Género: Drama/Crimen

Rating: T

Sinopsis: Elsa y Hans son unos asalta bancos que huyen de la justicia.

Ley de Murphy: La mayoría de las personas se merecen la una a la otra.

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Yo conduzco y tú disparas.

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Bang, bang.

El sonido de las detonaciones que escucho Elsa fuera del banco la alertaron, entrecerró los párpados y se concentro en viendo el camino despejado, apretando fuerte el volante de auto rojo Ford modelo A donde se encontraba sentada.

Sus músculos se encontraban tensos, el corazón comenzó a latir más aprisa con un bum, bum…

Podía escucharlo en su sien y su pie fue directo al acelerador, abrió la puerta del copiloto lista para arrancar en cualquier momento.

Otros cuatro bang, y su compañero salió del edificio corriendo.

—¡Arranca, arranca! —Clamó Hans con un costal lleno de dinero y pistola en mano, mientras Elsa pensaba que de veía muy guapo con su traje a rayas gris de solapas anchas. Parecía todo un gánster de Chicago.

—Cierra la puerta y ponte el cinturón —mando ella al tiempo que pisaba a fondo el acelerador.

—Tenemos 3 minutos para salir de esta aquí antes de que llegue la policía —miraba hacia atrás buscando indicios de los uniformados.

—¡Lo sé, lo sé! —Decía apresurada manejando a toda velocidad, esquivando con gran maestría los autos en el camino.

Días antes había estudiado con mucha atención la ruta de escape, no necesitaba que Hans le digiera que hacer.

Giro el volante de forma rápida y mucha suavidad sin disminuir la velocidad de 105 km/h

—¡Elsa estás loca disminuye la velocidad, quiero salir vivo de esta! —Exclamó un Hans asustado agarrándose el sombrero en la cabeza con una mano y con la otra se aferro a su asiento con todas su fuerzas, templando al sentir el derrape donde claramente podía notar la inclinación de cuarenta y cinco grados del vehículo.

¡Solo están andando en dos ruedas!

—No voy a permitir que nos atrapen —mando a callar, tenían que huir rápido.

La famosa pareja de salta bancos Elsa y Hans, era noticia nacional en los periódicos y eran buscados en todos los estados del sur y la orden de apresarlos vivos o muertos ya era conocida por ellos.

Sabia los riesgos cuando Hans la convenció de ir con él, ella tenía un talento innato para manejar, la fría logística para planear y Hans tenía la valentía de empuñar un arma, amenazar y disparar si era necesario.

—Agárrate de donde puedas Hans, voy a bajar las escaleras para cortar camino y salir de la cuidad —informo señalando una de las entradas del parque. El cual planeaba cruzar para atravesar la cuidad y salir más pronto de ella. Vio con una sonrisa ladeada y una ceja en alto como Hans que se persignaba y comenzaba a rezarle, a todos los santos que conocía.

Elsa se rió de buena gana, desde que estaba con Hans se sentía viva de verdad y se alegro de tener la precaución de revisar los amortiguadores ayer por la noche.

Arriba, abajo, arriba, abajo…

Podía sentir el movimiento de las ruedas pasando por los escalones.

¿Cómo es que una buena chica como Elsa termino mesclada con un bribón como él y se involucro de lleno en el negocio de asalta bancos? Pensó Hans viendo a la chica, con su recatado traje de lana azul cielo, su sombrero lamb chop adornando con un gran moño y su intrincada trenza francesa a su lado, con vista al frente mordiendo de forma muy sensual su labio carmín inferior.

Todo había comenzado días después del martes negro donde perdió todo su dinero en la bolsa de valores y decidió que iba a robar la casa Arendelle, era la vivienda más rica de la zona y planeaba vaciarla. Así la observo por días, estudiándola y determino que para saber donde están las cosas realmente valiosas iba tener que salir con la hija de los dueños, Anna.

La Gran Depresión no parecía haberle afectado a esa familia mucho que digamos, y los odiaba por eso.

Iba a dejarlos limpios.

No fue difícil seducir a la chica y convencerla de que le mostrara su hogar con todo detalle cuando sus padres no estuvieran, pero fue justo ahí donde conoció a Elsa su hermana mayor.

Le robo el aliento cuando la vio por primera vez, ella acabada de huir del internado donde sus padres la llevaron por que deseaban que su hija fuera educada como toda una dama de alta sociedad. No obstante, ella no se sentía a gusto en ese lugar lejos que su hermana y sin la libertad de hace lo que realmente amaba.

Tenía un gran talento para la mecánica automotriz y le fascinaba conducir, le conto su hermana menor.

Después de saber que Elsa tenía tantas ganas de conocer el mundo y deseos de libertad, donde ella pudiera ser la dueña de su propio destino, no le fue difícil convencerla de que se fugara con él.

A Hans no le importaba que Elsa supiera de autos más que él e incluso condujera mucho mejor que cualquier hombre que haya conocido, eso era lo que le atraía de ella. Sus ganas de vivir, de ser libre.

Le propuso que pusieran un taller mecánico donde el administraría y ella trabajaría arreglando autos, para que pudieran establecerse y formar una familia.

Elsa le dijo que sí, pero que antes iban a necesitar dinero para poder cumplir sus sueños.

Así que por eso ahora están aquí, robando bancos y huyendo de la policía. Este iba a ser su último trabajo, una vez que se salieran de la urbe y se deshicieran de auto le propondría matrimonio.

Era ahora de que ambos sentaran cabeza y él, no quería seguir tener que dormir en la misma habitación con su amada y no llegar más lejos. Se moría de ganas de mostrarle en la cama cuanto la quería.

Elsa quería casarse de blanco y por Dios que le iba a cumplir, se merecían el uno al otro.

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N/A: Esto salió gracias a la mini-serie de Bonnie y Clayde que vi hace como un mes. Todo esto de los gánsteres, Eliot Ness, Capone, la cuidad de Chicago con la ley seca y la moda de los 30´s me encantan *A*

Mañana les voy a dar la opción de elegir que quieren que suba, la historia de un Hans sicario o Hans asesino serial. Ambas la voy a publicar así que no se preocupen, las dos tienen un tinte oscuro y me salieron algo retorcidas. Así que ¿cual quieren para mañana?

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Guest: Todas queremos un beso del pequeño Hans, es adorable *A*

F: Ese Hans nació una vena maliciosa en su corazón. Por cierto te quiero pedir que me mandes 4 propuestas para el maratón de los 30 días Helsa, porque eres un amor de lectora que comenta siempre.

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Gracias por leer, como siempre comentarios, sugerencias, observaciones, regalos, flores o bolas de nieve en la caja de comentarios por favor.