Género: Fantasía

Rating: K+

Sinopsis: Elsa es una mujer leopardo, que vive en las montañas donde capta el delicioso aroma de un moribundo Hans que se ha perdido.

Ley de Murphy: Hay dos clases de personas, las que se preocupan de las cosas y las que se ocupan de ellas.

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Cazando aromas.

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Hace tiempo sabia que sucedería, su hora la había alcanzado, justo como a sus grandes ancestros.

Ella era una teriántropa, la cual es la muy rara habilidad de cambiar de animal a humano y viceversa. Su forma natural es la de una irbis de hermoso pelaje blanco con manchas negras, una larga y elegante cola que hacia juego con un par de hermosos ojos azul cielo.

Vivía apartada del mundo humano, en el Himalaya a unos 6000 metros lejos de la civilización y le encanta. Ser libre en la nieve, cazar y explorar la cordillera yendo de Bután a la India. Era una aventura constante que la llenaba de vida, sin embargo hace un par de semanas atrás en medio de una fuerte ventisca capto el delicioso aroma de un hombre que se había perdido en una excursión.

Al principio se acerco a verlo por curiosidad, ese aroma la llamaba. Tenía que saber de quién era el dueño de ese peculiar olor que tanto la atraía y justo en el momento que lo vio, un fuerte golpe en su pecho que sacudió su mundo de cabo a rabo la invadió.

Fue una fuerza magnética la que invadió.

Vio a un hombre alto, pelirrojo de ojos verdes que se refugiaba a duras penas en una grieta de la feroz nieve que caía. La montaña se lo estaba comiendo vivo y, supo en ese momento que si no iba ayudarlo moriría. Y por alguna razón que todavía no entendía del todo, eso la destrozaba.

No comprendía del todo esta parte de su naturaleza.

¿Cómo podía sentirse tan atraída a un ser que no conocía?

No había pies, ni cabeza en eso. Actuó por mero instinto animal y fue rápida al socorrerlo. Se echo encima del cuerpo de él para darle su calor, lamió su rostro impidiendo que se durmiera.

"Vamos, vamos. No te duermas o vas a morir aquí" le decía con sus expresivos ojos felinos, reflejándose en los de él que comprendió enseguida que ella quería salvarlo y la abrazo con fuerza aferrándose a su cuerpo.

Cuando la tormenta acabo, lo saco de la grieta arrastras y lo llevo cerca del campamento de sus compañeros que se encontraban buscándolo por todas partes.

Hans lo llamaban, buscándolo preocupados.

Eran un grupo grande como de doce y tenían cierto parecido. Concluyo que eran familia porque todos ellos compartían una fragancia similar a él, sin embargo no era tan intoxicante como la de Hans.

Para ese punto se encontraba llena de él, la había infectado con su olor a limón recién cortado y su sabor era lo más dulce que había probado en su vida. Tenía que tener a ese hombre.

Su naturaleza animal le decía que ese hombre llamado Hans era su pareja destinada y que tenía que marcarlo como suyo. Por otro lado su naturaleza humana estaba temerosa por estas nuevas emociones que le causaba todo esto, era abrumador.

Al principio se resistió a dejarlo ir de su lado, no obstante sabia no podía conservarlo y se prometió seguirlo a una distancia prudente, para mantenerlo a salvo en su descenso y ver que estuviera bien.

Cuando llegaron a las faldas de Everest lo subieron a un helicóptero que decía Westergard Org. junto con un emblema azul y dorado con tres coronas que se grabo en su mente.

Lo vio despegar e irse lejos de ella partiéndole el corazón, pero ella no era la clase de ser que preocupara sin hacer nada, ella iba a ponerse en acción enseguida. Había encontrado a su pareja y lo hallaría, ese aroma que la volvía tan loca como para aventurarse a ir al mundo del hombre en mucho tiempo.

De toda esta dualidad entre animal y humano solo sabían que tenían que ir por Hans o no hallaría la paz que siempre había deseado. Pasara lo que pasara de aquí en adelante iba más allá del bien o el mal.

Fue a su cueva donde hace años abandono sus cosas humanas cuando tomo la decisión de vivir como leopardo de las nieves en vez de Elsa D´Arendelle.

Se transformo en humana por primera vez en 2 años, se puso su ropa y emprendió el camino cuesta abajo.

En cuanto pudo saco su vieja radio y encontró señal, llamando a su antiguo hogar en Noruega, donde vivía su hermana menor Anna que no veía desde que tomo la decisión de vivir como felina, siendo libre en las montañas.

—Anna, regreso a casa. Mi llamado sucedió por fin, fue como me dijiste que pasaría, solo lo vi y supe que él era el elegido. Fue como te paso a ti con Kristoff —le dijo emocionada a su hermanita menor que por desgracia no compartía su naturaleza felina, pero la comprendía y la quería mucho.

—¿¡Espera qué!? No puedo creerlo —decía al otro lado de la línea Anna con emoción y lagrimas de alegría por Elsa—, me alegro tanto por ti. Dime tus coordenadas que iré por ti ahora mismo y cuando esté haya me vas a contarlo todo lo que te ha pasado.

Elsa le dio su lugar de encuentro y espero ansiosa por volver a ver su hermana y para lanzarse en busca de Hans, ya tenía su aroma y su sabor.

Iba a encontrarlo en donde quiera que estuviera.

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N/A: ¿Qué les pareció mi fumadera? Elsa es una mujer leopardo de las nieves (originaria de Noruega) y Hans es un perdido alpinista de la familia real de Suecia (por eso el escudo del helicóptero). Me dan ganas de continuar desarrollando este mundo, pero como siempre no puedo darme abasto, tengo que terminar los proyectos que tengo en mesa. Así que si alguien quiere tomar la idea es toda suya, yo la leeré gustosa de alegría.

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F: Que te digo, creo que debo dejar de ver un rato Mentes Criminales.

Si, si Elsa es una masajista y tenía toda la intención de que pensaran mal, para que la ley de Murphy calzara bien ;D

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Gracias por leer como siempre, comentarios, sugerencias, saludos y demás en la caja mágica de abajo por favor.