Regresa a mí

Capítulo 01: El Origen


Año: 1991

Una mujer de cabellos dorados desliza sus manos por su rostro secando algunas lágrimas del mismo... se sentía perturbada.. se sentía... vacía.

– Pero si te siento – murmuró la dama acariciando su vientre... entonces posa su mirada en ese maldito informe médico... las lágrimas nuevamente brotan de sus azules ojos y ferozmente arruga el papel lanzándolo contra la pared.

Se recuesta sobre la mesa del computador echándose a llorar inconsolablemente.

– ¡No es verdad! ¡No es posible! – gemía en su desesperación... luego intento calmarse... una vez había leído que los sentimientos de una mujer embarazada influyen en el feto.

Después de un largo lapso en silencio la dama, en ese entonces Ishida, prende el computador e intenta concentrarse en escribir... ¿Escribir qué?.. cualquier cosa que aparte su mente del destino del ser que lleva en su vientre.. pero era imposible! Todas sus ilusiones de traer nuevamente al mundo a un hijo se estaban escapando de sus manos.

«Siento un vacío en mi alma... Me han dicho que estás débil... mi bebé, ¡Tan indefenso!... Dicen que no sobrevivirás... ¿Por qué? ¿Por qué el destino me castiga así? Si te he cuidado con mucho empeño... Tantas ilusiones... tantas ganas que tenía de tenerte entre mis brazos... acariciarte... cuidarte... y esto no será posible... ¡NO! Encontraré una forma de salvarte, mi pequeño, no me daré por vencida.»

Natsuko sollozó ante lo que vio en la pantalla del computador... escribir le quitaba la pena, aunque no la alejara de la realidad... el informe médico de esa mañana era terrible, su embarazo presentaba inconvenientes, por razones desconocidas para los galenos el bebé no se estaba formando adecuadamente y lo más probable es que no sobreviva al momento de nacer.

Un azulado punto jugueteaba entre las últimas palabras digitadas por la mujer cambiándolas a color verde.

– ¡Demonios! – masculló un poco molesta – Un virus informático... deberé actualizar el Antivirus.

" ¿Sabes qué es esperanza?" se digitó automáticamente en el ordenador.

– ¡Sí! Tendré esperanza en que no mates mi computadora – respondió irónica la mujer.

"¡No! No me refiero a ese tipo de esperanza."

La dama verificó el micrófono de la computadora.

– ¡Vaya! Cada vez hacen mejores estos programas destructivos... me contesta.

"Esperanza es lo que está en tu última frase... desde acá he podido sentir la esperanza ferviente que tienes en tu corazón"


Año 1999

–... Y mi hermano posee la amistad – continuó el pequeño rubio recostado en el regazo de su madre.

–¿Y tú? ¿Qué emblema posees? – preguntó Natsuko ya calmada... el alma le había vuelto al cuerpo cuando sus dos hijos regresaron de aquel extraño mundo sanos y salvos.

– Esperanza – murmuró tímidamente.

La mujer quedó en silencio ante esa importante palabra.

– Pero la Esperanza es lo último que se pierde! – continuó el pequeño Takeru con una amplia sonrisa, entonces recordó algo – Mi Patamon es muy fuerte! Como Angemon nos salvó de Devimon y como Holy Angemon encerró a Piedmon.

– ¿Lo encerró? ¿Y no se escapará de ... – Natsuko quedó pensativa unos instantes – ¿Lo encerraron en un castillo?

– ¡No! Nada de eso – el niño meditó unos segundos – Se llama... se llama... 'La puerta del destino' – ante su última frase su sonrisa se hizo más amplia, quizá por recordar el ataque de su digital.

– ¿Lo encerró Angemon? – los ojos azules de Natsuko brillaron tristemente, pero el pequeño ni se percató.

– Así es, pero subió de nivel – recordó el niño – Fue cuando la hermana de Taichi y yo nos estábamos cayendo por el abismo... recordé lo que le había prometido a Sora... entonces sentí algo en mi corazón... como... como una conexión especial y entonces fue cuando apareció Holy Angemon.

– ¿Un abismo? – el corazón de la mujer se angustió al imaginar los tremendos peligros de su pequeño de 8 años.

– Es que los demás estaban convertidos en muñecos... y entonces Hikari y yo escapamos.

Natsuko seguía atenta el relato de su último hijo... si ella misma no hubiese presenciado aquella espiral de colores ahora regañaría al pequeño por contar tan fantásticas aventuras que ella consideraría como mentiras.. aunque ahora le preocupaba otro asunto.

– ¿Por qué tu digimon encerró a Piedmon?

Takeru miró un tanto despistado a su madre.

– Porque había convertido a mi hermano y a los demás en muñecos, ¡A Hikari y a mí nos hizo caer de la soga! Mamá, él se portó demasiado mal y no estaba arrepentido de lo que había hecho – el rubio se había alterado un poco ante aquella tonta pregunta.

– Comprendo – murmuró la mujer y miró el reloj de su muñeca – Es hora de irnos.

Takeru sintió su corazón paralizarse por la impresión... aunque él ya sabía que debía volver con su madre la noticia le dolía.

– Es justo – murmuró el niño tristemente – en el digimundo el tiempo corría diferente... pasé muchos meses con mi hermano – una débil sonrisa se asomó a su rostro.

– Yamato – la mujer ignoró el último comentario del menor.

El mayor levanta la mirada hacia su madre pero se resiste a acercarse.

– ¿Qué ocurre? – le murmuró Taichi, quien se encontraba cerca de él.

– Mi madre... se va – murmuró el portador de la Amistad.

El portador del Valor miró unos instantes al pequeño Takeru... el rostro del niño denotaba tristeza y unas lágrimas a punto de escapárseles pero como que se resistía a derramar alguna.

Inconscientemente Taichi recordó el grito del niño por cualquier cosa y su consecuente llanto que parecía inconsolable... en esos instantes lo irritaba, era verdad, pero con el pasar del tiempo aquel muchachito que parecía tan frágil fue fortaleciéndose y lo demostró cuando burló a esa marioneta parlante de madera... Fue cuando descubrieron que el niño frágil definitivamente había desaparecido.


Año 2000

– Tranquilo – murmuró angustiada la mujer – Pronto llegará – suavemente deslizó un húmedo paño sobre la frente ardiendo en fiebre.

– Hermano... – seguía reclamando el rubio en su delirio – No quiero separarme de ti – suplicaba mientras las lágrimas brotaban de sus ojos cerrados fuertemente.

Su madre trató de que él dejara de apretar la sábana, pero eso parecía imposible.

– ¡No quiero irme! – gritó revolviéndose más en la cama.

Ella se sentía culpable... su hijo le estaba ocultando su resentimiento por separarlo de Yamato... el silencio llenó por unos minutos la habitación.

– Las pruebas están en tu contra – repentinamente recitó el niño – Y no demuestras ningún arrepentimiento... – el niño abrió sus ojos azules que denotaban tristeza y cansancio – Holy Angemon – murmuró débilmente y parecía que quería decir algo más pero la alta temperatura le provocó un desmayo.


Año 2002

** El primer día de clases **

– Lamento no poder acompañarte en tu primer día de escuela – expresó su madre sin despegar la vista de la pantalla del monitor – Pero debo terminar con este trabajo –

– No te preocupes – insistió Takeru terminando de arreglar su maleta y se despide de su madre.

La puerta de la habitación se cerró.. La mujer se recuesta sobre el escritorio y deja escapar su llanto.

– Tan sólo 4 años más – murmuró entre su dolor.


– Quiero que conozcan a un nuevo compañero que tomará clases con nosotros... Les presento a Takeru Takaishi – anunció el maestro ante los alumnos.

– Soy Takeru Takaishi – el rubio hizo una leve reverencia – Me da gusto conocerlos.

–Siéntate junto a Yagami.

Los azules ojos se posaron en la mencionada y una amplia sonrisa se dibujó en su rostro... ¡Pero si era aquella niña de su aventura de verano!

– ¡Cuánto tiempo sin verte! – expresó al tenerla cerca.

– No es tanto – respondió ella sonriendo mientras la alegría del rencuentro invadía su corazón.

– Ha pasado mucho – insistió el rubio sentándose a su lado – ¿Qué has hecho?


"Regresó a Odaiba"

"Han pasado desde entonces... 3 años"

"¿Hay que vigilarlo aún?"

"¡Por supuesto! Debemos conocerlo perfectamente"

"¡Ah... sí! Por el lugar que ocupa"

"Pero... esta tarde volverá al digimundo"

"Estará ocupado en otros asuntos... con eso del kaiser... "

"Pues sería bueno que desde ahora ocupe el lugar que le pertenece, así nos ahorraríamos muchos problemas"

"¡Por el contrario! Apenas está empezando la adolescencia. Dudo mucho que sepa manejar sus obligaciones"

Continuará...


Notas de la autora: ¡Y bueno! Aprovechando un breve descanso prendí la tele y me hallé con el último capítulo de Digimon 02 y me puse a recordar y recordar tantas cosas y la mente comenzó a trabajar ^^ Es extraño, Takeru Takaishi es el personaje que más quiero y es al que más hago sufrir

¿Tienes alguna idea de lo que le voy a hacer al adorable rubio? ¿Verdad que es adorable? ** Suspiros ** Y aquí les entrego otra historia, me enredo en fict antes de terminar los demás (debo escribirla cuanto antes o si no se me pierde la idea ^^)

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