Oliver Queen odiaba los días como ese, por lo general era divertido tener a Roy y a Thea cerca, era como una bocanada de aire fresco. Aunque a veces se le olvidara esos dos eran aún unos críos y los críos se meten en líos. Forma parte del hacerse mayor. Pero eso no era lo peor, lo peor es que ahora él era el adulto responsable y claro le tocaba a él ser un guía para esos dos. Oliver que había sido un "enfant terrible" que había tenido que madurar de golpe y agolpes, sin ayuda. Sus padres tiraron la toalla con él, así que en eso, como en todo en su vida Oliver iba a ciegas.

Ni Thea ni Roy eran los chicos que salían en las series de Disney Channel, eran grandes chicos pero se movían en le mundo real, en un mundo real y cruel, deseoso de engullirlos. Oliver había logrado darles un objetivo en el que centrarse, y eso había supuesto un cambio abismal en ellos. Pero aún así eran adolescentes y como todos saben, algo no acaba de ir del todo bien en la cabeza de un adolescente. Roy no sabía si era problema de perspectiva, de hormonas, de valores, de identidad o de qué. Pero era obvio, ser el guía de esos dos era como caminar sobre una fina capa de hielo con zapatos de tacón. No es que él hubiera llevado zapatos de tacón sobre l hielo, ni sobre nada, pero se figuraba que debía de ser lo mismo.

Oliver estaba frente de la puerta de Roy aplazando lo inaplazable. Roy era bocazas, muy gallito e irreflexivo, si, esos eran básicamente sus grandes defectos. Pero era joven ¿Qué joven no es un poco así? Exceptuando el oscuro capítulo de las drogas, siempre que había tenido que amonestar al chico habías sido por alguna de esas tres cosas. Pero por despilfarrar dinero, eso no era propio de Roy. Roy tenía consciencia del verdadero valor de las cosas incluso mejor que él mismo, era un chico que había pasado todo tipo de penurias y que había encontrado siempre la forma de salir adelante. Oliver admiraba eso de Roy, era del tipo perseverante.

Quizás madre estuviera muy equivocada con ese chico él no era la manzana podrida que iba a podrir el esto de la cesta. Por lo visto era ellos los podridos que estaban corrompiéndolo a él. Eso de tirar el dinero era tan propio de su hermana y de su madre que era imposible negar la evidencia. Roy solo había hecho lo que veía que era lo habitual por ahí. Eso no lo excusaba, Oliver sabía que Roy era muy capaz de saber que el dinero de las emergencias era para emergencias. Y que uno no debe de gastar más de lo que posee. Que hubiera agarrado esos 300 dólares le hacía pensar sino estaría volviendo al mal camino. Era cierto que al entrar a vivir en esa casa Oliver le había dicho "todo lo mío es tuyo" pero el que tomar ese dinero sin decir nada, eso recordaba demasiado a la época en que Roy no era más que un ladronzuelo. Oliver se preguntaba que parte de esa nueva faceta de Roy era culpa del estilo de vida de los Queen y que parte era del propio pasado de Roy. Fuera como fuese no iba a dejarle creer que aquello era correcto. No lo era, no estaba bien malgastar así el dinero (aunque no les faltase) ni estaba bien tomar dinero de otros sin pedir permiso. Con esa idea en mente Oliver picó a la puerta de la habitación de Roy.

- Un segundo (dijo Roy al otro lado de la puerta. Oliver no esperó esa respuesta pero al oír cajones abriéndose cerrándose y puertas batiéndose, comprendió. Roy estaba "ordenando" su habitación. La gran batalla perdida con Roy) ya (dijo al cabo de unos minutos) adelante.

- Royyyy (Al entrar la habitación no es que estuviera ordenada, pero al menos no era zona catastrófica, eso si, Oliver nada más entrar abrió una ventana, para airear) un día de estos te asfixias, aquí.

- Ya bueno, iba a limpiarlo esta tarde.

- Si, eso me suena ¿No es lo que le dijiste a Dinah el viernes, y la semana pasada y la otra?

- Bueno lo hice, pero se ensucia muy rápido (Roy sabía que Oliver sabía que le estaba mintiendo pero igualmente puso cara de inocente)

- Da igual, no he venido a hablar de tu habitación, Roy. Además estas tres semanas que vas a estar castigado vas a tener mucho tiempo para limpiar.

- ¿Tres emanas? (Exclamó Roy alucinando por como se pasaba Oliver)

- Es lo que estará Thea.

- Ya pero ella pilló 700 dólares, yo solo 300 (protestó Roy de una forma bastante infantil para la edad que tenía ya).

- ¿En serio? (ahora era Oliver quien alucinaba)

- Supongo que no (dijo bajando la mirada). Oliver, sé que hice mal, te juro que iba a devolverlos en cuanto recibiera la paga de este mes. Para nada quería que te enteraras y…

- ¿Pero tú te escuchas cuando hablas Roy? (le interrumpió furioso) Me estas diciendo que no solo malgastaste todo el dinero que te doy en cosas totalmente banales ¡MAL! (dijo como si fuera un concurso de televisión) y tomaste un dinero reservado para casos de emergencia, y que no era tuyo para seguir despilfarrando ¡MAL! (repitió otra vez al estilo concurso de televisión) sino que también me dices que tu intención era ir a mis espaldas ¡Ocultármelo! ¡Que pasa con eso de la confianza y la honestidad!

- Sabía que te ibas a poner así, por eso no te lo dije (protestó Roy, Oliver no salía de su asombro).

- ¿Y cómo narices se supone que me lo debo tomar? (Oliver sabía que debía tranquilizarse, que enfurecerse así, no llevaba a ninguna parte, pero es entre unos y otros lo iban a volver loco) Roy, pensaba que jamás diría estas palabras, pero me equivoqué, te has vuelto un mocoso caprichoso y malcriado. Y cuando pasaste a formar parte de esta familia no fue para que te comportaras como lo llevas haciendo últimamente (Roy sintió una punzada en el corazón, realmente se había acomodado muy bien a la vida de lujos, demasiado bien. Oliver llevaba razón, como podía haber gastado todo ese dinero de esa manera? Vale, que la chica era un 10 sobre 10, pero aún así había sido algo totalmente irresponsable).

- Llevas razón (dijo sin poder mirarlo a la cara)

- La llevo (dijo un poco más calmado Oliver). Ambos sabemos que toca ahora ¿no? (Roy se mordió el labio y asintió sin apartar la mirada de los cordones de sus zapatillas, nunca antes le habían parecido tan interesantes)

- Oli, antes que me zurres, no habría forma de cambiar esas tres semanas por cualquier otro castigo. Es que…(Roy no sabía como se atrevía ni a pedírselo pero esa chica le gustaba mucho).

- ¿La señorita de los gustos finos? No quieres pasarte tres semanas sin verla ¿Es eso?

- Si (dijo rojo como un tomate).

- LO siento Roy, pero no sería justo con Thea. Ambos cometiste el mismo delito ambos merecéis la misma condena (Oliver vio como el chico se desmoronaba). Pero si quiere puede venir a hacer los deberes contigo al salir de la escuela.

- ¿En serio? ¿Los deberes? Eso es lo más antipolvazo que podría decirle (Roy por un segundo olvidó la razón que había llevado a Oliver a su habitación).

- Esa es mi última oferta Roy. Además no te preocupes por eso no va a haber ningún polvazo, no porque los deberes los haréis, abajo, en el salón. Pero si no te gusta la idea, le ices que te castigue tres semanas por manirrota y por ladronzuelo y santas pascuas (Oliver dijo con toda la malicia del mundo).

- Si me deja será culpa tuya (farfulló por lo bajito).

- Si te deja por esto, es que en el fondo no le gustabas tanto (Oliver no pudo evitar reírse del chico).

- Grrrrr (gruñó Roy y puso morros) ¿Dónde? (preguntó Roy haciendo referencia a su castigo. Oliver miró la habitación, realmente todo estaba invadido de cosas y eso que la había "ordenado" algo mientras él esperaba fuera. Oliver decidió dejar de mirar porque aún se iba a enfadar más y agarró por el bicep a Roy y le desabrochó el pantalón, dándole un tironcito hacia abajo para que el trasero quedara al descubierto. Oliver respiró aliviado, al menos Roy no llevaba un tanga ¡Mujeres!. Roy no forcejeó con Oliver, sabía que se había ganado esa zurra con todas las de la ley)

- Roy William Harper estoy muy decepcionado contigo (y estiró de él colocándolo bajo de su axila, teniendo así pleno acceso a su trasero) . Despilfarrar de esa manera el dinero. Sabiendo perfectamente lo duro que es vivir cuando no se tiene, debería tener más conciencia a la hora de gastarlo Plass.

- Lo siento Oliver, de verdad, que no sé que me pasó.

- PLASS PLASS PLASS PLASS pues yo tengo una idea aproximada, y la cabeza que estaba pensando en ese momento no era la que tienes encima de los hombros, precisamente PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- Grrrr (gruñó porque Oliver no estaba dando la típica zurra in crescendo sino que había empezado fuerte desde la primera estocada).

- PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS que sea la última vez que tomas dinero sin permiso, que utilizas un dinero destinado a una cosa tan seria como una posible emergencia a algo tan superficial como salir de ligoteo PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- Aaaaaaaaaaaaaaah nunca más aaaaaaaaaaaaaaaay au lo juro auuu Oli, lo siento arhggg para, para, detente, auuuuu duele, duele sniff sniff

- Roy, espero que está sea la primera y la última vez que tenga que tener esta charla contigo, porque si vuelvo a pillarte metiendo mano de dinero que no es tuyo o gastando el tuyo de una forma tan irresponsable en vez de mi mano va a ser el cepillo PLASS PLASS PLASS.

- Argggh si si, lo juro, lo juro, snif snif lo siento, lo siento mucho, no quise decepcionarte, no quise fallarte, Oli (Oliver se dio cuenta que el chico lloraba pero no por los azotes que se acababa de llevar sino que era un llanto que venía de más profundo)

- Roy (Oliver lo soltó y lo agarró firmemente por los hombros y mirándolo a los ojos) estoy decepcionado contigo, es cierto, pero eso no cambia nada entre nosotros. Tú ahora eres uno más de mi familia, y nada que hagas o digas lo cambiará. Pase lo que pase siempre estaré a tu lado (Roy asintió y se apresuró a limpiar los churretones que las lágrimas habían dejado sobre sus mejillas) . Aunque sea para darte un tirón de orejas como ahora.

- ¿UN TIRÓN DE OREJAS? (dijo escandalizado llevándose ambas manos a su trasero que Roy aún no se había dado cuenta que Oliver le estaba tomando el pelo).

- Bueno quien dice un tirón de orejas dice unos buenos azotes jajaja

- Ohhh por dios Oliver, no lo digas así, casi prefiero lo del tirón de orejas.

- Jajajaja de eso estoy seguro jajaja anda, ordena esta pocilga, antes que Dinah se apunte también a eso de los tirones de orejas (y Roy abrió tanto los ojos que parecía que los ojos se le iban a caer de las órbitas). Uy uy no me mires así, te aseguro que es bien capaz.

- Tú no la dejarías ¿Verdad? (preguntó en pánico, Oliver se limitó a sonreír haciendo que le muchacho se pusiera más nervioso).

- ¿Cómo te lo diría yo para que lo pillaras? (Oliver se tocó la barbilla como si estuviera pensando algo muy profundo) Yo si fuera tú, me ponía YA con la habitación (intentando aguantarse la risa y como si algún espíritu hiperactivo hubiera poseído a Roy, el chico empezó a recoger su habitación como si le fuera la vida en ello).

FIN