¡Hola! Bueno decidí hacer la tabla de la ley de Murphy de la comunidad 30 vicios -gracias Anielha por poner la página- como pre, para el reto de A Frozen Fan que voy hacer, así que estate atenta cariño que yo no te tengo miedo y mucho menos al M –ya tengo experiencia escribiendo de eso hace mucho XD–.

Bueno ya saben como siempre que Frozen no es mío, solo escribo un rato y juego con el Helsa n,n

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Género: Ciencia ficción, superhéroes (¿?) crossover y drama.

Rating: K

Sinopsis: Elsa no soporta al nuevo estudiante que acaba de llegar a la Escuela Xavier para Jóvenes Superdotados y gracias a una guerra de comida tanto ella como Hans son castigados por el profesor Xavier.

Ley de Murphy: Para que algo se limpie otra cosa debe ensuciarse; pero se puede ensuciar todo sin limpiar nada.

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Poderes que no puedo controlar

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Y ahí se encontraba Elsa sentada esperando su turno en la banca afuera de la oficina del profesor, llena de salsa de espagueti en el cabello con la cara llena de vergüenza por haber sido llevaba para recibir su merecido castigo.

Nunca en sus doce años de vida se había sentido tan contrariada, ella era una buena chica, siempre trataba de ayudar a sus compañeros, hacia la tarea y ni que decir de mantener siempre en orden su habitación.

Estaba segura que le regañarían por el desastre que se desato en el comedor, la guerra de comida de la que fue partícipe y todo fue culpa de ese miserable de Westergard que la había molestado durante días.

Todos los días desde que llego a la Escuela Xavier para Jóvenes Superdotados, se había vuelto su pesadilla personal en un lugar donde creía haber encontrado su lugar en el mundo. Donde tener el poder de hacer hielo era algo muy normal.

No entendía por qué ese chico pelirrojo nada más presentándose se empeñaba en fastidiarla con sus estúpidas demostraciones de su poder de fuego.

Miro con temor como se abría la imponente puerta del profesor Xavier y salía un Westergard decaído con la miraba baja y al profesor en su silla de ruedas indicándole a Elsa que pasara.

La rubia paso a su lado sin siquiera mirarlo y le dolió.

Lo único que deseaba era que esa chica le hiciera caso, como bien reveló el profesor Xavier, aun que le explico que Elsa jamás le haría caso si seguía comportándose como un cretino cada vez que la veía.

—No puedo evitarlo, cada vez que la veo me pongo tan nervioso y quiero llamar su atención de alguna forma me descontrolo y el fuego sale de mi.

—Lo sé, pero tienes que tratar de tranquilizarte y respirar muy hondo Hans. El poder es tuyo, tú lo controlas no al revés. Y para eso estas aquí, para aprender a dominar y aceptar tu poder.

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Elsa trago grueso mirando al imponente hombre frente a ella, el señor Logan siempre le había parecido un hombre muy intimidante, y ahora se encontraba fumando un puro y leyendo una revista sentado cerca de la puerta del comedor para vigilar que tanto ella como Westergard limpiaran el desastre que iniciaron con la guerra de comida.

—Ponte a trabajar niña no quiero estar aquí toda la tarde —dijo Logan sin mirarla mientras giraba la hoja de su revista.

No lo dijo dos veces, enseguida volteo a ver al pelirrojo que se encontraba a su lado tratando de limpiar las ventanas llenas de salsa de espagueti y pizza.

Entre más pasaba el trapo, más se embarraba la mancha dejando opaco el vidrio.

—Estas ensuciando todo sin limpiar nada —manifestó Elsa en tanto iba hacia él— a ver déjame ayudarte —declaro amable, recordando la conversación que tuvo con el profesor Xavier. Donde le dejo muy en claro que Hans se portaba así con ella por que se ponía nervioso con la personas.

Obviamente no le dijo a Elsa que el niño gustaba de ella, eso era algo que Hans debía decirle cuando estuviera listo.

Ella pudo identificarse de inmediato con su inseguridad, porque antes de que sus padres la ingresaran a ese lugar era igual de temerosa que él. Así que decidió perdonar al chico y ayudarlo tanto como pudiera adaptarse a su nuevo hogar.

Hans la miro tomando una enorme bocanada de aire y contando hasta diez para dominar su poder de fuego. No quería hacerle daño a Elsa.

Él la miro de reojo, no se atrevía a verla totalmente o su corazón se saldría de su pecho.

Elsa tomo su trapo y le puso algo de agua de su cubeta con jabón comenzando a tallar a un lado del chico, el cual la imito sintiéndose un poquito más seguro con Elsa a su lado, la cual le regalo una bella sonrisa que le derritió el corazón.

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N/A: ¡Chan, chan, chan! Si hice un crossover con X-Men porque me encanta la idea de Elsa mutante que vi en el corto de: Cómo debió terminar Frozen.

Y me dije porque no hacer a Hans un mutante también, además Marvel es propiedad de Disney así que todo queda en familia.

También puse de invitados al profesor Xavier y Wolverine *A* ¡Logan te amo!

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Gracias por leer, comentarios, bolas de nieve, teorías de conspiración que involucren pingüinos en la caja de comentarios por favor.