Género: Espias/Drama.

Rating: T

Sinopsis: Hans es un espía que ha sido descubierto por la agente Elsa y ahora tendrá que ser sometido a un interrogatorio.

Ley de Murphy: Nada se hace nunca por la razón correcta.

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Encubierto.

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Polonia 0300 horas.

En una habitación oscura, fría, y abandonada desde hace más de veinte años de un antiguo hospital de encontraba amarrado y amordazado un hombre sentado que luchaba por liberarse de alguna forma de las apretadas esposas que le cortaban la circulación de las muñecas atadas a su espalda.

No le quedaba mucho tiempo antes de que ella llegara para interrogarlo, había descubierto su fachada y estaba seguro de que utilizaría todos los métodos que tuviera a su alcance para hacerlo hablar de su misión y enfrentar a esa mujer le daba escalofríos.

Miro a su alrededor viendo la pintura azul cielo desquebrajada de las paredes, los estantes con botellas vidrio llenas de medicamentos caducos, un antiguo calentador que le recordó el frío que sentía al estar solo vestido con un pantalón y camisa en pleno invierno.

Giro su rostro para ver la ventana cerrada que daba al patio por donde podía ver la ventisca que caía de forma violenta. Si tan solo lograra zafarse antes de que ella llegara podría salir por esa ventana y tal vez, solo tal vez tendría una oportunidad para huir y salir vivo de esta.

Tap, tap, tap…

Escucho el continuo y caracterizo andar de sus tacones, ella llegaría en cualquier momento y ese iba a ser su fin. Dejo de luchar, tenía que guardas sus fuerzas para el interrogatorio y tal vez la fortuna le sonriera y ella estaría tan enojada con él que le rompería un pulgar haciendo que sea pan comido sacarse las esposas para huir.

La puerta se abrió y la lámpara se ilumino revelando a la mujer.

Alta, rubia, hermosa, imponente enfundada con sus tacones favoritos y su gabardina azul de lana. Sus ojos azules reflejaban su frialdad absoluta que lo miraron directa. Sin decir nada camino hacia él, le quito la mordaza, después fue a su espalda se agacho y desabrocho su manga derecha, la fue subiendo hasta dejar su codo descubierto, amarrando una liga a modo de torniquete en su bíceps para después buscar su vena e inyectarlo.

—Así que suero de la verdad, Elsa —hablo en tono calmado, como si fuera un conversación de lo más casual— ¿Dónde quedaron mis derechos constitucionales? Sabes que esto es considerado tortura.

—Tú no tienes derechos Hans, si es que ese es tu verdadero nombre o debo decirte agente Espejo o que tal 13. Tengo todos tus alias y nombres clave —contesto en forma despectiva, al tiempo que terminada de inyectar y se paraba para sentarse en una silla frente a él—. En lo que respecta a la agencia no existes y un ser que no existe no tiene derechos.

—Elsa mírame, vivimos tres años juntos. Nos casamos —doblo su cuello hacia delante buscando los ojos cerúleos de ella— ¿Nada de eso existió?

Ella cerro sus párpados fuerte, controlando su respiración y cerrando los puños tratando de mantener el control para no sacar su arma y dispararle para matarlo ahí mismo.

—Nuestro matrimonio fue una farsa, tú fuiste una mentira. Te insertase en mi vida para poder espiarme —descargo esas palabras con enojo contenido al punto del llanto que se negaba a dejar salir. No iba a darle el gusto, esos recuerdos felices que tuvieron como pareja y todo lo que creía que era un buena vida era una ilusión que él destruyo.

—Era mi trabajo Elsa. Eres una agente que trabaja para el gobierno, sabes cómo es esto. No quería hacerte daño, solo hacia mi trabajo —dijo Hans con pena, el maldito suero comenzaba hacer efecto.

—Entonces comprendes que yo solo estoy haciendo mi trabajo, al tener que interrogarte y hacer todo lo que esté en mi poder para sacarte respuestas que ambos sabemos que no vas a dar por las buenas.

—Deja que alguien más lo haga Elsa, se que te duele hacer esto. Tú no eres así, eres una buena mujer y no quiero que te ensucies las manos conmigo.

»Lo único que voy a decirte antes que comience a resistirme al suero es que, cuando te dije que huyéramos y dejáramos todo, hace un año después de que salieras del hospital por ese atentado que detuviste en la estación central del metro y casi mueres… era verdad.

»Quería tener una vida contigo.

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N/A: OK lo siento por no haber publicado el viernes y el lunes. Tuve trabajo y bueno la chama es la chamba, pero ya ando acá subiendo. Hans y Elsa espías, me gusta la idea. La saque de la serie: The Blacklist.

Es una buena serie que inspiro esta idea, así que si te gustan la series de drama y espías se las recomiendo y en definitiva veo al actor Ryan Eggold -a googlear chicas- en su papel de Tom como Hans. Desde que comencé a ver la serie, lo vi y me dije ¡Vaya si es como Hans! Con su doble vida de hombre perfecto de fachada y por detrás de maldito espía traidor.

Me gusta este actor *A*

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F: No te preocupes, me alegra que ambos historias te gustaran. Y pues sí, la vida de un modelo no es fácil, no digo que sea horrible para todos hay en esta vida. Habrá a quien le guste y a quien no, es cuestión de gusto y como quieras vivir tu vida.

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Saludos a todos, gracias por leer y muchas más por comentar. Ideas, comentarios y demás en la caja mágica de abajo, gente bella :D