Disclaimer: Ni Iwa-chan, ni Tooru, ni Haikyuu! me pertenecen.


...

Tooru Oikawa nunca fue un chico celoso -según el-. En parte porque su persona era muy magnifica como para sentir celos hacia otra -de nuevo, según el-, y en parte porque nunca estuvo en una situación en la que los celos lo dominaran por completo. Eso, claro, antes de enamorarse de Hajime Iwaizumi.

Por eso, en estos momentos, Oikawa se estaba retorciendo en celos por dentro, mientras veía junto al resto del equipo del volley detrás de unos arbustos, como una pequeña chica castaña se le estaba declarando a Iwaizumi a las afueras del gimnasio.

Lo había llamado luego de que terminara el entrenamiento, cuando ya todos se disponían a ir a sus casas. Oikawa e Iwaizumi estaban enfrascados en una conversación -en la que solo participaba Oikawa, cabe destacar-, cuando la chica, que debía ser de primer año, se les paro enfrente retorciendo un mechón de su cabello en sus manos, y mirando al suelo a mas no poder. Iwaizumi, inocentemente, acepto; Oikawa hizo una broma al respecto -que hubiera costado un puñetazo en el rostro si la chica no estuviera ahí-, mientras por dentro gritaba a todo pulmón a Iwaizumi que no fuera. El conocía bien esa situación.

Hajime llevo a la chica detrás del gimnasio, y luego de unos minutos Oikawa corrió tras ellos y se escondió en unos arbustos no muy lejos.

En un momento en el que la chica se seguía removiendo incomoda, e Iwaizumi mirándola esperando a que hablara, el resto del equipo que quedaba dentro del gimnasio salió. Al instante en el que salieron divisaron a Oikawa, y antes de que pudieran preguntar, Tooru los jalo de las piernas hacia abajo y les cubrió la boca pidiendo silencio.

Kindaichi se zafo de su agarre y le pregunto que qué pasaba, Oikawa solo señalo al par de enfrente y ya todos entendieron.

Permanecieron ahí unos minutos -la palabra privacidad no estaba en sus diccionarios-, hasta que, por fin, la chica soltó su declaración. "Eh... Iwaizumi-senpai, vera... Y-yo, desde hace tiempo he s-sentido algo por usted y... B-bueno... ¡M-me gusta!"

Oikawa no pudo evitar rodar los ojos. ¿Es que todas las chicas se ponían de acuerdo en decir las mismas palabras al declararse? Casa vez que alguna chica se le declaraba a el decía las mismas palabras.

Luego, se sintió morir en ese momento cuando vio como el rostro de Iwaizumi de tornaba completamente rojo. No sabia si era por lo tierno que se veía, o por los celos que tenia hacia la chica que había logrado, en un momento, lo que Oikawa no había logrado en toda su vida desde que conocía a Hajime.

Ya estaba comenzando a plantearse el hecho de llamar a ciertos contactos, para que se hicieran cargo de cierta persona. Luego recordó que no tenia esos ciertos contactos y se hizo una nota mental de no ver tantas películas de mafiosos.

Salio de sus desviaros cuando sintió que le jalaban la camiseta.

-Capitán, ¿que piensa usted de esto? -Kunimi le pregunto mientras miraba de forma alternada a Oikawa y a lo otros dos frente a ellos.

-¿Eh? ¿Qué? ¿Qué pienso yo de esto? -Kunimi asintió y Kindaichi presto atención, también interesado por la respuesta del capitán. Oikawa solo miro al frente, específicamente a Iwaizumi, y sintió un dolor en el pecho, como si le hubieran pinchado con una aguja. Sin quererlo, la voz le salio mas seria y fría de lo normal-. Que haga lo que quiera.

Se arrepintió al instante de haber dicho eso cuando sintió las miradas sorprendidas de los otros dos chicos, y pensó rápidamente en algo que decir.

-Digo, tiene que aprovechar esta oportunidad, con lo malo que es con las chicas es posible que esto no se repita hasta dentro de varios años -Soltó la risa mas falsa que alguna vez haya hecho, pero se lo creyeron. Siempre se lo creían.

Volvieron a mirar al frente y notaron que la escena no había cambiado nada, e Iwaizumi no había dicho nada tampoco.

Oikawa, sin querer saber la respuesta de Iwa-chan, ni el resultado de esto -aunque por dentro se moría por saber que diría Iwaizumi-, dio un jalón a Kindaichi y a Kunimi de las chaquetas, les susurro un "dejemoslos solos", y gateo fuera de los arbustos. Los dos chicos se miraron entre ellos, luego por donde había pasado Oikawa, y luego a la pareja de enfrente. Se encogieron de hombros y siguieron tras Oikawa.

Se despidieron y Oikawa se quedo en el mismo lugar donde la chica los había interceptado, viéndolos marchar. Se quedo varios minutos ahí parado, pateado una piedrita, cuando por fin Iwaizumi llego hasta el, sin la chica. Oikawa le pregunto, con su cara mas inocente, que qué había querido la chica. Iwaizumi solo le respondió que eso no era de su incumbencia, y le dio un golpe en el hombro.

Oikawa solo se quejo, como siempre, y rió amargamente dentro de sí.


Una semana después de todo eso, Oikawa ya no podía soportarlo.

Iwaizumi nunca había sido el tipo de chico al que le llovieran cartas de amor ni declaraciones, ese era el tipo de chico que era Oikawa; pero a pesar de la experiencia que Tooru tenia manejando este tipo de cosas, el de verdad no sabia como reaccionar ante la primera acosadora de Iwa-chan.

Veía a la chica -la que luego supo que se apellidaba Hanazaki-, en todos lados a los que iba con Hajime. Fuera el gimnasio en los entrenamientos, en la puerta de su clase al instante en que esta terminaba, al rededor de ellos en el descanso, ¡hasta cuando se iban a casa, ella estaba por ahí dando vueltas en su bicicleta!

Tooru, al principio, había sacado la conclusión -con todo el dolor del mundo- de que Iwa-chan había aceptado sus sentimientos y ahora estaban saliendo. Se había molestado con Iwaizumi por no habérselo dicho, pero luego toda su molestia, y la conclusión que había sacado de ellos dos, desapareció al ver como, mientras Acosadora-chan -como había decidido llamarla- acosaba, Iwaizumi la ignoraba completamente.

Ella estaba en todos lados donde el estuviera, y era como si Hajime no se diera cuenta. Nunca lo mencionaba, ni la miraba, ni parecía irritado por eso. Oikawa estaba tan confundido como molesto por eso, que decidió un día, cuando Acosadora-chan ya había crispado sus nervios al encontrarla una vez cerca de la casa de Iwaizumi, preguntarle directamente a este que rayos estaba pasando allí.

Fue un domingo por la tarde, ambos deberían de estar haciendo tarea en casa de Iwaizumi, pero terminaron jugando videojuegos. Oikawa estaba sentado en el suelo, con su espalda apoyada en la cama, e Iwa-chan estaba sentado sobre esta. El juego no estaba muy emocionante que digamos, pero ellos solo querían matar el aburrimiento.

Oikawa pensó bien como "soltar la bomba" y se preparo mentalmente para hacerlo.

-Nee, Iwa-chan -llamo. Iwaizumi solo gruño, haciéndole saber que tenia su atención-. ¿Que rayos esta pasando con Acosadora-chan?

-Aco... ¿Que? -Iwaizumi frunció el ceño y hablo sin despegar la vista de la pantalla. Oikawa resoplo.

-¡Si, si, ya sabes, Hanazaki! La que te ha estado acechando en la oscuridad todo este tiempo -hablo con tono burlón. La verdad esto era completamente serio para el, pero nunca le daría el placer a Iwa-chan de saber que estaba preocupado.

-¿Que mierda, Kusokawa? No la llames así -Iwaizumi lanzo una patada sin mucha fuerza a la cotilla del mas alto-. ¿Y que esta pasando de qué?

Oikawa no se inmuto por la patada y pauso el juego, se giro hacia Hajime y apoyo un codo en la cama.

-Sabes de que te estoy hablando Iwa-chan, no te hagas el loco. ¡Si te ha estado siguiendo todo este tiempo, todo el tiempo!

Iwaizumi desvió la mirada y dejo el control a un lado.

-No esta pasando nada, ni siquiera se porque me esta siguiendo.

-¡Si lo sabes! -Oikawa lo apunto con un dedo-. Te das cuenta de ella a estado a tu alrededor, y es por ti, ¡y aun asi no has hecho nada! Claro que sabes por que lo hace.

-¿Y a ti que te importa, Guzukawa? -lo pregunto mientras lo miraba con molestia.

El nombrado se quedo un momento estupefacto. Esa pregunta si que le había dolido. Pues claro que le importaba, ¡si la muy acosadora estaba intentado quitarle a Iwa-chan! ¡Desde luego que le iba a importar!

-Pues es un poco molesto el tenerla alrededor a cada rato cuando estoy contigo, Iwa-chan -definitivamente, el no había querido decir eso.

-Pues nadie te obliga a estar conmigo -definitivamente, el no había querido querido escuchar eso.

Sintió algo romperse dentro de el, balbuceo un "¿que?" y observo a Iwaizumi con los ojos como platos. Este le devolvía la mirada de igual forma, y con los labios entreabiertos, con una expresión que dejaba a pensar que el no quería haber dicho eso.

A pesar de eso, Oikawa bajo la mirada y la oculto tras su flequillo, frunció los labios y se levanto del suelo.

-Tienes razón -tomo su mochila en donde había traído sus cuadernos para la tarea y se la colgo al hombro-. Lamento haberte molestado por eso, creo que debería irme.

-No, espera, yo... yo no quise... -Iwaizumi se levando de la cama y camino hacia el. Se veía afligido.

Oikawa llego a la puerta y la abrió, sin despegar la mirada del suelo.

-No te preocupes, Iwa-chan, esta bien.

Y sin dejarle responder, salio de la habitación y cerro la puerta tras de si. Corrió escaleras abajo, y salio de la casa. Corrió por las calles contrarias a su casa y a la de Iwa-chan. Solo quería escapar de ahí.

"Pues nadie te obliga a estar conmigo". Oikawa siempre, desde niños, había estado junto a Iwaizumi. Donde iba uno, iba el otro, y así había sido siempre. Era como una promesa silenciosa de que siempre tenían que estar juntos en cualquier momento, como había sido siempre. Pero al parecer se acaba de dar cuenta de que él era el único que pensaba así. Que él era el único que quería estar junto a Hajime todo el tiempo, el único que creía que ellos debían estar juntos porque si, porque siempre lo estuvieron, porque eran Oikawa e Iwaizumi, Tooru y Hajime, los dos, como una sola entidad.

Iwaizumi no pensaba así y eso le calaba en lo mas hondo y le dolía como nunca nada le había dolido antes.

Paro de correr y se dio cuenta de que se encontraba en un parque, bastante lejos, y que no había nadie alrededor. Ya estaba comenzando a atardecer y solo unos cuantos autos pasaban de aquí allá.

Tenia lo ojos humedecidos y el labio inferior le temblaba bastante. Sentía que se iba a echar a llorar en cualquier momento y se paso la manga de su jersey bruscamente por los ojos. Si alguien conocido lo viera en ese estado, Oikawa se moriría ahí mismo. Pero no había mucha gente alrededor, así que permitió que la primera lagrima rodara por su mejilla. Sollozo fuertemente y recordó todas las veces que Iwa-chan le había dicho que lloraba como un bebé. Eso solo hizo que llorara mas fuerte y que mas lagrimas rodaran por sus mejillas.

Se dio la vuelta y emprendió camino de regreso a su casa, sin dejar de llorar escandalosamente por todo el camino, ni de torturarse a si mismo recordando las palabras de Iwaizumi.

...


Hi~ Hi~ Esto esta dedicado a mi yo del futuro/pasado/AU~ ¡Feliz cumpleañooos!

Se que esta un poquito tarde, y que esto debería ser un TokiOto, y que no esta terminado u_u Y lo siento por eso, ¡tendrás tu TokiOto! Y este me salio mas largo de lo que imagine, y si lo escribía hasta el final no iba a terminar hoy, y quería que lo leyeras hoy ;-; Así que serán dos capítulos. Me costo un poquito escribir de estos dos, asi que lo siento por cualquier OoC que te encuentres ;w;.

¡Espero que te guste -y a cualquier otra persona que lo lea-!

¡Feliz cumpleañooos~!