Género: Sobrenatural.

Rating: T

Sinopsis: Elsa siente que la observan mientras trata de dormir y culpa de ello a un sospechoso espejo antiguo que su hermana le regalo.

Ley de Murphy: No hay nada más respetable que una maldad antigua.

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Espejo misterioso.

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Elsa se encontraba sobre su cama a mitad de la noche, removiéndose de un lado al otro tratando de encontrar la forma de poder dormir a gusto, pero le era imposible. No importaba de qué forma se acomodara se hallaba incomoda y todo gracias a ese maldito espejo que Anna había traído a casa.

Específicamente se lo había regalado en su cumpleaños por que amaba las antigüedades. Le fascinaba los objetos de tiempos remotos y ver que a pesar el paso del tiempo seguían en pie y si tenían una historia interesante que contar mucho más era de su agrado.

Y fue así como su hermana sabiendo sus extravagantes gustos pensó que era una excelente idea regalarle un antiguo espejo ingles del siglo XIX de marco dorado de casi dos metros de alto por uno de ancho, biselado y con una historia un tanto macabra que lo acompañaba.

Elsa se giro pesada para darle la espalda al objeto de su incordio, tenía la extraña sensación de que ese espejo la miraba, no importaba a que parte de su cuarto estuviera sentía que alguien la seguía, causándole una gran ansiedad.

Según lo que Anna le había contado su dueño original fue un príncipe exiliado de su reino por atentar contra la vida de su propia familia y usurpar el trono debido a que era el último en la línea sucesoria. Su traición se descubrió antes de poder llevar a cabo sus planes y tuvo que huir. Mucho tiempo después su padre murió y su hermano mayor fue coronado y el príncipe exiliado mando este espejo como ofrenda de paz a su antiguo hogar.

Hasta ahí la historia es bastante normal, ya que poco después de llegar la ofrenda todos lo que se opusieron al príncipe exiliado comenzaron a morir de forma sospechosa, se dice que el espejo fue el causante de la tragedia.

De pronto un escalofrío recorrió su nuca al sentir una pesadez que de a poco iba introduciéndose en su piel, se encontraba segura de que no estaba sola en su habitación. Alguien la miraba fijamente… ¡Dios, hasta era capaz de escuchar su respiración!

"No mires, no mires. Esto no es real, es ilógico que el espejo este vivo." Pensaba Elsa aferrándose a sus sabanas lilas tratando de no templar y controlar su creciente miedo.

"No mires, no mires, cierra los ojos, los fantasmas no existen. Papá siempre lo dijo, esas cosas que veía de niña no eran reales. Solo cálmate y duerme." Se repetía Elsa en su cabeza, recordando las palabras de su padre cuando le decía que podía ver seres que él no.

Pronto sintió que la cama descendió con el peso de algo o más bien alguien que se sentaba a su lado.

Trago grueso.

—A-Anna ¿Eres tú? —pregunto con voz entrecortada e insegura.

—No —contesto una voz masculina.

Elsa se quedo muda, no sabía cómo o porque, pero estaba segura de que quien le contestaba era el espejo.

Más movimiento a su espalda, le indicaba que la cosa que estaba con ella se acercaba aún más a su cuerpo.

La temperatura descendió rápidamente y vio su aliento congelado escapar de su boca.

Sintió unas manos grandes, frías y masculinas rodear su cintura.

Trato de pararse y correr hacia la salida pero no pudo, se encontraba paralizada, no sabía del susto o porque él la retenía a la fuerza.

—Sabes quién soy Elsa —arrastro la s de su nombre alargándolo. Tenía un acento extraño, era antiguo y extrañamente familiar —. Te dije que te encontraría bruja de hielo, creíste que encerrando mi alma en ese maldito espejo iba salvarte de mí —afirmo en un casi susurro en el oído de la rubia —¿Tienes idea del tiempo he estado encerrado en esa maldita prisión?

El rencor con el que hablo le calo los huesos y se obligo a ver al ser que la retenía entre sus brazos.

Vio con asombro a un hombre traslucido pelirrojo, vestido con un traje de gala negro y unos ojos verdes que la reflejaban como un par de esmeraldas.

—No sé de qué me habla, yo no le hecho nada. Mi hermana lo compro en una tienda de antigüedades en internet —hablo Elsa sintiendo como una tonta por tratar de explicarse a un, un, bueno a falta de mejor palabra un fantasma.

—En esta vida no, bruja. En esta vida no —respondido entre dientes al tiempo en que acomodaba a la rubia para quedar frente a frente —. Te refrescaré la memoria hechicera, tú hace mucho tiempo creaste un arma para mí, un instrumento que me ayudaría a obtener venganza contra mis enemigos y funciono muy bien, se deshizo de todos. Lo que no me dijiste fue que el pago por tus servicios, sería que mi alma quedaría atrapada en ese maldito espejo después de mi muerte.

Elsa negó asustada.

—No sé de qué me habla, soy una chica normal que está hablando con un espíritu que salió de un espejo —callo de pronto al escucharse, porque era ridículo—. Esto no puede ser real, estoy teniendo una pesadilla.

— ¡Esto no es ningún sueño! —Reclamo el hombre con furia aventándola hacia el techo y manteniéndola ahí—. En tú vida pasada eras una bruja de hielo que coleccionaba almas en espejos, eres la única que puede romper el hechizo y liberarme.

—De acuerdo, de acuerdo te creo, te creo no es ningún sueño. Bájame, ahora —ordeno aferrándose al tronco del espíritu con los ojos cerrados, ya que para ese punto le tenía más miedo a caerse que a él.

—No, hasta que me des tu palabra bruja de que me liberes de ese infierno —señalo con su índice al espejo.

—La tienes, no tengo ni idea de cómo lo haré, pero lo haré. Lo juró —abrió los ojos para ver la distancia hacia el suelo y se mareo por el vértigo.

Él espíritu la soltó sobre la cama con rudeza, la tomo del cuello para juntar sus labios de forma fiera y besarla de forma rápida, dejando a Elsa en paralizada por el intercambio de energía que sellaba su pacto entrelazando sus almas.

Cuando termino fue hacia el espejo para entrar de nuevo.

—No trates de deshacerte del espejo, no hasta que me liberes. Tú y yo estamos atados por tu juramento, si lo rompes mataré a tú hermana y haré lo que veas. No podrás librarte mí, con ese beso selle nuestro pacto —señalo a través del espejo acariciando sus labios—, busca la forma de liberarme y serás libre de mí para siempre, bruja.

El reflejo se fue, dejando un oscuro vacío en el espejo y a una Elsa muy alterada que no tenía muy claro que acababa de pasar.

De lo que si estaba segura, era que todo lo que había pasado era real al sentir sus labios hinchados, levantar su camiseta y ver moretones en forma de manos en su cintura.

Los espíritus eran tan reales como ella y el negar que existieran, como su padre siempre insistió hasta el último día de su vida no la iba a sacar de esto.

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N/A: Lo sé, lo sé no tengo perdón por no publicar, pero si alguien le interesa saber mi compu murió y se llevo con ella mis escritos. Me costó mucho volver a escribir algo decente y muchas historias las tuve que cambiar porque no me gustaron como me quedaron :C

Me entro la depre por perder mis cosas y tomar el ritmo entre mi trabajo, escribir y que me enferme no es fácil. Así que agradezcan a mis amigos que me llevaron a patinar sobre hielo el fin pasado, porque me vino la inspiración de nuevo.

También les quiero decir que por favor cuando comenten alguna de mis historias en la caja o por privado lo hagan con respeto y no exigiendo que suba capítulos, esto es un hobby para mí. Lo hago porque me gusta y es lindo compartir, conocer gente y que me digan por que les gusto o no les gusto x cosa.

Les digo que leo todos sus review y mp con cariño y las tengo en cuenta a todas. Gracias por el apoyo y sus palabras, que aún que a veces no les conteste como se debe tienen que saber que las aprecio mucho.

Nos vemos mañana en la noche.