Género: Hurt/Comfort

Rating: T

Sinopsis: Elsa se encierra en el baño asustada, por que ha quedado embarazada.

Ley de Murphy: Nadie le escuchará hasta que cometa un error.

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Tengamos una familia

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Elsa no podía creerlo había cometido un terrible, terrible error y estaba a punto de entrar en pánico, ahí en el baño sentada sobre el inodoro con los pantalones abajo.

Su respiración se hizo pesada y violenta, su estomago encogió, su cuerpo comenzó a templar de forma involuntaria causando que se abrazara a sí misma y comenzó a tener el conocido escozor en los ojos que le indicaba que estaba a punto de llorar.

Estaba embarazada.

¡Dios mío, estaba embarazada!

Vio de nuevo sobre el piso blanco y frio de linóleo las doce las pruebas de embarazo que hizo una y otra vez para asegurarse.

Todas positivas, no podía creerlo. Ella siempre se cuidaba, siempre, siempre; por más que Hans insistiera que podía tomar la píldora y que deseaba hacerlo sin condón.

Nunca había cedido a su petición.

Ese maldito de Hans lo había hecho, estaba segura.

Desde que le dijo que había obtenido un trabajo en Canadá y que había decidido irse para tomar esa oportunidad se había comportado muy extraño.

¿Pero cuando paso?

¡Claro! Fue esa noche en la que Hans había insistido en tener las luces apagadas y cuando ella le paso el condón para que se lo pusiera y él había decidido ir al baño antes de empezar y salió del cuarto con el dichoso gorro puesto.

¡El muy maldito lo había ahuerado! Estaba segura, el era capaz de eso para hacer que no se fuera de su lado.

Escucho que tocaban a la puerta y alzo la vista llena de lágrimas.

—¿Elsa estas bien? —era la voz de Hans y le dieron ganas de gritarle que se fuera al infierno.

—¡No lo estoy imbécil, me embarazaste! —clamó con resentimiento.

Hans no dijo nada, en cambio movió la perilla para abrir la puerta pero esta se encontraba cerrada.

—Elsa ábreme —ordeno en tono frío.

—¡No! —Contesto ella con el ceño fruncido—. Se que le hiciste hoyos al condón ese día —reclamo todavía sentada en el excusado— ¿Por qué lo hiciste?

—¡Claro que lo hice! Embarazarte era la única forma que se me ocurrió para impedir que te fueras, para no perderte —dijo del otro lado de la puerta, molesto y sin arrepentimiento— tú me ibas a dejar. Decidiste sola que te ibas al otro lado del mundo, ni me preguntaste. Llevamos seis años juntos Elsa, eso no significa nada para ti —informo herido golpeado la puerta— . Te propuse matrimonio a los tres y te negaste, y yo dije está bien; vivamos justos y me hiciste largas en contestarme hasta que te convencí un año después. Te dije tengamos hijos y formemos una familia y ¿Qué fue lo hiciste Elsa? —Pregunto con aparente calma esperando a que Elsa contestara, pero no lo hizo así que golpeo la puerta con un puño y gritó de forma exigente— ¡Responde!

—Me fui —comenzaba a entrarle la culpa al recordar eso.

—Exacto, te largaste sin decirme nada. Y si no fuera porque tú hermana me dijo que estabas con ella en Francia, yo ni me habría enterado y me habría vuelto loco buscándote.

—Necesitaba irme, sabes bien que la idea de casarme y tener hijos no me agrada. Te lo dije cuando nos conocimos. Mi libertad es primero, no estoy lista para ser madre.

—Y por eso te quiero. Te acepte de nuevo cuando regrésate y no te presione por que se que le tienes pánico al compromiso y te aterra ser madre, pero déjame decirte algo Elsa. Nadie está listo nunca para tener hijos y ser padre.

—No quiero arruinarle la vida a mis hijos, no como lo hicieron mis padres conmigo —recordar cuando sus padres la internaron en un psiquiátrico de niña debido a terrores nocturnos gracias a la falta de atención por parte de ellos, fue horrible.

—Elsa no vas a arruinarle la vida a nuestros hipotéticos hijos —dijo Hans con dolor por que sufría por ella y sabía por qué tenía tanto miedo— escúchame, por favor. Eres una gran mujer, fuerte, cariñosa, inteligente, independiente y muy dulce, no vas a cometer los mismos errores que tus padres, pero si estas cometiendo nuevos al huir cada vez que te sientes un poco presionada.

Elsa se levanto, se subió las bragas y los pantalones por fin y fue abrir la puerta.

—No quiero arruinarle la vida a nadie, ni a ti, ni a nuestros futuros hijos —hablo Elsa gimoteando mientras tocaba su vientre y se lazo a los brazos de Hans.

Él la consoló de inmediato entre sus brazos de forma cariñosa, dándole su amor.

—Vas a ser una gran mamá y yo siempre voy a estar a tu lado. Te amo —dijo limpiando sus lagrimas con la manga de su suéter y la llevo a la cocina para hacerle el chocolate que tanto le gustaba para que se calmara, tenían muchas cosas de que hablar.

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N/A: Otra día, otra historia y esta vez me quedo extra dramática. Hans y Elsa van a tener que tener una súper charla para estar bien ambos, limpiar muchas asperezas e ir al psicólogo por que ambos tienen graves y alarmantes problemas. Espero que resuelvan sus cosas y críen bien a ese bebé.

La subida de mañana viene con mascotas y perritos tiernos *A*

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F: No te preocupes, a mí siempre se me van los dedos. ¡Verdad que si! Hans engaño a todos por eso algunos no lo perdonan y siguen muy enojados con él. A mí en lo personal me encanto el engaño por que fue hasta ese punto que vi lo interesante que era como personaje.

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