Género: Contemporáneo.

Rating: T

Sinopsis: Elsa no tiene ni idea de cómo término haciendo de modelo para Anna y Oaken y se muere de la pena.

Ley de Murphy: Use vestimenta apropiada y el papel se representa solo.

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Aquí no hay pudor, así que mejor sácate la ropa.

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No tenía ni idea de cómo iba a salir de esta.

"¿Cómo me deje arrastras a esto?" Se preguntaba Elsa viendo a su alrededor asuntada con ojos de plato el caos que giraba tras bambalinas de la pasarela a la que había accedido ayudar entre suplicas de Anna y Oaken.

¿Porqué demonios había accedido a ser una de sus modelos? No tenía ni idea de en que se metía, porque cuando acepto a ponerse unos cuantos vestidos y caminar en línea recta frente algunas "cuantas" personas no sonaba tan mal. De hecho Anna simplifico demasiado en lo que realidad se comprometía hacer.

Peinado, maquillaje, joyas, zapatos que no eran de su talla, salir a modelar sin sostén, cambiarse en menos de un minuto su siguiente conjunto y lo peor de todo sin NADA de privacidad.

La única prenda que se quedaba al cambiarse era un diminuta tanga color carne que su hermana le dio para la ocasión, porque en circunstancias normales jamás la compraría y mucho menos se la pondría.

Se sentía tan expuesta.

Y lo peor de asunto era el modelo pelirrojo que estaba a su lado, no dejaba de sonreírle y de mirarla.

Dentro de poco iba a comenzar el desfile y tendría que, que… ¡Qué quitarse la ropa que llevaba e iba a estar desnuda frente a un montón de extraños!

A Elsa se le fue todo el color al pensar que estaba a punto de pasar. No podía hacer esto, si le decía ahora a Oaken y a su hermana, aún había tiempo de que encontraran a alguien que tomara su lugar. Ella simplemente no podía dejar de lado su pudor y quitarse la ropa frente a extraños y mucho menos con ese pelirrojo que no dejaba de verla.

Estaba entrando en pánico.

—¡Anna, Anna! —llamaba con urgencia, alzando las manos y moviéndolas de un lado a otro para llamar su atención.

—Elsa —dijo Anna dando brinquitos de forma soñadora admirando lo guapa e imponente que se veía su hermana mayor con ese vestido strapless de noche azul cielo—, estoy tan orgullosa de ti y de que uses estos vestidos que diseñe junto con Oaken. Fuiste mi inspiración, Hans, Hans mira a mi hermana, ¿verdad que es hermosa? —Comento tomando del brazo al mencionado presumiendo a Elsa, su musa.

En cuanto a Elsa le cayó como un balde de agua fría todos los halagos que Anna había dicho, desarmándola por completo, ahora recordaba lo mucho que se esforzó su hermana para sacar su colección de otoño-invierno.

No podía echarse para atrás.

—Sí lo es —menciono Hans arrastrando las palabras mirando a la rubia de abajo arriba disfrutando la notable y creciente incomodidad de la que era presa. Se notaba que era una completa amateur en esto de modelar, aun que admitía que tenía un bello cuerpo muy áureo y tenía el porte de una reina. Con un poco de práctica y experiencia podría llegar lejos.

—No te preocupes Elsa, todo va a salir bien —menciono Anna de prisa por que Oaken la llamaba para afinar detalles con la música y las luces— si tienes alguna duda le puedes decir a Hans, él ha sido modelo por años tiene mucha experiencia en esto. Te dejo en buenas manos, me tengo que ir.

Y así se fue Anna la dejó abandonada en una isla con un tiburón rondándola, como si fuera su futura comida, o por lo menos así se sentía Elsa que solo volteo a ver ese tal Hans con el que su hermana la había dejado.

—Así que tú eres la famosa Elsa —se recargó en la pared con los brazos cruzados a un lado de Elsa que tenía cada de cachorro abandonado.

—No soy famosa, solo estoy ayudando a mi hermana es todo. Soy una simple bibliotecaria.

Hans sonrió de lado burlándose de la rubia.

— ¡Cielos! En serio no tienes ni idea de donde estas parada ¿verdad?

Elsa frunció las cejas y negó muda con la cabeza confundida.

—Esto es la semana de la moda, para la presentación de las colecciones de otoño-invierno. Es uno de los eventos más importantes del año, donde se presentan las colecciones de Pret a Porter.

—¿Qué es Pret a Porter? —pregunto Elsa insegura, porque tenía la sensación de que sería la burla del planeta al pronunciar esa interrogante.

—Es «Listo para llevar», es lo que se va a poner en las tiendas de ropa. Producción en masa.

—Bueno…pues no sabía nada de esto. Como ya dije antes, solo vine ayudar a Anna.

—Vas a cerrar el desfile y ese es uno de los puestos más importantes que hay. Vas a salir fotografiada y filmada para la Vogue, la cual es como la… a falta de mejores palabras: La biblia de la moda.

Elsa giro a verlo de lleno, si antes estaba nerviosa por tener que desnudarse frente a desconocidos ahora estaba entrando en shock por saber que su imagen iba a ser vista en todo el mundo. Ni ella era tan cerrada como para no saber que era la Vogue.

Anna siempre se lo recordaba.

Trago grueso y se congelo por la impresión.

Hans por su parte disfruto mucho aterrorizando a la hermana de Anna. Porque ella, una novata le había quitado el honor de cerrar el desfile como siempre, ese puesto era suyo desde que trabajaba con Oaken, le había quitando su lugar.

Una pequeña venganza contra Elsa, porque era parte de su encanto ser malo.

Desde que Oaken tenía de protegida a Anna y le presento a su hermana, no había quien le quitara de su cabeza. Su nueva musa y la muy tonta, no sabía nada de nada.

Su porte de reina invernal y su belleza aria la hacían perfecta para modelar, la hacían perfecta para él. Era algo muy bueno que ella fuera una bibliotecaria y no una súper modelo como él.

—Solo un último consejo, aquí —señalo a su alrededor— el pudor es algo que se pierde, así que lo mejor que puedes hacer es quitarte la ropa tan rápido como puedas para ponerte la siguiente. Todo el mundo esta tan ocupado en lo suyo que nadie se fijara en ti —mintió, porque era obvio que él si se iba a fijar. Ni loco se perdía la oportunidad de verla con poca ropa.

Después del desfile en definitiva la invitaría a salir.

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N/A: Otro día otra historia. Me caigo de sueño así que desvarié un poco al escribirla y bueno el que también me haya traumado escuchando a Tom Jones con su canción Sex Bomb hicieron posible esta cosa, que para no variar no tiene ningún parecido con la idea original que hice anteriormente. En lo único que se parece es que Hans y Elsa hacen de modelos. Me puse a recordar esos días cuando estudiaba (diseño de moda) y nos llevaban a hacer de ayudantes de las modelos en la semana de la moda, así que estos ojitos vieron muchos desnudos. No les miento mis niñas lo que nuestra querida Elsa sufre es verdad, detrás de la pasarela es un caos, toda la gente tiene mucha prisa y el pudor se va muy lejos entre las y los modelos.

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Romy: Cuando estés lista para animarte a escribir de lleno acá te espero. Ven únete al lado oscuro del Helsa y apoya el fandom guapa. La mafia Helsa es la onda, todas las chicas son un amor.

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Gracias por leer.