Este es el piloto de una historia que hace tiempo tenia en mi cabeza, espero que les guste y por favor, acepto cualquier tipo de opinión c:

Capítulo 1

"Decisión"

Casi las 5 am. El turno en el hospital ya estaba por terminar, solo 30 minutos más y podría irse a casa. Frente a la máquina de café esperaba pacientemente su expreso, las ojeras marcadas por la falta de sueño demandaban del líquido oscuro para mantenerse un tiempo más de pie…

Pensaba en los últimos acontecimientos, ya hace 2 años que Sasuke abandono la aldea. Toco su frente de manera automática, cerró los ojos tratando de recordar el tacto de su mano… no logro recordarlo bien.

"Clic"- su café ya estaba listo.

Lo tomo decidida, camino a su oficina y antes de entrar…

- Ya basta de lamentaciones!

Su vida no giraría en torno al último Uchiha.


Observando el cálido amanecer desde su despacho se encontraba Hatake Kakashi, ahora entendía por que su predecesora se quejaba de todo el papeleo que correspondía a su cargo, y a pesar de haber pasado toda la noche revisando y aprobando decretos faltaba un poco menos de la mitad.

Dio un gran suspiro y fijo su mirada en la puerta. "Sera posible…"

"Toc – Toc"

- Adelante…- Dijo expectante.

Un anbu entro en el despacho seguido de un bulto de cabello negro.- Hokage – sama, encontramos a esta intrusa merodeando por los alrededores de la aldea- frente a él pudo ver que se trataba de una niña de unos 11 años tal vez, con mucha fuerza trataba de escapar del agarre del hombre que con un empujón la había sentado en el sillón frente a él.

- Que me sueltes, no soy ninguna intrusa.- exclamo la niña, para después fijar su vista en el hombre frente a él, abrió los ojos como platos al mirar su cabello plateado y la máscara que cubría su rostro. – realmente… lo hice.- dijo casi en un susurro inaudible que no pasó desapercibido por Kakashi.

El peli plateado la observo, sus miradas se encontraron y al momento de chocar, provoco un escalofrió en su nuca ver los ojos de la niña… esos ojos ónix los conocía.

- Muchas gracias Sai, yo me encargare de ella ahora.- Con un tono solemne se dirigió al anbu, este se inclinó y retiro en una nube de humo, dejando a la niña libre para levantarse, pero solo se quedó en el sofá, observando al hombre frente a ella. Ese brillo en sus ojos lo había visto antes, era la más firme decisión.- Cuál es tu nombre y que hacías merodeando en nuestra aldea?.- pregunto, mas no hubo respuesta y volvió a suspirar…- niña, en verdad quiero ayudarte, pero si no me respondes no sabré como hacerlo y…

- Sakura

- Eh?

- Necesito encontrar a Sakura Haruno por favor.

Definitivamente el día estaba volviéndose interesante. El papeleo tendría que esperar por unos momentos más…- Si te prometo llevarte con ella, me dirías tu nombre pequeña?


Había llegado a casa cerca de las 6 am, descalza ahora caminaba por su pequeño "pero cómodo" departamento. La siesta que se tomo fue muy reparadora y ahora se sentía casi como nueva solo falta un buen almuerzo para estar total y completamente respuesta. Ya en la cocina abre la nevera y lo primero que observa son unos 3 tomates rojos y maduros. "maldita sea" la imagen del pelinegro aparece casi por arte de magia en su cabeza y por segunda vez en el día toca su frente cerrando sus ojos jade…

- Sakura – Chaaan! Abre la puerta por favor! – al instante reconoció la voz detrás de la puerta, se apresuró a abrir la puerta y allí estaba, como siempre todos los miércoles y casi siempre puntual.- creí que nunca me abrirías la puerta, con lo mala que eres .- le dijo con el rostro indignado fingiendo molestia.

- Naruto por favor, no estuviste esperando ni siquiera un minuto a que saliera, siéntate que estaré lista en un momento.- le indico que la esperara en su pequeña "pero cómoda" sala. Se había hecho costumbre ese día entrenar juntos como en los viejos tiempos y aunque Kakashi- sensei muy pocas veces podía acompañarlos ellos nunca dejaban de hacerlo, al igual que después almorzar en ichiraku´s.

"Toc – Toc"

- Sakura – chan! Llaman a la puerta que hago?!.- grito el rubio para asegurarse que su compañera lo escuchara.

- Abre la puerta aun no término de cambiarme, enseguida voy!

Levanto su tan entrenada humanidad y a paso cansado cruzo la pequeña "pero cómoda" sala.- quién es?.- dijo al abrir la puerta observando con una sonrisa a Kakashi.- Sensei al final vendrá con nosotros?!- la emoción se apodero del nuevamente, hasta que vio como la mano de su maestro apuntaba hacia abajo justo frente a él. Reparo en ese momento en una pequeña cabellera negra.- y este quién es?.- pregunto, los hizo pasar dentro del departamento de la pelirosa, después de todo no veía lo malo.

- Esta pequeña se presentó en mi despacho, dice que necesita a Sakura y el traje con ella, a propósito ¿Dónde está?.- menciono el pelo plateado

- Aaah! Así que una niña.- el rubio se agacho a la altura de la pequeña chocando su mirada zafiro con el ónix que poseía la pequeña. Por simple instinto, retrocedió. Extrañado miro a su sensei buscando una explicación.- esta niña…

- Verdad que posee un parecido?.- dijo casi con felicidad

La pequeña observaba a los hombres frente a ella. Estaba más mareada que hace unas horas, tenía que darse prisa o todo habría sido en vano… no le quedaba mucho tiempo para…

- Me buscaban?.- apareció la pelirosa con sus ropas de entrenamiento, tratando de calzar sus guantes negros en su mano izquierda cuando siente que unos brazos delgados pero firmes abrazan sus caderas desesperadamente.- Eh?, esta niña?.

Los dos hombres se paralizaron al ver la desesperación en que la pequeña azabache abrazaba las piernas de Sakura. Los hombros de la pequeña convulsionando para no romper en llanto, de repente sintió una cálida mano acariciando sus cabellos…

- No sé por qué lloras, pero …- se arrodillo hasta quedar a su altura.- hare todo lo que esté a mi alcance por hacer que esta bonita cara sonría de nuevo.- por primera vez vio el rostro de la pequeña frente a ella, un dolor genuino en su pecho por verla derramar lágrimas con tanto dolor mientras la observaba a ella, le sonrió y la menor limpio su rostro con la manga de su chaleca.-

- Señor… .- refiriéndose a Kakashi.- en verdad quiere saber mi nombre?.- tomo sus anteojos y los guardo en el bolsillo de su falda…

- Si claro pequeña.- respondió con una sonrisa el Hatake mientras el rubio miraba con inquietud, algo haría esa niña, conocía esa mirada…

Más rápido que nunca la vieron realizar sellos de manos y tocar el suelo, en todo el departamento aparecieron letras ilegibles que brillaron mientras ella se levantaba y se acercaba a una Sakura en Shock por lo repentino del movimiento.

- Sakura- chan! .- grito el rubio, hizo ademán de moverse pero su cuerpo no respondía, desvió la mirada hacia el lado y Kakashi estaba en su misma situación.- maldita enana! Que has hecho?!.- demando

- Naruto sus ojos! .- grito el Hatake

Entonces los vio, dos aspas negras en iris rojo. "el sharingan" reflejado en esa pequeña mocosa frente a él. Las letras comenzaron a rodearla junto con una Sakura inmóvil, cada vez más brillantes..

- Mi nombre es Sarada Uchiha.- dijo mirándolos para después desaparecer junto con la pelirosa, dejando a los hombres solos en el departamento.

Continuara...