Género: Suspense/thriller

Rating: T

Sinopsis: Hans ha conocido a una guapa camarera llamada Elsa que lo traer vuelto loco y no puede vivir sin mirarla.

Ley de Murphy: El que duda, probablemente tiene razón.

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Gran Hermano

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Hans tenía serias dudas sobre Elsa, hace semanas que ella se comportaba diferente a lo usual. Actuaba raro, y él entre todos los seres del mundo lo sabía mejor que nadie, pues siempre tenía un ojo puesto en ella.

Hace un par de meses que la había conocido en el café donde siempre iba almorzar que se encontraba enfrente de la oficina que trabajaba. Elsa era una joven que laboraba de mesera a tiempo parcial para costearse sus estudios en arte.

Era nueva en la ciudad y vivía sola, era una señorita muy responsable que deseaba ayudarles a sus padres con los gastos de la Universidad, siempre era muy amable con todos, aun que distante y hasta cierto punto un poco fría en su trato de vez en cuanto.

Tenía unos ojos preciosos de color azul, que parecían de hielo, eso es lo que más le había llamado la atención de esa guapa señorita que siempre le atendía.

Al principio intercambiaban sonrisas tímidas y miradas curiosas, pero de poco a poco se fueron haciendo de conocidos a amigos que llegan a compartir y discutir siempre de forma muy educada su punto de vista en el arte.

Ella es una chica muy inteligente, diferente de las otras mujeres con las que salía de vez en cuando para matar el tiempo cuando estaba aburrido. Nunca le intereso tener nada formal hasta que Elsa se cruzo en su camino.

Quería saber todo de ella, su color favorito, su música predilecta, como le gustaba el desayuno, cuando se dio cuenta que deseaba estudiar arte y dejar botada la carrera de arquitectura, como se veía cuando se encontraba dormida, cuando despertaba…

Lo quería todo.

Una terrible ansiedad atacó a Hans de repente, necesitaba ver a Elsa ahora.

Con respiración taurina, manos sudorosas y temblando cual gelatina comenzó a buscar en los bolsillos de su pantalón su cartera, la saco veloz y la abrió para sacar en un abrir y cerrar de ojos la foto que guardaba de Elsa.

En cuanto sus ojos verdes se posaron en la imagen se relajo.

Deslizo la yema de su dedo índice trémulo sobre la lisa superficie, miraba embelesado cada rasgo capturado en ese retrato.

Ya quería volver a casa, para luego ir a ver a Elsa.

Los breves instantes que compartía con ella en los almuerzos no eran suficientes.

Suspiro cansado mirando el reloj que indicaba que faltaba una maldita hora, como 60 minutos, con 3,600 segundos y 3,600,000 milisegundos para huir de ahí y tomar su auto e ir a toda velocidad a su hogar y ver a Elsa.

Elsa.

El-sa.

E

L

S

A

Cuatro letras que marcaban su alma.

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Cuando llego a su casa, fue rápido a su habitación para rodearse de la visión más que hermosa que había llegado a posarse su vista.

Giro y giro extasiado.

Se encontraba rodeado de fotos de ella, de todas las formas posibles.

Elsa dormida, Elsa peinándose en el baño, Elsa lavando la ropa, Elsa leyendo, Elsa cocinando, Elsa bañándose era su favorita…

Ahora tenía que ver su computadora, donde tenía enlace directo Elsavision las 24x7 en todos los ángulos y habitaciones del pequeño departamento donde vivía su reina.

El día de hoy su pequeña se hallaba sentada en el sillón de la sala abrazando a su molesto perro labrador blanco llamado Olaf, se le veía nerviosa. Mirando a todas partes con temor.

¿Acaso había descubierto que la espiaba?

Tocaron a la puerta y Elsa se fue de un brinco abrirla.

Hans frunció el ceño enojado por la visita.

Ahí estaba ese hombre Kristoff el novio de su hermana abrazando a su Elsa.

¿Cómo se atrevía el muy infame a tocarla?

¿Pero qué pasaba? ¿Por qué ese hombre tomaba las maletas que Elsa le iba pasando?

¿Acaso se iba a ir del departamento?

Tan ocupado había estado mirando solo a Elsa que no se fijo que las cosas personales de su amada no se encontraban en su lugar habitual.

¿Qué era ese sonido afuera de su casa?

¿Sirenas? ¿Y esas luces estroboscópicas azules y rojas que se asomaban por las ventanas?

Alguien tocaba la puerta con fuerza, parecía que iban a tirarla a golpes.

Entonces Hans tuvo un momento de claridad y lo entendió todo.

El juego del gran hermano que se traía con su Elsa se había acabo, las dudas que había visto en días posteriores ya no eran simples dudas, era un hecho que Elsa lo había descubierto y lo más probable es que iría a la cárcel por ello.

¿Qué si se arrepentía? Para nada, esas horas viendo a su reina de hielo entre las sombras y escabulléndose en su habitación por las noches mientras dormía fueron los mejores momentos de su vida.

Siempre tendría a Elsa grabada en su alma.

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N/A: Hola ¿Qué les pareció mi intento de thriller? Hans es un acosador, que anda de Big Brother con Elsa D: -que miedo-. Mañana viene mi intento de Sci Fi, si damas y caballeros -si es que los hay- voy a mandar a Elsa y a Hans al espacio exterior *A*.

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F: Me alegra que te gustara, bueno el cómo reacciono Elsa con ese beso te lo dejo a tú imaginación aún que si te digo que al final de todo el show, Hans se fue de ahí con un ojo morado y muy contento.

JDayC: Si Elsa mutante es cool, y mesclar Frozen con X-Men es demasiado hermoso.

Y Hans como siempre robando besos, es que Elsa no quería creerle D: se puso muy difícil y el tenía que demostrar un punto.

Fanfic ha estado actuando raro D:, a mi también se me ha revelado la página en estos días, espero que se normalice pronto.

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Gracias por leer, cualquier comentario, sugerencia, consejo, planes de dominación mundial ya saben en la caja de abajo.