Espero que les guste es algo corto

Capítulo 18: Reuniones y nuevos planes en marcha.

Con el nuevo pedido del pequeño cielo, cada guardián y amigo de la Fagmilia fueron al cuarto a descansar, el día había sido más que agotador al saludar y responder a cada mafioso en la fiesta, los guardianes de Tsunayoshi sonreían un poco, contentos por la situación dada, jamás dejar solo a su jefe y amigo con nadie que no fuera amigo íntimo de la familia. Extrañamente con el poco tiempo que llevaban juntos era inevitable aquella conexión en sus corazón, los gemelos le era una agradable sensación en sus corazones, por fin tenían gente que los aceptaban tal cual eran, Yamamoto estaba contento por fin estaba en casa, donde nadie juzgaría sus decisiones o le tendrían altas expectativas, Umi tenía un lugar que la quería y no le veían como fenómeno, Yusuke estaba más relajado como nunca lo había estado desde pequeño, Kei estaba muy cautivado por tener por primera vez amigos. Todos eran familia y la familia se protegía. Los aliados estaban conversando entre si y preguntaban a los nuevos para conocerse mejor.

-Por cierto Enma ¿Tus guardianes?.-pregunto curioso por los amigos del pelirrojo no estaban.

-En la mansión, necesitaban descansar y hay uno que otro arreglo así que están supervisando que nada suceda y reclutando gente como siempre.-explico.-Adelheid le gusta tener todo controlado.-sonrió un poco.

-Ya veo, esperó que estén pronto aquí los necesitamos.-dijo incomodo.-Además necesito llamar a las chicas.

Sus guardianes al escucharlo lo miraron.

-¿Las chicas?.-pregunto Kei al estar más cerca.

Tsuna se sonrojo.-Se me olvido decirles, también tenemos integrado a un grupo independiente en Giglio Nero, son amigas mías y con ellas está mi hermanito llamado Fuuta, y creo que también están esos dos con ellas; aunque también son modelos juveniles, en realidad hay una en la empresa Giglio Nero en Inglaterra.-dijo pensativo.-Pero todo a su tiempo chicos. Oye Byakuran también debes llamar a tus guardianes, las coronas fúnebres.

-Claro Tsu-chan~.-dijo animado el jefe de Gesso mientras comía unos malvaviscos.

-¿Que tienes planeado Tsunayoshi-kun?.-pregunto Mukuro mirando a su jefe.

-Vayamos todos a la sala de reuniones, después se les dará los detalles, aunque lamentablemente no está Varia, pero luego les avisaremos.

Nadie se negó y fueron al salón ya dicho, todos acomodados, el castaño miraba pensativo a todos, los Arcobalenos estaban impacientes, sabiendo un poco los pensamientos de su cielo.

-Como verán, seré atacado.-hizo una mueca, recordando la reacción de su pequeña hermana.-Hasta ahora nuestro objetivo es incierto, pero.-suspiro desordenando sus cabellos.-Estamos peleando a ciegas, actualmente estos meses solo hay que ser cautivos y usar toda la tecnología, contacto, pista que se encuentre a nuestro alcance, ya hizo la primera fase de nuestro plan, que fue presentarme como heredero de Giglio Nero, debemos imponer nuestra famiglia, tendremos en estas semanas reuniones de alianzas, cuando eso suceda no puedo decir con ciencia cierta donde serán o si son en el país, por ello quiero que investiguen como nunca lo han hecho, por supuesto hay otras cosas más importantes que mi futuro asesino.-escucho algunas quejas pero las ignoro, no era momento para eso.-Pero hay misiones importantes, Reborn, Fon y Kei necesito que traían con urgencia a Fuuta, I-pin, Haru y a Kyoko.-vio como asistían.-También deben estar los chicos allí, Ken y Chikusa igualmente que vengan, pueden hacerlo en los últimos días que tenemos de vacaciones, ellos deben estar en Inglaterra aún.

El jefe de Giglio Nero sabía que estaba siendo algo paranoico pero debía poner al corrientes a sus amigos y hermanos adoptivos, además sus guardianes debían entrenar un poco más, sabía que eso no sería tan difícil por esas dos semanas de vacaciones que tenían, conversaría con el octavo sobre la petición de tener a Yusuke como médico en la academia, así lo tendría cerca, pensaba que su abuelo no le rechazaría la idea, ya que tendría a alguien de confianza además siempre lo consentía como podía, ¿los remordimientos? Podría ser, le agradaba el actual jefe de Vongola, siempre lo vio cómo su abuelo y nunca le culpa del abuso familiar y del pueblo, no era su culpa, él también había caído por la falsa, aunque Xanxus no era de mucha ayuda al empujar al octavo a aceptar la oferta, así mas no podía negar que era divertido la relación de ellos dos, las iras e indiferencia habían cambiado hace mucho tiempo atrás. Miro a Dino, que al llegar a la mansión y le comunicó todo lo sucedido en la mansión Vongola, ya había pensado que habría consecuencias para Vongola, su legado había sido roto por un propio descendiente, lástima que eso ya no le importaba en absoluto, no sabría qué haría su hermano mayor aunque a él no le incumbía nada de ello, solo Giglio Nero y sus aliados, de allí nada más, siendo sincero no debió decir todo aquello en la fiesta, pero fue muy sincero por la situación, ¿Por qué preocuparse por su sangre? Si su misma sangre lo traiciono primero, miro a su familia, muy desequilibrada pero era su familia, la gente que lo cuidó y amo por ser el mismo. Por ser solo Tsuna, distraídamente juego con el cabello de su guardiana del trueno que conversaba con Nagi sobre una salida de chicas, tarareo pensativo.

-Enma.-miro a su mejor amigo. Que rápidamente le tomó atención como la mayoría.-Cuando vayas a tu mansión, busca lo pedido, por favor, también necesito que vayas a Francia por el regalo y negociación con la familia que se te informara, ellos contrataran negocios con nosotros, es mejor tenerlos amarrados por todos los lados, ¿Qué mejor que ponerles una correa?.-sonrió un poco divertido, allí recordaron muchos que el pequeño cielo había sido entrenado por el peor sádico que había en el grupo, muchos miraron de reojo a Reborn, que solo sonrió sádicamente.-Cuando llegues puedes dejar los puntos claros, por supuesto.-considero mirando a su mejor amigo.-Puedes divertirte.

Enma rio, una risa maliciosa que algunos les hizo estremecerse.-Gracias Tsuna.

-Byakuran, tú y tus guardianes, tienen la mejor parte de esto, busca los enemigos de tus aliados y destrúyelos, mejor borrar los enemigos cuando creen que están en ventaja, claro que eso es lo más engañoso de esto.-se ganó una risa casi tétrica, allí recordando que Tsuna no solo puede ser un inofensivo cielo comprensivo y casi pasivo, él era un cielo engañoso y despiadado cuando lo era, una personalidad que no muchas veces mostraba, pero allí estaba, en frente de sus ojos, ya no estaba el inofensivo cielo que amaban, no, claro que no, allí estaba un jefe mafioso e importante, que podía ser despiadado, con palabras dulces, con verdades que podían destruirte o una simple sonrisa podría desalmar a cualquiera, Tsuna no se daba mucha cuenta del poder que atraía su llama del cielo, él era juguetón, disfrutaba cazar sus presas, llevarlas a la agonía, mostrarles que han ganado, cuando en realidad, él siempre había sido ganador, algo que era un tanto perturbador era cuando el pequeño cielo sabia, sabía que sus llamas podrían llevarle a la gloria como podían llevarle al mismo infierno, todo se estremecieron ante la idea, del pobre desgraciado que intentará jugar con el castaño, Tsuna lo noto y sonrió de forma encantadora.-Pero por supuesto no quiero inocentes muertos.-miro al peliblanco con seriedad.

El de ojos violetas sabían que era observado por su pequeño conejo así que dejo de comer sus dulces y miro al chico, con una extraña miraba reflejará en sus ojos.-No esperaba nada menos de ti querido jefe mío, te daremos el informe como sé que te gustara.-le guiño un poco antes de dirigir su mirada a la bolsa de malvavisco.

-Uh Verde-chan.-miro al científico.-¿Cómo vas con las cajas arma?.-pregunto con genuina curiosidad.

-Bastante bien, ya pronto tendré el lote para tus guardianes Tsuna, pero claro también te he creado otro aparte del cielo.

El cielo asistió complacido, no esperaba menos de su querido científico, sonrió un poco acomodándose en su asiento ya que su querida hermana Uni se sentó en su regazo, la acomodo, al verla bastaste cómoda y feliz, miro a todos.-Hasta ahora eso será sus misiones en la mayoría, aun quiero que los demás Arcobalenos entrenen a mis amigos, aunque muchos son expertos como notaran mis nuevos guardianes necesitan pulirse.-miro a los chicos, el hombre castaño se enderezó igualmente que la peliverde.-pero claro, no quiero perfección, así que no hay que esforzarse en mejorar.-más que una petición era una orden bien disfrazara.-Ya que hace poco han sido instruidos en este mundo, tampoco pediría mucho en ello, quiero que disfruten, que se sientan seguros y sobre todo que se sientan en casa.-sonrió con cariño mientras acariciaba lo cabellos de Uni.-tenemos poco tiempo antes de volver a la academia, así que en unos días iré a la mansión Vongola para pedirle al octavo sobre la petición de Yuusuke de ser el medico en jefe de la enfermería.

-¿Crees que acepte hijo mío?.-pregunto Luce curiosa mirando a su retoño.

-Tengo de apoyo a Varia, sé muy bien que Xanxus ya le habrá dicho o mejor dicho sugerido de la propuesta, además ¿Por qué negarse? Tiene a un hombre con buenas recomendaciones y que ha tratado de todo, tampoco como es que el abuelito fuera tonto, aunque ya su hiper intuición este fallando, sabe que está acorralado, Vongola esta acorralada.-rio sin poder ocultar el placer de saber que su propia sangre destruyera su legado, la dulce ironía.-Además en punto en favor, sé que Giotto trata de que nos llevemos bien, sé que quiere ser mi hermano mayor una vez en su vida.-su mirada se opacó.-Pero eso no es algo que pasaría una noche a la mañana, eso lleva tiempo y el cree que sus dulces palabras lograría un avance aunque el que pondría en duda la decisión sería Iemitsu, cosa que no creo, porque ya no es de fiar.

Todos los miraban sorprendidos, no les agradaba esa reacción del menor hacia Vongola, era justificada, sí, pero verlo por sus propios ojos era distintos, Tsunayoshi estaba roto, mas roto de lo que ellos hubieran descubierto, su cielo sufría en silencio como él quería, pero a la vez les emocionaba por completo el hecho de que ellos vieran muchas facetas de su jefe, era de verdad el hijo de Bermuda, el hombre cruel, despiadado, engañoso, pero también se notaba que era el hijo de Luce y Gamma, la dulzura, la comprensión, la calidez, la felicidad, era la combinación de esos tres adultos que eran los padres de él, también se contaba lo que fue de niño, infantil, inocente cuando la situación a sus ojos no era comprensible, la genuinidad, lo fuerte que era, fiero, confiado en todos y todo.

Por ello, ellos eran lo que no necesitaban más dolor en un ser inocente, aunque sabían que Tsuna pareciera inofensivo él era después de todo, hijo de Bermuda, le había entrenado de niño, aunque la apariencia engañaba, eso el castaño lo tomaba como beneficio, hacer sentir a sus presas que él era inferior, inofensivo, pero en el interior era todo lo contrario, era un tanto despiadado, engañoso, pero era dulce, perdonaba a quienes no debían ser perdonados, ganándose más aliados, Tsuna era de verdad un jugador con quien no deseas jugar, sabrá tus pasos antes de que te des cuentas que has bailado lo que él ha querido que bailadas.

También, era eso que les traía más paz, una paz retorcida, el de ojos caramelos siempre estaba allí por ellos, aun entre golpes, palabras hirientes hacia su persona, él te regalaba un sonrisa, te susurraba palabras suaves y tranquilizadoras, porque ante todo Tsuna dejaría que todo lo dañara antes de que alguien estuviera roto, porque antes sus errores, el castaño veían más que eso, veía quien eran, quizás unos monstros pero eso no importaba, cuando sentías que estabas en un lugar, sentir que eras aceptado en un exacto grupo que no te juzgaría, eso les daba el de ojos caramelos, jamás los juzgaba, jamás los lastimaba, él siempre estaba allí ante todo y por todos, se ganaba la confianza para que sus corazones no se rompieran y se perdieran ellos mismo.

-¿Chicos?.-hablo Tsuna al verlos tan callados.

Mukuro rio un poco mirando a su querido cielo.-Jamás había visto esa faceta tuya Tsunayoshi-kun, sí que eres fascinante.

El nombrado se acomodó de forma perezosa en su lugar, dejando a Uni relajada, la pose despreocupada, la pequeña sonrisa inocente y la mirada brillaba de emoción.-Oh, rara vez la muestro Mukuro, ¿Por qué quitar la diversión de la situación?.-pregunto agrandando más su sonrisa aun sin salir de su lugar.-¿No hay que dejar que te subestimen? Me gusta esperar, Padre siempre dice que es mejor que crean que no eres nada para ellos y luego atacar por detrás, pero claro.-hizo una mueca.-No me gusta jugar con nadie si no es necesario, no soy estúpido, puedo herir a cualquiera con la verdad, como le dije a Giotto ¿Por qué mentir?, si la verdad es más dolorosa.

-Giotto.-murmuro Chrome pensativa.-Lo recuerdo, sentir sus palabras como dagas en su corazón.-dijo tímidamente.

Se encogió de hombros.-Fue todo verdad.-dijo divagante, recordando aquello.-Giotto quería seguir jugando a que no conocíamos, que no había pasado nada, que solo me fui porque era lo mejor, pero los dos sabíamos que solo era un engaño, yo no lo conozco, no es mi hermano, no es nada más que un hermano sanguíneo que no hizo nada para su propio disfrute, amante de la atención, de que sea todo a su manera, jamás le negaron algo, pero su error es menospreciar a los demás, también es un cielo engañoso, porque se muestra como un cielo comprensivo, pero también es un cielo egoísta, no le importa nada solo a sí mismo, si no fuera así ¿Qué hizo para poder mostrar el potenciar de los hermanos de sus guardianes?.-miro a los gemelos y a Yamamoto que desviaron la mirada.-Nada ¿No? No hizo nada porque para el ustedes no lo valen, no ven lo que son, no ve lo más valioso que tiene, lamentablemente no puedo decir lo mismo, Yamamoto Takeshi, un buen jugador de beisbol, el que siempre sonríe, el que siempre es visto como estúpido.-miro a su guardián de la lluvia que bajaba la mirada.-Pero es lo que el quiere ver como todos, porque Yamamoto Takeshi, es un espadachín mejor que su hermano mayor, tiene debilidades, es calculador cuando quiere, es fácilmente menospreciado y comparado, haciendo que ocultada su verdadera naturaleza, pero yo veo más que eso, igualmente que los Gemelos Spane, solo simpre error de la familia, la hija despreciado, tímida y antisocial y el niño incomprendido, despiadado y cruel, pero no lo son, son dos chicos fieros, leales, agradables y por parte de Mukuro de un humor negro, pero los dos con mejor potenciar como Viper con su llama de la niebla, pero también vi gente rota, destruida por las expectativas de que no son como su hermano mayor, habían caído todos en la soledad, en s mismos, pero yo no soy igual a mi hermano.-sonrió un poco-No puedo dejar que esas personas que son más valiosas que un diamante se destruyan que caían en el abismo para perderse, así que por ello yo jamás los traicionaría, por eso yo mataría por todos ustedes, por eso yo puedo ser despiadado y malditamente cruel y sádico con mis enemigos, porque yo no veo gente con heridas o seres perfectos, no claro que no.-rio un poco.-Yo veo gente que quiere un oportunidad de brillar por sí mismos, mostrarse ante todos que no son iguales a sus hermanos, guardianes del Vongola, que son mejores, que vean lo que son capaces, yo veo eso, veo su determinación, una determinación tan ardiente, tan encantadora, tan bella que me es imposible no hacer lo mejor para que ustedes sean felices, porque se lo merecen, porque así debía ser.

Había palabras que habían sido resaltadas por el menor que hablaba muy en serio, cosa que ellos sabían muy bien, pero escucharlo, era diferente, sus corazones se llenaban de calidez, no dudaban anteriormente que quizás eran manipulados, no lo negarían, pero ver la sinceridad cargada por cada palabra salda por el menor les hacía sentir que estaban en el lugar correcto, que era correcto.

-Hijo.-una voz ronca resonó en todo el lugar, algunos voltearon, otros solo lo ignoraron aun en sus pensamientos.

-Oh Papà.-se animó dejando a su hermana en su lugar antes de ir donde su padre.-¿Ha sucedido algo?.

-Nada relevante, ¿Qué te he dicho de actuar de esa manera?.-le pregunto cruzándose de brazos, el menor se sonrojo e hizo pucheros.

-Pero padre, ni yo a veces me doy cuenta como actuó.-se quejó, una patética excusa y lo sabía-Además eso me has enseñado.-sonrió divertido.-Uh no lo llamabas "Defensa"

- Te enseñe muy bien.-se encogió de hombros.-Pero no vengo a regañarte por ello, te tengo una misión.

Los ojos del castaño brillaron de emoción y asistió, miro a sus amigos.-Creo que la reunión ha terminado, ya saben que hacer, pero podeos posponer las misiones uno o dos días, hay que disfrutar la reunión familiar.-se animó abrazando a Dino.

-Claro-se animó el rubio.-Me gustaría consentir a mi hermanito.

-Dino.-Tsuna se sonrojo más sacando unas risitas al rubio.-De verdad los extrañe tanto, nunca les volveré a enviar tan lejos tanto, además en Inglaterra fue tan aburrido.-arrastro la palabra, cuando recordó algo se sobresaltó y fue hacia Verde que reía al ver la actitud tan infantil del chico que vio crecer.-Verde, Verde, ¿Lo hiciste? Dime que lo hiciste.

-¿Crees que no lo haría, ante todo está tu salud.-le dijo entregándole un pequeño frasco.-Aunque no me guste tuve que pedirle ayuda a Reborn para obtener sus llamas del Sol, tomate una al día, por dentro de dos meses, pero cada semana veremos cómo vas, si tu cuerpo reacciona a la medicación experimental.

-¿Qué pasa aquí?.-pregunto Skull curioso como todos.

-Tsuna pidió si se podía hacer un experimentación con su medicina junto la ayuda de la llama del sol para curar sus pulmones, como dije es algo experimental as que no sabemos reaccionara ante el efecto, pero creemos que lo lograremos con éxito.-hablo con aburrimiento el azabache antes de estremecerse al sentir el abrazo sorpresivo del menor que luego se sentó en su regazo para tomar unas de las pastillas.- Tsuna.-su voz sonaba a advertencia, pero todos notaban como el sicario acomodaba al castaño.

-Gracias.-sonrió contento.

-Cuando quieras niño.-dijo ocultando su sonrisa al abrazar al pequeño cuerpo sobre él.

Por ahora se relajarían, disfrutarían del tiempo junto con todos, pero sabían que esto era la calma antes de la tormenta.