había pasado esto? Se supone que era un día especial en el que se enorgullecería de su hijo. Recientemente ambos trataban de retomar sus vidas y seguir adelante ¿Acaso esa promesa Padre-Hijo era falsa?

En el fondo se sentía responsable de todo lo ocurrido. La inestabilidad de Levi había sido derivada de la pérdida de Kushel, la corta edad de su hijo le impedía comprender que el mundo en que vivían existen reglas que deben respetarse, como el aceptar que su madre debería morir. Algún día debería entenderlo. Mientras tanto, aquel niño lloró en silencio, en un rincón donde nadie observara su debilidad.

Un Alfa no tiene derecho a ser débil.

Después de días de silencio, cuando ambos habían aceptado su nueva rutina. Levi finalmente estalló. Durante una de sus prácticas de combate contra MNHs comenzó a gritar con fuerza, alarmando a cada uno de los demás compañeros alrededor quienes fueron víctimas del pequeño Ackerman al acercarse, recibiendo un disparo al pecho que acabo con sus vidas.

Estaba demasiado alterado para reaccionar, el niño salió huyendo de la sala de entrenamiento, evadiendo de manera ágil cada disparo que le dirigían los guardias. Esquivándolos hasta perderse dentro de los pasillos platinos donde comenzó a ser perseguido por más miembros del AS, siendo identificado rápidamente como el hijo de la traidora Kushel Ackerman.

La orden de captura se emitió de inmediato, resonando como eco por todo el cuartel y provocando que la sangre de su padre se helara al escucharla, anhelando ser el primero en encontrarlo antes de que alguien más le quitara la vida. Confiaba en las habilidades de su hijo, como portador del gen Ackerman, Levi era más veloz que el resto de los alfas, y su peculiar tamaño pequeño lo hacía bastante ágil, tal vez aun no era lo suficientemente fuerte dado que su Gen no se había activado en su totalidad, pero el resto de sus características lo ayudaban.

Sin embargo, era demasiado claro el resultado.

Las reglas tenían que ser respetadas, un Alfa no tiene derecho a asesinar a otro Alfa a menos que este se considere traidor por medio de un juicio. Se tratase de un Ackerman o no, la ley es la ley, en el peor de los casos obligarían a aquel hombre a asesinar a su propio hijo. Ahora, en estos mismos momentos, Kenny experimentaba la misma frustración que Levi experimentó cuando se dio sentencia de muerte a su madre, como si su hijo lo tratase de obligar a ver que no podían seguir viviendo en este tipo de sociedad.

Jamás en su vida había dudado si las normas que seguía fueran malas, tal vez, porque hasta ahora sabía que perdería lo más importante para él. Estaba aterrado y no sabía que hacer al respecto, quería culparse o culpar a su propio hijo, porque de alguna manera u otra, era una maldición. Nunca antes deseó romper con aquel código que le provocaba orgullo, sin embargo, los deseos no son más que deseos.

¿Qué sería peor entre ser obligado a matar a su propio hijo o intentar escapar ahora mismo? Estarían perdidos en la nada, dejaría los lujos a los que estaba acostumbrado para remplazarlos por una vida de vagabundo en la cual tendría que huir de por vida mientras intentaban cazarlos. Nadie reta a la organización Alfa y no hay nada más detestado que un traidor, de ser encontrados los torturarían a ambos por cobardes.

Era un callejón sin salida.

— Levi… tal vez podamos ganar un juicio para pedir tu perdón de alguna manera… Eres inocente ¿No es así? — Trataba de creer en esa escaza posibilidad.

— ¿Alguna vez alguien ha ganado un juicio? — Preguntó buscando algo de esperanza.

— No… — Siendo realista, este era su fin. Un día cualquiera, en un momento cualquiera y sin previo aviso, todo lo que eran acabaría.

— ¿Vas a matarme? ¿Cierto? Como lo hiciste con mamá.

— No podría, Levi… no podría...

— ¡Tienes que hacerlo! ¡Es tu deber! ¡Mátame!

— Levi… No me digas que… ¿Lo has hecho a propósito? ¿Es lo que querías? ¿Querías terminar como tu madre? — Preguntó con el horror en sus palabras.

— No… No sé qué paso… Padre… Lo siento.

— ¡¿Qué es lo que pretendías haciendo esto?! — Gritó entre una mezcla de rabia e inseguridad.

— ¡No lo sé! ¡Tengo miedo!

Los gritos de Alfas acercándose comenzaron a escucharse cada vez más cerca, alertando al pequeño Levi y provocando que el agobio comenzara a invadir a Kenny al punto de casi nublarle los sentidos, sólo observando a su hijo inútilmente aterrado. De continuar en este estado sería cazado fácilmente, Ackerman sabía que no sería capaz de dejar que alguien hiciera algo en contra de su propia sangre, tendría que pelear por defenderlo. ¿Estos eran los últimos momentos de su vida? De haberlo sabido antes, al menos habría tomado un par de tragos.

— ¿Me matarás? — Volvió a preguntar el niño.

— No, hijo… Pero asegúrate de al menos dar lo mejor de ti antes de que aquellos tipos nos atrapen — Suspiró resignado —. Te pediré de favor que si uno me hiere gravemente, dispárame directo a la cabeza, tienes que ser tú quién me asesine, hijo…

Sin continuar pensando aquel hombre sacó un par de armas, sonriendo vagamente mientras se aseguraba de que ambas estuviesen cargadas. Dándole la espalda a su hijo, mientras se mentalizaba para lo que venía. Estas cosas pasan, ¿No es así? Más en el mundo en que vivían.

Antes de dirigirle la mirada a sus oponentes avecinándose, un fuerte dolor recorrió su cuerpo partiendo de su hombro izquierdo haciendo que lo tocara instintivamente y observara los rastros de sangre que emanaba. Girando horrorizado hacia su hijo y observando su cara de rabia mientras sostenía aquella arma apuntándolo.

Acababa de recibir un disparo de su propio hijo.

— Cuando te pregunte que si me matarás, asegúrate de responderme que sí — Dijo Levi con voz temblorosa.

— ¿Qué es lo que acabas de….? — Kenny no podía con el Shock aun con el dolor de su hombro derecho que le inmovilizaba totalmente la mano izquierda.

— Este es mi problema, ¡¿Entiendes?! — Gritó Levi — Yo fui el que causé esto, así que no me vengas a decir esa estupidez de que sea yo quien te asesine y ve con ellos.

— ¿Qué es lo que estas tramando…? — No lograba comprender.

— Kenny, espero que nunca pierdas tu buena puntería, no dejaré que ellos me cacen… Te estaré esperando a ti.

Antes de que el Ackerman mayor se apresurara a alcanzarlo, Levi volvió a disparar pero esta vez directo a la pierna, inmovilizando así a aquel hombre antes de continuar su camino y dejarlo atrás, perdiéndose en el final de aquel lugar donde las luces anunciaban la salida de AS00. Huyendo de las profundidades de aquel hueco que ocultaba uno de los más grandes centros en todo el país de la noche eterna.

— ¡Levi! — Continuaba gritando — ¡Tienes que volver y acabar con esto! ¡¿Entiendes?! ¡No puedes dejar esto a medias! ¡Si le harás esto a tu propio padre tienes que asegurarte de terminarlo! ¡Acabaras conmigo aunque tenga que obligarte!

Sin saber siquiera si fue escuchado, Kenny apretó el puño derecho y lo estampo contra el suelo. Con toda la rabia desbordando de su cuerpo, sentía ira, tristeza, confusión. Quería comprender a su hijo pero no podía hacerlo, acababa de ser abandonado en medio de la lluvia, temblando de frío y miedo.

— ¡Hey, Ackerman! — Escuchó al finalmente ser alcanzado —. ¡¿Qué mierda pasó aquí?!

— Una puta rata con mi sangre me acaba de traicionar — Escupió para ver luego a sus alrededores, observando como Alfas pasaban sobre el para continuar en el camino a la salida del AS00 en búsqueda de aquel niñato, mientras que él había quedado a medio camino donde no tardaron en socorrerlo para atender las heridas que le habían generado.

Tragándose todo su orgullo no le quedó más que optar por la opción más inteligente y pretender que el único traidor que AS debería cazar era su hijo, hasta conseguir volverlo a encontrar y ajustar cuentas pendientes.

….


La tarde para patrullar resultaba demasiado aburrida para Armin y Mikasa, siendo que la zona que se les había asignado para patrullaje ese día era poco transitada, lo único restante que quedaba eran las quejas y molestias porque Jean había evadido el trabajo aquel día y no se presentó a hacer la guardia rutinaria. Como era de suponer Mikasa y Armin habían tratado de disimular la ausencia del castaño tratando de cubrirlo.

Desde la muerte de Marco, Jean estaba más ausente de lo usual, sin embargo con el tiempo que ya había transcurrido desde ese suceso, sus compañeros veían sus ausencias como un abuso. La manía de escaparse de entrenamientos o clases era algo usual desde antes y Marco había sido la única persona que evitaba que fueran con demasiada frecuencia. La muerte de este joven sólo era una excusa que justificaba el hecho de que nadie tratara de interponerse en las acciones rebeldes de Jean.

Cada día resultaba más tedioso tratar de evitar que los superiores notaran las vagancias de Kirstein. Todo tiene un límite después de todo y la situación actual tendría que corregirse.

Al llegar el horario nocturno después de entregar la bitácora de guardia, Mikasa y Armin terminaron por separarse, para después cada uno dirigirse a sus departamentos. Pese a que estaban en el mismo escuadrón, el departamento de cada uno estaba bastante separado aunque en la misma dirección.

Tomándolo como una noche común y corriente, Armin se apresuró a su departamento, alterándose levemente al notar que la puerta de esta no tenía seguro. Recordaba perfectamente haberla cerrado con llave como era costumbre.

Tratando de pensar que sólo eran sus nervios se introdujo al departamento, percatándose que efectivamente había objetos fuera de su lugar. Sin pensarlo dos veces sacó una navaja, preparándose para encontrar a cualquier intruso dentro.

Con los nervios de punta, encendió las luces para llevarse la sorpresa de encontrar a un par de individuos en su sala malheridos e inconscientes.

— ¡Jean! ¡Annie! — Gritó asustado dejando la navaja sobre una mesilla al lado de la entrada y apresurándose a socorrer al par—. ¡¿Qué es lo que les pasó?!

— Gh… — La joven rubia pronto comenzó a reaccionar, tratando de cubrir sus ojos de la molesta luz de la lámpara —. ¿Armin…?

El muchacho de inmediato comenzó a revisar el cuerpo de ambos, notando que salvo rasgaduras en la ropa, Annie se encontraba sin ninguna herida grave, caso contrario a Jean quien tenía el cuerpo hinchado y de tonadas anormales, anexando marcas de quemaduras y una grave herida en el abdomen que aunque había parado de sangrar, tenía un aspecto desagradable con la sangre cuajada en su piel.

— ¿Qué fue lo que pasó? — Armin volvió a preguntar, mientras agitado se levantó para ir en búsqueda de vendajes y toallas para humedecer y lavar las heridas.

— Jean esta grave — Annie terminó de levantarse mientras comenzó a analizar su propio cuerpo, sintiéndose aliviada de ver que no tenía marca alguna.

— Eso puedo notarlo. ¿Pero por qué terminó así? — Armin no dudaba en la manera de tratar a Jean, intentando levantarlo rápidamente y acomodarlo.

Una de las especialidades de Arlert era el tratamiento de agentes heridos en batalla, no sería tan hábil en eso como siendo estratega, pero al menos era mucho mejor que el promedio para atender a quien lo necesitase.

— Se introdujo en el centro de retención de criminales para tratar de asesinar a la MH capturada — Dijo aun agotada.

— ¡¿Qué hizo qué?! — Armin no podía estar más alterado.

— Tal parece que pasó un rato moviéndose por los ductos de calefacción.

— ¡Pero qué imbécil! ¡Pudo haber muerto!

— No ha despertado en horas, pero parece que aun respira, por eso lo traje.

— ¡¿Pero por qué aquí?! ¡Debiste llevarlo a un hospital!

— Acabo así por introducirse a un lugar sin autorización. ¿Crees que era lo correcto? — Annie al contrario que Armin, actuaba con más tranquilidad descartando su apariencia agotada.

— ¿Y tú que hacías ahí?

— Acudí cuando dieron la alerta a los agentes alrededor dando su matrícula, aparentemente lo habían observado intentar infiltrarse desde antes. Además la MH de hielo se introdujo en el mismo horario que Jean. Por algo terminaron disparándole, apenas pudimos escapar, hubo demasiados muertos en ese lugar por eso no creo que sea correcto llevarlo al hospital, podrían confundirlo con otro criminal.

— Entiendo, pero por Dios. ¿Qué estupidez fue la que hizo? Estará en graves problemas cuando los superiores se enteren.

— No puedes dejar que nadie se entere, mataron a la MH capturada, si se sabe que él intento asesinarla también podrían culparlo.

— ¡¿En serio la mataron?! ¡Se supone que la interrogarían para obtener información de AS! ¡Por un carajo!

Armin sólo trató de calmarse mientras internamente trataba de calcular cual seria la mejor opción para actuar en este momento, cayendo en la conclusión de que Annie y él no bastarían para cubrir este evento, necesitaba ayuda para poder ayudar a Jean más que nunca.

No avisaría a ningún superior, pero el pedir auxilio de sus mismos camaradas era una opción viable. Sin perder más tiempo saco su móvil para comenzar a llamar a las personas en las que más confiaba, no enviaría mensajes para explicar la situación, lo mejor era no dejar rastro del evento y sólo citarlos para hablarlo en persona.

Annie ya suponía que esto acabaría sucediendo, sólo le quedó suspirar mientras ayudaba a Armin a mover el cuerpo de Jean y colocarlo sobre la cama. Unos minutos después Armin ya había contactado a Mikasa, Sasha y Connie, mientras que extrañamente Eren no atendía a sus llamadas.

Lo único que restó fue mandar un mensaje al móvil del moreno pidiéndole que vaya a su departamento en cuanto lea el mensaje.

Annie no quiso permanecer mucho en su departamento, sólo se retiró disculpándose y asegurando que no diría nada pero pidiéndole que por favor no le dijera a nadie innecesario lo que acababa de ocurrir. Podría generarle problemas incluso a ella.

….


El comandante Erwin caminaba apresurado por los pasillos, dirigiéndose directamente a la habitación donde se tenía internada a la MH que habían capturado. Estaba totalmente alarmado, un ataque por parte de la MH de hielo fue totalmente inesperado. Salían a flote todas las fallas dentro del sistema de la agencia de seguridad, se suponía que el área del reclusorio donde estaba confinada era de alta seguridad y sólo agentes especiales podían estar cerca.

Sin embargo, aquí tenía el resultado. La MH de hielo había ingresado para terminar su trabajo, no es como si no estuviese enterado de que los Alfas no suelan dejar trabajo a medias, simplemente no esperaba la interrupción tan repentina. No sabía si Hanji había conseguido obtener alguna información valiosa de su rehén antes del ataque. Probablemente había sido demasiado iluso al creer que el hecho de tener un traidor Alfa significaría poder obtener algo de información.

Ahora solo esperaba la posibilidad de que la MH sobreviviera, no había tenido oportunidad de verla cuando recién su cuerpo fue encontrado, por ende no podía deducir si tendría salvación.

Sin siquiera detenerse en la entrada con una de las enfermeras, sólo sacó su placa y la mostro sin dar oportunidad siquiera de que comprobaran quién era. Necesitaba observar a aquella criatura. Sorprendiéndose al instante al entrar al quirófano y encontrar el cuerpo tendido en la mesa de operaciones sumado a un extraño olor que obligó a Smith a buscar de inmediato una mascarilla en la entrada, aquella joven aún estaba con las entrañas expuestas.

— Confieso que esperaba un mejor trato — Dijo en tono firme al observar a la agente Zoe recargada a la pared.

— No hubo mucho que hacer, la masacraron — Respondió Hanji con una sonrisa en los labios.

— ¿Cómo es posible que un MH la hiriera de esta manera? — Preguntó al ver las heridas, esperaba ver desgarres o marcas de mordeduras como las que provocaba un MNH.

— No lo sé, no pude verla cuando lo hizo.

— ¿Acaso no estabas presente? — Preguntó Erwin de manera astuta.

— No, salí y la dejé sola cuando empezó a resonar la alarma anunciando invasión, sabes que no puedo ignorar esas alarmas y que estén masacrando a mis camaradas, cuando regresé la encontré destrozada.

— Esto no puede ser posible — Erwin retiró la mirada del cuerpo de la joven morena.

— Erwin, la MH de hielo no estaba sola — Dijo de manera firme, fingiendo seriedad — Había alguien ayudándola, creo que me estuvieron espiando durante el interrogatorio, no me percaté de ello.

— ¿Un alfa más?

— Si te consuela al menos no era un MH, solo se reportó la entrada de un mutante.

— Nada puede asegurar que no hubo infiltración de dos Mutantes Humanos… ¿Conseguiste obtener información de ella antes de lo sucedido? — Hanji sólo presiono sus puños, consciente de que tendría que dar algo de información.

— Erwin, matar a uno de estos es más difícil de lo que creíamos, al contrario de un MNH normal, parece que su cuerpo evoluciona, se regeneran cada vez más rápido y pueden comenzar a controlar esta habilidad.

— ¿JAE03 puede hacerlo?

— No… Debe tomarles tiempo desarrollar esta habilidad, Eren aún tiene que esperar a que su cuerpo se regenere por sí mismo.

— ¿Cuánto tiempo le tomaría desarrollar esto?

— ¿Cuántas veces quieres que se desgarre para practicar? — Respondió rabiosa.

— No tienes que ponerte así, Hanji. No someteré a pruebas al Omega, deberías entenderlo perfectamente, quiero razonar esto contigo desde el punto de vista de estratega, al muchacho aún le falta mucho por aprender y aun no tiene las habilidades de uno de nuestros mejores soldados, necesito que esté preparado para la batalla y aprenda a ser independiente, su cuerpo le da ventaja sobre todos nosotros.

— Ya lo asignaste a Levi para que él se haga cargo de pulir a Eren, deberías sentirte conforme con eso.

— No lo estaré hasta ver resultados, sabes que algo malo se avecina y puede ser nuestra pieza clave para ganar.

— O para que ellos lo hagan, aparentemente aún están interesados en usarlo.

— El proyecto de restauración de la humanidad sobre la superficie… ¿Qué tan probable es que los Alfas pudiesen restaurar a la humanidad sobre la tierra?

— Mejor pregunta la probabilidad de que nos quieran compartir ese logro a los Betas — Rió Hanji.

— Precisamente eso es a lo que temo. Si logran capturar a Jaeger podrían desencadenar desastres. Es por eso que necesito que sea fuerte.

— Lo será, Erwin, eso puedo asegurarlo. Eren puede ser la clave para desmantelar la AS, sólo necesita pulir sus habilidades.

— Confío plenamente en que Levi lo capacitará.

— Una cosa importante…. Erwin, ¿Te dije que los MHs son difíciles de matar? — Preguntó mientras fingía una sonrisa de manera notoria —. Esta señorita no es tan joven como aparenta, tiene ochenta y siete años — Smith quedó enmudecido por unos momentos al escucharlo — La regeneración de los MHs les impide envejecer, no sabemos la experiencia de nuestros oponentes, pero si todos los MHs Alfa son igual que ella puedo apostar que han desarrollado perfectamente sus habilidades y tienen mucha experiencia en combate.

Erwin dibujó una sonrisa en el rostro, mientras la intriga y miedo lo hacían dibujar diversos escenarios, tratar de buscar la lógica en esta situación, sentirse menos que una presa fácil de ser devorada.

— Podremos contra ellos — Permaneció determinado —. No sabremos exactamente cuántos hay pero es la lógica de la supervivencia, ¿No es así?

— Me alegra que te lo tomes con calma, pero te pediré de favor que esta información no se divulgue, no estamos preparados, ni siquiera Eren es consciente de la capacidad de su cuerpo y aún no está preparado para estarlo. Necesito prepararlo para que lo asimile de la mejor manera.

— Entendido, pero aun así al menos Levi debe estar enterado.

— ¿Crees que sea necesario? No está mal ocultarle un par de cosas más.

— Puede ayudarlo a encontrar un método para entrenarlo mejor, o por lo menos quitarle el temor a Kenny Ackerman por un tiempo.

— Por un carajo, consigue más miembros para la tropa de Levi antes de que aquel sujeto termine agrediendo a Eren.

— Hablas como si estuvieses dando una ofrenda por salvar a Eren.

— ¿Cuántos soldados sobreviven bajo el mando de Levi? ¡Ninguno! El puto de Kenny termina cazándolos si no mueren antes. Es normal que nadie quiera pertenecer a su tropa.


El cuerpo de Eren se sentía mas relajado, siendo que había descansado más de lo normal luego de dormir más de 6 horas en pleno horario diurno. No había el rastro mínimo de tensión en su cuerpo con lo que incluso se sentía más ligero. Sabía que el sexo por lo general relajaba pero era la primera vez que lo sentía así.

No estaba asqueado o sentía remordimiento alguno. Resultaba imposible describir cual tranquilo había terminado luego de copular durante la mañana. Recordando que era parte del instinto Omega el que lo llevaba a hacer ese tipo de actividades y que finalmente podía hacerlo sin que le pesara en la conciencia.

Relaciones sexuales con consentimiento. Era lo que menos esperaba en esta etapa de su vida, y peor aun, relaciones con un Alfa. Se supone que su naturaleza era que fuese de esta manera, siendo un Omega encontraría a un Alfa con quien saciar el celo de manera común, tan común como lo es que un individuo inicie una relación de noviazgo.

Probablemente este era el problema, había negado tanto esas posibilidades y ahora a sus casi 20 años, se sentía extrañado de conseguir algo de eso por primera vez. La única inquietud era el motivo por el que se lo tomaba con tanta calma.

Recobrando un poco la conciencia, su cuerpo se volvió a crispar al sentir una respiración ajena en su hombro, de quien aun yacía descansando. Levi parecía tener el sueño pesado, por lo cual los movimientos de Eren no consiguieron despertarlo.

Unos segundos después el estomago de Eren comenzó a sonar, recordándole que no había comido nada desde la noche anterior y que en realidad llevaba casi un día acompañado de Ackerman. Esto era un record.

Sin pensarlo dos veces se levantó de la cama, haciendo a un lado los brazos que habían estado aferrados a él durante buen rato, mientras Levi sólo fruncía el ceño molesto inconscientemente.

Después de finalmente apartarse, Jaeger buscó rápidamente prendas que colocarse para ir en búsqueda de alimentos. No había nada en el departamento de Levi que le pareciera comestible por lo que terminó regresando al propio. Volviendo a la realidad de su frio departamento y preguntándose si Ackerman no se molestaría de ser abandonado sin aviso.

Adentrándose en su territorio, el moreno se dirigió de inmediato a su cocina pretendiendo preparar cualquier cosa que tuviese disponible.

Sin embargo, sólo consiguió actuar con naturalidad los primeros minutos antes de ser inundado por el nerviosismo y sentir como su pecho se oprimía y las preguntas comentaban a bombardearlo.

Acababa de acostarse con su líder de tropa, ¿Qué tan natural era eso? ¿Por qué trataba de prepararse algo para comer tan tranquilamente? ¿Qué debería hacer a partir de ahora? ¿Podría verlo a la cara como siempre? ¿Se volvería a repetir? ¿Fingiría que nunca pasó?

No importaba que Levi le dijera que eso había pasado sin razón alguna, necesitaba una explicación más lógica para saber por lo menos qué paso dar. Tal vez sólo estaban jugando con él o algo parecido o tal vez tal y como decía Levi, era un histérico que se ponía demasiado a la defensiva.

Luego de terminar de preparar una simple sopa, trato de sentarse a comer. Mas luego de intentar dar un par de bocados terminó estrellando la cuchara con fuerza sobre su mesa al grado de casi encajarla. Estaba frustrado y ni siquiera podía tragar la comida sin sentir una extraña sensación en la garganta.

Por lo general, se conocía a sí mismo como para saber que tenía una rutina. En ocasiones cuando Hanji se mantenía una temporada alejada de él, dejándolo actuar por su cuenta, había caído en los descuidos de olvidar tomar inhibidores y para que negar que había sido azotado en la calle o en el mismo departamento de seguridad por alfas.

No quería confesar qué le había pasado porque se sentía estúpido de recordarlo. Mas no restaba mucho después de ser abusado sexualmente, sólo regresar a su departamento, tomar una ducha, llorar un par de horas por lo estúpido que era, dormir el doble de lo regular y fingir que nada pasó después de eso.

Bien, ahora algo no concordaba, tuvo relaciones de manera consensual, durmió con esa persona, se duchó luego al despertar, volvió a tener relaciones, volvió a dormirse con la misma persona y ahora estaba sentado en su mesa comiendo sopa y con el ano lleno de semen otra vez, a lo que le sumaba que tendría que darle la cara nuevamente a la persona con la que ya se acostó.

Genial.

Algo de aquí estaba fuera de secuencia. Iniciando por el hecho de no haber tomado una ducha otra vez, el aroma de Ackerman estaba totalmente impregnado en su piel, esa helada esencia a menta.

Tratando de hacer que estos eventos no le afectaran, trató de terminar rápidamente de comer para ir a tirarse nuevamente a su cama, molestándose nuevamente de haberse extendido y notar muy tarde que sus cobijas estaban en el suelo. Luego de un gran bufido se agachó para recogerlas, notando ahora que se le había caído su móvil, el cual parpadeaba con alerta de mensaje.

Al revisarlo notó que era alerta de dos mensajes, uno perteneciente a Armin y uno a Hanji. Dado que el de esta mujer era más viejo —desde el viernes por la tarde— terminó por abrirlo primero. Sintiendo como su garganta se volvía amarga al leerlo.

"Eren, ten cuidado. Levi quiere hablar con Erwin para que te remuevan de la tropa de Elite, si lo logra te quitarán de servicio definitivamente, recuerda que la condición para que seas aceptado en la agencia siendo un MH es que Levi sea quien este vigilándote. Por favor, trata de convencerlo de que no lo haga, recientemente esta más molesto de lo usual porque seas su subordinado"

Así es como la cordura de Eren Jaeger terminaba de explotar, e inevitablemente comenzaba a arrepentirse de haber confiado en Ackerman, sintiéndose utilizado y engañado por el Alfa. Tal vez sólo había querido aprovechar y acostarse con él. Y sin embargo, le tranquilizaba pensar que había actuado con segundas intenciones.

Estaba tan acostumbrado a seguir la contraria a Ackerman, que resultaba difícil el intentar mantener otro tipo de relación. Era inevitable, después de todo, había sembrado una semilla de rencor, cuyos frutos no podia tirar como si no tuviesen relevancia alguna.

"Te entregare mi vida"

¿Acaso era imposible confiar en aquel hombre?

Sentía coraje, no era fácil creer en alguien. Lo peor de todo es que había fantaseado con que todo fuera real y realmente poder estrechar su relación con aquel Alfa. Quería buscar la sinceridad de sus ojos y que estos le dijeran que querían estar a su lado, ser parte de su vida…

Eran desinados, ¿no es así? Sin importar las palabras que le dijeran estaba perdido en un juego. Donde tenía que lidiar pensando qué era lo correcto, y qué no lo era, su rivalidad con Ackerman tenía que prevalecer por un tiempo y no se desvanecería por compartir la cama en una ocasión.

Pero haberlo hecho no estaba mal.

La sensación de ser poseído lentamente por un cuerpo frio que se calentaba lentamente, ser impregnado por una esencia diferente, perder la cabeza por un rato, ser sujetado por unos brazos fuertes y fundirse en una mirada grisácea. No había estado nada mal. ¿Por eso su cuerpo no se sentía disgustado por la mañana?

— ¡Eren! ¡Abre la maldita puerta! — Escuchó a modo de grito a quien revolvía bruscamente sus pensamientos. Sin esperar más, terminó abriendo la puerta a medias antes de que aquel sujeto la derribara —. ¿Por qué carajo no avisas que te vas? — Preguntó Levi mientras fruncía el ceño.

— Estaba dormido. No quería molestarlo y tenía hambre — Se recargó contra la puerta.

— Al menos deja una nota.

— Estamos fuera de horario laboral, no me dé órdenes.

— ¿No puedes tener un poco de tacto?

— Se lo dice a la persona que estaba pidiendo que me removieran de su tropa.

— No lo volveré a hacer — Se disculpó sin variar su expresión de enojo.

— Entonces avisaré a la próxima — Eren terminó por abrir la puerta completamente, indicándole que entrara a su departamento —. Supongo que querrá desayunar algo, no soy muy buen cocinero pero peor es nada, me quedó algo de sopa.

— Trata de pagar tu culpa por irte sin avisar — Chasqueó la lengua.

— ¿Usted como pagará la culpa por intentar hacer que perdiera mi empleo? — Gruñó el castaño.

— ¿Cómo sabes que he intentado eso? — Preguntó Levi mientras se sentaba en la cama. Eren solo terminó arrojándole su móvil al azabache para que leyera el mensaje de Hanji, provocándole que arqueara la ceja — Algún día Hanji dejara de ser tan chismosa…

— Lo hace por mi bien, no me quejo.

— Ignora ese mensaje, he dicho que me encargare de ti. ¿Entendido? — Levi jaló a Eren para llevarlo con él a la cama, sujetándolo de la cintura fuertemente mientras lo colocaba sobre sus piernas.

— Quisiera creerle…

— ¿Sabes lo que hicimos anoche y esta mañana?

— No por haber tenido sexo significa que pueda creer lo que me diga, no puedo ser tan iluso.

— Significa que me acosté con mi subordinado, lo cual no debí haber hecho y me traería problemas si alguien se enterara. Quiero creer que eres lo suficientemente listo como para usarlo a tu favor.

— No tengo pruebas de haberlo hecho — Eren lo sujetó de las mejillas mientras acercaba su rostro al de Levi.

— ¿Quieres una prueba? — Le susurró Levi, antes de que la cercanía del moreno le provocara morderle los labios.

— ¿Me dará una? — Preguntó de manera astuta correspondiendo aquel acto.

— Supongo que para que esto funcione, tengo que darte la manera de que me ates.

Sin siquiera pensarlo, Levi comenzó a removerle la ropa al castaño, lo tomó de la cintura y lo colocó sobre la cama para posteriormente quitarse la camisa.

— ¿Aun está caliente? — Preguntó incrédulo dirigiéndole una sonrisa.

No obtuvo respuesta, sólo se quedó observando cómo le bajaban los pantalones rápidamente y le extendían las piernas hacia los lados. No se quejó en lo más mínimo, la sensación del miembro de Levi en su interior resultaba demasiado placentera como para negarse a que un celo se prolongara en esta semana.

No necesitaría inhibidores, no en esta ocasión.

Facilitándole el trabajo a Levi, sujetó ambas de sus piernas para mostrarle su entrada directamente, palpitaba en la espera. Ackerman sólo se detuvo un momento a observarlo después de sacar su miembro del pantalón. Le emputaba tanto la facilidad con que abría las piernas… ¿A cuántos les habría hecho la misma expresión?

Después de un gruñido Levi procedió a poseer aquel cuerpo, adentrándose lentamente mientras comenzaba a acariciarlo, de manera tan sutil y tranquila que parecía imposible creer que se había contenido de tocarlo por tantas veces. El Alfa tenía un instinto más controlado que el resto, lo había refinado a través del tiempo.

Caso contrario a aquel Omega que cedía con facilidad, debía ser muy tierno en cuanto a caricias o muy puto como para moverse así. Al menos su expresión delataba que disfrutaba los roces sobre su vientre, siendo penetrado quedito y sin brusquedad, Levi quería acariciar su vientre por dentro, no destrozarlo. Por ende, razonaba más de lo debido en como acariciarlo.

Las feromonas no tenían impulso grande, en este punto ya habían pasado el golpe más fuerte de hormonas y solo quedaban con los estragos que exigían un último contacto antes de acabar. Por eso no quedaba más que generar el recuerdo agradable de que alguna vez unieron sus cuerpos.

Buscando las reacciones de placer del moreno, Levi comenzó a acariciar el pecho de Eren en búsqueda de sus pezones. Una vez ahí procedió a chuparlos lentamente, mordisqueando un poco mientras el Omega gemía levemente. Resultaba exquisita la manera en que Eren ondeaba sus caderas, ambos seguían el mismo compas escuchando el chirrido de la cama al moverse. El ambiente era demasiado tranquilo pese a la situación, volviendo a su rostro unieron sus labios una vez más compitiendo a devorarse el uno al otro, rozando sus lenguas mientras el hormigueo se expandía por todo el cuerpo. Luego de separarse, comenzaron a intercambiar alientos con los movimientos un poco más acelerados de las caderas de Levi. Sus dientes empezaron a rozar la barbilla de Eren dando una mordida rápida antes de pasar a posar sus dientes sobre el cuello. Eren sólo comenzó a reír al sentir su cuello invadido, era una sensación extraña y excitante como si esa parte de su cuerpo fuese demasiado sensible.

— No puede morderme — Le susurró al oído —. Es inútil.

Ante las palabras que interrumpían sus pensamientos, Levi dio un empujón repentino clavando su miembro hasta el fondo y obligando a Eren a emitir un fuerte gemido.

— No pienso marcarte — Le susurró antes de chuparle el cuello —. No soy la persona indicada para hacerte mío.

— Nadie lo es… Aun si me mordiera esa herida sanaría y ni siquiera quedaría una cicatriz — Eren le retiró el rostro, sujetándolo para ser observado de frente, mezclando sus miradas. Con aquellos ojos aguamarina delatando su nostalgia y aquella penetrante mirada grisácea, eran aguas apaciguadas después de la tormenta, tan serenas y quietas que sólo demostraban los estragos del desastre que fueron.

Después de la tormenta viene la calma.

La calma no era buena, era sombría, helada, con esencia a muerte, el peligro se respiraba el ambiente y aun así el lugar destrozado por la catástrofe estaba totalmente abandonado. No había nada más que un lugar solitario para los dos.

— Pues siento lástima por ti — Levi le dio un roce efímero a los labios, mientras la mirada de Eren comenzó a destellar —. Supongo que te dolerá ser mordido cada tres días con tal de que la marca de tu dueño no desaparezca de tu cuello.

Eren sólo arqueó la ceja, esas pequeñas frases atrevidas lo molestaban y el mismo tiempo le despertaban un bajo instinto.

— Reto al Alfa que se atreva a jugar con mi cuello por hacerme su propiedad.

— Sólo cállate y abrázame — Levi bufó antes de tomar los brazos de Eren y hacer que los colocara en su espalda. Suspirante tranquilamente mientras procedía a continuar con su acto.

— No me ha entregado la prueba que asegure que no me botara — Le susurró al oído antes de gemirle eróticamente.

Ackerman se detuvo instantáneamente, volteando hacia los lados hasta dar con el móvil que había tenido en sus manos un rato atrás. Se separó del cuerpo de Eren sin sacar su miembro dentro y después de un Flash eren se percató de que había activado la cámara. Sus mejillas se encendieron al instante e intentó arrebatarle su teléfono al instante.

— ¡¿Pero qué está haciendo?! — Gritó avergonzado.

— Querías pruebas de que hicimos esta clase de cosas, ¿No es así? — Levi procedió a volver a tomar una foto, esta vez captando sus partes bajas, justo donde delataba que sus cuerpos estaban unidos.

— ¿Acaso no tiene vergüenza? — Preguntó Eren.

— Es mi manera de hacer las paces, no mostraras esas fotos a menos de que te eche de la tropa, o si las muestras sin que yo lo haya hecho, ten por seguro que me encargaré de que te expulsen de la agencia de seguridad de por vida — Gruñó.

— ¿Acaso es un degenerado?

— Soy un Alfa, uno que confía en ti.

— Creo que lo que menos esperaba era que llegara el día en que me tomaría fotos desnudo, y mucho menos con usted haciendo esto.

— ¿Quieres vídeo en vez de fotografías? — Le preguntó para luego acercar su rostro y volver a besarlo.

— Usted… Tiene una peculiar manera de romper la tensión entre nosotros.

Sin alguna otra queja, Eren volvió a enredarse en el cuerpo de Levi. Quería continuar con aquel juego de caricias antes de que las hormonas desaparecieran, era gracioso que de no ser por esas fotografías sería difícil de creer que había experimentado con su superior, y sobre todo que se sentía tan bien como para tener la sensación de estar completo mientras estaba en sus brazos.

Apenas un rato solo en su departamento y la depresión clásica a la que estaba acostumbrado había resurgido. ¿Qué tienen los destinados que podían volverlo bipolar? Sin dejar que le importara solo le restó continuar disfrutando y acelerar sus movimientos aunque el rechinido de su cama aumentara.

Un día mas y tendría que volver a la rutina del trabajo. Lo lamentaba por Armin pero dudaba que Ackerman le diera oportunidad de revisar el mensaje que le envió, su teléfono seria sujeto de morbo por esta tarde. Era un trato justo si a cambio de eso Levi se quedaría sin comer.


— ¿Escuchaste las noticias? — Preguntó un sujeto de cabellera rubia y cuerpo robusto, a aquel Ackerman.

— ¿Sobre que se robaron a tu prometida? Cobarde, en tu lugar habría ido yo a recuperarla en vez de enviar al monstruo de hielo, Reiner… — Respondió fastidiado.

— En realidad me refería a que encontraron el proyecto de restauración de la humanidad en la superficie, aquel Omega perdido — Rió evadiendo las palabras de Ackerman.

— No me interesan las ratas de laboratorio.

— Pues cuentan que es un nuevo perro de la agencia de seguridad y que probablemente lo veamos uno de estos días.

— ¿Por qué harían a un Omega de ese tipo un soldado? — Preguntó Kenny extrañado — Es obvio que si es parte de un proyecto Alfa trataríamos de recuperarlo.

— No lo sé… Según el reporte de Marco Bodt, pretenden usar su mutación como arma, pero aun así suena arriesgado, lo más probable es que quieran usarlo como carnada.

— Los del mando lo necesitan… Si lo capturamos es obvio que sería transferido a AS00, sería su oportunidad para rastrear nuestra matriz… — Razonó el Alfa.

— Suena problemático, ¿No es así? Todo por un simple Omega

— Lo mejor sería que muriese antes de que voltee a la organización — Refunfuñó —. ¿Ya hay orden de captura?

— No… se está analizando. Quieren tener cuidado… Kenny… Asignaron al Omega a la tropa de tu hijo. ¿Sabes lo que significa? — Kenny se crispó al escucharlo. Odiaba que la asociación Alfa tuviese asuntos que atender donde su hijo estaba de por medio.

— Significa que… debo asesinarlo y fingir demencia, ¿No es así? — No podía permitir que tuvieran los ojos en la mira cerca de su hijo.

— ¿Qué te da la seguridad de que no diré que ya estabas enterado de que el chico es el Omega prometido y te intentarás deshacer de él solo para seguir cubriendo a aquel enano? No importa cuántas cabezas entregues en el lugar de la de tu hijo, no puedes vivir cubriéndolo por siempre — Rió Reiner mientras observaba atento la expresión del viejo Alfa —. Tus intenciones se hacen cada vez más notorias.

— ¿Qué es lo que quieres a cambio de tu silencio? — Gruñó Ackerman.

— Supongo que soy un Alfa en edad de casarse pero mi prometida está custodiada por personas un tanto molestas entre las cuales hay una cabeza que te interesa rebanar, ¿No es así?

— Era tan obvio… — Se maldijo internamente Kenny por sentirse forzado a cumplir órdenes de quien no es uno de sus superiores. Para colmo, no tenía ánimos de encontrarse a Levi en estos días.

— Será un gusto hacer un trato contigo… — Rió el Alfa rubio.

— Eres un maldito, ¿Lo sabias?

— Sólo apresúrate, ¿Quieres? No tardaran en dar a conocer la información a toda la organización y empezaran a exigir cuentas de porque el traidor que tiene como guardián no ha sido asesinado.

— No es como si mi hijo fuese presa fácil — Trató de defenderse.

— No lo es, tiene sangre pura. Es hijo de dos Ackerman después de todo. Debo insistir… No podrás cubrirle la cabeza por siempre, hay rumores de que es más fuerte que tú… y que su cabeza vale más de las betas que has entregado…

— ¿Cómo se llama el mocoso que debo matar? — Preguntó Kenny al borde de la rabia.

— Eren Jaeger

— Entonces deja de decir más estupideces y prepara la maldita boda.


Nota de Soulxphantom: -Aparece de entre las sombras- o-o paso a dejarles capitulo, llevaba mucho tiempo sin actualizar, Sorry recientemente tengo un gran bloqueo como escritora, mentira no es reciente, se nota que lleva buen tiempo. Es de esos Emos donde no sabes si está bien lo que haces, sumen trabajo, universidad y que recientemente se critique mucho a las autoras de Drama-Tragedia… :'D Hijas de su madre es mi genero favorito ya me hicieron dudar de que son las cosas que escribo. Whatevah el capítulo habla por sí mismo, que inicie la cacería de Freya y he de confesar que siempre quise que Levi y Eren se tomaran fotos de ese tipo… Ahre

Oh, sí tienen dudas con Bodt-chan podrían releer capítulos anteriores para que deduzcan que paso.

Gracias por leer.

Nota de Vientoyhielo: Me merezco un omegaverse Ereri con lemon y Mpreg incluido, ¿Lo sabes? uvu –le deja cariñitos en el fic y se va-

Soulxphantom: She is a dreamer, a fucking caguai dreamer